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¿En qué consisten las excedencias del funcionariado público?

Por Raquel, publicado el 20/02/2017 Blog > Clases particulares > Dar clases particulares > Las Excedencias de los Trabajadores de la Administración Pública

Puede que seáis profesores de primaria, secundaria o bachillerato y llevéis un tiempo sintiéndoos mentalmente agotados y soñando despiertos con tomaros un año sabático. Puede que estéis cansados de vuestro trabajo y tengáis ganas de emprender un nuevo proyecto. Puede que estéis pensando en formar una familia y queráis pasar el mayor tiempo posible en casa. Quizás tengáis un familiar que necesite vuestra ayuda y el trabajo no os permita brindársela. En definitiva, no importa cuáles sean vuestros motivos: habéis llegado a la conclusión de que necesitáis tomaros un tiempo para vosotros y alejaros del trabajo. Si es así, estáis de suerte, porque en España los funcionarios pueden disfrutar de un periodo llamado excedencia.

Según el Artículo 89 del Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP), los funcionarios de carrera tienen derecho a obtener una excedencia; es decir, un periodo de tiempo por el cual se interrumpe un trabajo para la Administración Pública. Y ¿de cuánto tiempo estamos hablando? Pues bien, como veremos a continuación, existen motivos muy diversos por los cuales un funcionario puede solicitar una excedencia. Así, la duración de la misma podrá variar en cada caso. Eso sí, para que os hagáis una idea, por lo general, el tiempo mínimo es de dos años.

¿Qué tipos de excedencias hay?

Como decíamos, un funcionario en situación de excedencia deja de ejercer su cargo durante un tiempo determinado. ¿Qué quiere decir eso de «dejar de ejercer un cargo»? Pues, aunque sea una medida temporal, hablamos de que el trabajador interrumpe por completo su trabajo para la Administración Pública, con todo lo que eso implica; es decir, se suspende (por tanto tiempo como dure la excedencia) el vínculo jurídico que une al funcionario con la Administración, aunque siga teniendo determinados derechos y obligaciones. En otras palabras, un profesor en situación de excedencia dejará de prestar sus servicios y, en consecuencia, perderá el derecho a que ese tiempo se compute y acumule en términos de antigüedad o derechos en el régimen de la Seguridad Social.

Durante un periodo de al menos dos años, el trabajador puede tener reservado su cargo. Sin embargo, si se reincorpora pasado este tiempo, puede ser que esa reserva ya no siga vigente, ante lo que la Administración le dará un puesto en la misma localidad y de igual retribución.

A continuación examinamos las modalidades de excedencias recogidas por la ley y la normativa que regula esta materia:

Excedencia voluntaria por interés particular

Si lleváis más de cinco años trabajando para el sector público, podéis solicitar la excedencia voluntaria por interés particular sin ningún tipo de justificación, siempre y cuando no tengáis ningún expediente disciplinario abierto. Cada periodo de excedencia tendrá una duración que no podrá ser inferior a dos años continuados, pero tampoco superior al número de años que el funcionario ha prestado sus servicios a la Administración. En otras palabras, si lleváis ocho años trabajando y queréis solicitar una excedencia, debéis saber que esta puede durar un máximo de ocho años.

Para volver al servicio activo, si no tenéis una reserva del puesto de trabajo, tendréis que participar en un concurso de méritos o libre designación o reingresar a través de la adscripción provisional. Eso sí, debéis tener cuidado con vuestro reingreso. En la resolución de la excedencia debe quedar constancia de su plazo máximo de duración. Si no solicitaseis el reingreso dentro de ese plazo, perderíais vuestra condición de funcionarios de carrera

Excedencia voluntaria por agrupación familiar

La excedencia voluntaria por agrupación familiar está destinada a aquellas personas que tienen al marido o la mujer viviendo en otra localidad y trabajando también como funcionarios de carrera de la Administración Pública. De nuevo, este tipo de excedencia no podrá ser inferior a dos años ni superior a quince. Eso sí, en este caso no se exige ningún periodo mínimo de prestación de servicios y el reingreso se debe solicitar antes de que finalice ese plazo máximo de 15 años. De no ser así, el funcionario será declarado en situación de excedencia voluntaria por interés particular.

Excedencia por cuidado de familiares

Dentro de este tipo de excedencia, podemos encontrar dos casos: las excedencias por cuidado de hijos o las excedencias por cuidado de familiares a su cargo.

Por cuidado de hijos

Esta excedencia tendrá una duración máxima de tres años para cada hijo (contando hijos naturales, adoptivos o acogidos), que se cuenta desde su fecha de nacimiento (o resolución de adopción o acogida).  En este caso, el tiempo de excedencia por cuidado de hijos durante el primer año de la misma se computará como prestado en el puesto de trabajo del que se es titular.

Pedir una excedencia para disfrutar de la familia. Podéis disfrutar más del tiempo con vuestros hijos.

Por cuidado de familiares

Esta excedencia está dirigida a aquellos trabajadores que necesiten abandonar su puesto de trabajo para cuidar a un familiar por razones de edad, accidente, enfermedad o discapacidad que le impidan valerse por si mismo. Está limitada a familiares hasta segundo grado de consanguinidad o afinidad. Es decir, se incluyen familiares de primer grado (padres, suegros, hijos, yernos o nueras) y de segundo (abuelos, hermanos, cuñados, nietos). Tiene una duración máxima de tres años para cada persona que requiera cuidados (del mismo modo que hemos descrito con los hijos en el párrafo anterior). En este caso, el periodo de excedencia les computará a efectos de derechos de jubilación y trienios.

Excedencia por razón de violencia de género

Esta excedencia va dirigida a aquellas mujeres funcionarias que hayan sido víctimas de violencia de género y la pueden solicitar sin haber cumplido un mínimo de años de servicio. Se les reservará el puesto de trabajo durante los seis primeros meses y ese tiempo les computará a efectos de antigüedad y derechos de Seguridad Social. Si las actuaciones judiciales lo exigen, se podría prorrogar este periodo durante otros tres meses y hasta un máximo de 18 con las mismas condiciones. Además, durante los dos primeros meses, la funcionaria tendrá también derecho a percibir las retribuciones íntegras así como prestaciones familiares por cada hijo que tuviese a su cargo.

Excedencia por razón de violencia terrorista

Esta excedencia va dirigida a aquellos funcionarios que hayan sufrido daños (tanto físicos como psicológicos) a consecuencia de un acto terrorista. Las condiciones de esta excedencia son las mismas que las aplicadas a la excedencia para las víctimas de violencia de género. En cuanto a la duración, esta excedencia durará tanto tiempo como sea necesario para que la víctima esté protegida y atendida, ya sea por las secuelas o por la amenaza a la que esté sometida.

Excedencias como ayuda a las víctimas. Las excedencias nos pueden ayudar en situaciones complicadas.

Excedencia voluntaria por prestación de servicios en el sector público

Aunque ya seáis funcionarios, podéis optar por un nuevo puesto en el sector público. Si lo obtenéis y este es incompatible con vuestro trabajo, tenéis un plazo para decantaros por uno u otro. Si no optáis por ninguno en el plazo señalado, automáticamente se entenderá que os decantáis por el nuevo y el anterior quedará en situación de excedencia. En este caso no se reserva el puesto de trabajo ni se devengan retribuciones.

Excedencia voluntaria incentivada

Esta excedencia se presenta como un incentivo que se le da a un trabajador «sobrante» para que pruebe otros puestos de trabajo. Pueden acceder a ella aquellas personas que se encuentran en un proceso de reasignación de efectivos, personas que esperan la asignación de un destino o las que estén en situación de excedencia forzosa (de la que os hablaremos en el siguiente apartado). Esta excedencia tiene una duración de cinco años e impide a la persona beneficiaria desempeñar un cargo en el sector público. Eso sí, recibirán una mensualidad (sin pagas extraordinarias).

Excedencia forzosa

La excedencia forzosa se le puede conceder a aquellas personas que, por ejemplo, tengan que cumplir un deber público o ejerzan funciones sindicales. En estos casos los trabajadores tienen derecho a que se les reserve su puesto de trabajo, independientemente del tiempo que dure la excedencia. Además, les computará la antigüedad (aunque no para todo, porque no se contará para calcular la indemnización por despido). En un máximo de treinta días naturales desde que el trabajador termina su función (pública o sindical) puede reincorporarse cuando quiera al trabajo.

¿Cómo se solicita la excedencia voluntaria?

Como veis, de todos los tipos que hay, seguramente la que os interese sea la excedencia voluntaria. Puede que os preguntéis cómo se pide. Pues bien, como ocurre en la mayoría de casos, lo que debéis hacer es rellenar un formulario con vuestros datos y el resto de información adicional que os soliciten (años trabajados, motivos de la excedencia, etc.). Estos formularios varían para cada Comunidad Autónoma.

Solicitar excedencia con un formulario. Para solicitarla tenéis que rellenar un formulario.

 

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