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Los aportes positivos de la alimentación para el bienestar

Por Coral, publicado el 11/02/2017 Blog > Arte y ocio > Cocina > Aprender a Cocinar Es Bueno para la Salud

Mucha gente disfruta de la cocina.

Las razones para enfilarse el delantal y encender los fogones pueden ser numerosas:

  • aprender repostería
  • aprender cocina para impresionar a los amigos
  • probar, degustar, crear
  • probar un aperitivo
  • recuperar un equilibrio alimenticio
  • empezar con la cocina bio
  • consumir una cocina vegetariana
  • ser un gran cocinero
  • tener técnica (picar, rellenar, laminar, desglasar, conocer las posibilidades de menú para cada estación, etc.)

¿Fomas parte del 48% de las personas encuestadas cuya motivación para cocinar es ante todo comer de forma equilibrada y variada?

¿Comer es para ti sinónimo de placer pero la cocina es un arte abstracto para ti, cuyos misterios solo pueden aprender los grandes chefs?

Superprof se cuestiona sobre los numerosos impactos beneficiosos de la cocina para el cuerpo humano y la salud.

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Cocinar evita acumular demasiadas calorías

Aprender a cocinar permite comer de forma equilibrada, controlar las asociaciones de alimentos y saber cómo confeccionar buenos platos con proporciones apropiadas.

A menudo escuchamos que reducir el aporte calórico es sinónimo de privación, sobre todo con la cocina española, que no es precisamente la más dietética.

La talla ideal. ¿Una cintura de 90 cm? No está mal, pero prueba la cocina vegetariana.

Se trata de una idea falsa: basta simplemente con cambiar tu forma de cocinar y comer de forma equilibrada.

Aquí tienes algunos consejos para comer bien, disfrutar sin privarte al tiempo que acumulas menos calorías:

  • limitar el uso de materias grasas (harina, mantequilla, nata, aceite, grasas animales)
  • cocinar con especias: curry, comino, pimentón, cúrcuma, coriandro, ras al hanut, tomillo, perejil, van a relevar el plato y dar sabor sin añadir materias grasas ni sal (el sodio aumenta el riesgo de retención de agua, de accidentes cardiovasculares y facilita la formación de celulitis)
  • cocer las verduras al vapor
  • utilizar los utensilios de medición adecuados: dosificador, peso, pincel…
  • remplazar los alimentos calóricos por otros más dietéticos: el azúcar por miel, harina por maicena, nata por queso blanco
  • recurrir a alimentos enriquecidos: arroz integral, leguminosas (guisantes, garbanzos, lentillas, alubias, etc.)
  • dar prioridad a los espaguetis vegetales provenientes de la variedad de calabaza Cucúrbita pepo: los filamentos de esta calabaza contienen cuatro veces menos calorías que la pasta.
  • recurrir a los purés oleaginosos como el de almendras o avellanas, con el fin de evitar las calorías presentes en los postres
  • dar prioridad a carnes y pescados con menor contenido en grasa: limitar el atún, salmón, cerdo, cordero, y dar prioridad al pavo, el polo, la ternera, el conejo, la vaca, la merluza, bacalao y abadejo.
  • remplazar las proteínas animales por las vegetales. Por 100 gramos de lentejas, hay 25% de proteínas contra un 20% en 100 gramos de hamburguesa. ¿Lo sabías?
  • comer en un plato pequeño: un estudio científico llevado a cabo en Estados Unidos con niños obesos, concluyó que la talla del plato condicionaría el apetito. Cuanto más pequeño sea el plato, más pequeñas son las porciones y antes tendremos la impresión de estar satisfechos.

Saber cocinar de forma sana ofrece un plus nutricional a tu organismo sin privarte: la frustración de someterse a un régimen draconiano puede ser contraproductiva, porque en un momento dado, retomamos de forma abrupta las malas costumbres.

¿No estás convencido?

