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¿Qué medios pone en marcha el Sistema de Educación Nacional para luchar contra el abandono escolar?

Por Raquel, publicado el 29/04/2017 Blog > Clases particulares > Apoyo escolar > ¿Puede la Educación Nacional Ofrecer Algún Tipo de Ayuda Contra el Abandono?

Según distintos informes, el Sistema de Educación Nacional parece tener problemas a la hora de ofrecer una enseñanza eficaz a los alumnos españoles. Por eso, no es de extrañar que España se encuentre a la cabeza de la lista de países europeos con mayor abandono escolar.

Sin tener en cuenta los distintos factores familiares, medioambientales o psicológicos del alumno, ¿qué puede hacer el sistema escolar para luchar contra el abandono? ¿Cómo pueden las clases particulares o de apoyo escolar dar a los alumnos de primaria, secundaria y bachillerato el gusto por aprender? ¿Puede el Estado hacerse cargo o debe confinarle esta tarea a un organismo especializado?  En este artículo pretendemos dar respuesta a estas dudas.

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El fracaso escolar: unas cifras alarmantes

El fracaso escolar no es un problema reciente. De hecho, ya en 2011 muchas encuestas hicieron sonar las alarmas. Según el Ministerio de Educación, en 2011 la tasa de abandono escolar temprano se situaba en el 26,32%. El informe PISA, por su parte, indicó en 2012 que España se situaba por debajo del promedio europeo tanto en matemáticas como en lectura. Las estadísticas han mejorado en 2015 en Lectura, pero nuestro país sigue por debajo de la media, tanto de la UE como de la OCDE, en Matemáticas.

¿Qué podemos hacer para evitar el abandono escolar? ¿Cómo podemos ayudar a los alumnos que se sienten más abrumados?

Con esto vemos que los dos problemas más graves del sistema educativo español son el bajo rendimiento de los estudiantes y el abandono prematuro. En cierto modo, como señala el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte en sus informes, se trata de problemas relacionados, dado que el mal rendimiento durante los estudios de ESO tiende a propiciar el abandono de los estudios.

Además, otra realidad que se muestra en nuestro país es que los alumnos que proceden de entornos propicios (con una buena situación socio-económica y familiar) suelen obtener unos mejores resultados académicos.

Entre los motivos que explicarían el fracaso escolar, encontramos algunos como los siguientes:

  • Causas relacionadas con problemas de carácter genético o biológico: problemas para escribir, dificultad en el habla, trastorno generalizado del desarrollo (TGD), etc.
  • Problemas familiares: padres ausentes que dejan total libertad a sus hijos y no les obligan a hacer deberes ni trabajos.
  • Problemas relacionados con el ámbito privado (fallecimiento de un familiar, divorcio) o académico (acoso escolar, por ejemplo).

Con todo esto, nos queda más que claro que la enseñanza en nuestro país se enfrenta a muchas dificultades añadidas. Si a esto le añadimos la alta tasa de desempleo actual, nos encontramos con un gran número de jóvenes sin formación que no son capaces de encontrar trabajo porque no cuentan con las cualificaciones necesarias. Como una pescadilla que se muerde la cola.

Dificultades que se encuentran los profesores

Los profesores de Primaria, Secundaria y Bachillerato hacen lo posible por ayudar a sus alumnos a sortear los obstáculos. Sin embargo, ellos también se encuentran con muchos problemas en su día a día, ya que, entre otras cosas, no es fácil ayudar a progresar a 30 alumnos con necesidades diferentes, características especiales, niveles diversos, problemas distintos…

Es complicado trasmitir conocimientos en aulas multitudinarias. Muchos profesores se enfrentan a grandes dificultades para trasmitir sus saberes a sus alumnos.

Frente a esta situación, muchos padres se decantan por recurrir a unas clases de apoyo escolar. Ante todo, es interesante tener en cuenta que el sistema educativo español no ha sido diseñado para ayudar a cada alumno de manera individual. Como decíamos antes, los profesores deben trasmitir sus saberes a clases enteras. Si tenemos en cuenta que cada persona aprende a un ritmo, vemos que la organización actual es todo un despropósito. Que quien pueda siga el ritmo del profesor (que tiene que impartir unos temas establecidos antes de que acabe el curso) y el resto que aprenda por su cuenta para no suspender.

Además, los profesores también tienen que hacer frente a los problemas que cada alumno pueda tener en su entorno más cercano. Muchos niños carecen de horarios en su casa, se acuestan cuando quieren, no desayunan… Todo eso repercute en su rendimiento académico.

