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Clases de apoyo escolar: ¿cómo hacerse cargo de un alumno?

Publicado por Raquel, el 14/06/2018 Blog > Apoyo escolar > Cómo Organizar una Primera Clase de Apoyo Escolar

«Lo cierto es que el camino apenas importa, la voluntad de llegar es suficiente» – Albert Camus (1913 – 1960).

Las clases de apoyo escolar, especialmente la primera, no se pueden improvisar. Para dar clases particulares, sobre todo cuando nos enfrentamos a un primer encuentro con un alumno, tenemos que cuidar tanto nuestra presentación como nuestro servicio.

España sigue siendo el país con un mayor índice de fracaso escolar en toda la Unión Europea. Según la revista digital Expansión, la tasa de abandono escolar en nuestro país se registró en un 18,3% en 2017, pero el objetivo de la Estrategia Europea es que es que esta cifra se reduzca a un 15% antes de 2020.

Desde 2013, con la llegada de la crisis, las cifras fueron mejorando porque los estudiantes veían reducidas sus oportunidades laborales de futuro sin una formación sólida. No obstante, todavía queda mucho camino por recorrer para alcanzar los objetivos impuestos por la UE.

Ante este panorama, una de las soluciones más socorridas por los alumnos y los padres que temen que sus hijos abandonen los estudios son las clases de apoyo escolar a domicilio.

Aquí te presentamos una serie de consejos para que aprendas a organizar tu primera clase de apoyo a domicilio.

Primera clase de apoyo: establecer las condiciones de trabajo

Como toda fase de negociación salarial, lo primero que debemos hacer es negociar la tarifa horaria de las clases antes de empezar las sesiones.

Tienes que dar clase en un lugar cuidado y despejado. ¿Darías clase en una habitación así?

Las clases de apoyo escolar no se limitan a la trasmisión de conocimientos, sino que tienen que basarse en una relación de confianza y de seguridad, un vínculo especial entre profesor y alumno.

Recuerdo una mala experiencia que tuve con un alumno de Bachillerato al que le daba clases particulares a domicilio de ciencias ecónomicas y sociales en Valencia.

Desde la primera clase, notaba que era un chico muy desobediente, no le gustaba aceptar órdenes y era gruñón (suspiraba con cada explicación, pregunta, ejercicio…). No es fácil dar clase a un alumno que no quiere aprender, pero siempre te lo puedes tomar como un desafío para buscar metodologías alternativas y hacer que disfrute con tus clases.  

Esto es lo que nos contaba uno de nuestros Superprofes. ¿Tú qué harías en su situación?

Los profesores deben fijar la tarifa horaria con los padres antes de empezar las sesiones de clases.

Para que te hagas una idea, la media de tarifa para las clases particulares es de 10,20€, aproximadamente. Por supuesto, esta tarifa variará en función de la ciudad en la que te encuentres, la modalidad de enseñanza, el curso del alumno, el grado de especialización de las clases, etc.

Recuerda que también puedes ofrecer una reducción de tarifa para los pagos por anticipado o a partir de un cierto número de sesiones.

Reglas de comportamiento para una primera clase particular

Las clases de apoyo escolar a domicilio, para todos los niveles, exigen una presentación impecable y una formación especializada por parte del profesor; especialmente de cara a un primer encuentro con los alumnos (o sus padres).

Nos explicamos.

Las primeras impresiones importan. Especialmente si ofrecemos una primera clase de prueba gratuita, donde, si no damos buenas sensaciones a padres y alumnos, es probable que no nos vuelvan a llamar.

Por tanto, debemos hacer lo posible porque la primera impresión sea positiva.

En cierto modo, podemos tomarnos la primera clase como si de una entrevista de trabajo se tratase.

Una vez dicho esto, que no cunda el pánico. Tampoco hace falta ir de traje y corbata. Tienes que cuidar tu presentación, pero también mostrar confianza en ti mismo y enseñar con seguridad tu metodología de trabajo. Hacer que padres y alumnos se sientan cómodos contigo y confíen en tu capacidad para ayudar con tus clases.

Esto se aplica a todas las materias: clases de matemáticas, de física y química, de lengua española y literatura, de inglés, de francés, de música…

Llegados a este punto, debemos cuidar nuestra forma de vestir, pero también nuestra comunicación verbal y no verbal:

  • Ir bien vestidos (no tienes que ir con camisa obligatoriamente, pero olvídate de camisetas rotas o manchadas, por ejemplo).
  • Sonríe.
  • Evita cruzarte de brazos o meter las manos en los bolsillos.
  • Mantén el contacto visual e intenta no parecer nervioso (si es que lo estás).

Los padres o alumnos te recibirán probablemente en la sala en la que vayas a dar clase, puede que sea la habitación del alumno, un despacho, la cocina, el salón, o incluso la terraza si hace buen tiempo.

Aprovecha el buen tiempo para disfrutar de nuevos entornos de enseñanza. ¿Por qué no te llevas a tus alumnos al parque?

Hay profesores que prefieren optar por dar un toque de humor a estos primeros encuentros para crear un ambiente más distendido y mostrarse simpáticos y accesibles para los alumnos.

Mostrarnos cercanos nos ayuda a que los alumnos se sientan a gusto, lo que favorece la creación de un clima de confianza y una relación de intercambio con el alumno.

