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¿Cómo aprender a tocar el piano?

Por Coral el 27/10/2016 Blog > Música > Piano > Estrategias para Aprender Piano Rápidamente
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El piano es, junto con la guitarra, el instrumento más conocido y el que más resulta elegido. Muchas personas desear aprender a tocar el piano. Pero aprender a tocar el piano lleva tiempo.

Es una actividad exigente. Por desgracia no hay ningún método mágico que permita aprender a tocar en dos meses.

¿Cómo aprender a tocar el piano justamente? Encontrarás en este artículo algunas informaciones importantes que necesitas saber para ayudarte en tu proyecto de aprender a tocar el piano.

Cuando empieces a aprender a tocar el piano, te verás rápidamente confrontado a una de las mayores dificultades de este instrumento: conseguir tocar con las dos manos a la vez.

Te darás cuenta de que dista de ser fácil al principio y que una buena parte de tu trabajo, si estás empezando, consistirá en superar este primer obstáculo.

Aprender piano: empezar por trabajar la independencia de las dos manos

El piano es un instrumento complejo. Todas esas teclas blancas y negras, es bastante intrigante al principio…

Al piano, en general, la mano derecha tiene una misión más bien melódica, mientras que la mano izquierda se centra sobre todo en la harmonía. Dicho de otro modo: la mano derecha toca la melodía, mientras que la izquierda interpreta los acordes. Evidentemente, no es tan sencillo. En la música denominada contrapúntica, por ejemplo, la repartición de funciones está mucho menos acentuada.

Te darás cuenta de que es mucho más fácil tocar con la mano derecha que con la izquierda. La izquierda es más torpe y menos fuerte. Al principio, tendrás inclinación a tocar solo con la mano derecha (esto concierne en especial a los diestros).

Conseguir adquirir independencia de las dos manos va a consistir, al principio, en hacer tocar a la mano izquierda. ¿Cómo tocar el piano con la mano izquierda? O más bien: ¿cómo aprender a tocar el piano con la mano izquierda?

Para resolver este primer obstáculo, la solución consiste en comenzar por tocar con la mano izquierda solo (toca escalas por ejemplo). Y esto desde el principio de tu aprendizaje del piano. No esperes dos meses antes de hacer trabajar tu mano izquierda. Tienes que afrontarlo desde el principio de tu estudio del piano.

Una vez que tengas soltura con la mano izquierda, podrás comenzar a tocar con las dos manos juntas. El truco es por tanto este: no empezar a tocar con las dos manos antes de haber hecho trabajar la mano izquierda.

Para progresar, comienza por tocar las mismas notas, con los mismos tiempos, con tu mano derecha y con tu mano izquierda. Tocas por tanto exactamente lo mismo con las dos manos. Después, aprende a tocar una partitura muy sencilla, cada mano interpreta una parte diferente. Sobre todo, comienza por trabajar con las manos separadas. En efecto, es otra regla que hay que respetar: no tocar de entrada con las dos manos, sino trabajar primero con ambas manos por separado.

Verás que con la independencia de las dos manos, tocar con las manos juntas te supondrá cada vez menos problemas. Lleva tiempo, el tiempo que tu cerebro se adapte, que tus manos memoricen los movimientos. A partir de cierto momento, podrás descifrar una partitura tocando directamente con las dos manos a la vez.

Por supuesto, elige bien tus partituras -partituras fáciles para comenzar. Encontrarás en los métodos para principiantes. Piensa que te hará falta al menos un año de práctica para ser capaz de adquirir una buena independencia de las dos manos. No te desanimes demasiado pronto. Uno no se convierte en Mozart de un día para otro.

Aprender piano: comprender el solfeo

El segundo « problema » que vas a encontrar, es el solfeo.

El aprendizaje del piano requiere el aprendizaje del solfeo. Este aprendizaje es bastante teórico, no necesariamente satisfactorio ni muy lúdico tampoco, pero es a menudo una etapa obligatoria.