Además, al salir de clase, muchos se quedan solos porque sus padres terminan tarde de trabajar o no se preocupan en absoluto por el aprendizaje de sus hijos. Por supuesto, en estos casos, lo más común es que los estudiantes no hagan los deberes ni repasen la lección. ¿Para qué «perder el tiempo» con cosas de clase si pueden estar a su libre albedrío en Internet, viendo la tele o jugando? Los profesores son los que se dan cuenta de este tipo de situaciones cuando ven que los alumnos no traen los deberes, cuando no prestan atención en clase o cuando sacan malas notas.

Si a esto le sumamos el hecho de que las clases cada vez están más abarrotadas, no es de extrañar que los profesionales de la educación tengan que hacer auténticos malabares para dar clases en condiciones. Ante esto, muchos profesores acaban con problemas de estrés e incluso depresión, ya que caen en una espiral interna cuando sienten que están atados de pies y manos y no hay nada que puedan hacer para mejorar su situación.

En definitiva, el cuerpo de profesorado del sistema educativo español no puede hacer frente a las dificultades académicas individualizadas de todos y cada uno de los alumnos.

Métodos para ayudar a los alumnos al salir de clase

El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte puso en marcha hace unos años un Plan para la reducción del abandono educativo temprano, que pretende, entre otras cosas:

  • Garantizar una educación de calidad para todos.
  • Implantar unas medidas de intervención educativa para luchar contra los factores de riesgo de abandono escolar.
  • Detectar casos de riesgo e intervenir a tiempo para evitar el abandono prematuro.

Que se sientan a gusto aprendiendo. Hay que buscar la forma de que recuperen las ganas de aprender.

Esto se pretende conseguir a través de la colaboración y la cooperación entre Administraciones educativas (que actualmente se rigen por un sistema descentralizado), con el fin de que todos los alumnos terminen su proceso educativo con éxito y se elimine por completo el absentismo escolar.

Entre las estrategias de implantación de este plan, se encuentran las siguientes:

  • Crear unas condiciones que garanticen la permanencia en el sistema educativo.
  • Fomentar los sistemas de segunda oportunidad.
  • Identificar, analizar e intervenir en los factores de riesgo que contribuyen al fracaso escolar.
  • Extender el acceso a la información, orientación y asesoramiento académico de calidad.

El apoyo escolar: una solución complementaria

Las clases de apoyo escolar, ya sean a través de un organismo especializado (como una academia) o particulares a domicilio, son otra de las opciones a la que recurren muchos padres con el objetivo de ayudar a sus hijos a seguir el ritmo del colegio o el instituto. Por eso, no es de extrañar que el apoyo escolar a domicilio esté en plena expansión desde hace unos años, ya que es perfecto para todos los alumnos de primaria, secundaria o bachillerato que quieran mejorar su media general, mejorar la nota de una asignatura específica, recibir una ayuda extra para entender bien los temas explicados en clase, etc.

No importa si el año académico ya ha empezado o no, tanto los padres como los alumnos pueden decidir empezar las clases en septiembre y disfrutar de las vacaciones o recibir clases durante los meses de verano para comenzar el curso con las ideas bien claras y llevarlo así con más facilidad.

Un profesor particular puede ayudaros a superar grandes obstáculos. Nunca es tarde para contar con el apoyo de un profesor particular.

En toda España hay decenas de miles de profesores particulares. Profesionales expertos con conocimientos pedagógicos amplios y con metodologías de aprendizaje bien desarrolladas que pueden ayudar a sus alumnos a profundizar en sus conocimientos, a aprender nuevas herramientas de memorización, a redactar resúmenes para estudiar, etc.

Los padres pueden optar por distintas opciones para ayudar a sus hijos:

  • Matricularse en un organismo privado especializado en clases extraescolares (como las academias).
  • Utilizar una plataforma de contacto para encontrar un profesor particular.
  • Buscar un buen curso de apoyo escolar en Internet.

En cualquier caso, está claro que este fenómeno del apoyo escolar no ha hecho más que empezar y está en plena expansión gracias a páginas como la de Superprof. Así que, si bien el Ministerio de Educación sigue trabajando en su lucha contra el abandono escolar, sabemos que los alumnos siempre se pueden beneficiar de un apoyo extra. Con un buen docente tendrán a alguien que les guíe y les atienda en sesiones individuales para abordar detalladamente sus dificultades particulares.

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