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Gimnasio o entrenador personal: ¿qué es mejor?

Por Ana el 24/05/2016 Blog > Deporte > Entrenamiento personal > Diferencias Entre Ir al Gimnasio o Tener tu Propio Entrenador Personal
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Hoy en día, dentro del mundo del deporte, tienes 2 opciones si lo que quieres es lograr una silueta equilibrada, fortalecer ciertas partes de tu cuerpo o simplemente mantenerte en forma: ir a un gimnasio o  contratar a un entrenador personal.

¿Qué es mejor? ¿Cuáles son las diferencias entre las dos opciones?

Superprof se ha propuesto ayudarte a decidir.

El papel de un entrenador personal

Elegir a un entrenador no es tarea fácil. Los hay que trabajan en un gimnasio y otros a domicilio, fuera o dentro de un recinto, con 1 o con 10 alumnos… Independientemente de todo esto, se trata de un preparador físico, un profesional del deporte.

Trabajar bajo la mirada atenta de tu entrenador. Tendrás que trabajar bajo la mirada atenta de tu entrenador.

Además de proponer ejercicios físicos para la musculación o el fitness, es también un profesional que debe aprender a adaptarse a sus alumnos y encontrar la manera de desarrollar el potencial de cada uno de ellos.

Las ventajas de un entrenador personal a domicilio

Las ventajas de un entrenador personal

Cuando recurres a un entrenador personal para clases privadas, este se adaptará a ti. Es decir, que, en función de tu disponibilidad, de tus días y tus horas libres, fijará las clases para no perturbar demasiado tu horario habitual.

Gracias a esta flexibilidad, evitarás tener que estresarte, y acabarán esos interminables minutos atascado en el tráfico o intentando buscar un sitio para aparcar.

Otra diferencia con el gimnasio es que el entrenador estará presente para motivarte de manera personal. Este es sin duda un punto a favor importante, ya que seguro que durante el entrenamiento tendrás momentos de decaimiento.

Habrá días en que tengas ganas de abandonar, en los que te preguntarás para qué vale tanto esfuerzo; es en esos momentos de desesperanza cando intervendrá el entrenador. En cada momento y en cada etapa de tu entrenamiento él estará ahí para seguir tu evolución y, sobre todo, para motivarte y para animarte a sobrepasar tus límites.

Además, no tendrás que desplazarte y esperar a que empiece la clase, ya que es la clase la que viene a tu encuentro: es el entrenador quien acude a tu casa y lleva su propio material.

Se acabó el frío y el viento al salir de casa, caminar bajo la nieve o bajo la lluvia. Ya no contarás con esta excusa para no ir a entrenar.

De esta forma te sentirás menos tentado a aplazar tu sesión de entrenamiento.

Ganar músculo en un gimnasio o con un entrenador. ¿Ganar músculo en un gimnasio o con un entrenador?

En lo que respecta a la propia clase, las diferencias son notables, ya que, por un lado, tienes la seguridad de que el entrenador te supervisa, de que un profesional del deporte está a tu lado para comprobar que realizas a la perfección cada movimiento, para evitar lesiones.

Con este apoyo, verás resultados muy rápidamente y te mantendrás motivado durante todas las sesiones.

Por otro lado, las clases se insertan en un marco de entrenamiento totalmente personalizado, hecho a tu medida. Es decir, que nadie más podría hacer lo que tú haces, pues los ejercicios están planificados según tus expectativas y tu forma física.

El entrenador personal, a diferencia de un profesor en un gimnasio, es capaz de aconsejarte, de adaptar los ejercicios en función de tus capacidades, necesidades y, sobre todo, en función de tu actual forma física.

Igualmente, estará presente para ofrecerte información acerca de tu cuerpo y para darte consejos claros y precisos que van a fomentar un trabajo eficaz, dosificado y seguro.

Si ya tienes una vaga idea de lo que quieres hacer (ya sea un programa definido de ejercicios, reforzar tu musculatura, perder cartucheras o ganar músculo), el entrenador estará ahí para responder a todas tus preguntas y para fijar objetivos concretos.

De esta forma realizarás siempre los movimientos correctos y evitarás otros que te puedan lesionar.

Para terminar, el último aspecto positivo que marca la diferencia con respecto al gimnasio es que seguramente tu entrenador personal no solo posee el título que le permite dar clases y proponer ejercicios como en un gimnasio. Muy probablemente habrá realizado más cursos en relación con su profesión y se habrá formado mucho más (en áreas como la relajación, la nutrición, la comunicación…).