Es totalmente posible aprender piano sin aprender solfeo, pero te encontrarás rápidamente limitado, incluso si tu proyecto no es tocar piezas de música clásica.

El solfeo, un lenguaje musical. Aprender solfeo te ayudará a explorar nuevos horizontes.

El solfeo es muy aburrido al principio, pero una vez asimilado, te permite ir mucho más rápido en el aprendizaje de las piezas musicales. Existen principalmente dos componentes en el solfeo: las notas, por una parte, y el ritmo, por otra. Tendrás que aprender y trabajar los dos.

Conoces seguramente los nombres de las notas musicales. Son solo siete: do, re, mi, fa, sol, la, si. Toda la cuestión es saber leer y reconocer estas notas en una partitura, en los pentagramas.

Conocer la posición de las notas en la partitura es relativamente fácil. Ya verás, algunos minutos (u horas) bastarán.

Pero para no dudar más ante la partitura, tendrás que practicar un ejercicio poco divertido, pero esencial: la lectura de notas. Tienes una partitura delante de ti, y tienes que leer o decir en voz alta el nombre de todas las notas, en su orden de sucesión (de izquierda a derecha).

Pequeña dificultad suplementaria: el piano utiliza dos claves diferentes. La clave de sol y la clave de fa. Tendrás que familiarizarte con ambas. La posición en la partitura de una nota no es la misma dependiendo de si la nota figura en clave de fa o en clave de sol. En la clave de fa, las notas están en una línea o una interlínea más arriba.

Aprender piano: el ritmo

Utiliza un metrónomo para seguir el compás. Sin ritmo, ¡el dominio del instrumento no es nada!

Una vez que te hayas familiarizado con la lectura de las notas, podrás empezar a estudiar el ritmo. La música, es a la vez sonidos y ritmo. Van unidos.

El trabajo del ritmo se sitúa en la continuidad del solfeo, salvo que se trata en esta fase no solo de leer las notas sino de respetar el ritmo al mismo tiempo (ayudándote de tus manos o de un metrónomo). Eso supone asimilar bien previamente el valor de las diferentes notas musicales: redonda, blanca, negra, corchea, doble corchea, tresillo, etc.

Un consejo: al principio, trabaja únicamente el ritmo, sin preocuparte de la lectura de las notas. Es indispensable asimilar bien primero los diferentes valores (los « tiempos ») antes de ir más allá. Además, no es tanto los valores que hay que aprender como sus relaciones. Lo importante es saber que una blanca vale dos negras que equivalen a cuatro corcheas. Saberlo y aplicarlo en los ejercicios. Familiarízate igualmente con la noción de medida. Una partitura dividida en unidades de tiempo denominadas medidas. En general, una medida representa cuatro negras.

Aprender a tocar el piano: leer y tocar al mismo tiempo

Una vez que domines la lectura de notas y de ritmos, queda lo esencial. Es decir, tocar las notas de la partitura al piano, respetando los ritmos. Un trabajo a largo plazo y muy difícil al principio, ya que supone saber gestionar varias cosas al mismo tiempo.

Para leer y tocar al mismo tiempo (con dos manos además), tendrás que trabajar mucho. La práctica regular y el entrenamiento son tus principales aliados en este trabajo.

La dificultad del piano radica en la coordinación. ¡Difícil coordinar lectura, mano derecha y mano izquierda al principio!

Aquí tienes algunos consejos para ayudarte en esta cuestión: comienza por leer las notas, sin tocar el piano. Luego, trabaja con las manos separadas y muy lentamente. Tus manos y tu cerebro tienen que acostumbrarse a distinguir las notas de la partitura en el teclado.

Trabajar las gamas puede ser una buena forma de practicar la asociación de las notas de la partitura con su posición en el teclado. Volveremos a hablar más adelante de las escalas.

El resto, no tiene secreto: es a base de practicar que podrás progresar. Al principio, harás numerosos errores y es totalmente normal. Tienes que ser perseverante, y pronto observarás el progreso que haces.

