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5 ventajas de dar clases a última hora de la tarde

Por Coral el 19/11/2016 Blog > Clases particulares > Dar clases particulares > ¿Por Qué Dar Clases Particulares por las Tardes?
Índice

Para algunos estudiantes, las clases escolares no son suficientes.

Si un 42% de alumnos reciben clases a domicilio, es porque estiman que estas clases particulares son necesarias.

Varias razones explicarían esta tendencia: hay estudiantes que experimentan dificultades escolares y necesitan clases individuales.

Otros tienen lagunas en algunas asignaturas, necesitan por tanto que les acompañen y ayuden para obtener buenos resultados académicos.

Otros quieren avanzarse al programa escolar, para estar preparados para afrontar el año. Son a menudo estudiantes que comienzan sus estudios superiores y quieren avanzar rápidamente.

Darles clases intensivas por la tarde puede ser una buena forma de acompañarles en la obtención de un diploma o de mejores resultados escolares. Demuestran seriedad cara a sus estudios. Lo cual es un punto muy positivo para ti.

Las clases a domicilio pueden darse los fines de semana o durante las vacaciones escolares.

Existen también clases nocturnas que permiten, por ejemplo, revisar las lecciones que se han abordado en clase durante el día, durante las clases de apoyo.

Aquí te ofrecemos 5 buenas razones para dar clases a domicilio por la tarde o noche, ya seas estudiante, futuro profesional o asalariado.

1. Dar clases por la tarde como segundo trabajo

 

Es frecuente oír hoy en día que tal o tal persona tiene dos trabajos para poder salir adelante.

Una situación penosa en el día a día, que podría ser mucho más fácil con la enseñanza particular a domicilio por las tardes.

Dar clases de apoyo escolar puede convertirse en una auténtica fuente de ingresos y permite mejorar en el día a día.

Por ejemplo, ¿eres un apasionado de la guitarra o de la pintura? No necesitas seguir una formación ni una puesta al día.

Estas capacitado para poder enseñarle las bases a un alumno. Confía en tus competencias.

Al igual que con las asignaturas escolares, ya sean de letras o ciencias. Si no te sientes capaz de hacer revisar a un estudiante de bachiller, puedes darle clases a estudiantes de primaria o de ESO.

Dar clases por la tarde te permitirá continuar a hacer tu trabajo y organizar dos o tres horas por semana de clases a domicilio.

2. Dar clases por las tardes para pagarte los estudios

Financia tu carrera. Enseñar a un grupo reducido de alumnos te permitirá pagarte tus estudios.

Para muchos alumnos, la vida de estudiante está sembrada de obstáculos y la vida diaria puede resultar difícil a veces.

¿Quién no ha oído nunca a un estudiante quejarse de su situación financiera y de no poder encontrar un trabajo que se adapte a sus horarios? Dar clases particulares por la tarde es un buen compromiso para pagarse los estudios.

En efecto, después de tus clases en la facultad, puedes fácilmente dar clases de apoyo a un alumno del mismo nivel o bien a estudiantes de un nivel inferior. Si estás en clases superiores, puedes darle clases particulares a estudiantes de ESO y de Bachiller.

« ¿Cómo hacerme una clientela? »

La facultad o la escuela en la que estudias es una mina de oro para encontrar futuros clientes.

Muchos alumnos necesitan apoyo escolar después de las clases.

También puedes organizar sesiones de clases en grupo, si varios alumnos experimentan las mismas dificultades en una determinada asignatura.

No olvides que tus amigos y familiares también pueden ser una fuente de posibles clientes. Y evidentemente, las redes sociales, como Facebook, Twitter o LindekIn, pueden permitirte también encontrar alumnos.

Después de haber establecido tu lista de clientes, debes organizarte metódicamente para poder ofrecer clases a domicilio de calidad.

Atención, no debes descuidar tus estudios, sino más bien intentar combinarlos con las clases de tarde. Tendrás que estás motivado para trabajar y financiarte los estudios y a la vez continuar con tu curso actual.

Si te organizas bien, las clases de apoyo a domicilio son una excelente forma de pagarse el año escolar o incluso los estudios. Es un trabajo perfecto para estudiantes con dificultades financieras.

Además, transmites tus conocimientos.

3. Proponer lecciones por las tardes para formarse como profesor

El trabajo ideal para futuros docentes. Dar clases a domicilio permite formarse como profesor.

Todos los años hay nuevos profesores. Después de haber pasado algunos años en los bancos de las universidades, por fin han obtenido sus diplomas y van a poder ejercer con clases enteras.

Un hecho evidentemente estresante para esos nuevos profesores, que nunca han estado delante de alumnos.

Gracias a las clases de tarde, esta angustia no existirá o al menos, se verá mitigada.

La preparación de las clases a domicilio sigue el mismo esquema que la de una clase entera. El método será el mismo que prepares una clase de lengua o de matemáticas para una persona o para diez. Por las tardes, en clase particular, vas a poder aprender a dar clases a una sola persona, probar diferentes formas de enseñanza y confrontarte a situaciones a veces complejas, como cuando un alumno no entiende lo que le estás explicando.

Tendrás que ser paciente e intentar todos los métodos pedagógicos posibles para, que al fin, entienda lo que le estás enseñando.

En segundo lugar, como futuro docente, te verás confrontado en tu carrera a niños turbulentos, que, por el efecto del grupo, te harán la vida difícil. Dar clases particulares por la tarde a un alumno o a dos al mismo tiempo, hará que te acostumbres a actuar con firmeza sin que por lo tanto las clases a domicilio se conviertan en una obligación para el alumno.