Por otra parte, también es importante que cuidemos nuestra puntualidad. Lo ideal es que lleguemos incluso un par de minutos antes para preparar todo lo necesario para la clase. Si las sesiones empiezan a deshora, es probable que desestabilicemos el ritmo de trabajo y perdamos nuestra credibilidad como profesionales. Cada detalle cuenta.

Muchas veces daremos clases por la tarde, después del cole, los fines de semana, durante las vacaciones escolares o incluso en días festivos. Tendremos que organizar el horario de las sesiones en función de la disponibilidad de nuestros alumnos.

¿Quieres saber cuál es el mejor entorno para dar clases de apoyo?

Otro aspecto clave: evaluar el nivel del alumno

Es imprescindible que antes de organizar las sesiones venideras evaluemos el nivel de nuestro alumno, sus puntos fuertes y sus debilidades. ¿Necesita perfeccionar su conocimiento? ¿Necesita repasar conceptos básicos? ¿Quiere que le ayudemos con los deberes? ¿Requiere un seguimiento totalmente personalizado para preparar exámenes o recuperar un asignatura?

Una vez que sepamos esto, podemos determinar qué contenidos debemos incluir en nuestras clases y cómo los podemos organizar.

Tendremos que adaptarnos en función también de su edad. No es lo mismo dar clase a un niño de tercero de primaria, que a otro de segundo de la eso o de primero de bachillerato. Del mismo modo que, si tienen un buen nivel, tendremos que complementar su formación académica con contenidos adicionales; pero si fallan en conceptos esenciales, tendremos que empezar por reforzar las bases.

Para la primera clase, hasta los profesores más experimentados apenas dispondrán de muchos recursos pedagógicos, porque es imposible saber de antemano a qué nos vamos a enfrentar.

Para evaluar el nivel de nuestros alumnos, no hay una receta mágica. Lo que debemos hacer es evaluar a través de preguntas y ejercicios en qué fallan y qué se les da bien. También es importante que les preguntemos cómo se sienten y qué les gusta o no de la asignatura en cuestión. Eso también nos dará pistas.

Te recomendamos también que le preguntes por sus notas y por los últimos exámenes que ha tenido de esa materia. Así también verás de dónde parte y hacia dónde lo puedes llevar.

Además de esto, puedes pedirle el libro de texto para que te explique qué contenidos ha dado hasta el momento. Muéstrate dispuesto a responder a sus preguntas, que sienta que puede confiar en ti y plantearte hasta las dudas más básicas.

Partiendo de esta base, el profeso particular empezará a crear su propia metodología y a organizar los contenidos: ejercicios interactivos, trabajo metodológico, coaching académico, refuerzo, etc.

Ayuda a tus alumnos a seguir avanzando analizando su progreso. Puedes hacer evaluaciones mensuales para ver la progresión de tus alumnos.

Haz lo posible por que se sienta integrado en su propio aprendizaje. Si consigues que el mismo note su evolución, se sentirá realizado y disfrutará todavía más de las clases.

Hablar con los padres también te servirá para hacerte una idea de qué quieren y qué buscan en ti.

Y si las clases empiezan con el inicio del curso escolar, todavía mejor. No tendrás un boletín de notas que puedas tomar como punto de partida, pero podrás garantizar un seguimiento personalizado y regular a lo largo de todo el año, con evaluaciones mensuales o trimestrales, por ejemplo.

Si quieres, también te puedes mostrar dispuesto a ayudar a tus alumnos fuera del horario de clases. Es decir, que si tienen alguna duda concreta se pueden poner en contacto contigo por teléfono o e-mail para que les ayudes.

Descubre los mejores recursos para preparar las clase de apoyo a domicilio.

Apoyo escolar: encontrar ejercicios interactivos para practicar en clase

Como puede que no hayamos podido preparar la primera clase con antelación, lo ideal es que los profes dispongan de una serie de actividades y ejercicios para empezar a abordar conceptos básicos (y así comenzar a evaluar el nivel de los alumnos).

Ya sean clases de la rama científica (de matemáticas, ciencias físicas, tecnología, química, biología…) o de letras (historia y geografía, lengua española y literatura, francés, inglés…) lo importante es que llevemos un seguimiento totalmente personalizado e individualizado en el que sigamos el ritmo (en cuanto a contenidos) de los centros escolares. Tenemos que hacer que los alumnos, con nuestro apoyo extraescolar, sean capaces de mantenerse al día en las clases de los colegios e institutos.

No debes olvidar que, con las clases privadas, las familias buscan buenos profes: muestra que tienes una buena metodología de trabajo y que harás lo posible por hacer que tu alumno se sienta cómodo y avance contigo.

Usa el móvil como recurso de aprendizaje. Las aplicaciones para smartphone son una opción magnífica para complementar las clases.

Recuerda también que las herramientas digitales son un recurso maravilloso como soporte educativo. Tanto para los más peques (de cursos de primaria) como para los mayores (de bachillerato), las aplicaciones móviles pueden constituir un punto de apoyo estupendo. Dinamizarán las clases y las harán más entretenidas.

En la web encontrarás un amplísimo abanico de webs de apoyo escolar en línea con ejercicios de todo tipo: para clases de matemáticas, lengua española, tecnología… ¿Por dónde quieres empezar?

Te puedes descargar aplicaciones gratuitas como Numberland o iTooch para darle un toque divertido y diferente a tus clases. El aprendizaje a través de juegos sirve para implicar a los alumnos de una manera distinta, ¿te animas a hacer juegos con ellos? ¡Es otra opción genial!

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