Aprender a tocar el piano: saber colocar tu cuerpo

El piano no moviliza únicamente las manos. No moviliza tampoco únicamente el cerebro. Tocar el piano es una actividad que implica todo el cuerpo. Para tocar el piano, hay que adoptar una posición corporal adaptada, cómoda. Una buena posición corporal en conjunto representa una condición necesaria para tocar el piano de forma óptima.

El objetivo es saber colocarse bien con respecto al teclado.

Colócate en el centro del teclado, es decir, frente a la nota « Do » del medio. Los brazos tienes que estar casi perpendiculares al teclado, pero no del todo. Más exactamente: tus codos deben estar a nivel del teclado, o ligeramente por debajo. Todo depende, evidentemente, de la talla de tu morfología. La ventaja de un profesor de piano es que él podrá aconsejarte personalmente sobre la mejor forma de colocarte (durante tus clases de piano).

La espalda tiene que estar derecha. Los pianistas principiantes tienen tendencia a encorvarse sobre el piano. Si es tu caso, te darás cuenta (o ya te has dado) de que esta posición genera dolores y no es cómoda en absoluto. Elige igualmente una silla suficientemente ancha, para poder girar ligeramente cuando vas a tocar agudos o graves.

Las manos, para terminar, tienen que estar… sobre el teclado. Se aconseja adoptar una posición « abovedada »: los dedos tienen que estar ligeramente en arco. Para saber bien como colocarte, pregunta a tu profesor de piano o bien mirar fotos o ilustraciones en internet.

Hacer ejercicios de relajación y de respiración puede ser muy útil para aprender a tocar el piano. Piensa también en relajarte y hacer estiramientos antes de empezar a tocar (sobre todo las muñecas, los hombros y el cuello). Hay que evitar toda tensión o crispación. Tocarás de forma mucho más fluida e incluso más rápida si estás relajado que si estás tenso y estresado.

La relajación tiene también un impacto sobre la duración, porque claro, el piano puede « cansar ». Para algunos, el piano es un auténtico ejercicio. Un consejo: relaja los músculos después de haber tocado una nota (lo mismo después de tus clases de piano). No necesitas mantener una tensión en las teclas que ya has tocado. No hará variar el sonido de la nota y te hará ahorrar energía.

Aprender a tocar el piano: trabajar las escalas

Ya lo hemos mencionado de pasada, las escalas constituyen el ejercicio más conocido pero también el más eficaz para aprender piano, aunque hay opiniones que divergen. El trabajo de escalas tiene varias funciones (además de su función de calentamiento). Incluso si el papel de las escalas en el aprendizaje del piano ha tendido a disminuir en el transcurso de las últimas décadas, sigue siendo un punto central que no hay que descuidar.

Las escalas permiten para empezar ganar velocidad de interpretación. En numerosas piezas, la partitura impone sucesiones de notas muy rápidas. Las escalas tienen otra función: aprender a tocar de forma regular, respetando bien el tiempo. El trabajo de escalas puede en efecto tener también un papel rítmico. Las escalas permiten también aprender a colocar bien las manos, trabajar la articulación de los dedos, etc.

El trabajo de escalas tiene igualmente otra función, que no te interesará de inmediato si acabas de empezar las clases de piano. Las escalas permiten en efecto familiarizarse con la armonía. Trabajar las escalas de forma inteligente permite comprender bien la estructura de una escala, la repartición de intervalos (tonos y semitonos), la diferencia entre los modos mayor y menor, etc. Además, aprenderás más rápido a tocar una pieza en una tonalidad que dominas bien. Un alumno tendrá más facilidad de aprender una pieza de piano en fa sostenido mayor si ya conoce bien esta escala.

Además, y se trata de un consejo que concierne a todo el mundo, incluidos los principiantes, se aconseja tocar bien la escala pertinente, apropiársela, antes de empezar a trabajar una pieza y antes de las clases de piano.

¿Cuánto tiempo hace falta dedicarle para aprender a tocar el piano?

Es una pregunta muy importante. Como ya hemos comentado, aprender a tocar el piano lleva tiempo. ¿Cuántas horas hace falta tocar a la semana, a diario para poder progresar?

