«La vocación es trabajar de lo que te apasiona», Stendhal

Según el Barómetro de Empleabilidad y Empleo de los Universitrios Españoles, elaborado por un conjunto de universidad y la Fundación La Caixa y publicado en 2016, la mitad de los titulados universitarios cambiaría de carrera si pudiera retroceder en el tiempo. Y un 12 % hubiese elegido otro centro de estudios. Se trata de aspectos de lo que nos damos cuenta cuando ya es demasiado tarde. Pero equivocarse de rama de estudios no es el fin del mundo. Muchos son aquellos que con un trabajo estable y responsabilidades rompen con lo establecido y deciden retoman los estudios para hacer lo que sí querían hacer y salirse del camino que les habían marcado.

Sacarse el bachiller, empezar una formación profesional, adquirir competencias en informática, decidir ser ingeniero, aprender una nueva lengua… ya sea una formación larga o un curso corto, para evitar confundirnos por segunda vez vamos a exponer en este artículo algunos consejos para elegir tu futura formación.

Retomar los estudios: preparar tu proyecto profesional

Puedes decidir retomar los estudios de la noche a la mañana, una idea se te pasa por la cabeza y estás a tope de motivación. Volver a estudiar puede ser también la solución a meses de plantearse si la vida que tienes es la que quieres y si la rutina nos está absorbiendo en una espiral de insatisfacción. Sea cual sea el motivo por el que hagas clic, hay que hacerse algunas preguntas antes de lanzarse y definir correctamente un proyecto profesional.

Tipos de formación superior.
Resume en una frase tus objetivos laborales.

La primera pregunta que hay que hacerse es: ¿cuál es el objetivo que quiero conseguir al retomar los estudios? ¿Lo hago para dar un cambio de 180 º a mi vida, para reconvertirme profesionalmente, para enriquecer mis conocimientos y competencias por gusto, por necesidad o para evolucionar en el sector en el que ya estoy trabajando y tener un puesto más alto?

Una vez que el objetivo de este cambio vital esté definido, podrás empezar a buscar el tipo de formación más acorde.

Si dudas entre varias formaciones y no sabes cuál te conviene más, deberás estudiar bien el programa, los contenidos, las asignaturas, contactar con antiguos alumnos, hablar con el responsable de la formación… no te lances a cualquier cosa.

Así mismo, verifica bien los criterios de admisibilidad de la formación. Si no tienes el nivel suficiente, o los estudios previos necesarios, el expediente… hay muchos requisitos que pueden hacer que te quedes fuera. Así mismo, algunas formaciones tienen un examen de acceso y una entrevista personal.

Por otro lado, infórmate sobre cómo se va a desarrollar el proceso de aprendizaje. ¿Es compatible con tu vida familiar? Escoge un sistema flexible que te permita no dejar de lado tus otras responsabilidades.

Si optas por la reconversión profesional, asegúrate de que el camino escogido no esté ya lleno de profesionales cualificados en busca de oportunidades laborales, ya que será difícil que encuentres trabajo al acabar tu formación y simplemente pasarás a engrosar la lista de desempleados. Hay que estudiar las salidas profesionales que tiene cada formación.

Entre los diferentes tipos de formación permanente, tenemos:

  • Estudios superiores en universidad.
  • Contratos de prácticas.
  • Contratos para la formación y aprendizaje.
  • Certificados de profesionalidad.
  • La formación a distancia (UNED, UNIR).
  • Etc.

En definitiva, hay que pensarlo y prepararlo bien. No es de un día para otro que vamos a retomar los estudios.

El recorrido profesional y personal que hayas realizado también influye en tus decisiones y en la forma en la que ves los estudios.

No dudes en preguntar, preguntar y preguntar. Informase, tener la opinión de diversas personas, diferentes puntos de vista… no te quedes con dudas sobre ningún aspecto.

¿Sabes ya cuánto te costaría retomar los estudios?

Reflexionar sobre las competencias que ya tenemos

¿En qué ámbito profesional trabajar?
Saber qué competencias tienes te ayudará a escoger la formación.

Después de varios años trabajando y tras haber tenido múltiples experiencias, a veces es difícil saber lo que queremos. No obstante, muy seguramente sea fácil saber lo que no queremos. Las capacidades y conocimientos que tienes no son las mismas que tenías cuando eras un recién graduado. Es por eso que ahora es el momento de reflexionar sobre todo lo que hemos aprendido.

Qué competencias y habilidades hemos adquirido y qué conocimientos y destrezas nos hacen falta para conseguir ese nuevo objetivo que nos hemos marcado. Al responder a estas preguntas, veremos también cuales son los puntos fuertes y los puntos débiles de nuestra formación. Gracias a esta reflexión podrás darte cuenta de las lagunas formativas que tienes para así elegir la rama adecuada en el momento de volver a estudiar.

Este «resumen de competencias» podemos hacerlo con un coach, orientador u otro profesional de este ámbito. No dudes en pedir ayuda de una persona externa, ya que otorga mayor perspectiva.

Pero, no nos vamos a engañar, aunque hagas correctamente este resumen de competencias no quiere decir que tengas inmediatamente la respuesta a qué rama de estudios debes dirigirte. Esta reflexión no es para que te cierres puertas si no para establecer un mapa de lo que has conseguido hasta ahora. Es una guía.