Aquí tienes 25 trucos para adelgazar y reducir tus aportes calóricos en el día a día.

Gracias a tus clases de cocina gastronómica, aprenderás a conocer mejor los alimentos, a saber lo que tu estómago apreciará de verdad.

Aprender a conocer mejor los alimentos

Al ojear un libro de cocina, te han dado ganas de saber más sobre los beneficios de los alimentos y cómo asociarlos.

Son incontables los estudios y las clasificaciones que clasifican los alimentos entre saludables y nocivos.

Propiedades nutricionales y aportes de los alimentos. El ajo, ese “super alimento” que fluidifica la sangre y reduce los riesgos de enfermedades. ¡Cuidado con el aliento!

Alimentos milagrosos a fuego lento:

  • ajo: considerado como un “superalimento”, es un potente antiséptico, antioxidante y retarda los efectos del envejecimiento. Incorporar a la cocina verduras de la familia de las aliáceas (ajo, cebolla, chalota, cebolleta, puerro) permite reducir el riesgo de aparición de accidentes cardiovasculares, de algunos cánceres y otras enfermedades crónicas.
  • cebolla: la cebolla tiene un efecto protector contra el cáncer de estómago y el aparato digestivo. Es rica en potasio, fósforo, yodo, flúor, hierro y vitaminas. Este aliado contra el cáncer, bueno para la circulación sanguínea, antidiabético, no solo es un remedio sano, equilibrado y preventivo, sino que además le dará un buen sabor a tus platos.
  • el puerro: rico en fibra, vitaminas y minerales, el puerro es originario de Oriente Medio. Comporta efectos diuréticos y antiinflamatorios.
  • el aguacate: se prepara con limón, salmón, gambas o en guacamole, es bueno por sus ácidos grasos insaturados y lípidos, actúa sobre la vista, la cicatrización, las estrías y rehidrata la piel.
  • las espinacas: ricas en magnesio, ácido fólico, hierro, calcio, potasio, pueden proteger de la osteoporosis, las enfermedades cardiacas, el cáncer de colon o la artritis.
  • las coles: la coliflor, las coles de Bruselas, el brócoli, ayudan a purificar el hígado de toxinas, a regular el nivel de azúcar en la sangre, combatir las formas agresivas del cáncer de próstata. ¡El brócoli tiene más vitamina C que las naranjas!
  • los cítricos: naranjas, pomelo, limones, clementinas ayudan a disminuir la tensión arterial y el nivel de colesterol, aceleran el proceso para sanar del organismo.
  • remolacha, zanahorias: ayudan a que se restablezca el sistema inmunitario.

Otros alimentos a cocinar

  • té verde: los bebedores de té verde tienen un 16% menos de riesgo de tener un accidente cardiovascular.
  • pescado: los omega 3 son conocidos por limitar los riesgos de enfermedades coronarias.
  • chocolate negro: por los polifenoles que contiene, la pasta de cacao mejora la circulación sanguínea (consumir chocolate 70%).
  • salmón: rico en vitamina D, la grasa del salmón es buena para la piel, remplaza las carencias por la falta de exposición solar.
  • tomates: para prevenir el cáncer de próstata gracias al licopeno, un potente antioxidante.
  • ostras: ricas en zinc, pueden ayudar a limitar la infertilidad en los hombres.

Esta lista de alimentos saludables está lejos de ser exhaustiva. Pero aprender a cocinar con estos productos te incitará a cambiar tu consumo alimentario.

Abandona los huevos mimosa, los brownies, las galletitas, la mayonesa y favorece los espárragos, los potajes, el ajo y otros productos crudos.

Frente al mercado de la restauración rápida, aprovechar un taller de cocina para que todos tengamos una alimentación sana debería ser prácticamente una prioridad para la seguridad social.

Además, conocer perfectamente todos esos alimentos, y sobre todo, aprender a combinarlos, te permitirá poder cocinar para impresionar al sexo opuesto.

