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Consejos para poner en marcha tu clase de yoga

Por Ana, publicado el 25/05/2017 Blog > Deporte > Yoga > ¿Cómo Organizar una Clase de Yoga?

Ya está, ¡lo has conseguido! ¡Por fin eres un profesor de yoga titulado! Has terminado tu formación y ha llegado el momento de lanzarte a la aventura.

Sin embargo, todavía tienes algunas dudas sobre la forma idónea de llevar a cabo tus clases de yoga.

Es completamente normal, créeme; sobre todo si se trata de la primera vez.

El objetivo del yoga es conseguir serenidad en el día a día para ello, nosotros te vamos a dar todas las herramientas que te ayudarán a iniciarte en este mundo en las mejores condiciones.

De esta forma, podrás inculcar a tus alumnos y practicantes una forma eficaz y correcta de descansar y soltar todas sus preocupaciones.

Empieza por lo esencial: la preparación de tu primera clase.

Esta preparación para algunos puede resultar desalentadora, pero es esencial para un buen desarrollo de las clases.

Puedes, por ejemplo, desarrollar tu clase de yoga entorno a:

  • Una temática: un hilo conductor

Toda buena clase de yoga sigue una temática. Está puede ser muy específica como atraer la abundancia o, tan sencillo como la obertura de la cadera. Con esta idea en la cabeza, te ayuda a poder desarrollar una clase coherente e inspiradora.

Te entrarán ganas de introducir el tema al principio de la clase e irlo desarrollando en el transcurso de la misma para dar sentido y coherencia a las posturas realizadas durante la sesión. También puedes leer una cita o proponer un momento de meditación.

  • Las posturas: elige un programa consolidado y variado

La temática es lo de menos, lo importante es que incorpores posturas variadas en el transcurso de la sesión.

Por ejemplo:

  • la pinza => para fortalecer los músculos abdominales,
  • el triángulo => para adelgazar la cintura,
  • el pez => para mejorar la respiración,
  • o incluso el arco => para mejorar el funcionamiento del sistema cerebral.

Algunas posturas tienen contra indicaciones por lo que habrá que adaptarlas dependiendo de cada alumno.

  • Tiempo: calcula el tiempo de tus clases

La mayor parte de las clases son de alrededor de una hora.

Los 10 primeros minutos suelen empezar generalmente por un ejercicio de respiración y algunos estiramientos suaves en el suelo.

Los 20 minutos siguientes abarcarán secuencias más dinámicas 8yoga Vinyasa) con posturas mantenidas durante de 3 a 6 respiraciones (Hatha).

En los cinco minutos siguientes, trabajarás una postura de puntas pie, la que hayas trabajado a lo largo de la clase.

Puedes dedicar 5 minutos suplementarios a posturas de equilibrio.

Los siguientes diez minutos deberán estar dedicados a posturas sentadas y tensas.

Los diez últimos minutos pueden ser un momento de meditación (en una postura sentada por ejemplo).

Por último, solo decir que no olvides hacer las transiciones de unas posturas a otras con suavidad.

Seguridad: tu función es muy importante.

Más allá de la lógica, es evidente que tienes que asegurarte que tus alumnos hayan calentado correctamente y estén preparados para cada postura.

Nunca tienes que empezar ninguna clase con la postura de la rueda completa, por ejemplo, sin haber calentado debidamente la columna vertebral.

Es importante que los profesores de yoga entiendan la anatomía y el cuerpo humano para demostrar que pueden garantizar la seguridad de sus alumnos.

Si practicas en casa, presta atención a tu cuerpo y a cómo reacciona a algunas posturas.

Los elementos necesarios para poder hacerlo con seguridad son:

  • una esterilla de yoga: en las clases colectivas te la suelen dar
  • una toalla de baño para colocarla en el suelo
  • una pequeña manta para la sesión final de relajación

Jose miguel

¡Nuestros profesores son tan felices!

”Con Superprof he encontrado alumnos serios, motivados y que están deseando aprender. ¡Os recomiendo Superprof!”

Conoce el nivel de tus alumnos

Es muy importante que un profesor se adapte al nivel de sus alumnos. En las clases individuales es sencillo; le mandas algo al alumno y tú mismo vas viendo como realiza cada uno de los ejercicios.

Sin embargo, en grupo, vas a encontrarte con niveles muy dispares; desde aquellos que hagan yoga desde hace mucho tiempo como los que acaban de empezar.

