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Cuidar la alimentación para gastar menos

Por Coral, publicado el 13/02/2017 Blog > Arte y ocio > Cocina > Aprender a Cocinar para Ahorrar

En el Paleolítico, hace entre 1,8 millones de años y menos de 100 000 años antes de nuestra era, el Homo Erectus ya cocinaba, dado su dominio del fuego y la cocción de la carne de caza.

Los primeros homínidos de la Prehistoria realizaban en efecto preparaciones tales como lavar los alimentos con agua, seleccionar la parte comestible de una carroña o de una fruta, abrir conchas o triturar alimentos con la ayuda de una herramienta.

El arte culinario existe por tanto desde la Antigüedad, y no ha cesado de evolucionar, sobre todo gracias al proceso de la agricultura y la industrialización.

Desde hace algunas décadas, se observa « una vuelta a la tierra »: intentamos evitar cada vez más la alimentación industrial, debido a sus efectos adversos, para dar prioridad a la cocina biológica.

Hoy en día, es posible comer sano y gastar menos. Pero para eso, hay que volver a aprender a alimentarse y cambiar los hábitos alimenticios.

Aprender a cocinar no es difícil, y además, es una práctica que permite disfrutar y tener una alimentación sana a la vez que se limita el presupuesto.

¡Transforma tu cocina en un auténtico taller culinario!

Aquí tienes una mini guía de Superprof para demostrarte que aprender a cocinar permite ahorrar.

Elegir antes el menú

¿Estás dispuesto a hacer la comprar y  tienes una familia que alimentar?

¿Eres soltero y tienes que llenar el frigo?

¿Estás harto de pensar cada día en lo vais a comer y a cenar, verdad? « Bueno, esta noche pan con aceite y huevos fritos, no queda nada más… ».

Planea tus comidas con tiempo. Organízate como un gran chef: ¡organiza tus menús con antelación!

Para evitar eso, organiza los menús de la semana previamente.

Tómate este ejercicio como un juego: si buscas ideas de platos a elaborar y recetas de cocina apetitosas para la semana, vas a disfrutar de aprender a cocinar.

No necesitas cocinar como un gran chef con estrellas Michelin.

Aprender algunas bases elementales de la cocina te hará progresar rápidamente y probar asociaciones de ingredientes, probar, degustar platos, probar con inspiraciones creativas, sorprender a tus amigos, crear un auténtico taller culinario.

¿Te parece difícil? ¿Necesitas inspiración?

Nuestro equipo ha encontrado para ti un planificador de menús equilibrados y acorde con el ritmo de las estaciones.

Estos se elaborar a partir de orientaciones nutricionales del Programa Nacional de Nutrición y Salud.

Eliges el número de días que hay que planificar, tu calendario, el número de personas, la composición de los platos (entrada, primero y postre) y la página te orienta con ideas de menús y una lista de la compra optimizada.

¡Aún mejor que un libro de recetas!

Cocinar uno mismo es más económico que comprar

Hoy en día, intentamos comer mejor y gastar menos.

¿Tienes unos ingresos modestos o incluso bajos y tienes costumbre de comprar platos congelados?

Comer sano no es un placer reservado únicamente a los ricos.

Preparar y cocinar uno mismo los alimentos es una solución y es importante dar prioridad o los productos no manufacturados.

Aquí tienes cómo optimizar tu lista de la compra para limitar tu presupuesto alimentario:

  • no hacer la compra con hambre (para comprar solo lo que necesitas)
  • dar prioridad a la fruta y verdura (bio, si es posible), las patatas, los huevos y los cereales
  • limitar el consumo de pescado y carne: más caro, contienen demasiadas grasas animales y además, mezclar varias verduras con leguminosas permite prescindir de las proteínas cárnicas.
  • aprender a cocinar con alimentos naturales poco transformados (alubias, guisantes, lentejas): muy económicas, son además excelentes para la salud. Descubre además por qué cocinar es bueno para la salud…
  • evitar las golosinas: si un paquete de galletas de 500 gramos cuesta 4€, o sea, 8 el kilo, gastarás menos si compras harina (o pasta de almendras), mantequilla, aceite, huevos, levadura, azúcar o cacao, para hacer una galleta de un kilo.
  • aprender a hacerte bocadillos: por 4€ o 4,50€, harás varios con una barra de pan, jamón y aceite o mantequilla, en vez de comprarlo en la panadería.
  • comer variado: arroz integral, pasta fresca, alubias, garbanzos, lentejas, sémola, etc. Si las compras sin cocinar tendrán menos grasa que las que venden en conserva, además de ser más baratas.
  • comprar el máximo a los productores y cooperativas locales y a ser posible, decantarse por los productos biológicos.

Aprender a cocinar pasa por aprender a cultivar. Si tienes un espacio exterior -aunque sea una pequeña terraza-, cultiva tu huerto.

Puedes empezar una permacultura, un método agrícola desarrollado en Australia en los años 1970.