Retomar los estudios: el esfuerzo que conlleva

Está más que claro que volver a estudiar no es una decisión que se tome de la noche a la mañana. Aunque la idea se nos puede pasar por la cabeza en cualquier momento, hay que tener infinidad de cosas en cuenta antes de lanzarse. Y elegir la formación tiene que ir también en relación con las salidas que esta tenga y de cómo está el mercado.

Por otro lado, volver a estudiar demanda también saber conciliar vida familiar con vida estudiantil. O incluso vida personal, vida profesión y vida estudiantil, ¡todo a la vez! Es muy importante informarse sobre la carga de trabajo que nos va a suponer una determinada formación antes de inscribirse: clases, tareas, entregas, cuestionarios, prácticas, seminarios, exámenes…

Puede ser complicado hacer prácticas en una empresa si continúas trabajando en otra empresa.

Para evitar estar desbordado y tirar la toalla antes de conseguir nuestro objetivo, hay que establecer todo aquello que debemos organizar, establecer un plan y respetarlo hasta el final. No dudes en preguntar a los profesores, a los responsables de la formación o a antiguos alumnos para conocer el ritmo de estudio que exige cada formación.

Cómo conciliar la vida laboral y estudiantil
Cuidado con no sobrecargarte de trabajo y obligaciones.

Contactar con antiguo alumnado

Otra forma para tomar una decisión y tener una visión completa y distintas opiniones sobre la formación que te interesa es contactar con antiguos alumnos. Estos podrán informarte acerca de la carga de trabajo de los estudios y también de cómo se ha desarrollado para ellos el curso. Puede que haya una parte del alumnado que hace unos años estaba en el mismo punto de inflexión que tú. Seguramente muchos no tendrán ningún problema en compartir su experiencia contigo y decirte lo que más les gustó, lo que más les costó, lo que echaron en falta…

Contactar con antiguos alumnos es también una buena idea para saber que ha sido de ellos una vez que han acabado la formación que tú quieres empezar.

¿A qué se dedican ahora? ¿Esos estudios les han ayudado a reconvertirse? ¿Qué es lo mejor y qué es lo peor de la formación? Todas esas preguntas que no te atreves a preguntar a los profesores puedes preguntárselas a los alumnos.

¿Cómo encontrar antiguos alumnos? Busca en Facebook en LinkedIn o en otras redes sociales si hay grupos de alumnos que hayan hecho la formación en la que estás interesado. También puedes pedirle al responsable del centro de estudios el contacto de algún antiguo alumno.

La mayoría de antiguos alumnos estarán felices de darte su opinión y de compartir su experiencia. Contacta con varios para así poder comparar las diferentes opiniones.

Volver a estudiar: la opinión de los que te rodean

Cuando estés pensando en tomar la decisión de retomar los estudios, pregúntale a tu familia y amigos qué opinan. Sobre todo, a las personas con las que vivas, ya que tu rutina y tu vida en familia cambiará muy seguramente. Gestionar el día a día de una casa no es fácil, y aún menos si tenemos hijos.

Tienes que conseguir concentrarte para repasar, por lo que necesitarás calma. Por otro lado, quizás no tengas tanto tiempo para limpiar y cocinar como antes. Tener el apoyo y la ayuda de aquellos con los que vives es primordial cuando quieres tomar una decisión de este tipo. En el caso de que tengas hijos, lo mejor será que alguien los cuide en tus horas de estudios y, sobre todo, en los periodos de exámenes.

No dudes en preguntar a tus allegados qué piensan de este cambio de vida que quieres realizar. El hecho de que tu familia no te apoye no quiere decir que debas abandonar tu proyecto, faltaría más, pero igual debes contar menos con ellos para que te ayuden y colaboren en el día a día. Las clases a distancia pueden ser una buena solución.

Si tu entorno te apoya, será más fácil tener unas horas libre al día o a la semana para ir a clases de forma presencial.

Así mismo, tu familia y amigos podrían ayudarte a establecer una lista de posibles estudios que pueden gustarte. Siempre es bueno saber la opinión de otros.

Si vas a estudiar y trabajar a la vez, asegúrate de que tu empresa también te apoya y que no te carga con demasiadas tareas y con horas de más, en particular en la época de exámenes.

Lo que piensan tus amigos de que vuelvas a estudiar.
Encuentra el equilibrio entre el tiempo que le dedicas a los estudios y a tu familia.

Escoger una rama: escucharte a ti mismo

Sin motivación es difícil avanzar. Así que si decides retomar los estudios, reflexiona bien sobre todo lo que necesitas y el sector de trabajo en el que siempre soñaste trabajar.

Retomar los estudios es un poco como una segunda oportunidad que no hay que dejar pasar. Con el fin de evitar a toda costa verse de nuevo en un entorno profesional que no nos conviene, debemos elegir una rama de estudios que nos apasione.

Coge papel y boli y apunta lo que más te gustaría hacer en el mundo, en tu tiempo libre y cuales son tus sueños. Después, busca en Internet formaciones que estén relacionadas con estas actividades que has apuntado.

Cuanto más motivado estés más posibilidades tendrás de conseguir lo que te propongas. No te lo pienses más y, ¡persigue tus sueños!

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Cristina

Redactora, traductora y revisora. Me encanta contar historias, escuchar a los demás y ver atardeceres. Me gusta bailar y perderme haciendo senderismo. Mi lugar preferido es el mar, que todo lo cura.