Tu objetivo será guiarles por el buen camino, tanto a nivel físico como mental.

Tienes que lograr que los veteranos quieran seguir practicándolo y los principiantes sigan intentándolo una y otra vez hasta ponerse a su altura.

ayuda a mejorar a tus alumnos Un buen profesor ayuda a sus alumnos a que mejoren continuamente.

Hay que destacar que hay algunos novatos que pueden presentar algunos problemas de aprendizaje en alguna  disciplina; sobre todo debidos a su falta de flexibilidad. Tu tarea es hacer que ellos también se sientan cómodos.

Entenderás así que un profesor de yoga también es un entrenador. Éste tiene que acudir a todas las personas que le requieran y guiarlas por el camino que previamente él ha recorrido.

Para ayudarte en esta tarea basta con que pienses en tu etapa como alumno. ¿Qué es lo que más valorabas de tu profesor? ¿Echabas en falta algo?

Cada ser humano comete errores; es normal. Ten esto en cuenta a la hora de ayudar a tus propios alumnos.

Aprende a sentir el ánimo de tu grupo

Virginia, una de nuestras Superprof de yoga nos cuenta que ella propone diferentes alternativas a sus alumnos en función de su nivel. De esta forma, se adapta a la energía del grupo en su totalidad sin dejar a nadie atrás.

El yoga es una disciplina abierta a todo el mundo (no importa la edad, ni el sexo, ni la condición física). Por lo que puedes ver diferentes perfiles de alumnos.

Hay algunos que quieren relajarse simplemente. Otros quieren combatir su estrés y aprender a controlar sus emocionar. Mientras que otros son apasionados de esta destreza y quieren superarse a ellos mismos.

Por lo que tendrás que conocer rápidamente a cada uno de tus alumnos para poder establecer así una dinámica de grupo con la que todo el mundo se sienta cómodo.

clases diferentes de yoga En función de tus alumnos y tus clases, las posturas variarán.

En algunas ocasiones no podrás realizar las posturas de yoga que tenías previstas para tus alumnos. Mientras que en otras, como ya sabes que son alumnos más avanzados, podrás practicar con ellos posturas más difíciles.

No importa si lo que enseñas es Vinyasa Yoga, el Yoga Ashtanga, el Kundalini o el Hatha; al fin y al cabo no dejan de ser tipo de yoga.

Está claro que esto también vale (y sobre todo) para el Yoga prenatal, con mujeres que les está cambiando el cuerpo. Este hecho conlleva numerosas reacciones en su humor y físico que tendrás que conocer y gestionar para poder tener la paciencia requerida.

De esta forma, descubrirás rápidamente que el humor del grupo puede variar en función de:

  • Tu público y la forma en la que abordes tus clases ;
  • La estación;
  • La hora de la clase;
  • Pero también de tu propio humor y dinamismo.

Estructura tu clase en respiración – calentamiento – posturas – relajación

En función del tipo de yoga que practiques, tus sesiones van a variar un poco. Sin embargo, como regla general, éstas se desarrollan en diferentes fases e importante que tienes que integrar en tus clases de yoga.

Para empezar tus clases de yoga, nosotros te proponemos que empieces dejando que tus alumnos se liberen de todo lo que han hecho a lo largo de todo el día (si la sesión se desarrolla por la tarde) o de todos esos aspectos que les perjudican. De esta forma, los ejercicios preliminares de relajación tendrán una buena base. Dedica un tiempo considerable a dejar que cada uno libere aquello que le pesa en la consciencia.

A estos ejercicios puedes añadir ejercicios de respiración (llamados Pranayama) que les ayudarán a descubrir sus emociones. Si controlan su respiración, aprenderás a escucharla así como la de los de tu alrededor, al contrario de lo que ocurre en los momentos de estrés, cólera o miedo.

Una vez que llegue el momento en el que tengas toda tu concentración centrada en lo que pasa en el interior de tu cuerpo, podrás pasar al calentamiento.

A continuación, puedes encadenar distintas posturas de yoga (Asanas) en función de la naturaleza de tu cuerpo.

Escoge el orden de las posturas propuestas y el tiempo de cada una (alrededor de 3 minutos generalmente). No te olvides de ofrecer también a tus alumnos un momento de relajación entre cada postura (excepto si estás llevando a cabo un yoga dinámico que consiste en realizar diferentes posturas en un encadenamiento fluido e intenso).

