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Comprar un piano es una inversión financiera y personal

Por Coral el 14/10/2016 Blog > Música > Piano > ¿Cuánto Cuesta un Piano?
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El piano no es un instrumento a tomar a la ligera. ¡Y comprar un piano no resulta anodino tampoco!

Antes, durante, o después de la práctica.

Este instrumento es una inversión. Una inversión a menudo a largo plazo, pero una inversión igualmente.

Mientras que podemos esperar que el piano nos cueste dinero cuando lo compramos y tiempo de práctica, nos daremos cuenta de que no es tan sencillo.

Así que para retomar el título, podríamos decir más bien: « ¿Qué no nos cuesta el piano? ».

Aunque considerar todos los parámetros como costes pueda parecer negativo, en la práctica no es el caso en absoluto.

¿Qué cuesta un piano a nivel financiero?

No vamos a mentirnos, un piano, es caro.

Repercusión de invertir en un piano. El piano tiene un coste, que se materializa de diversas formas.

Los diferentes tipos de pianos hacen variar el coste, pero para aprender a tocar el piano, hay que gastar dinero.

El piano electrónico, el más económico

Cuando queremos iniciarnos al piano, pero todavía no sabemos dónde nos va a conducir, se aconseja optar por un piano que sirva para todo.

Un piano de precio accesible, que se pueda amortizar rápidamente, y que no requiera un mantenimiento particular a parte de una pequeña cobertura o cualquier tejido para proteger el instrumento del polvo.

En cuanto a los precios, los más económicos los podemos encontrar a 70€.

Están equipados con lo mínimo, pero permiten disfrutar de un teclado bastante grande así como de una sonoridad bastante buena. Lo cual es suficiente para progresar de forma eficaz y suficientemente rápido.

Hay diversas gamas de pianos eléctricos, que ofrecen más posibilidades a medida que los precios aumentan.

El precio puede aumentar hasta más de 1000 euros, para pianos electrónicos de gran calidad.

Pero en ese caso el objetivo del músico va más allá del simple aprendizaje.

Pianos verticales y de cola, los más caros

No vamos a engañarnos, cuando compramos un piano vertical o un piano de cola, significa que las ambiciones que tenemos con respecto a nuestros objetivos de tocar el piano son elevados.

Por lo tanto no aconsejo en absoluto a alguien que todavía no sabe si su práctica del piano va a durar o no, comprar un piano vertical o de cola.

Para daros una idea, los más baratos están en torno a los 2500 euros para un piano vertical, y 9000 euros para un piano de cola. Y estoy hablando de pianos de segunda mano. Como puedes ver, esos pianos son auténticas inversiones a largo plazo, para varias generaciones.

Más allá del simple precio de compra, hay que prever los accesorios específicos de piano: asiento, metrónomo, lámpara…

También hay que anticipar el mantenimiento de este tipo de pianos.

Al igual que con los pianos electrónicos, hay que combatir el polvo, recubriendo el instrumento, pero también hay que vigilar su sonoridad.

Hay que hacer acordar el piano al menos dos veces al año para conservar una sonoridad precisa.

Acordar un piano, son mínimo 80 euros para un piano vertical y 100 euros para un piano de cola.

Para aprovechar al máximo tu piano, el dinero no tiene que ser un impedimento. Hay que elegir por tanto un piano dentro de tus posibilidades.

El mantenimiento de un piano vertical o de cola es caro. Económicamente, hay que estar seguro antes de invertir en un piano.

Los gastos anexos

Una vez que hayas encontrado el piano que te conviene, has de saber que conlleva otros gastos, tendrás que hacerte un presupuesto:

  • Un profesor si quieres recibir clases particulares de piano (precio medio: 17 € la clase)
  • Libros y partituras si quieres estudiar un músico o músicos en particular (precio medio de un libro de partituras: 20€)
  • Una partitura sola descargada de internet si te interesas por una música en particular (precio medio: 3 €)

¿Qué cuesta un piano en cuanto al tiempo?

No lo pensamos al principio, pero es verdad que un piano requiere tiempo.

Podríamos creer que es un juego de palabras, pero si decimos que el piano cuesta tiempo, induce a una idea negativa.

Me explico. Si decimos que el piano cuesta tiempo, eso quiere decir que consideramos su práctica como una obligación.

Lo cierto es que no podemos practicar mucho tiempo, sobre todo cuando la obligación concierne la práctica de un pasatiempo en principio destinado al entretenimiento.