Esta cuestión no tiene una respuesta universal. Depende de varios factores y de los métodos para aprender piano. Para empezar, no todo el mundo puede practicar dos horas al día al piano o delante de la partitura de solfeo. Hay que tener en cuenta las obligaciones (sobre todo profesionales).

En segundo lugar, todo depende de tu objetivo al aprender piano: si quieres conseguir tocar partituras de Liszt en dos años, en primer lugar será muy difícil, y en segundo tendrás que trabajar muy duro. Es decir, varias horas al día. Pero has de saber que se puede mejorar al piano dedicándole algunas horas por semana.

Otros factores a tener en cuenta: tu método de trabajo, tu capacidad de concentración, tu motivación, tu regularidad. Globalmente, para darte una idea, piensa que el umbral horario necesario para mejorar realmente es de cuatro o cinco horas por semana. Es decir, una hora diaria, sin contar los fines de semana. Es muy difícil progresar al piano practicando una hora a la semana.

¿Cómo aprender a tocar el piano siendo adulto?

Muchos adultos que quieren empezar a tocar el piano se plantean esta cuestión. No aprenderemos tan fácilmente siendo adultos que los niños. En parte es verdad, de forma general, un niño aprende y memoriza mejor un adulto. Es verdad en cuanto a las lenguas vivas como en cuanto a la música, y en particular del piano.

Si esta constatación está en parte fundada, no tiene que ser un argumento para no aprender a tocar el piano.

Se puede aprender a tocar el piano a cualquier edad y es totalmente posible convertirse en un excelente pianista incluso a los 30, a los 40 años, o más. Algunos empiezan a aprender piano a la jubilación y se convierten en sorprendentes pianistas algunos años después. Lo esencial, no es la edad, sino la motivación. Es el carburante que te hará progresar con rapidez y seguridad.

Por el contrario, es verdad que un adulto tiene, por lo general, menos tiempo disponible para consagrarse al aprendizaje del piano. La vida profesional consume una gran parte del tiempo, y también de la energía de las personas en la edad adulta.

La única solución para aprender a tocar el piano y progresar (aprender sin progresar se hace rápido aburrido) cuando se es adulto y que nos falta tiempo material, es fijar un programa y cumplirlo.

La regularidad es el elemento más importante. Incluso si tienes sobrecarga de trabajo, siempre es posible encontrar 30-40 minutos cada dos días para consagrarse al piano. Sobre todo cuando sabemos que un español mira la televisión 3 horas al día…

¿Aprender solo o con un profesor?

Hay varias maneras de aprender a tocar el piano: solo, con un profesor particular, en el conservatorio. Algunas personas muy autónomas lograrán hacer grandes progresos trabajando solas. Otras, por el contrario, necesitan que apoyo y consejo para mejorar con su instrumento.

Tiempo y dedicación son necesarios para mejorar al piano. ¿Cuáles son tus objetivos al piano?

Todo depende también de tus objetivos. Si quieres simplemente conseguir tocar dos o tres piezas delante de tus amigos, sin aprender solfeo, aprender solo a tocar el piano no será una misión imposible. Por el contrario, si quieres aprender todo lo que hay que aprender, conseguir tocar piezas difíciles y progresar realmente, aprender solo será muy difícil. Incluso si internet permite hoy en día acceder a numerosas fuentes escritas y vídeos.

Si decides aprender solo, sin profesor, tendrás que llevar cuidado de elegir desde el principio buenos útiles de trabajo. Tu guía más precioso será tu método. Existen hoy en día numerosos métodos para principiantes que permiten aprender a tocar el piano solo.

Pero de nuevo, tendrás que estar muy motivado, ser perseverante y regular para avanzar. En la práctica, muchos de aquellas y aquellos que deciden aprender piano solos terminan antes o después por abandonar, tras encontrar obstáculos, o simplemente por perder la motivación.

Aprender con un profesor particular es más caro pero al final sales ganando en la mayoría de casos. Es seguramente la mejor forma de aprender a tocar el piano.