No hay nada peor para este último que sentir una fuerte autoridad después de haber pasado todo el día sentado en la escuela con una clase tras otra.

Tendrás que ser mucho más paciente, comprensivo y pedagogo que los profesores titulares que enseñan en una clase con treinta alumnos.

Las clases de tarde son una buena experiencia para practicar durante tus estudios para ser profesor. Tendrás más soltura, una vez que obtengas tu diploma.

Además, cuando te hayas acostumbrado a dar clase particulares a uno o dos alumnos, aprenderás mucho si aumentas el número de estudiantes con el fin de hacer progresar tus métodos docentes.

Por ejemplo, puedes proponer a alumnos del mismo nivel que piensen en un tema común o un punto que no hayan entendido bien.

Organízate para tener un grupo reducido de 5 alumnos en clases de tarde.

Eso te permitirá acostumbrarte a gestionar el turno de palabra de los alumnos y también el carácter de unos y de otros. Poco a poco, conseguirás captar más fácilmente la atención de tus alumnos.

En resumen, dar clases por la tarde cuando se siguen estudios para ser profesor es un método excelente para acostumbrarse a enseñar delante de una treintena de alumnos.

4. Las clases de tarde para probar la profesión de docente y reciclarte

Aprender el oficio de fomador docente. Dar clases de apoyo es una buena manera de acostumbrarse a enseñar.

En nuestros días, cada vez más personas piensan en cambiar de trabajo, en reconvertirse en otro oficio diferente de aquel en el que se ha desarrollado su actividad profesional.

Un estudio realizado por OpinionWay realizado en 2014, muestra que el 60% de los encuestados han cambiado al menos una vez de orientación profesional. A veces, esas personas quieren por fin disfrutar y tener éxito en el mundo profesional y al mismo tiempo hacer lo que quieren.

Puede que para ti, ese sueño, se ser profesor.

¿Te gustan los niños o los adolescentes, adoras explicar cosas en el día a día y sobre todo, te gusta transmitir tus conocimientos?

Tienes el perfil adecuado para ser profesor.

Vas a poder pensar en la forma de hacerte docente. Un consejo: no te lances directamente a hacer estudios para obtener un diploma como profesor.

Comprueba primero tu aptitud para enseñar, para explicar nociones a un alumno.

Para eso, las clases de tarde a domicilio son la mejor manera de saber si estás preparado. Porque antes de despedirte de tu puesto actual, tendrás que estar seguro de tus competencias para enseñar.

¡Así que no te precipites!

Trata de encontrar dos o tres estudiantes que necesiten clases particulares por las tardes.

Así, las tardes que no des clase, podrás preparar tus futuras lecciones. Hay que organizarse bien porque no olvidemos que aún trabajas todo el día.

Una vez terminado el primer mes de clases por las tardes a domicilio, podrás extraer un primer balance:

  • ¿Me ha gustado?
  • ¿Tengo tiempo suficiente para organizarme y dar clases?
  • ¿Me gusta realmente estar frente a un alumno?
  • ¿Soy capaz de verme como profesor delante de 25 a 35 alumnos?

Estas preguntas te llevarán a continuar con la aventura de las clases a domicilio.

Hay que tener dos factores en cuenta:

  1. Te tiene que gustar dar clase.
  2. Tienes que tener la impresión de que el alumno progresa.

Si cumples estos dos requisitos, continua con la experiencia de las clases a domicilio por las tardes durante algunos meses y hazte profesor. ¡Vive tu sueño!

5. Una clientela adulta más disponible

Cuando pensamos en el perfil de las personas que siguen clases particulares a domicilio, pensamos en seguida en los niños.

Pero los adultos también necesitan a veces seguir clases de apoyo.

En efecto, como hemos visto antes algunas personas desean reciclarse.

A veces, para poder acceder a la profesión que se desea, es necesario diplomarse y hay que volver a pasar por la universidad.

Para estos perfiles es interesante seguir clases particulares a domicilio por las tardes, ya sea para ponerse al día o para, simplemente, aprender las nuevas asignaturas, necesarias para la obtención de su diploma.

Las clases a domicilio puede ser una excelente preparación para presentarse a oposiciones o a exámenes.

Las clases de tarde resultan por tanto muy apropiadas para esos adultos, que, la mayoría, trabajan durante el día.

Antes de empezar las clases, es necesario que profesor y alumno hablen sobre diferentes aspectos:

  • ¿Qué trabajo desea comenzar el alumno?
  • ¿Con cuánto tiempo cuenta el profesor de clases de tarde antes del inicio del curso o de los exámenes del alumno?
  • ¿Cuántas clases por semana puede realizar el alumno?

Una vez respondidas estas preguntas, el profesor puede prever una planificación de las clases que entregará al alumno. Cuando se alcance un acuerdo, las clases podrán dar comienzo.

Para saber si tu alumno está satisfecho con las clases y el trabajo que realizáis conjuntamente, no olvides preguntarle.

La pedagogía para un alumno adulto debe ser similar a la que se utiliza con los niños. No olvides que el adulto a menudo trabaja durante el día, y que algunas tardes, podrá experimentar dificultades.

Para un profesor, la clientela adulta está mucho más disponible por las tardes, y suele mostrarse ávida de conocimientos.

¡No descuides esta pista para aumentar tu clientela!

 

 

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Coral
Soy traductora y profesora de idiomas. Me encanta viajar, leer, ver series y documentales.

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