Sino, para los pianistas que disfrutan de sentarse ante el teclado a tocar, el tiempo que pasan al piano es variable. Como mínimo, lo interesante es pasar un cuarto de hora.

Eso permite tocar la misma pieza tres o cuatro veces, e incluso empezar una nueva. O si no, tocar cuatro que se dominan, pero que son diferentes.

Hay que invertir tiempo y dinero para alcanzar un buen nivel al piano. El tiempo de práctica, mientras que podríamos estar haciendo otra cosa, representa también un coste.

Si tocamos solo durante las clases de piano, es fácil saber la duración. 45 minutos, 1 hora, es claro y preciso.

El piano es un formidable remedio anti estrés. Si has tenido un día difícil, es realmente agradable relajarse y tocar sin preocuparte de lo que te rodea, ya sea 15 minutos o 45.

La idea es llegar al final a un estado más estable y tranquilo.

Ya lo verás, el piano puede convertirse en una droga. Pero es una droga muy suave, que puede conducir a un equilibrio vital realmente importante.

¿Cuáles son los otros elementos costosos del piano?

La inversión personal

En relación con la gestión del tiempo, el piano tiene un coste en inversión personal. En esta categoría, la idea es la misma que en lo que se refiere al coste en tiempo. Si se considera que invertir en el piano es una obligación, no vale la pena forzarse.

La inversión personal es una evidencia cuando queremos involucrarnos en la práctica de un entretenimiento como el piano.

¿Con qué elementos, con qué actitud podemos evaluar esta inversión personal?

Relajarse gracias al piano. Tocar el piano es una excelente manera para luchar contra el estrés.

Existen evidentemente « señales » que permiten detectar la pasión que ponemos en nuestra práctica. Un pianista que tiende a tocar regularmente, incluso cuando le falta tiempo, muestra su interés.

De la misma manera, un músico que desea hacer escuchar su progresión regularmente y las piezas que toca a sus amistades o familiares, es un pianista que se involucra, que se da a fondo en lo que emprende.

Y el orgullo que muestra, es el signo evidente de su entrega. Un esfuerzo que le cuesta energía, pero que resulta beneficioso si se hace con agrado.

La ambición a largo plazo

Tocar el piano, nunca se sabe dónde nos puede llevar. Al empezar no nos preguntamos necesariamente « ¿Dónde me conducirá la práctica del piano? ». Hasta el día en el que tenemos que tomar una decisión. Y esa decisión puede tener un coste, en cuanto al futuro a corto y largo plazo del pianista. Si el nivel es el adecuado, la línea que separa el entretenimiento de lo profesional es muy delgada.

La decisión es por tanto: ¿continúo tocando este instrumento de prestigio que es el piano por placer personal, o asumo el riesgo de lanzarme a una carrera profesional, con el piano como herramienta de trabajo? Esta decisión tiene un impacto importante, y por consiguiente, un coste importante.

Por supuesto no del mismo estilo que los costes financieros, que son palpables. Está claro que una elección de este estilo tiene un impacto vital. Es por tanto importante ser consciente de que eso se puede producir anticipando la decisión que tomaríamos en ese caso. Si tengo un consejo que daros, es tener el piano como un plan B con respecto a tu primera opción de carrera. Tener esta opción guardada bajo la manga por si acaso la necesitas. Eso te da más juego, aspecto nada irrelevante.

En conclusión, ¿el piano es realmente costoso?

Sí, un piano es costoso.

Económicamente, mentalmente, y en lo que respecta al tiempo.

Pero no hay que perder de vista que tocar el piano es un placer.

Eso implica por tanto que antes hemos pensado en todas esas obligaciones, que hemos pensado en las ventajas e inconvenientes, y que hemos decidido lanzarnos a tocar.

Es por lo tanto una decisión con conocimiento de causa la que toman el pianista y su entorno.

Y cuando damos el paso y que nos lanzamos a una aventura apasionante como lo es el piano, la energía y las inversiones que requiere, pasan a un segundo plano.

Lo que cuenta, es la interpretación y la belleza de esa interpretación.

Disfrutar al piano es lo esencial. Lo importante del piano, es que te guste tocar. Es lo primordial.

 

 

 

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Coral
Soy traductora de textos y audiovisual de inglés y francés. Subtitulo series, películas y documentales para Netflix y en mi (poco) tiempo libre me encanta viajar y disfrutar de mi familia y amigos.