Cada una de estas competencias se integra perfectamente en su profesión. Gracias a todos estos conocimientos, el entrenador podrá crear una verdadera relación basada en la comunicación y en la confianza con cada alumno.

Mediante esta cercanía, el entrenador personal es capaz de mostrar todas sus cualidades y su fuerza.

Los inconvenientes de un entrenador personal

Podemos citar dos desventajas en lo que respecta a las clases individuales con un entrenador personal.

La primera tiene que ver con la variedad de actividades que se realizan y con las infraestructuras. Al contrario que en un gimnasio tradicional, no se podrán realizar algunas actividades físicas que requieren el uso de máquinas o infraestructuras más importantes. A no ser, evidentemente, que tú mismo dispongas en el sótano de tu casa de una sauna, una piscina o de aparatos de musculación.

Algunas actividades son imposibles. No podrás practicar todas las actividades con tu entrenador.

El otro aspecto negativo del entrenador personal  está relacionado con los precios de sus servicios. Y es que no todo el mundo puede permitirse estas tarifas, ya que son bastante más caras que las de un gimnasio.

Sin embargo, esta tendencia parece estar invirtiéndose. Últimamente se ofrecen distintas soluciones para el entrenamiento personalizado (como el que proponen algunas plataformas de apoyo como Superprof) que ofrecen precios adaptados y más accesibles, y sobre todo dividir la dolorosa cantidad a pagar en dos partes, lo que muchas veces no es posible en un gimnasio habitual.

Las ventajas de ir al gimnasio

Las ventajas del gimnasio

A diferencia de las clases con un entrenador personal, la ventaja más importante del gimnasio suele ser la gran variedad de material que ofrece (bancos de musculación, máquinas de romp, esterillas, bicicletas elípticas, barras, pesas…).

Algunos gimnasios desean siempre situarse por delante de la competencia y a menudo invierten en la compra de máquinas de última tecnología.

Otros, proponen a veces algunos servicios para completar el entrenamiento, como una piscina, una sauna o una sala de masajes.

Los gimnasios suelen ofrecer distintas tarifas a menudo bastante flexibles. Si acudes con bastante frecuencia al gimnasio, seguro que puedes beneficiarte de alguna tarifa a buen precio.

La confianza del entrenador. A veces, el entrenador cree más en ti que tú mismo.

Otra ventaja es que los gimnasios suelen abrir durante todo el día. Si prefieres hacer deporte solo, sin ir a clases con un entrenador personal, cuentas con un horario muy amplio para venir tanto como quieras.

Mientras que en las clases privadas tienes que estar siempre con tu entrenador, en el gimnasio podrás conocer mucha más gente y nunca estarás solo.

Se trata en efecto de un lugar donde socializar y poder compartir con otros tu pasión por el deporte.

El último aspecto positivo de los gimnasios tiene que ver con sus trabajadores. Aunque el entrenador personal posea un título, experiencia y una gran formación, en los gimnasios también trabajan grandes profesionales del deporte que siempre estarán ahí para aconsejarte.

Los inconvenientes del gimnasio

Uno de los inconvenientes es que no siempre encontrarás un gimnasio cerca de tu casa. A menudo tendrás que recurrir a algún medio de transporte para desplazarte y tendrás que salir fuera haga el tiempo que haga.

Si vas en coche tendrás que intentar encontrar un sitio cercano para aparcar (a no ser que el gimnasio cuente con su propio aparcamiento). Y si utilizas el transporte público, no siempre la estación o la parada se encontrarán cerca del gimnasio.

El deporte (o la motivación) comienza ya cuando sales del vehículo…

Otra desventaja que no poseen las clases con entrenador personal (todo depende de cada personalidad) es que

Practicar ejercicios y movimientos. ¿Necesitas practicar un ejercicio en concreto?

no estarás solo en el gimnasio.

Es cierto que gracias a ello podrás conocer a otros deportistas y estrechar lazos con ellos, pero no a todo el mundo le gusta sudar en público, “exhibirse” ante los demás, mostrar sus debilidades o ser observado por los demás.

Este miedo o vergüenza pueden frenar tu evolución y hacer que pierdas la motivación durante tu entrenamiento.

Además, en las horas punta, habrá menos personal del gimnasio a tu disponibilidad para aconsejarte, por lo que tu entrenamiento será menos personalizado y corres el riesgo de realizar malos movimientos, de hacerte daño o incluso de perder la motivación.

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Ana
Traductora de inglés, francés y portugués. Curiosa, viajera y lectora empedernida.