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Guía para improvisar con la guitarra

Por Marisol, publicado el 04/07/2016 Blog > Música > Guitarra > Improvisar con la Guitarra

Tocar la guitarra es una manera estupenda de expresarse, de mostrar a los tuyos o a desconocidos una faceta de tu personalidad, de poder transmitir emociones a través del canal universal que es la música.

¡Y no hay nada mejor para dejarles con la boca abierta que haciendo una buena improvisación!

¿Se puede trabajar la improvisación?

Si has decidido embarcarte en la aventura que supone el aprendizaje de la guitarra, te habrás dado cuenta rápidamente que hay muchos conceptos básicos que hay que adquirir, sobre todo con respecto a las escalas, los acordes mayores y menores y la posición de los dedos en el mástil.

Improvisar con la guitarra ¡Improvisa solos como Jimmi Hendrix!

Una vez que domines estas nociones básicas, puedes plantearte aprender a improvisar.

Para entender cómo funciona el proceso de la improvisación, podemos compararlo con el aprendizaje de los idiomas. Después de todo, ¿no son la música y la guitarra otra manera de expresarse?

Improvisar es utilizar todos tus conocimientos técnicos y teóricos y aplicarlos a tu guitarra.

Cuando hablas, improvisas lo que ya sabes: no te inventas la gramática ni el vocabulario, pero creas frases en tiempo real, con un contenido y una manera que conoces de decir las cosas. Pues con la guitarra pasa lo mismo: improvisar es utilizar un vocabulario existente (notas y ritmos) pero tocando de una manera diferente, a tu manera.

La importancia de las escalas

Es imposible improvisar si no conoces las nociones básicas, es decir, las escalas.

A menos que tengas un talento innato o una sensibilidad especial y a menos que sepas reproducir cualquier sonido con la guitarra, las escalas constituyen la base y la referencia imprescindible para improvisar.

Sin duda, es posible improvisar sin conocer las escalas, pero te enfrentarás a dos problemas principales: en primer lugar, puede que no consigas lo que quieres y, en segundo lugar, los sonidos que toques puede que no combinen y no funcionen juntos.

Las principales escalas para improvisar con la guitarra

Las principales escalas que hay que aprender de memoria son la escala pentatónica (escala de cinco notas + la nota tónica una octava más alta), la escala pentatónica mayor, la escala pentatónica menor, las escalas mayores, las escalas menores, las armónicas y las melódicas.

Todas estas escalas te proporcionarán el material principal para improvisar, pero de momento puedes aprender las escalas pentatónicas, la mayor y la menor natural. Las escalas armónicas y melódicas sirven más que nada para enriquecer tu técnica.

Comenzar a improvisar tocando la guitarra

Para empezar a improvisar, empieza por una escala fácil, es decir, la escala de do mayor: toca las notas en el orden normal y luego tócalas en un orden diferente, empieza por crear tu propio orden de encadenamientos, sin salirte nunca de las notas de la escala de do mayor.

Poco a poco, desarrollarás el oído con la guitarra y te sorprenderás al elegir tus notas: estos son los primeros pasos de la improvisación.

La improvisación para ser libre

La improvisación supone una libertad absoluta.

El único problema es que suene bien.

A pesar de que parece que no hay reglas musicales a la hora de improvisar, algunas cosas funcionan más que otras: hablamos de herramientas teóricas.

Aquí puedes ver un vídeo de una improvisación de blues (con guitarra eléctrica):

Recuerda que esas herramientas son los acordes.

Cuanto más encadenes los acordes, más desarrollarás tu técnica (mano izquierda y/o derecha) y más mejorarás tu oído musical.

Trabajando y manteniendo un ritmo constante en la práctica de la guitarra, aprenderás los conceptos básicos, te harás con ellos y después los olvidarás, es decir, crearás tus propias cadenas de acordes. Una vez que sepas cómo tocar la guitarra, la improvisación se convertirá rápidamente en una de tus primeras preocupaciones.

A veces partiendo de cosas originales, incluso extravagantes, se pueden obtener muy buenas ideas.

Cómo improvisar

Cuando empezamos a tocar la guitarra, reproducimos las notas que hemos escuchado de otros guitarristas y estas notas toman sentido cuando al fin suenan perfectamente y logramos identificarlas.

Primero, aprenderás frases hechas, segmentos, canciones, riffs, trucos, melodías, intros e incluso las partes o los solos enteros con los que te sientas más cómodo.

A fuerza de tocar siempre las mismas cosas una y otra vez, entenderás que hay similitudes entre las frases musicales y las integrarás poco a poco en el contexto en que suenen mejor.

Si te bloqueas a la hora de aprender a improvisar, un profesor de guitarra podría ayudarte a mejorar. En el caso de que consideres que es una buena idea, solo hacen falta unas pocas clases de guitarra para desbloquearte, ya que las clases de guitarra te permitirán recuperar la confianza en ti mismo y en tu técnica.

