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¿Cómo dar clases a los trabajadores de una empresa?

Publicado por Raquel, el 18/11/2018 Blog > Clases particulares > Dar clases particulares > ¡Consejos para Dar Clases en una Empresa!

«En el mundo de la empresa, es inteligente ser humano» – Francis Planque

Una empresa es un universo cerrado, en el que múltiples personalidades conviven y funcionan juntas, para obtener el mayor beneficio en el mercado. Distintas personas que se ven día a día, que trabajan en un campo común y que comparten unos objetivos durante muchos años de sus vidas. En ocasiones, no obstante, sucede que la empresa les exige que aprendan algo nuevo o se les dice que necesitan alguna noción que desconocen, algo que hace falta para que la empresa siga siendo eficaz y mejore día a día. Y por eso se imparten clases también en entornos de empresa, para que sus trabajadores aprendan cosas nuevas.

Por ello, el mundo de la empresa es un terreno fértil para la enseñanza, de cualquier tipo, y en el que la figura del profesor es más bien de guía, lejos de clases preparatorias, de clases de matemáticas o hacer deberes para Secundaria. En adelante podrás encontrar nuestros consejos para dar clases para adultos en empresas.

¿Por qué dar clases en empresas?

Puede haber mil y una razones para dar clases en empresas. Se trata de un lugar en el que todas las personalidades que comentábamos antes se juntan, para converger o para divergir. Por eso, en este entorno, el profesor desempeña el papel de enlace o vínculo, para que todo esté uniforme y sea eficaz.

Debes conocer al dedillo la materia que impartes. Los profesores de cursos de formación deben tener un alto nivel de especialización.

Precisamente por este motivo creemos que es muy positivo dar clases a funcionarios, empresarios o autónomos. Las clases, además, girarán en torno a un tema dado (y desde luego nada relacionado con el ámbito escolar), como clases de idioma o de programación, por ejemplo. De nuevo, serán temas más específicos y ligados a las competencias que la empresa necesita.

Algunas de las mejores razones por las que creemos que dar clases en empresas es algo positivo e interesante también para el profesor son las siguientes:

  • Por el seguimiento de cada alumno.
  • Por la cohesión de un equipo que ya trabaja unido.
  • Por el espíritu de equipo que puedes encontrar en la empresa.
  • Por el progreso de los alumnos, que serán adultos.
  • Por las competencias que son más específicas que las del ámbito escolar.
  • Porque las clases se imparten directamente en la empresa, etc.

De nuevo, hay un montón de razones y podríamos haber mencionado muchas más. Piensa que no tendrás que preparar exámenes, ni tocar libros de materias escolares, ni ayudar con el bachillerato ni dar clases a domicilio. Las clases en empresa son algo distinto, pero a la vez son un trampolín para la evolución, tanto del alumno como del profesor. Porque, por parte del profesor, la empresa el lugar perfecto para dar rienda suelta a tus competencias y para compartir tus conocimientos. Ten en cuenta que los trabajadores de las empresas son personas que ya conocen y, por lo general, dominan su campo de trabajo y solo buscan aprender conocimientos concretos.

Ahora bien, dar clases en empresas también tiene sus particularidades. La forma de impartir los conocimientos y la metodología que tendrás que usar serán muy diferentes de las que hayas usado antes, por el entorno, la industria y tus alumnos.

También puedes trabajar como profesor para adultos de manera autónoma.

Dar clases: las particularidades de las empresas

Es un hecho por todos conocido: impartir clases en el seno de una empresa no tiene nada que ver con la clases a domicilio, con el apoyo escolar o la preparación de exámenes. Sin embargo, te puede servir para conseguir un dinero extra a final de mes, pero no lo tomes como un trabajo de verano. Tendrás que poner mucho de tu parte, estar bien formado y conocerte el tema de cabo a rabo para poder dar clases correctamente a tus alumnos y responder todas sus dudas.

Crea un mejor vínculo con tus compañeros de trabajo. Los cursos de formación también sirven para fomentar aptitudes como el trabajo en equipo.

