Clases particulares Idiomas Música Apoyo escolar Deporte Arte y ocio
Compartir

Cómo hacer que vuestros alumnos sientan pasión por las matemáticas

Por Raquel, publicado el 13/01/2017 Blog > Apoyo escolar > Mates > ¿Cómo ser Pedagogo de Matemáticas?

Las clases particulares de matemáticas no dejan de crecer desde hace unos años. Muchas familias españolas piden a un profesor a domicilio que ayude a sus hijos a mejorar su nivel. Si las matemáticas son una asignatura tan demandada y si se han convertido en un ámbito relativamente hermético para muchos alumnos, la pregunta que los docentes suelen hacerse es cómo pueden enseñarlas para que sus alumnos progresen de verdad.

Por eso queremos daros algunas pistas, consejos y claves en este artículo sobre la metodología más adecuada para dar clases particulares de matemáticas. De todos modos, debéis saber que todas las ideas que presentemos a lo largo de este artículo se pueden resumir en un concepto principal: hay que ser flexibles y adaptarse de manera permanente a las necesidades de cada alumno.

Jose miguel

¡Nuestros profesores son tan felices!

”Con Superprof he encontrado alumnos serios, motivados y que están deseando aprender. ¡Os recomiendo Superprof!”

Un profesor particular debe enseñar los contenidos de manera interesante y apasionante

Para enseñar ecuaciones y fórmulas, un profesor debe tener una visión amplia de las matemáticas. Cuando un alumno tiene un profesor particular que le ayuda a mejorar su nivel de matemáticas, este debe moldear el contenido de las clases con el objetivo de que la asignatura le resulte más atractiva y menos aburrida. De no ser así, al alumno le resultará muy difícil mostrar interés y eso no solo perjudicará su voluntad de avanzar, sino que además le hará odiar la materia. Creo que debemos tener muy en cuenta dos ideas en lo que respecta a los contenidos de las clases:

Que los alumnos disfruten aprendiendo. Hacer que las matemáticas sean entretenidas.

El profesor particular debe combinar teoría y práctica

Dar clases de teoría pura sin ejercicios que ayuden a comprenderla es completamente perjudicial. Hay que evitar dar teoría porque sí. Lo importante es explicar los conceptos, detallar las propiedades y teoremas a través de ejercicios de aplicación práctica. Enseñar a un alumno conceptos abstractos sin más no le servirá para entender su utilidad. Además, lo que conseguiremos con esto será que las clases le acaben resultando exasperantes.

Por el contrario, si un profesor es capaz de hacer que el alumno memorice una propiedad o un teorema a través de un ejercicio, este podrá hacerse una idea concreta y precisa de para qué sirve. Aprenderá todas estas nociones de una manera más sencilla.

En cierto modo, el ejercicio debe ser un  modo «lúdico» de aprender. El enfoque lúdico de las clases es muy importante, especialmente para los alumnos con problemas en la asignatura.

El profesor particular debe insistir en la utilidad de cada noción

Todas las fórmulas y teoremas deben estar contextualizados en el sentido de que hay que explicarles a los alumnos en qué momento se deben utilizar. Los profesores no deben tener miedo de repetirse, si hace falta, hasta que el alumno entienda perfectamente los distintos usos de una fórmula, por ejemplo. Cuando tenga que hacer frente a una pregunta o un problema, debe tener claro lo que debe hacer, qué fórmula debe utilizar y cómo debe utilizarla. Por ejemplo, cuando abordamos la trigonometría, debemos hacer una lista con nuestros alumnos de todos los tipos de enunciados o preguntas que nos obligarían a utilizar una determinada propiedad trigonométrica.

Del mismo modo, si estamos con un alumno de bachillerato, debemos crear enlaces entre lo que estamos aprendiendo en el momento y las preguntas que podemos tener en el examen de selectividad, con el fin de entender qué deberíamos utilizar para responder a cada una. La práctica constante es la clave.

Ser modestos en las explicaciones

Si los alumnos necesitan ayuda para progresar, no debemos cometer el error de repetir lo que les dice el profesor en el instituto. Estos se enfrentan a la dificilísima tarea de explicar una asignatura a un gran número de alumnos en una misma clase, por lo que les resulta muy difícil individualizar sus explicaciones. En las clases particulares, no tenemos este problema, por lo que debemos aprovechar para explicar los conceptos de la forma más personalizada y sencilla posible.

