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Nos centramos en la formación en matemáticas

Por Eva el 05/04/2016 Blog > Apoyo escolar > Mates > ¿Cómo Llegar a Ser Matemático?
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¿Te gustan las matemáticas y quieres hacer carrera en esta apasionante disciplina?

A título informativo, tienes que saber que existen varios tipos de matemáticos. El matemático investigador, el profesor de matemáticas o el matemático que trabaja para una empresa: estas son las tres ramas principales de la profesión.

Pero ante todo, seguramente te preguntes cómo llegar a ser matemático. Todas las respuestas las tienes en este artículo.

Para empezar, volvamos directamente al meollo de la cuestión y repasemos los estudios necesarios para convertirse en matemático.

La trayectoria « tipo » de un matemático

Sea cual sea la vía que quieras seguir (investigador, profesor, empleado de empresa), la trayectoria será más o menos la misma. En todos los casos tienes que prepararte para estudiar varios años (mínimo Grado en Matemáticas de 4 años).

Generalmente, empezarás escogiendo el itinerario de ciencias en el instituto (respecto a este tema, existen trucos para sacarte el bachillerato de ciencias que podrían ayudarte). Una vez que hayas aprobado el bachillerato de ciencias y la selectividad, es hora de ocuparse de los estudios superiores.

Salidas profesionales de la carrera de matemáticas Las matemáticas abren numerosas puertas

Tendrás la opción de matricularte en un un grado de matemáticas o de ingeniería, ya sea en una universidad pública o privada. En este momento, tendrás que seleccionar varias opciones que te permitirán especializarte en los fundamentos de la investigación o en la aplicación práctica de las matemáticas.

Cuando hayas terminado el grado, podrás realizar un máster. Tienes varias especialidades. Elige en función de lo que te apetezca y de tus facilidades. La decisión es importante ya que condicionará tu entrada en la vida activa. Universidad privada o pública, grado en matemáticas o en ingeniería son decisiones que dependen de ti.

Si lo que quieres es trabajar, puedes dejar de estudiar una vez que hayas finalizado el grado (4 años). Por el contrario, si lo que quieres es llegar a ser investigador, tendrás que continuar hasta el doctorado. A lo largo de este último ciclo, definirás tu campo de investigación, así como un tema que desarrollarás y defenderás durante el último curso.

El tribunal será el que te escuche y te conceda o no el doctorado.

¿Universidad pública o privada?

Una vez que entras en el ciclo de la educación superior, hay que responder a una pregunta: ¿tienes que apostar por la universidad pública o privada? 

Ir a la universidad pública o a la privada ¿Qué itinerario de matemáticas escoger?

Hay que tener en cuenta varios criterios:

  • El primero: la admisión. En los dos casos es necesario haber superado el bachillerato y el examen de selectividad.
  • Segundo criterio: la enseñanza. Por su condición de establecimientos privados, generalmente, las universidades privadas cuentan con más medios para contratar a profesores especialistas y para enviar a estudiantes al extranjero. Aun así, no hay que olvidar que en las universidades públicas trabajan profesores de calidad y que los alumnos también pueden beneficiarse de becas para estudiar en el extranjero, como la conocida beca Erasmus.
  • Tercer criterio: entorno. Si quieres recibir una atención más personalizada a lo largo de tus estudios, escoge la opción de la universidad privada. Sin embargo, si te sientes bastante autónomo y posees un espíritu de iniciativa, dirígete hacia la universidad pública. Efectivamente, los alumnos de la universidad privada son menos independientes que los de las universidades públicas ya que estos últimos aprenden más rápidamente a arreglárselas solos.
  • Cuarto criterio: coste de la formación. Este punto es fácil: la universidad pública es más barata. Si tus familiares pueden ayudarte o si puedes beneficiarte de una beca de estudios, la universidad privada podría ser una buena opción. Por el contrario, quizá necesites encontrar un trabajo, lo que pondrá en peligro el buen desarrollo de tus estudios. De esta manera, la universidad pública es la elección más adecuada para aquellos estudiantes que buscan una formación de calidad a un precio asequible.
  • Quinto criterio: las salidas profesionales. Generalmente, los alumnos que desean orientarse hacia un trabajo de investigador y profesor toman el camino de la universidad más la realización del doctorado. Aquellos que prefieren la aplicación práctica de las matemáticas escogerán los estudios universitarios y después la opción de un máster (para aquellos trabajos relacionados con las finanzas de la empresa). Obviamente, la realidad tiene más matices y numerosas universidades forman a excelentes matemáticos que trabajan en empresas.

Resumiendo, lo único que te aconsejamos es que reflexiones y que te informes bien sobre las formaciones que se imparten y que te dirijas hacia el establecimiento que te forme para el trabajo que desees ejercer.

Los diferentes tipos de matemáticos

La formación está bien, pero no conviene olvidar que el objetivo es que te permita ejercer la profesión de tus sueños.

¿Qué profesiones existen después de estudiar matemáticas? Te lo presentamos a continuación.

El matemático investigador: para entender mejor el mundo que nos rodea

Primera vía que te presentamos: la del matemático investigador.

El matemático investigador es, como su nombre indica, un profesional cuyo trabajo diario consiste en emitir y verificar hipótesis en el ámbito de las matemáticas. Abierto a todas las pasiones de la disciplina, evidentemente hay que ser excelente en matemáticas para brillar en este mundo.

En cuanto a las actividades del matemático investigador, éstas se dividen en tres grandes categorías:

  • Por supuesto, la investigación: esta actividad implica encargarse del problema que quieras resolver, buscar diferentes medios para alcanzar el objetivo y escribir los resultados de tus investigaciones, por lo general en artículos para revistas científicas. También deberás pasar tiempo ojeando el trabajo de los demás investigadores y asistir a conferencias (o incluso organizarlas).
  • La enseñanza: para un investigador, la enseñanza en esta disciplina se desarrolla en la universidad (en prácticas y en clases magistrales). Además, también te ocuparás de dirigir y de evaluar tesis, a veces como miembro del tribunal.
  • Las actividades administrativas: un investigador en matemáticas debe ser capaz de realizar solicitudes de financiación o participar en los consejos de la universidad en la que trabaje.

Lo más característico del trabajo de un investigador matemático es su capacidad de fracasar. Efectivamente, para encontrar una solución al problema, tendrás que cuestionar numerosas hipótesis.

Dedicarse a la investigación matemática La investigación matemática y sus numerosos desafíos

En este sentido, la investigación es una tarea difícil que necesita que te ocupes de problemas complejos, los cuales irás resolviendo poco a poco. Por eso, es obvio que un investigador matemático debe sentir pasión por lo que hace.

Los ámbitos de investigación matemática son muy amplios.

Si te preguntas para qué sirve la investigación en matemáticas, aquí tienes ejemplos concretos de invenciones que surgieron gracias a los investigadores:

  • El GPS;
  • La criptografía;
  • La informática

La explicación del mundo a través de las matemáticas: este es el objetivo de un investigador matemático.

El profesor de matemáticas: un pedagogo que ama transmitir su conocimiento

Después del investigador matemático, descubramos el perfil del profesor de matemáticas.

Dado que el investigador matemático también suele ser profesor en la universidad, en esta pequeña parte vamos a hablar exclusivamente del matemático que ejerce como profesor de matemáticas en educación primaria, secundaria o bachillerato, así como de los profesores particulares.

No hace falta decir que para ser un buen profesor, te tiene que gustar enseñar matemáticas con pedagogía. De esta forma, hablar delante de una clase de alumnos no te tiene que dar miedo. Además, un buen profesor de matemáticas debe conocer al dedillo el programa de matemáticas del Ministerio de Educación y encantarle trabajar en contacto con niños, adolescentes y jóvenes adultos.

Estudiar para profe de mates ¡Enseña matemáticas y comparte tu pasión!

Su primer deseo: querer transmitir su conocimiento y las ganas para que su alumnado se interese por la disciplina.

De esta manera, además de ser un apasionado, el profesor debe ser capaz de adaptar su clase en función de sus alumnos. Su objetivo: aportar una visión positiva de las matemáticas y hacer comprender a sus diferentes públicos que esta asignatura es una ciencia viva que evoluciona con el tiempo.

Como tal, debe conocer la materia como la palma de su mano y ser capaz de responder a todas las preguntas que los alumnos le hagan, explicándoles los conceptos matemáticos de manera simple y precisa.

Si te gusta divulgar grandes teorías y conceptos para hacerlos accesibles a la mayoría, este trabajo está hecho para ti.

Matemático en una empresa

Última faceta del matemático: el matemático que trabaja para una empresa.

Cada vez más, las empresas recurren a los matemáticos para que estos las ayuden a la hora de tomar sus decisiones o con el tratamiento de los datos. En efecto, las nuevas tecnologías ayudan a las compañías a anticipar el futuro estableciendo previsiones precisas. Además, en la era de los Datos Masivos (Big Data), los datos se convierten en importantes recursos que hay que saber recabar y analizar.

Ya sea en el sector industrial, en el sector de los sistemas de la información o en el de la informática, los matemáticos son profesionales particularmente demandados.

Su objetivo: establecer algoritmos y proporcionar una idea práctica a las empresas que lo demandan.

Algunos ejemplos de trabajos que recurren a los matemáticos: estadista, experto en contabilidad, administrador de bases de datos o incluso ingeniero en cálculo.

Sea cual sea tu objetivo por el que convertirte en un buen matemático, ante todo hay que amar la disciplina y ser bueno en ella. Es algo evidente, pero pensamos que es importante recordarlo.

Dicho esto, pregúntate sobre tus motivaciones: ¿prefieres la investigación y la solución de problemas? En ese caso, estás hecho para llegar a ser investigador. Quizá lo que te interesa es la aplicación práctica de las mates; en ese caso, dirígete hacia un máster profesional que te permita introducirte en una empresa. Si lo que te hace vibrar es la pedagogía y la transmisión del saber, ¿has pensado en ser profesor?

Más que nunca, necesitamos buenos matemáticos. Entonces, sean cual sean tus preferencias, asegúrate de dirigirte hacia un trabajo que sea apasionante y que tenga proyección en el futuro.

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Eva
Intérprete y traductora, enamorada de los idiomas, de la escritura y de las historias ♥