«Enseñar es aprender dos veces» - Joseph Joubert
Una de las principales ventajas de ser estudiante es el horario. De hecho, estudiar, ya sea sacándote el bachillerato y cursando estudios superiores, te da la ventaja de tener todo el tiempo libre que quieras. Debes dedicar tiempo a repasar, por supuesto, pero también tienes tiempo para explorar nuevos horizontes, sobre todo profesionales.
Y España es uno de los países que más recurre a las clases particulares (1 de cada 5 universitarios y 1 de cada 3 estudiantes de secundaria), por lo que parece bastante lógico preguntarse si las clases particulares podrían ser una buena idea como trabajo de estudiante.
¡La respuesta es sí! De hecho, desde las matemáticas hasta la química, pasando por el inglés, dar clases particulares y ayudar con los deberes algunas horas a la semana puede tener muchas ventajas para los jóvenes. Porque además de la satisfacción de ayudar a que un alumno tenga éxito académico, hay muchos más beneficios de impartir clases particulares siendo estudiante.
¿Te interesa? Remuneración, utilidad, preparación para el futuro… Aquí te contamos por qué impartir clases particulares es una buena idea siendo estudiante.
Trabajo de estudiante: adaptar tu horario para impartir clases

Tanto si trabajas en un establecimiento (como una academia de apoyo escolar), como si trabajas por cuenta propia, impartir clases mientras todavía estás estudiando tiene una ventaja significativa: la libertad de organizar tu tiempo.
Así, el hecho de que quieras trabajar mientras estudias no significa que quieras renunciar a tu vida de estudiante, y esto es bastante normal. ¡Impartir unas horas de clases particulares de puesta al día a un alumno es, por tanto, un trabajo de ensueño!
Con unas cuantas horas por semana (por la noche, los fines de semana o según tu horario), puedes organizarte tú mismo el horario de clases y conseguir tus objetivos de ser profesor particular y ganar dinero, mientras disfrutas de los eventos estudiantiles. Y, seamos sinceros, este no es el caso de todas las profesiones, ¿verdad?
Así, si durante tu semana de exámenes no tienes el tiempo o las ganas de impartir clases particulares de matemáticas a tus alumnos, no pasa nada, siempre que seas autónomo. Una vez más, tú eliges. Sin embargo, asegúrate de mantener cierta lealtad con tus alumnos, ya que corres el riesgo de quedarte sin trabajo.
Trabajo de estudiante: dar clases particulares para estimular tu intelecto
«Es el supremo arte del maestro despertar la curiosidad en la expresión creativa y conocimiento» - Albert Einstein
Acostumbrado a tu rutina, ¿has decidido estimular tu forma de pensar, para dejar de limitarte al rol de aprendiz en la universidad, y ser tú el profesor? ¡Has tomado la decisión correcta! Y al elegir dar clases particulares, ¡aún más!
De hecho, impartir clases particulares te da la oportunidad no solo de desarrollar la curiosidad y el sentido del análisis de tu alumno, sino también de desempolvar un poco tu propia mente. ¿Por qué? Porque es esencial que domines a la perfección la asignatura antes de impartir clases. ¡No es el alumno quien lo hará por ti!
Desde esta perspectiva, para una clase de Física y Química, tendrás que repasar algunos conceptos clave para anticiparte a cualquier pregunta de tu alumno. Todos hemos olvidado definiciones y lecciones de ciertas asignaturas porque hace bastante tiempo que no los repasamos.
Por tanto, el apoyo escolar también y sobre todo comienza contigo, ¡no lo olvides!
Hacer un trabajo de estudiantes útil: dar clases particulares