Debemos dejar de lado el discurso técnico y sustituirlo por uno más adaptado, lo que denominamos modestia pedagógica. No sirve de nada que presumamos de nuestros conocimientos con nuestros alumnos y les hagamos creer que su falta de comprensión deriva de que no son capaces de retener esos conocimientos. En realidad, esta falta viene dada por el comportamiento de los profesores particulares que serán o no capaces de abordar el programa con modestia.

El profesor debe escuchar a sus alumnos

Para todo alumno, una de las cualidades esenciales de un buen profesor es su capacidad de escuchar. Cuando además hablamos de clases de apoyo escolar, esta cualidad es si cabe más relevante. Parece evidente que un profesor particular de matemáticas debe buscar la forma de desarrollar una relación de confianza con su alumno intentando identificar y comprender sus necesidades para adaptarse a ellas de la mejor manera posible. Para eso, no basta con adivinar qué necesita un alumno. Hay que preguntarle directamente cuáles son sus dificultades (o qué dificultades cree que tiene), qué le bloquea, qué le angustia, qué le apasiona, etc. Así, hay que poner en práctica distintas técnicas en las clases:

Escuchar a los alumnos: la mejor forma de enseñar.La capacidad de escucha es esencial en un profesor.

Las claves para escuchar a los alumnos

  • Hacer que el alumno se sienta cómo desde la primera hora de clase: en la primera clase, el profesor debe crear un ambiente tranquilo y relajado que permita al alumno sentirse cómodo, dispuesto a avanzar y motivado para progresar. La relación de confianza que se debe establecer se desarrolla a lo largo de las primeras clases. Si durante estas sesiones aparece un bloqueo psicológico, hay que tener en cuenta que las clases no tendrán efectos en el alumno porque este no se sentirá lo suficientemente motivado como para esforzarse. Tampoco se atreverá a plantear las preguntas que le surjan y creará una distancia entre él y el profesor. Sin embargo, si creáis un vínculo de confianza, podréis proponerle distintos métodos de aprendizaje de matemáticas.
  • La relación de empatía: el mejor medio, a mi parecer, para crear este clima de confianza es ponerse en el lugar del alumno con el objetivo de entender sus dificultades, miedos, dudas, etc. Así, este sabrá que el profesor presta atención a sus preguntas y se mostrará dispuesto a plantearlas. Si un docente no se preocupa por nada más que por los resultados y no se molesta en entender al alumno, se acabará convirtiendo en un autómata molesto, lo que llevará al alumno a evitar cualquier tipo de intercambio con el profesor.
  • Aceptar todas las preguntas que hagan: hay que dejarle claro al alumno en seguida que puede plantear cualquier tipo de pregunta relacionada con las matemáticas. En general, los estudiantes suelen tener muchas dudas que no se atreven a preguntar al profesor del instituto por motivos diversos. Además, tampoco suelen hablar de estas dudas con los padres porque, al fin y al cabo, son adolescentes y eso es algo normal durante esa etapa de desarrollo y crecimiento. El profesor particular, por consiguiente, se transforma en una pieza clave del puzzle, porque será la persona ideal para responder a todas esas preguntas. Este elemento de la pedagogía es esencial ya que las dudas de los alumnos suelen ser la clave del progreso.

Que la enseñanza sea divertida. Hay que intentar que los alumnos disfruten de la enseñanza.

En definitiva, como anunciábamos al principio de este artículo, la pedagogía de los profesores particulares debe ser ante todo flexible y adaptada a las necesidades de cada alumno. Para ello, deben tenerse en cuenta todas las dimensiones de las clases particulares: la dimensión psicológica, teórica e interpersonal, ya que al fin y al cabo se trata de dimensiones completamente relacionadas e incluso interdependientes.

Compartir

A nuestros lectores les ha gustado este artículo
¿Este artículo te ha proporcionado la información que buscabas?

¿Ninguna información? ¿De verdad?Vale, intentaremos mejorar con el próximo¿La media? ¡Uf! ¿Un poquito más?Gracias. Haz tus preguntas en los comentarios¡Un placer ayudarte! :) (media de 5,00 sobre 5 entre 1 votos)
Cargando…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *