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¿Cuál es el buen desarrollo de una sesión de yoga?

Por Ana, publicado el 25/05/2017 Blog > Deporte > Yoga > ¿Cómo Planificar una Clase de Yoga?

Has decidido dejarlo todo y hacerte profesor de yoga a tiempo completo o parcial porque quieres ocuparte también de tu familia.

Tu trabajo ya no te gusta y por fin tienes ganas de cuidar de ti mismo. Tras una formación con un profesor de yoga, has conseguido ese nivel de bienestar contigo mismo y con los otros que te proporciona el yoga.

Te has dicho que ya ha llegado el momento de enseñar, por tu cuenta, a todas esas personas que quieren obtener una nueva visión de la vida.

¿Te preguntas cómo poner en marcha una clase de yoga?

Sigue leyendo que nosotros te lo contamos todo.

Jose miguel

¡Nuestros profesores son tan felices!

”Con Superprof he encontrado alumnos serios, motivados y que están deseando aprender. ¡Os recomiendo Superprof!”

¿Qué tipo de yoga quieres realizar?

A lo largo de tu aprendizaje, tu profesor te ha hablado de los diferentes tipos de yoga que existen. Es cierto, ¡son un montón!:

  • Hatha Yoga;
  • Ananda Yoga;
  • Anusara Yoga;
  • Amrit Yoga;
  • Astanga Yoga;
  • Bikram Yoga;
  • Yoga integral;
  • Ishta Yoga;
  • Iyengar Yoga;
  • Jivamukti Yoga;
  • Kundalini Yoga;
  • Kriya Yoga;
  • Power Yoga;
  • Sivananda Yoga;
  • Svaroopa Yoga;
  • Tri Yoga;
  • Viniyoga;
  • Yoga prenata ;
  • Yoga para niños;
  • Yoga egipcio;
  • Yoga tibetano;
  • Así como muchas otras práctica inspiradas en el yoga

el yoga ha ido evolucionando con el paso de los anos Tras cientos de años de práctica, el yoga ha podido ir evolucionando y transformarse.

En España hay ciertos tipos de yoga que son más conocidos que otros. Es el caso de:

  • Hatha Yoga (asequible para todo tipo de personas);
  • Ashtanga Yoga (es más dinámico y está dirigido a personas con buena forma física);
  • Inyengar Yoga (el yoga de la precisión técnica de sus posturas);
  • Yoga Bikram (muy dinámico y muy común entre los aficionados del fitness);
  • Kundalini Yoga (relajado, para personas espirituales).

En función del tipo de yoga del que se trate, adaptarás tu clase de una forma u otra.

Sin embargo, cabe destacar que aunque se trate de estilos diferentes de yoga, el fondo es más o menos idéntico.

Haz que tus alumnos se olviden de su rutina

Con el yoga, sobre todo, puedes ayudar a tus a alumnos a relajarse y a dejar sus preocupaciones atrás.

Cuando recurren a ti, es porque quieren tomarse un respiro de su día a día. Y como esto no ocurre con un chasquido de dedos, haz que tus alumnos consigan ese momento de desconexión.

Acuérdate de ese momento cuando sales del trabajo. El camino de vuelta te permite hacer balance de tu día y relajarte.

En las clases de yoga ocurre lo mismo, pero con la diferencia que al mismo tiempo preparas tu cuerpo para esta desconexión.

De esta forma, ya sea sentados, tumbados o de pie; pide a tus aprendices de yoga que se concentren en su respiración y se dejen evadir de sus pensamientos. No pasa nada si te surgen pensamientos parásitos o vagabundos. Es innato del ser humano no poder dejar de pensar ni un minuto (incluso cuando dormimos)

Dedica al menos 5 minutos para cada ejercicio; este estado de calma interior se logra gracias a la inmovilidad del cuerpo y el silencio (o música relajante).

Pon en marcha ejercicios de respiración

Para conseguir conectar tu cuerpo y tus emociones, la respiración es de gran ayuda.

Seguro que ya has sentido alguna vez la vinculación de tu estado emocional y tu respiración.

Cuando estás enfadado o estresado no controlas nada. Tu respiración empieza a ser más rápida que cuando estás relajado. En estos últimos, al contrario, tu respiración es lenta y profunda.

controla tu estres gracias al yoga Al estar estresado perdemos las formas. El yoga te permite ver en perspectiva esta situación.

Los veteranos en yoga ya han entendido el vínculo entre tu ritmo respiratorio y mental.

Si conoces la sorografía sabrás que el principal trabajo de esta disciplina también se hace a través de la respiración y el aire que entra en nuestro cuerpo, recorriendo nuestros pulmones y que finalmente expulsamos. En sorografía, es común hacer una purga del cuerpo espirando fuertemente.

En el yoga, la respiración desempeña un papel fundamental; los ejercicios que con ella se vinculan tienen un nombre: Pranayama.

Durante el tiempo preparatorio de meditación, pide a tus alumnos que sientan completamente el ritmo de su respiración. Esto les ayudará a concentrarse en el momento presente para poder pasar a continuación a la fase espiritual.

En este momento de la sesión, las personas que hayan venido para mejorar su control del estrés, aprenderán que respirar lenta y profundamente les puede ayudar en situaciones en las que se sientan invadidas por este mal tan frecuente hoy en día.