Si bien hay un gran número de trabajos para estudiantes que nos parecen útiles, las clases particulares son algo imprescindible de las que no podríamos prescindir. Por lo que, tanto durante las vacaciones escolares como en otras épocas del año, la de profesor particular es una profesión muy requerida y satisfactoria.
De hecho, ¿qué podría ser más satisfactorio que un día tu alumno haga un examen importante y lo apruebe con una nota excelente gracias a esas horas de clases particulares que lo llevarán directamente a cursar estudios superiores?
Ser profesor es también y sobre todo dejar el ego a un lado para dejar que el conocimiento y la mente de tu alumno se expresen. Es saber medir el justo equilibrio entre la pedagogía y el saber escuchar, el apoyo y el autoritarismo. Debe ser a la vez fuente de estímulo y de métodos de trabajo.
En definitiva, es empujar al alumno a ir más allá. ¿Qué podría ser más útil, especialmente cuando sabes la importancia de los estudios?
Clases particulares: retribución como trabajo para estudiantes

Lejos del cuidado de niños, los profesores son orientadores y figuras de apoyo que permiten que cualquier niño mejore notablemente su nivel educativo. Un apoyo, eso sí, que tiene muchos puntos positivos a nivel personal, pero también profesional.
De hecho, los profesores particulares, cuando son estudiantes, pueden afirmar que se ganan la vida de una forma muy interesante. Dar alguna que otra clase de apoyo escolar son una buena forma de sacarte un dinero extra para pagar tus gastos.
Por ejemplo, en Superprof, el precio medio de una hora de clase de apoyo escolar es de 8 €, pero hay precios de todo tipo (las clases repaso Barcelona, por ejemplo, se cobran más caras). Cada profesor elige el precio de sus clases teniendo en cuenta muchos factores como su nivel de educación, su experiencia como docente, la asignatura que imparte o los gastos de desplazamiento. ¡Tú decides!
Clases particulares: experiencia atractiva para el CV de un estudiante
Los profesores experimentados te dirán que impartir clases particulares a domicilio (u online) como trabajo de estudiantes es una muy buena idea para el CV. De hecho, por poco que tengas la ambición de convertirte algún día en profesor, empezar a descubrir la profesión cuanto antes es algo muy positivo.
Porque durante tus estudios, en tu CV, las clases particulares te permitirán ganar confianza, pero también y, sobre todo, experiencia. Porque un estudiante que ofrece clases particulares es un estudiante que quiere hacerlo desde el principio, ¡y que lo demuestra!
Debes hacer todo lo posible para descubrir el trabajo de tus sueños, por lo que empezar cuanto antes es lo ideal por la sencilla razón de que ya habrás experimentado la dosis de pedagogía y autocontrol con la que debes contar frente a una clase particular. ¡Ánimo y enhorabuena!
Trabajo de estudiantes: formación para convertirte en profesor a tiempo completo

Y efectivamente, continuando con esta experiencia, puedes percibirla como mucho más íntima, más personal. Como una preparación, por ejemplo.
También nos hace pensar que un trabajo de estudiantes no es solo una forma fácil de financiar tu vida estudiantil, ¡ni mucho menos! Ya empiezas con tu vida profesional, sobre todo si haces de algunos trabajos ocasionales. Pero si quieres convertirte en profesor funcionario, ¡podrás comprobar que este es el mejor trabajo!
Al trabajar en tu relación con los alumnos, tu preparación para las clases y la pedagogía, la formación para enseñar se convierte en el campo de juego de todos los aspirantes a profesores. Cuanto más corazón pongas en ello, mayor será tu eficiencia.
Además, esta es una oportunidad para comprobar si este trabajo es realmente para ti. Al impartir una clase particular de matemáticas a un alumno difícil, al impartir clases particulares y ayuda con los deberes a los alumnos a los que no les importa, también puedes poner a prueba tus límites y ambiciones. Porque ser profesor no siempre es un trabajo tan fácil como parece.
Tanto si es para la preparación de exámenes, para resolver un problema de matemáticas o para mejorar el método de estudio, el apoyo escolar es un trabajo importante y un trabajo que importa. Entre el nivel de estudios, la base educativa y las ganas de dar clases particulares a domicilio, este trabajo es en realidad mucho más profundo de lo que parece.
Por eso, tanto si estás en el primer año como en el último, la docencia es una buena forma de formarte para la vida profesional y, al mismo tiempo, ganar dinero. ¿Te interesa? ¡Bienvenido al apoyo escolar!
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