«No creo que haber estudiado sea gran cosa si después dejamos de estudiar», Emile-Auguste Chartier

Retomar los estudios no es una opción únicamente para los demandantes de empleo. Hay formaciones que son para ponerse a nivel, otras para seguir con los estudios que hayamos realizado, para perfeccionar algunas competencias o para una reconversión profesional.

Los motivos por los que volver a estudiar pueden ser muchos. Hay personas que no tienen estudios y quieren al menos tener el graduado escolar, otros desean hacer el bachillerato y otros, formaciones más específicas a través de una formación profesional o licenciatura. Pero, ¿qué nos lleva a tomar la decisión de volver a hincar los codos?

Aburrirse en el trabajo: motivo número uno para retomar los estudios

Volver a estudiar cuando ya hace una buena década, o más, que no asistimos a clase no es así de sencillo para todo el mundo. Hay que reaprender a aprender, a repasar, gestionar el estrés e integrarse en una clase en la que la mayoría de los estudiantes serán muy seguramente más jóvenes que nosotros.

No obstante, un buen número de personas decide dar el paso cada año.

Motivos para estudiar de mayor.
Volver a hincar los codos puede ser complicado pero aprender lo que te gusta lo hará más sencillo.

¿El motivo?

Las ganas de romper con una rutina profesional en la que estamos inmersos día tras día.

Muchos profesionales se aburren en su puesto de trabajo y no pueden con la idea de permanecer en el mismo puesto durante toda la vida. Si vemos que en el puesto que estamos no hay posibilidad de evolucionar, es normal la búsqueda de alternativas. Entre estas alternativas figura el retomar los estudios.

Volver a estudiar cuando eres asalariado puede ser una excelente idea para dar un soplo de aire fresco a tu carrera.

El aburrimiento en el puesto de trabajo puede llegar en cualquier momento y sin previo aviso. Hay personas que ya se aburren a las pocas semanas de empezar a trabajar en una empresa y hay otras que comienzan a aburrirse con el paso de los años.

Cuando sentimos que nuestro puesto de trabajo ya no da más de sí, es quizás el momento de buscar alternativas; como retomar los estudios, realizar cursillos y minimásteres, formaciones online, etc. Sin haber dejado tu trabajo actual, estas actividades extras pueden ayudarte a salir de la monotonía y dar una nueva perspectiva a tu carrera profesional.

Hay muchas formas de retomar los estudios: formación profesional, carrera universitaria, formación online…

Retomar los estudios: perfeccionarnos en nuestro campo

El aburrimiento en el trabajo no quiere decir obligatoriamente que tengamos que cambiar de sector. Aunque muchos asocien retomar los estudios con reconversión profesional, no tiene por qué ser así. Muchas personas deciden volver a estudiar con el objetivo de adquirir o perfeccionar habilidades necesarias en el sector en el que ya trabajan.

El proyecto profesional de cada uno puede evolucionar sin que esto sea sinónimo de cambiar completamente de dirección. Las personas que retoman sus estudios verán complementada su experiencia profesional con la adquisición de nuevas competencias a la hora de postular a nuevas ofertas de empleo.

¿Es verdaderamente útil y eficaz?

Depende del sector. Sí para algunos y no para otros. Hay profesiones que están condenadas a desaparecer mientras que hay otras que están en pleno auge y en pleno desarrollo.

Cuantas más competencias profesionales tengas, más fácil será tener acceso a nuevos puestos de trabajo que se creen en tu empresa o para tener más oportunidades si quieres cambiarte de empresa. Una realidad que afecta, por ejemplo, al mundo de la tecnología. Muchas personas han debido formarse en nuevas tecnologías para poder progresar y continuar trabajando en el puesto que ya ocupaban pero que cambiaba a medida que aparecían nuevas formas de trabajar.

Formación permanente y continua.
Trabajar en un nuevo sector te hará descubrir una nueva realidad.

Esta nueva etapa de cambio en tu vida puede ser también decidirte a emprender y crear tu propia empresa. Montar una empresa es una actividad profesional que requiere tener unos mínimos conocimiento de gestión de empresas. Las formaciones de tipo MBA (Master in Business Administration) son las más recurridas en las últimas décadas y siguen estando en auge. Cientos de instituciones, tanto públicas como privadas, ofrecen MBAs para que las personas adquieran unos conocimientos básicos en administración y gestión de empresas. Además de la posibilidad de crear una empresa tradicional, muchos se han dejado tentar en la última década por la creación de start-ups. ¿Sabes lo qué es? ¡Al loro con los nuevos modelos de negocio!

Por lo tanto, retomar los estudios no es incompatible con evolucionar profesionalmente; al contrario, digamos que es el objetivo. Eso sí, tendrás que saber organizarte si tienes que trabajar y estudiar a la vez. Y si quieres consagrar todo tu tiempo a los estudios, habrá que estudiar bien los recursos económicos de los que dispones. Son dos puntos sobre los que hay que reflexionar mucho antes de lanzarse.

Estudiar para reconvertirse profesionalmente

Retomar los estudios suele ser la opción más elegida para aquellos que desean cambiar totalmente de sector. Muchos son los que una vez que han comenzado a trabajar y están desarrollando una carrera en un sector se dan cuenta de que esto no es lo que quieren en la vida.

También puede ser que a pesar de tener un trabajo que nos gusta y a pesar de haber desarrollado una buena carrera profesional, queramos cambiar radicalmente de vida después de varias décadas en el mismo sector.