En tu huerta irán creciendo tus propias verduras mientras que aprendes a cocinarlas. Eso también  ayuda a reducir tus gastos en alimentación.

Último truco para ahorrar: invertir en buenas herramientas de cocina (batidora, rallador, olla a presión, etc.) para confeccionar ensaladas, pelar y cortar las legumbres.

Pon fin a las ensaladas compradas en bolsas al vacío, las zanahorias ralladas envasada en recipientes de plástico con mayonesa industrial, los raviolis en latas de conserva…

Además, un pollo entero o una buena pieza de carne cuestan más baratos al kilo que los trozos cortados y envasados en bandejas de poliestireno en el supermercado.

Cocinar grandes cantidades y almacenar la comida

Tu aliado para ahorrar y aprovechar tus clases de cocina es el congelador. ¿Quieres aprender a cocinar sin tirar la casa por la ventana?

Comer bien y variado no es caro. Durante tus clases de cocina, el profesor hacía todo en grandes cantidades. ¡Haz como él para optimizar el coste!

Muchos platos tradicionales (los estofados, la paella, el cuscús, etc.) son, en la mayoría de países, platos populares inventados por la población más pobre.

Por consiguiente, no son platos caros.

Una estrategia consiste en preparar en grandes cantidades y luego congelar lo que no se consume el mismo día ni el día siguiente.

Te costará más barato gastarte 20€ para cocinar un plato que dure tres o cuatro días, que ir todos los días a hacer 10€ de compra para comer a medio día y por la tarde.

Si ya has ido a comprar y has aprovechado las promociones y los productos rebajados, ya tendrás bastantes cosas en el congelador: ahorrar en la cocina significa también saber gestionar el stock de alimentos.

Es la pesadilla de los grandes chefs en los restaurantes: una reserva mal gestionada lleva a desaprovechar y a perder dinero mientras que asociando inteligentemente los productos, es posible preparar platos sanos, sabrosos y equilibrados.

  • pensar en hacer una lista de la compra antes de irse a hacer la compra
  • agotar todos los restos de comida: preparar platos con lo que quede
  • cocinar salsas en grandes cantidades (boloñesa, carbonara, bechamel, etc.), las sopas y potajes, los platos (gratinados, quiches, lasañas, etc.), cuesta más barato que comprarlo todo hecho
  • congelar los excedentes que no se hayan consumido

La práctica de la cocina, incluso siendo principiante y se está aprendiendo a cocinar, sirve también para evitar desperdiciar.

Es poco moral tirar la comida, sobre todo con un presupuesto limitado -es como tirar el dinero.

Tirar la comida es un contrasentido. Basta con ir por las carreteras europeas y mirar en las cunetas para darse cuenta: y enormes cantidades de embalajes de plástico, cartones y papeles que se tiran desde las ventanillas de los coches.

Espero que se te hayan quitado las ganas de comprar platos industriales ya preparados.

Aprender las bases de la cocina -incluso con los ingredientes básicos-, te hará ser eco-responsable y ahorrador.

Descubre también por qué cocinar puede seducir al sexo opuesto.

Aprender a elegir bien los alimentos

Cocinar con una perspectiva de reducir los gastos de consumo, significa también seleccionar los productos. Evidentemente, nos interesamos por la relación calidad/precio y, si es posible, por las condiciones de producción del alimento.

Cuanto más amplia es la variedad y diversidad de los productos, más nos vemos tentados… ¡Y más superamos nuestro presupuesto! ¡Evita ir a comprar al supermercado!

Por un consumo sotenible y solidario. Aprender a cocinar significa también formarse para hacerlo todo de la A la Z: ¡cultiva tu producción bio!

Puede que tus clases de cocina en la escuela te lo hayan enseñado: cocinar sano no cuesta más caro que elegir bien tus productos alimenticios:

  • seguir el curso de las estaciones: importar tomates o fresas en diciembre cuesta más caro que esperar a julio para comprar al productor local. Lo mismo ocurre con las naranjas, a consumir en invierno
  • dar prioridad a los circuitos de venta directa: si consumes fresco y local, aplicas un lado humanitario al comercio y fomentas una agricultura razonable, respetuosa con el cuerpo humano. Un argumento más para aprender a cocinar tú mismo tus verduras
  • visita la tienda bio de tu barrio o la cooperativa más cercana
  • alternativamente, en el supermercado, olvida las grandes marcas y opta por las marcas más económicas: la mayoría de artículos, de marca o no, se embalan en las mismas fábricas.

¿Sigues estando perdido frente a los fogones, cual arqueólogo dándole con el pincel a los fósiles fragmentados de huesos del Paleolítico? ¿Todavía te preguntas cómo y por qué cocinar?

Echa un ojo en Superprof.es y contacta con un profesor en alimentación, un verdadero cocinero chef que te dará clases de cocina para todos. ¡Porque cocinar es un saber fundamental!

Te enseñará cocina vegetariana, española, de otras culturas, ¡todo disfrutándolo y comiendo bien!

 

 

 

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