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Las clases de piano ayudan a que los niños se desarrollen

Por Ana, publicado el 29/06/2016 Blog > Música > Piano > ¿Por qué Aprender a Tocar el Piano es Bueno para los Niños?

Evidentemente, las clases de piano sirven para que los niños aprendan a tocar el piano… ¡Pero no solo eso! Recibir clases de piano puede reportar una larga lista de beneficios a vuestros hijos: desarrollan sus facultades cognitivas y sociales, les abren la mente, desarrollan su oído, hacen amigos… Si quieres saber más, ¡sigue leyendo!

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Aprender a tocar el piano nos hace más inteligentes

Hace varias décadas que los científicos investigan cómo influye tocar el piano (o cualquier otro instrumento) en nuestra inteligencia: ¿realmente afecta al desarrollo de las facultades intelectuales de los niños? Es un tema de investigación muy popular entre la comunidad de neurólogos. Existen muchos estudios sobre este asunto y todos tienen una respuesta muy similar: sí, aprender a tocar un instrumento ayuda en general al desarrollo de las facultades de aprendizaje de los niños (especialmente, en el aprendizaje escolar).

El estudio más conocido sobre este tema lo llevaron a cabo en 1997 dos científicos: F.Rauscher y G. Shaw. En él, demostraron que los niños que aprenden a tocar un instrumento desarrollan una capacidad de razonamiento superior a la del resto. Para comprobar si estaban en lo cierto, reunieron a un total de 78 niños, que repartieron en tres grupos distintos. Los del primero (formado por 34 niños) recibieron clases de piano; los del segundo (de 20), clases de informática y, los del tercero (de 25), no recibieron ninguna formación en particular. Al cabo de varios meses, los investigadores les realizaron a todos el mismo examen psicotécnico para comprobar los resultados.

Estos no dejaba lugar a dudas: los niños del primer grupo, que habían recibido clases de piano, obtuvieron resultados que, de media, eran un 34 % superiores a los de los niños de los otros dos grupos. El examen evaluaba, entre otras cosas, las facultades de razonamiento espacio-temporal, esencial para el aprendizaje de las matemáticas y de otras ciencias. Podríamos citar otros estudios sobre este tema, pero todos apuntan en la misma dirección: los niños que aprenden a tocar un instrumento musical tienen más posibilidades de obtener buenos resultados en el colegio.

La música no aporta estos beneficios cognitivos solo a los niños, sino también a todos los músicos en general. Un estudio de 2003 que publicaron unos científicos alemanes demostró que, de manera general, los músicos tienen un cerebro más desarrollado que las personas que nunca han tocado un instrumento, especialmente en lo que respecta al sentido del oído (pero no exclusivamente). Efectivamente: los músicos tienen una actividad motriz más desarrollada, puesto que están acostumbrados, gracias a la práctica musical, a establecer un vínculo entre lo que pone en las partituras y el movimiento de sus dedos. Esto no significa obligatoriamente que un músico sea más inteligente que cualquier otra persona, precisa el estudio: obviamente, se puede no ser músico y, aun así, ser muy inteligente. Pero queda cada vez más claro que la música nos ayuda a ser más inteligentes.

Enseñar a los niños a tocar el piano. No hay nada mejor para un niño que aprender mientras se divierte.

Si queréis leer otros artículos y estudios acerca de la influencia de la música en el desarrollo de la inteligencia de los niños, podréis encontrar un montón de ellos en internet (sobre todo en Google Académico, si queréis leer los artículos originales). La mayoría confirma lo que venimos diciendo y añade que aprender a tocar un instrumento facilita el desarrollo del lenguaje o el refuerzo de la memoria.

Los niños, la música y la disciplina

El piano es, sobre todo, una cuestión de placer y alegría, pero también es sinónimo de trabajo y esfuerzo. Es el tipo de actividad de tiempo libre que no se reduce al mero divertimento, sino también a una forma de cultivar la mente. Aprender a tocar el piano favorece el sentido de la disciplina, que esencial para el aprendizaje. Para llegar a aprender algo, hay que ser capaz de obligarse a uno mismo. Evidentemente, también es necesario que el profesor sea disciplinado, pero lo más importante es que el alumno aprenda a autoimponerse una disciplina de estudio (con ayuda de sus padres).

Un niño que aprenda a tocar el piano desde pequeño habrá adquirido esta facultad, necesaria para el aprendizaje de cualquier otra ciencia o actividad. Es una de las razones fundamentales que explica que a los niños que estudian música les resulte más fácil aprender en el ámbito escolar. En sus clases de piano, los niños tendrán que aprender, por ejemplo, métodos. En conclusión: un niño que toca el piano no solo desarrolla facultades cognitivas que le ayudan y facilitan su aprendizaje en el colegio; también aprende a adoptar una actitud disciplinada y que favorece cualquier proceso de aprendizaje en general.