De hecho, esa es la primera particularidad de las empresas: son lugares en los que todo el mundo ya conoce los rudimentos y los fundamentos básicos del trabajo y de su campo de conocimiento. Por ejemplo, aunque pueda tratarse de un curso de inglés para trabajadores de banco, el léxico y el vocabulario estudiado estarán relacionados con las divisas, las finanzas y la banca, en general. Por eso, tendrás que tener una buena formación en el ámbito económico para poder impartir una clase y ayudar a estos alumnos a mejorar.

Las clases de apoyo, aunque sean de francés, física y química o matemáticas, siguen siendo una relación entre el profesor y el alumno. No obstante, en la empresa, tienes que tener en cuenta la edad de tus alumnos para preparar los contenidos de tu programa metodológico. Por ejemplo, tendrás que adaptar tu discurso al ámbito adulto, sin infantilizar o menospreciar a tus alumnos y sus conocimientos.

Esta particularidad va de la mano con la relación de confianza que se va a crear entre las dos partes (muy distinta de la que solemos encontrar en el ámbito escolar). Por un lado, el profesor va a la empresa a dar clases y va a cobrar por el servicio. Por el otro, los alumnos van a escuchar, tomar nota y mejorar sus competencias. Ambas partes ganan y tiene sus ventajas, y eso es lo que refuerza el vínculo entre los dos y hacen que la enseñanza en empresas sea tan agradecida. Se trata pues de unos cursos estables, equilibrados y duraderos, de los que todos se benefician. Esa es precisamente el valor más firme de las clases en empresa, en contraposición con los otros tipos de enseñanza. No obstante, aunque tiene muchas ventajas, los cursos en empresas también tienen sus límites.

Benefíciate de la formación especializada de expertos. El mundo de las empresas puede ser estresante, pero los cursos son muy beneficiosos.

Recuerda que no es lo mismo dar clases a un niño que a un adulto.

Los límites de las clases en empresas

Embarcarse en las clases en empresas, sea cual sea la empresa, no siempre es pan comido, aunque sí sea agradable. De hecho, las clases en empresas pueden ser, en ocasiones, más difíciles de lo que podríamos llegar a pensar por las siguientes razones:

  • No se trata de cursos de apoyo o de clases de guitarra, por lo que tendrás que prepararte bien el tema y el curso en su totalidad.
  • Si ya has dado clases particulares antes, eso que te llevas ganado, porque te permitirá estar mucho más a gusto y tranquilo con tus alumnos.
  • Los trabajadores de las empresas a veces están demasiado seguros de sí mismos y de sus capacidades, sobre todo porque están en su elemento y porque el profesor no es más que un «extra» en el grupo.
  • Los empleados pueden sentirse amenazados, ellos y sus competencias, por la llegada del profesor, que puede conocer el tema mejor que ellos.
  • Los empleados también podrían sentirse infantilizados y no sentirse como alumnos. Si así fuese, no prestarían atención  y los cursos no serían tan sencillos, etc.

La profesión de profesor para adultos en empresas, aunque sea con personas maduras, no es tarea fácil en absoluto, porque, como hemos comentado, las figuras de alumno y profesor pueden no ser respetadas y eso provoca conflictos. Por eso es importante que ambas partes respeten los límites de la enseñanza y el lugar que cada uno ocupa en el proceso.

Disfruta enseñando a alumnos apasionados. Los profesores de empresas también pueden crear un estrecho vínculo con sus alumnos.

Además, quizás no se tiene tan en cuenta, pero las clases en empresa también se convierten a veces en formaciones. Por definición, las formaciones son cursos impuestos a los empleados y puede que estos no estén tan de acuerdo con el concepto de enseñanza que se imparte en estos tipos de cursos forzados, que es más de equipo. Por eso, el profesor puede encontrarse con alumnos reticentes, que no tienen ganas de estar ahí, ni quieren escucharte hablarte de conceptos concretos o con elementos más propios del ámbito escolar. En esta clase de entornos, lo mejor es tratar los conocimientos suplementarios, que sirvan para pulir las competencias profesionales que los empleados ya poseen.

De esta forma, tener un profesor de empresa es algo positivo y que permitirá a los empleados mejorar en su trabajo y en su desempeño diario. Sin embargo, hay que mencionar que, como todo en esta vida, este tipo de clases tienen sus límites, que pueden entrar en conflicto con las ventajas que ofrece.

Descubre con nosotros todas las ventajas de dar clases a adultos.

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