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Consejos para vencer las enfermedades crónicas con el deporte

Por Coral, publicado el 26/06/2017 Blog > Deporte > Entrenamiento personal > Curarse Gracias al Ejercicio Físico

Las enfermedades crónicas (cardiopatías, accidentes vasculares cerebrales, cáncer, afecciones respiratorias crónicas, diabetes), responsables de un 63 % de los fallecimientos, son la primera causa de mortalidad en el mundo.


Estas cifras de la OMS bastan por sí solas  para mostrar la alta tasa de mortalidad de las enfermedades crónicas.

Según la Organización Mundial de la Salud: “en 2008, el 29 % de las 36 millones de personas fallecidas de enfermedades crónicas en el mundo tenían menos de 60 años y la mitad eran mujeres”.

Podemos añadir a esta lista patologías a veces fatales como la hipertensión arterial, la obesidad y la depresión.

Uno de los denominadores comunes de todas estas enfermedades es el hecho de no llevar una vida sana y el sedentarismo, es decir, la falta de actividad física.

Por tanto, está demostrado que hacer deporte permite justamente limitar las enfermedades neurodegenerativas o autoinmunes, enfermedades cardíacas, sanguíneas o de los tejidos.

Hacer deporte con un entrenador personal es el primer antídoto contra los agentes patógenos.

Superprof ha establecido una lista de enfermedades que pueden sanarse mediante el entrenamiento personal.

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¿Hay que lanzarse a hacer deporte en caso de sufrir de hipertensión?

La hipertensión arterial es una enfermedad crónica y asintomática.

Hacer ejercicio para evitar sufrir de hipertensión. Cuidar nuestro corazón y hacer deporte con un entrenador puede salvarnos la vida.

La hipertensión arterial es una patología cardiovascular que se caracteriza por una presión arterial demasiado elevada, con el consiguiente riesgo de insuficiencia cardíaca, infarto o accidente cardiovascular.

Las causas pueden ser:

  • Hereditarias,
  • El estilo de vida,
  • La falta de actividad física.

Los estudios científicos son unánimes: el deporte contribuye a reducir el riesgo de desarrollar una enfermedad cardíaca.

El entrenamiento deportivo impide la aterosclerosis en los vasos sanguíneos y la trombosis, favorece la circulación sanguínea, transforma la grasa en músculo y reduce la tensión arterial.

Las personas hipertensas que empiezan a hacer deporte para perder peso y ponerse en forma tiene que llevar cuidado con llevar ciertas precauciones:

  • Solicitar opinión médica,
  • Realizar una ecocardiografía,
  • Evitar las actividades deportivas demasiado intensas, rápidas y violentas para el sistema nervioso,
  • Hacer 3 o 4 veces por semana entrenamientos,
  • Elegir un deporte que movilice momentos de esfuerzo con fases de reposo,
  • Medir la frecuencia cardíaca durante el esfuerzo con un pulsómetro (base de referencia 180 – edad),
  • Hacer calentamientos antes del esfuerzo físico y estiramientos después de la actividad deportiva,
  • Moverse a diario: andar en lugar de ir en coche, ir en bici,
  • Hacer ejercicios respiratorios,
  • Alimentarse de forma sana.

Algunos deportistas, incluso de alto nivel, sufren de hipertensión arterial por causas hereditarias. El deporte puede ayudar a superar esta propensión.

Las virtudes del deporte y sus beneficios para la salud física y mental están más que demostrados.

La hipertensión es una enfermedad indolora que no afecta únicamente a las personas con sobrepeso u obesidad: podemos tener un vientre plano y ser hipertensos.

No obstante, el deporte refuerza las paredes de las válvulas cardíacas y reduce así de forma significativa la presión arterial sistólica.

¿Qué deportes hacer para superar la hipertensión?

  • Andar rápido,
  • Correr,
  • Nadar,
  • Ir en bici,
  • Sesiones de puesta en forma en el gimnasio o en casa.

Vencer la obesidad gracias al entrenamiento personal

Según la OMS, el sobrepeso afecta a 1,4 mil millones de personas en todo el mundo. Y de aquí al 2030, el número de personas con sobrepeso alcanzará los 3,3 mil millones.

Vida sana, vivir mejor. La gimnasio y una alimentación sana son imprescindibles para ponerse en forma y adelgazar.

Las personas obesas son aquellas que tienen un índice de masa corporal demasiado elevado (con sobrepeso a partir de 25 y obesidad a partir de 30).

Pero como nada es inmutable, las personas obesas pueden vencer su obesidad y recuperar su silueta.

¿Cómo? Gracias al deporte.

En función de su corpulencia y de la morfología, un programa de adelgazamiento con un entrenador personal tendrá que adaptarse a los objetivos: perder peso, sin querer ir demasiado rápido.

Adelgazar no significa tener un cuerpo como el de los deportistas de alto nivel, sino recuperar la forma física y mental gracias a un entrenador nutricionista.

Para conseguirlo, este tendrá que realizar un programa nutricional optimizado según las actividades físicas a realizar: natación, aerobic, zumba, body step, atletismo, bicicleta elíptica, etc.

Las virtudes del deporte contra la obesidad son múltiples. La obesidad no se vence en un abrir y cerrar de ojos, pero con determinación, se pueden constatar resultados rápidos.

Para un entrenamiento exitoso, habrá que:

  • Adaptar el esfuerzo a la condición física,
  • Luchar contra el sedentarismo,
  • Hacer dos o tres entrenamientos semanales,
  • Tener una alimentación sana y equilibrada,
  • Evitar el alcohol, el tabaco y picar entre horas.