Aprender a evitar los malos hábitos alimentarios

Cada vez hay más gente obesa y en Estados Unidos el fenómeno afecta al 28% de la población.

Apuesta por un estilo de vida saludable, tu cuerpo te lo agradecerá. ¿Unos fritos? Venga, por una vez… ¡No! No cedas a la comida basura.

Cuando no tenemos tiempo de cocinar a medio día o después de un día de trabajo, es fácil caer en la tentación de la restauración rápida: hamburguesa, kebab, pizza, fritos, latas, platos congelados…

Sin embargo, hacerlo todo uno mismo lleva menos tiempo que pasar un pedido en un fast-food.

Muy artificial, demasiado graso, con demasiada sal y azúcar, pobre en vitaminas y en nutrientes, la restauración rápida -a menudo denominada “comida basura”- es cara y peligrosa desde un punto de vista sanitario.

Los efectos nefastos de la restauración rápida para la salud, el presupuesto (descubre cómo cocinar con un presupuesto limitado), pero también sus repercusiones para el ecosistema, han sido demostrados: obesidad, enfermedades cardiacas, Alzheimer, cáncer, contaminación de los suelos, los ríos y los mares..

Numerosos análisis y estudios son unánimes a este respecto: lo mejor para la salud es cocinar en casa, no recurrir a platos industriales ni a la restauración rápida.

Estos son algunos argumentos que sustentan las ventajas de cocinar en casa:

  • los menús de comida rápida contienen demasiados lípidos y azúcares añadidos
  • cuanto más come una persona en los fast foods, menores son sus aportes de micronutrientes
  • los menús de restauración rápida están saturados de grasas y calorías
  • tienen además un alto contenido el sodio (sal), peligroso para la salud

Para evitar las malas costumbres, consulta algún sitio de recetas en línea, como por ejemplo nestlecocina.

Cocinar por placer

Cocinar es un saber fundamental. Pero no es lo único.

Cocinar es un placer, es divertido, es una forma de interactuar en familia, entre amigos y genera vínculos sociales.

Prepara recetas sabrosas y sanas. ¿Una despedida de soltera esta tarde? Comparte tus platos, haz degustar a tus amigos.

Tanto hombres como mujeres cocinan después del trabajo, y aprender las bases de la cocina se ha convertido en una actividad para relajarse y disfrutar.

Sin embargo, según un estudio del CREDOC en 2008, el placer de cocinar es mayor entre las categorías socio-profesionales más favorecidas, mientras que entre las clases populares, la cocina se considera una obligación.

Cuanta mayor es la titulación o los ingresos, mayores son las ganas de cocinar:

  • el 31% de las personas diplomas o más adineradas desean pasar menos tiempo en la cocina, frente al 50% entre los menos diplomados o adinerados. ¿Por qué? Porque las categorías sociales más acomodadas (directivos, profesiones intelectuales superiores), pueden permitirse cursos de cocina particulares y una educación alimenticia en mayor medida que las clases populares, menos adineradas.
  • el 29% de las personas interrogadas consideran que el saber culinario permite reducir su presupuesto, 20% consideran la cocina como un medio para compartir de forma amena.
  • para terminar, una última razón del placer de cocinar: al concentrarse en cuerpo y alma en la olla y en la plancha de cortar, el aprendiz cocinero libera su cerebro del estrés, los pensamientos negativos y las tensiones y se relaja.

Aprender a cocinar y hacerlo con soltura será una competencia con múltiples beneficios: tener buena salud, tener buena mano, relajarse y disfrutar de un saber altruista y muy gratificante.

Si te preguntas cómo aprender a cocinar fácilmente para preparar platos sanos, variados y sencillos, hay numerosos vídeos en YouTube y cursos de cocina en línea que te permitirán aprender gratuitamente.

En tus clases de cocina, conviértete en chef a domicilio de cocina española o descubre la coina japonesa, la enología o la cocina india.

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