Aprender a crear tus propias frases musicales

Estos primeros pasos son largos aunque necesarios, pero una vez que domines todas estas frases y estas notas y las combines adecuadamente, serás capaz de crear tus propias frases musicales y adaptarlas a las emociones que sientas en ese momento.

Cuanto más se enriquezca tu lenguaje musical, más fluidamente tocarás y más elementos podrás insertar en tus creaciones.

Cómo evitar las trampas de la improvisación

Una de las trampas de la improvisación es ir en círculos.

En improvisación, a menudo utilizamos las mismas frases que nos hemos aprendido de memoria; queremos explotarlas al máximo, descomponerlas, transformarlas y adaptarlas, y de repente esas frases se integran en tu vocabulario. Las incluyes en tu lenguaje musical y en tu técnica como guitarrista.

Por un lado, esto es una ventaja, porque puedes utilizar estas frases musicales en cualquier contexto musical, pero el inconveniente es que estas frases pierden su frescura, su novedad, se convierten en tus «nuevas nociones básicas».

Por tanto, tendrás que aprender otras nuevas para descubrir nuevos horizontes, para dar la impresión de que te renuevas.

Saber renovarse

La mejor manera de no caer en la trampa de la improvisación es renovarse constantemente, aprender siempre nuevas técnicas, nuevas frases, nuevas formas de pulsar las cuerdas y alternar todas las técnicas que has acumulado.

¿Cómo?

  • Imita a otros guitarristas y aprende sus fraseos, sus riffs: así desarrollarás tu sentido de la improvisación, apoyándote en otros recursos si es necesario. Deja que su estilo te inspire para crear el tuyo propio.
  • Transforma lo que ya controlas: si tienes la impresión de que siempre tocas los mismos acordes, en el mismo orden y de la misma manera, cambia de ritmo, cambia algunas notas, tócalas a la inversa o sáltate una nota cada dos. Lo importante es probar, aunque parezca una improvisación absurda, porque a menudo es en momentos así cuando surge una idea original.
  • Encuentra otras fuentes de inspiración: para tocar la guitarra, no es suficiente inspirarse solo en piezas de guitarra. Escucha otros instrumentos como la trompeta, el saxofón, el piano, el bajo o el violín y aprende cómo las notas y los acordes se encadenan en estos instrumentos. Seguramente, las fases serán diferentes a las de la guitarra, por lo que te ayudarán a improvisar.
  • Olvida lo que sabes: intenta desaprender los acordes, los arpegios y las escalas e improvisar con total libertad, desprendiéndote de toda teoría. Es posible que haya notas falsas y encadenamientos extraños que no parezcan música para nada, pero te habrás desbloqueado y será entonces cuando puedas ampliar tu vocabulario musical.
  • Grábate: cada vez que cojas tu guitarra, grábate durante 15 minutos improvisando. Aunque haya notas falsas o la melodía no esté a la altura de tus expectativas, ese cuarto de hora habrá sido productivo, ya que es muy posible que hayas conseguido algo interesante, algo nuevo. En lugar de correr el riesgo de olvidar esta pequeña joya musical que has sabido tocar por casualidad, puedes pulirla y sacar provecho de ella.

Últimos consejos para improvisar con la guitarra

Para improvisar, intenta hacer lo contrario de lo que haces normalmente:

¿Tocas con una púa? Intenta tocar con los dedos.

¿Sueles tocar sonidos agudos o más allá del traste 12? Intenta tocar cerca de la ceja, los primeros trastes y las notas graves.

¿Sueles empezar los arpegios o los acordes con el mismo encadenamiento? Oblígate a hacerlo de otra forma.

Siempre puedes pedir ayuda a tu profesor particular durante tus clases de guitarra.

Piensa con originalidad cuando improvises

En improvisación, tienes que salir de tus hábitos, lo cual requiere sin duda un largo proceso de trabajo con el instrumento y contigo mismo.

Recuerda que es necesario renovarse a la hora de improvisar y divertirse al incluir nuevas ideas a tu repertorio.

Si tienes un buen nivel instrumental, la barrera será principalmente psicológica: tómate tu tiempo para crear tus propias melodías, aprende a apreciar las buenas ideas, escríbelas si es necesario y avanza paso a paso.

Improvisar es dejar paso a las emociones

Por último, la improvisación tiene que despertar emociones, tanto en ti como en el espectador, por lo que no dudes en contar una historia.

Improvisar con la guitarra Cuenta una historia (una narrativa musical)

La historia es a menudo más importante que la exactitud de los acordes, por lo que no descuides en tus improvisaciones el ritmo, el swing, el sentimiento, la intensidad, la locura, la emoción, etc. e intenta crear una atmósfera mientras tocas, hacia el final de tu improvisación.

¿Todavía te preguntas por qué aprender a tocar la guitarra?

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