Realiza un encadenamiento de posturas

Hemos llegado a la fase principal de tu sesión de yoga. Aquí es cuando la práctica cambia en función de los diferentes estilos de yoga que impartas.

Entre las posturas (Asanas) más conocidas encontramos:

  • la postura de la vela;
  • la postura de la cobra;
  • la postura de la pinza ;
  • la postura del loto;
  • la postura de la langosta;
  • la postura del saludo al sol;
  • la postura del arado;
  • la postura del pez;
  • la postura del cadáver (savasana).

ganate la confianza de tus alumnos Tu objetivo: hacer que tus alumnos confíen en sus capacidades y ayudarles a superarse sin forzarles.

A continuación es el momento de hacer una sesión de calentamiento para preparar tu cuerpo y, así, no hacerte daño. Como ocurre en todos los deportes.

En lo que concierne al Hatha Yoga, tendrás que elegir una serie de posturas a mantener durante 3 minutos cada una. Entre cada una de ellas, se anima a los alumnos a relajarse e incorporar las sensaciones que les surjan de estas posturas.

El Yoga Asthanga se compone de 6 series de posturas, siempre idénticas y encadenadas de manera fluida y dinámica. La dificultad va aumentando, por lo que es normal que los alumnos principiantes no consigan acabar la sesión con éxito la primera vez. Es tu trabajo animarles a que vayan cada vez más lejos hasta que lo consigan.

El Yoga Inyengar es una clase de Ashtanga que se caracteriza por la precisión técnica en la ejecución de las asanas (así como por el tiempo de permanencia en ellas), la atención a la correcta alineación corporal y el uso de soportes (ladrillos de madera, cinturones, etc). Todo para que no seamos nosotros los que nos adaptemos a la postura, sino la postura a nosotros.

El Yoga Bikram, este estilo de yoga es uno de los más recientes, fue creado a principios de los 70 y busca trabajar la totalidad del cuerpo a través de una serie dinámica de posturas que se realizan en una sala climatizada a 40ºC y un 45% de humedad, lo que favorece la relajación de los músculos y el aumento de flexibilidad. Si optas por este tipo de yoga es necesario que no olvides ‘escuchar’ tu cuerpo en todo momento, ya que al principio el calor puede ser demasiado para ti, y mantenerte bien hidratado.

El Yoga Kundalini este tipo de yoga debe su nombre a la energía Kundalini (o energía de la vida). Esta energía reside en la base de nuestra columna vertebral y debe fluir libremente por ella, de ahí que se realicen muchas posturas que facilitan el movimiento de la energía a través de la espina dorsal.

La meditación: una parte muy importante de cada clase de yoga

Las posturas están bien pero, a la hora de clausurar tu clase puedes optar por proponer a tus alumnos una sesión de meditación que pondrá el broche final de tu clase.

Como con unas posturas se trabaja más que con otras, también puedes incorporar la meditación en tu cadena.

De todas formas, si prefieres realizar una fase de meditación a parte de tu sesión, aquí te proponemos 5 posturas especialmente adaptadas a la meditación:

  • La postura del cadáver: consiste en estar simplemente tumbado en el suelo, con las piernas ligeramente separadas y los músculos completamente relajados;
  • La postura del loto: es una de las posturas más conocida y practicada en la meditación. Es una asana o postura sentada con las piernas cruzadas: cada pie ubicado encima del muslo opuesto.
  • Postura del medio loto: es la misma posición que la del loto, pero más sencilla de realizar. El pie izquierdo estará contra el perineo y el derecho irá por debajo;
  • La postura birmana: también conocido como “sentarse como los indios”; tienes que colocar tus piernas cruzadas con un pie por encima y el otro por debajo;
  • La pose egipcia es quizás la postura de meditación más fácil para el principiante. Basta con sentarte en una silla y colocar las manos sobre los muslos. La silla debe ser lo suficientemente alta para que se apoya la cabeza, y puede ser necesario colocar una toalla enrollada detrás del cuello para una mayor sujeción. Tu espalda debe estar erguida, sin encorvarse, las rodillas deben formar un ángulo de 90 grados, y los pies deben estar cómodamente apoyados en el suelo.

Para cada una de estas posturas, la espalda tiene que estar bien recta para poder garantizar una buena rectitud de tu columna vertebral y una respiración libre y profunda.

logra meditar como los monjes tibetanos Enseña a tus alumnos la postura para lograr estar igual de serenos que los monjes tibetanos

Si quieres, puedes hacerte con unos cojines de meditación (Zafu). Haz silencio, por una música relajante de fondo o recita mantras (la meditación cantada).

Fin de la sesión

Ya está, la sesión ha terminado. Ahora como buen profesor, vete a cada alumno para preguntarle cómo le ha ido en clase y hablar con él sobre las sensaciones y emociones que ha sentido.

Un entrenador, es una persona que tiene ganas de compartir su pasión o de enseñar una práctica.

El yoga, aunque es una actividad física, requiere concentración en las emociones y es importante recoger las impresiones de cada alumno, novatos y expertos, tras cada clase.

La relación entre profesor y alumno es de doble sentido. Las dos partes aprenden estando en contacto la una con la otra.

Hablando con los diferentes participantes, podrás conocer las nuevas necesidades que les surgen. También es una buena forma de darles indicaciones para que practiquen yoga en casa, diariamente.

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