Las clases de piano desarrollan las capacidades sociales de los niños

Cuando somos adultos, es posible aprender a tocar el piano sin necesidad de un profesor. Evidentemente, está lejos de ser la solución ideal, pero los recursos multimedia, internet y YouTube permiten y favorecen que seamos cada vez más autodidactas. Sin embargo, cuando todavía somos niños, la única solución para aprender a tocar el piano es contratando un profesor o yendo al conservatorio. Además, de este modo, se establece obligatoriamente una relación entre el alumno y el profesor: este vínculo no sólo será de disciplina, sino también humano. Las clases de piano permiten al niño establecer relaciones sociales con adultos fuera de casa y de las aulas; esto le permitirá desarrollar sus facultades sociales.

Niña tocando el piano. Tocar el piano ayuda a desarrollar las facultades sociales del niño.

El papel social de la música se ve aún más reforzado si vuestro hijo va a clases en grupo, porque, además de con el profesor, va a establecer relaciones de amistad con otros niños. Si es pequeñito (menos de tres años), a menudo es demasiado pronto para darle clases particulares, pero podéis inscribirle en un curso de iniciación musical. Estas clases, que suelen tener entre 6 y 15 alumnos, constituyen tanto un lugar de sensibilización como de socialización.

Cuando sean más mayores, podréis inscribirlos en un conservatorio de música para permitirles tocar con otros niños de su edad, por lo que seguirán expandiendo sus capacidades sociales. En nuestro blog, podéis encontrar una entrada sobre la edad a la que se puede empezar a recibir clases de piano. En definitiva, tocar un instrumento en una orquesta o en un grupo permitirá a vuestros hijos desarrollar sus capacidades sociales.

El impacto de la música sobre la salud de los niños

La música suaviza nuestro carácter. Aprender no es solo trabajar, esforzarse y adquirir una disciplina: también es un placer y una forma de relajarse. Si solo pudiéramos dar un consejo a los padres que desean que sus hijos aprendan a tocar el piano, precisamente sería el siguiente: para que a un niño le guste el piano y mejore a la hora de tocarlo, es necesario que le guste, que disfrute. La diversión es la principal fuente de motivación para los niños, y también en parte para los adultos. El piano debe ofrecer a los niños la oportunidad de desconectar y relajarse.

Tocar el piano para reucir el estrés. Tocar el piano es una buena forma de que los más pequeños de la casa se olviden de sus problemas.

Porque tocar el piano, o cualquier otro instrumento, repercute positivamente sobre el nivel de estrés de las personas. Para algunos adultos, además, aprender a tocar el piano es una forma de disfrutar de momentos de tranquilidad y reposo en medio de una vida profesional a veces ajetreada y angustiosa.

El desarrollo de la sensibilidad de los niños

La sensibilidad es fundamental en el ámbito musical y en el arte en general. Aprender a tocar un instrumento musical (especialmente el piano) es una forma ideal de desarrollar la sensibilidad de los niños: evidentemente, estamos hablando de la sensibilidad musical, pero no solo se reduce a eso; también ayuda a potenciar la sensibilidad artística y la sensibilidad en general, simplemente.

La sensibilidad es la capacidad de interesarse por cosas externas a uno mismo, de salir del egoísmo inherente a la naturaleza humana. Esto se desarrolla al aprender a tocar un instrumento: tanto los niños como los adultos aumentan su capacidad de interesarse por otra cosa que no sean ellos mismos, de abrir su mente hacia nuevos horizontes. Cuando recibe clases de piano, o de música en general, un niño no solo aprende a tocar un instrumento: al mismo tiempo, desarrolla la capacidad de abrirse al mundo, de abrir su mente. Esto es más importante aún que el hecho de tocar un instrumento y va a serle útil a lo largo de su vida, tanto a nivel personal como profesional.

Para concluir, queremos insistir en un punto crucial: para que vuestros hijos disfruten de sus clases de piano y estas sean un medio útil para desarrollar sus diferentes capacidades (sociales, cognitivas, de apertura de mente, etc.), es muy importante que el profesor que les de clases se adapte a su forma de ser y a su edad. Todos los profesores de piano no están preparados para dar clases a niños y la pedagogía no es la misma para todos los rangos de edad. Así que tomaos bien de tiempo a la hora de elegir al profesor adecuado y, si es necesario, no dudéis en cambiarlo.

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