Habrá que evitar los movimientos bruscos que pueden ocasionar lesiones irreversibles. Tendremos que evitar el riesgo de:

  • Lesiones,
  • Hipertensión arterial,
  • Dolores articulares,
  • Malas posturas,
  • Accidente cardiovascular.

Hacer deporte sí, pero lentamente y de forma adecuada a las capacidades cardíacas y respiratorias de la persona obesa.

Deporte y diabetes: ¿puede ayudar hacer ejercicio?

Diabetes y ejercicio. Controlar la tasa de glucosa antes y después de realizar un esfuerzo físico es capital.

Distinguimos dos tipos de diabetes: de tipo 1, llamada diabetes insulinodependiente, que afecta al 6 % de enfermos, y la diabetes de tipo 2, que afecta al 92 % de pacientes.

Este problema es el resultado de un mal funcionamiento del páncreas en la segregación de insulina o de una incapacidad de la insulina a penetrar en los tejidos musculares (la hormona de la glucemia regresa entonces a la sangre).

La persona diabética sufre de crisis de hipoglucemia o hiperglucemia, dado que su organismo es incapaz de regular la tasa de glucosa.

La actividad deportiva permite luchar contra esta enfermedad, pero antes de empezar las clases con tu entrenador en el gimnasio, es fundamental pedir consejo médico para hacer una revisión con el fin de limitar el riesgo de accidente cardiovascular.

Será tu médico quien determine el ritmo y la intensidad del deporte para impedir la hiperglucemia y la hipoglucemia y saber qué precauciones tomar (dosis de insulina a inyectarse, por ejemplo).

Estos son algunas de nuestras recomendaciones:

  • Llevar siempre algo dulce,
  • Llevar el lector de glucemia, bandas para tratar la hipoglucemia,
  • No dudar en intercambiar sensaciones con el entrenador diplomado,
  • Adoptar un programa nutricional sin azúcares añadidos.

El deporte elimina las grasas que impiden que la glucosa penetre en las células y hace más eficaz la producción de insulina.

Los diabéticos deben practicar deportes de baja intensidad que permitan esfuerzos prolongados: atletismo, ciclismo, natación.

Sanar la depresión con un entrenador personal

Hacer deporte de forma regular ayuda a segregar las hormonas del placer y el bienestar.

Más ejercicio y menos medicamentos antidepresivos. ¿Por qué no hacer deporte antes que destrozarse el estómago con productos químicos?

El deporte hace que nos sintamos mejor: ayuda a recuperar la confianza en uno mismo, mejora la motricidad, la salud física y mental.

El organismo no está hecho de un material inerte, ¡necesita moverse!

Además, el deporte incide sobre la química del cuerpo humano, es como tomarse un potente antidepresivo natural, sin nefastos efectos secundarios.

Los entrenamientos con un entrenador personal -jogging, yoga, fitness, body sculpt o zumba, body step, pilates, etc.- liberan neurotransmisores -endorfinas, dopamina, melatonina y serotonina- que ayudan a regular las emociones, el bienestar y el buen humor.

Una persona depresiva tiene una cantidad insuficiente de dichas hormonas, por lo que la actividad deportiva va a permitir impulsar el equilibrio emocional para poder así luchar contra la depresión.

El entrenamiento personal actúa también como psicoterapia no medicamentosa, ya que  además de mejorar la condición física del cliente, contribuye a superar la depresión.

¿Por qué? Porque las actividades deportivas relajan los tejidos musculares, aumentan el nivel de oxígeno e instaura un ciclo positivo más eficaz que los antidepresivos.

Deporte y cáncer: ¿entrenamiento personal contra las recaídas?

El deporte es también un medicamento contra el cáncer: una actividad física adaptada y regular permite “limitar las recaídas y la posibilidad de sobrevivir en un 40 %”.

Practicar una actividad física regular mejora la regeneración de las células viables y atenúa la proliferación de las células cancerígenas que el sistema inmunitario no puede detectar.

Al contrario que sucede en el caso de las personas con diabetes o sobrepeso, se recomienda practicar deportes intensos a las personas que padecen cáncer de mama, de colón u otros tipos de células tumorales.

El entrenador personal juega un rol determinante en el entrenamiento, porque su programa puede impedir las recaídas.

La actividad física y el entrenador personal van a:

  • Reducir la tasa de citocinas en la sangre y a eliminar por tanto la sensación de intensa fatiga,
  • Impedir el aumento de peso, factor de riesgo de recaídas,
  • Evitar la destrucción de los músculos propiciada por la enfermedad.

Son muchos los estudios científicos que señalan las virtudes del deporte contra el cáncer. Una actividad física regular permite:

  • Disminuir el riesgo de recaídas en un 50 %,
  • Preparar el cuerpo para los tratamientos,
  • Limitar las complicaciones postoperatorias,
  • Luchar contra el cansancio,
  • Aumentar las posibilidades de sobrevivir.

Según el INS, cuanto más activo sea el individuo, mayores son sus posibilidades de vencer la enfermedad.

Un cuerpo humano activo físicamente libera numerosas hormonas -dopamina, serotonina, melatonina- que ayudan a las células sanas a defenderse mejor de las células tumorales.

Los que piensan que el cáncer impide hacer deporte se equivocan: les aconsejamos que vean el ejemplo increíble de Lance Armstrong y Éric Abidal, deportistas de alto nivel que han superado su lucha contra el cáncer.

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