Anímales también a asociar cada gesto con una respiración adecuada (inspiración y expiración).

Ayuda a las personas a las que les cueste todavía liberar la flexibilidad de su cuerpo, y anímalas a que lleguen tan lejos como puedan sin forzarles.

Aunque se invita a la meditación en cada etapa de la sesión, al final de la clase, se ofrece un momento para relajarse por última vez antes de retomar nuestra vida cotidiana. Así se relajarán todos los músculos y los más avanzados serán capaces de apreciar claramente los beneficios del yoga.

¡Bravo! Acabas de terminar tu primera clase.

Crea tu propia sesión de yoga individual

Todos los maestros del yoga lo dicen: el yoga hay que practicarlo regularmente

Por lo que, ya sea para ti mismo o para tus alumnos, cada día vas a tener ganas de hacer una clase individual de yoga.

practica regularmente el yoga Tanto profesores como alumnos, tienen que practicar yoga lo más regularmente posible.

La primera pregunta que te tienes que plantear es: ¿cuánto tiempo tengo que dedicar para realizar una buena sesión? ¿Solo 15 minutos o una hora?

Calcula el tiempo que puedes dedicar a evadirte y relajarte; si no puedes dedicar una hora todos los días no pasa nada.

Adapta el número de posturas en función de tu tiempo. Ten en cuenta a la hora de estructurar tu clase que tienes que incluir una fase de meditación y relajación tanto al principio como al final de la sesión.

A continuación, pregúntate por qué quieres practicar yoga hoy. ¿Para lograr dormir mejor? ¿Por un tema de estrés? ¿Para ejercitar tu cuerpo?

Hemos encontrado un testimonio en internet de una sofróloga y especialista en el yoga prenatal.

Aquí te presentamos cómo desarrolla ella su sesión personal:

  • Ella empieza por una fase de calentamiento que incluye meditación (trabajando también la respiración) y estiramientos.
  • A continuación, realiza algunas posturas en función de sus ganas (las que domina);
  • Después, se concentra en una postura que todavía no domina (prestando atención a su cuerpo y sin forzarse);
  • Ella encadena una etapa de vuelta a la calma;
  • Termina la sesión con una sesión de meditación que le permite ir volviendo poco a poco a la realidad acompañada de música y en un ambiente de silencio.

En lo que concierne a las posturas, escógelas en función de tus ganas. Lo más importante es que, ante todo, estés cómodo y, sobre todo, que las practiques cotidianamente.

Para tus alumnos novatos, insiste en el hecho de que no tienen que ir demasiado lejos en sus posturas. Tienen que aprender a dejar que el cuerpo se vaya amoldando con el tiempo. La paciencia es fundamental en yoga.

Ahora ya cuentas con todas las claves para preparar una clase de yoga perfecta así que ¡adelante! Da esa serenidad que necesitan tus alumnos para afrontar los desafíos de su día a día.

Estate conectado con tus grupos y conóceles. Haciendo esto tendrás todos los ingredientes para tener éxito.

Encuentra la estructura adecuada

La primera pregunta que te tienes que plantear es sobre el estado y estructura de tu propia enseñanza.

De esta forma, ¿qué prefieres? ¿Ser asalariado de una asociación o autónomo?

En lo que concierne a las asociaciones y a los estudios de yoga, la ventaja es que puedes obtener el estado de asalariado que implica:

  • Una protección social pagada por el empleador;
  • La jubilación del empleado;
  • Vacaciones pagadas;
  • Un límite de 24 horas por semana.

Hoy en día son muchos los profesores de yoga que optan por hacerse autónomos, pero hay que saber algunos detalles de este estado:

  • Estás limitado a unos ingresos por ventas de 32900€ al año ;
  • Las cotizaciones sociales son a tu cargo (alrededor del 25% de tus ingresos);
  • No eres contribuidor del IVA por lo que no puedes deducir ningún gasto profesional.

También tienes la opción de combinar ambas formas ; ser asalariado de una asociación por las mañanas y por las tardes impartir tus propias clases ; lo que te dará una garantía de seguridad al estar asalariado.

profesores de yoga autonomos Ante la dificultad de ser profesor de yoga asalariado, son muchos los profesores que optan por ser autónomos.

En todos los casos, este tema es primordial e influencia en gran medida la forma en la que impartirás tus clases de yoga.

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