Un profesor de piano, no es un simple profesor que te enseña la práctica del instrumento, es también una persona capaz de motivarte, de ayudarte a perseverar y de hacerte amar la música. Un profesor de piano es por definición un apasionado de su instrumento, y dado que la pasión es contagiosa, se apoderará de ti también (más fácilmente). Encontrarás decenas de profesores de piano apasionados en Superprof para ayudarte.

Ya trabajes por tu cuenta o en compañía de un profesor de piano, la regla de oro es la misma: para progresar al piano, hay que practicar. Todo se tiene que merecer. Para conseguir tocar las piezas de tus sueños, tendrás que pasar horas practicando delante del teclado.

¿Por qué aprender piano?

La práctica puede ser también una fuente de placer y de alegría. Así que, si estás motivado y determinado a aprender a tocar el piano, ¡no lo dudes y adelante!

Tocar el piano utilizando los vídeos de YouTube

Este no es seguramente el mejor método para aprender a tocar el piano o aprender a leer la música sin más, pero tiene el mérito de ser lúdico e interactivo. ¿Por qué no utilizar los numerosos vídeos presentes en YouTube para perfeccionar tu nivel con el instrumento de teclado y cuerdas percutidas?

Aprendizaje de piano autónomo. Desafío: ¡llegar a ser pianista aprendiendo con los vídeos de YouTube!

YouTube tiene eso de mágico, que, día tras día, semana tras semana, pianistas del mundo entero suben su propio tutorial de piano o interpretación de la Carta a Elisa, Bach, Chopin, El Mercado Turco, el Preludio de Bach, Schuman…

Evidentemente, hay que hacer una selección, porque hay de todo en la página de vídeos. Distinguimos además dos tipos de vídeos para aprender a tocar piezas de piano:

  • Los vídeos tipo Synthesia, en los que las notas desfilan en color cuando hay que tocarlas. Un poco como Guitar Hero para los aficionados de los videojuegos.
  • Los vídeos en los que el pianista se graba desde arriba para mostrar las notas, el posicionamiento y la pieza.
Prevenimos de inmediato a los principiantes y aprendices pianistas: estas dos formas no son realmente ideales para los profanos. ¿Por qué? Simplemente porque les faltará siempre indicaciones en cuanto a la pieza elegida: silencios, ritmo, fraseo… Todo lo que está anotado en las partituras de algún modo, y que se transmiten los pianistas desde hace décadas.
No son por tanto menos divertidos por varias razones:
  • el soporte vídeo y audio del que a menudo carecen las partituras
  • la reinterpretación de ciertas piezas de forma inédita
  • la posibilidad de aprender canciones modernas, que a veces acaban de salir (series de televisión, películas, cantantes a la moda)
  • la posibilidad de interpretar a tu manera, de separarse de un cierto formateo y sobre todo, de ganar en creatividad.

Si esta estrategia te parece interesante, te recomendamos no saltarte la casilla « aprendizaje del solfeo ». Sería como decidir aprender inglés con películas en VO subtituladas, sin pasar por la casilla gramática y conjugación. Resultado: siempre te faltará algo. Una base sólida para ir más allá.

Reconozcamos sin embargo que los vídeos YouTube tienen la ventaja de favorecer el aprendizaje del piano entre los autodidactas que no pueden permitirse asistir a clases de piano. Además, los vídeos de pianistas, más que los de la versión Synthesia, ofrecen la posibilidad de dejar entrever al aprendiz cómo situar los dedos y las manos al piano.

Un auténtico extra para las personas que funcionan con la memoria visual (es decir, la mayoría de gente). Por último, si escribes « learn piano », obtendrás numerosos cursos en línea y en vídeo en YouTube. Del mismo modo, no dudes en escribir « How to play (título de la canción) piano » en el motor de búsqueda de la página. ¡Obtendrás vídeos muy interesantes e instructivos!

 

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Coral
Soy traductora y profesora de idiomas. Me encanta viajar, leer, ver series y documentales.