Otros, desean hacer de su pasión su profesión. Dejar que esa afición de fin de semana pase a ser la profesión de la que vivimos durante toda la semana.

Esta es la realidad de muchos jóvenes que han optado por un rama de estudios que nunca les había convencido pero que se han sentido obligados por presión social, por la familia, por las notas que tenían… un sinfín de despropósitos que luego pasan factura.

Estas personas sienten que no han hecho aquello que de verdad querían hasta que no pueden más y plantan todo para de verdad hacer lo que sentían que sí era su vocación.

Hemos podido conocer personas que han montado un floristería tras haberse formado y haber estado años trabajando como manager, comerciales que se vuelven pasteleros, trabajadores de laboratorio que cambiar la bata por la bota y se vuelven guías en la naturaleza… hay todo tipo de testimonios.

En estos casos es importante definir bien cuál es nuestro objetivo profesional y estudiar bien todas las formaciones que hay para alcanzarlo. Mira bien si necesitas cursillos homologados, títulos oficiales, competencias específicas, certificados de idiomas… la falta de algún «papelito» puede poner punto y final a tus sueños.

Desde Superprof queremos decirte que tomar la decisión de reconvertirte es digno de aplaudir y no todos se atreven. Se trata también de un proyecto ambicioso que demandará fuerza de voluntad y motivación para hacerlo lo mejor posible y asegurarte un gran futuro profesional. No dudes en comentar las ideas que te rondan por la cabeza a otras personas, seguramente encuentres a otros que estén en tu misma situación. Así mismo, puedes acudir a un coach, a un orientador profesional, a una consultora… hoy en día hay multitud de entidades de asesoramiento.

Aprender de memoria de mayor.
¿Quieres cambiar de sector? Infórmate bien antes del sector en el que quieres trabajar y las profesiones que hay.

Retomar los estudios por gusto

Volver a los pasillos de un centro escolar o de la facultad no es algo que le atraiga a todo el mundo. Sin embargo, a muchos les invade la nostalgia al pensar en esos años de su vida. Ya sea por el gusto por el estudio o una añoranza de un tiempo mejor, hay adultos que deciden volver a estudiar por el mero hecho de seguir estudiando.

Aprender por el simple hecho de aprender es una razón igual de válida que cualquier otra y nos ayuda a tener más cultura general, más conocimientos y mantener nuestro cerebro activo.

¿Hay algún campo de estudio que te apasione? ¿Por qué no matricularte en la universidad e ir a clase sin tener la presión de obtener un título? Si vuelves a estudiar por gusto ten por seguro que serás un buen estudiante, estarás interesado en la materia y participarás con entusiasmo en las clases. No sentirse obligado a estudiar es lo mejor para estudiar.

En muchas empresas los empleados tienen la posibilidad de realizar formaciones y cursillos pagados por la propia entidad y muchos son para realizar en horario laboral. ¿Por qué no aprovechar esta oportunidad? Los cursillos ofertados son muy variados.

Estudiar por gusto es una de las mejores formas de descubrir y aprender. Además, es posible que lo que aprendas por gusto al final te sirva en el ámbito profesional, ¡quién sabe!

Obviamente, para estudiar y adquirir nuevas competencias, aunque sea por gusto, hay que tener tiempo y dinero. El ritmo frenético que llevamos en nuestra vida muchas veces no nos lo permite, así como encontrar un hueco para estudiar puede ser complicado cuando ya es difícil conciliar vida personal, familiar y profesional.

La universidad a distancia o los cursillos en línea pueden otorgarte mayor libertad para organizarte mejor y seguir las clases a tu ritmo, según las cosas que tengan que hacer y tus horarios.

En cuanto al aspecto económico, todo depende de tus ahorros o de quizás, alguna ayuda del Estado para la formación de adultos. Consulta con un orientador laboral para más información.

Encontrar la motivación en el trabajo

Adquirir nuevas competencias y conocimientos es también una buena forma de volver a encontrar la motivación en el puesto de trabajo que ya tienes. Conseguir un certificado de profesionalidad y hacer cursillos de formación continua, ya sea de forma presencial o telemática, pueden darte ese soplo de aire fresco que necesitas para darte ganas de mejorar en tu sector y seguir avanzando y mejorando.

Cambiar se profesión.
Retomar los estudios es una buena ocasión para renovarse y salir de una rutina que no nos gusta.

De hecho, puedes utilizar las nuevas competencias y habilidades adquiridas para luchar contra ese aburrimiento que padecías en tu puesto de trabajo. Se trata de darle una nueva dimensión a tu profesión y redescubrirla.

Lo que sí es cierto es que volver a estudiar siempre nos transporta a nuestros años de juventud, de nuevas y primeras experiencias, de un momento de la vida sin grandes responsabilidades, con energía y ganas de comerse el mundo. En el fondo quizás es eso lo que tanto añoramos.

No obstante, al retomar los estudios también nos podemos dar cuenta de lo cómodos y tranquilos que estamos en la vida profesional. Todo depende del trabajo que tengamos en ese momento. Lo que sí te permitirá este parón en el trabajo es volver con las pilas recargadas.

Ya sea un grado, un máster, un doctorado, una formación profesional, un minimáster, un cursillo… hay decenas de razones por las que retomar los estudios. ¿Te animas?

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Cristina

Redactora, traductora y revisora. Me encanta contar historias, escuchar a los demás y ver atardeceres. Me gusta bailar y perderme haciendo senderismo. Mi lugar preferido es el mar, que todo lo cura.