La alegría de aprender es tan esencial para la inteligencia como la respiración lo es para el corredor.
María Montessori
En 2015, la Organización Francófona de Asociaciones de Padres de la Enseñanza Católica realizó un estudio sobre el ritmo escolar, del que se pueden sacar las siguientes conclusiones:
- En primer lugar, las vacaciones de una semana (Navidad y Semana Santa) no son suficientes a lo largo del curso escolar para recuperarse y descansar.
- El cerebro humano está más cansado en invierno, por lo que tendría más sentido tener un descanso más largo en invierno que en verano, que es cuando estamos más en forma.
Según otros estudios, se ha demostrado desde principios del siglo XX que las vacaciones de verano implican la pérdida de al menos un mes de aprendizaje entre las pruebas presentadas a los estudiantes en la primavera y las mismas pruebas realizadas durante el otoño siguiente. Esto se traduce en que al comienzo del año escolar, el profesor de la clase superior tarda prácticamente un mes en reconducir a los alumnos al nivel correspondiente...
Por esta razón, es importante mantener activo el cerebro de nuestros hijos durante el verano.
Descubre nuestros 10 consejos para ayudar a tu hijo a repasar y volver a clase con la mente despierta, sin haberse perdido nada.
Definir las necesidades de tus hijos

Antes de empezar a repasar, es importantísimo hacer un inventario de qué es necesario. Échale un vistazo al programa escolar de tu hijo en cada una de las materias y comprueba qué necesita reforzar y qué ha asimilado bien.
Este trabajo puede ser un poco engorroso, pero te ayudará de cara a saber qué debe repasar tu hijo en verano.
Para saber si tu hijo ha entendido o no un concepto, bichea los ejercicios realizados durante el año y comprueba las notas que ha sacado tu hijo. También puedes preguntarle sobre un concepto si no terminas de tenerlo claro.
Registra todos y cada uno de los apartados de las unidades de las distintas asignaturas en una tabla (en un Excel o a mano, como prefieras) y escribe al lado de cada una si tiene que repasarlo o aprenderlo de cero.
Te dejamos un ejemplo de lo que te comentamos, a continuación (con un programa de Quinto de Primaria):
| Apartado | Nota | Objetivo |
|---|---|---|
| Números y cálculo: escritura decimal/fracciones | 7,5 | Repasar |
| Números y cálculo: cálculos con números decimales | 6 | Repasar |
| Números y cálculo: fracciones decimales | 4 | Estudiar |
| Números y cálculo: sumar y restar números relativos | 6,5 | Repasar |
| Números y cálculo: álgebra | 7 | Repasar |
| Números y cálculo: los números racionales | 7,5 | Repasar |
| Números y cálculo: la simplificación de fracciones | 6 | Repasar |
| Números y cálculo: las prioridades operatorias | 5 | Estudiar |
| Organización y gestión de datos: estadística (vocabulario e interpretación de resultados) | 3,5 | Estudiar |
| Organización y gestión de datos: la media y la media ponderada | 8 | Repasar |
| Organización y gestión de datos: la probabilidad | 3 | Estudiar |
| Organización y gestión de datos: porcentajes, definición y aplicación | 4 | Estudiar |
| Áreas y medidas: calcular el perímetro y el área de un rectángulo, un cuadrado y un círculo | 7 | Repasar |
| Áreas y medidas: calcular el volumen de un paralelepípedo, un cubo y una pirámide | 8,5 | Repasar |
| Espacio y geometría: representación de un sólido en perspectiva caballera y en 3D con patrón | 9 | Repasar |
| Espacio y geometría: representación de primas, conos, pirámides y cilindros | 7,5 | Repasar |
| Espacio y geometría: los triángulos | 7,5 | Repasar |
| Espacio y geometría: la simetría axial y central | 6,5 | Repasar |
| Espacio y geometría: Los diferentes tipos de cuadrilateros | 7 | Repasar |
| Espacio y geometría: ángulos y paralelismo | 8 | Repasar |
| Espacio y geometría: los ángulos de los triángulos | 8,5 | Repasar |
De esta manera, podrás saber a qué dedicarle más tiempo y simplemente repasar los conceptos que se han entendido bien durante el año para no olvidarlos.
¿Qué herramientas existen para repasar en verano?
Fijar un horario
Te recomendamos que dejes descansar a tu hijo durante las primeras semanas de las vacaciones de verano. Bastará con un mes o algo más para repasar y no perder el hábito. Las vacaciones son para descansar y recuperarse del año pasado.
Fijad un horario que tu hijo tenga presente. En función de su edad, la duración de las revisiones será más o menos larga, sin exceder de una hora por día (siguen siendo vacaciones).
Por ejemplo, para un alumno de Quinto de Primaria, puedes programar un horario para repasar como este:
- Lunes de 10 a 11: matemáticas
- Martes de 10 a 11: lengua
- Miércoles de 10 a 11: inglés
- Jueves de 10 a 10:30: ciencias; de 10:30 a 11: francés
- Viernes de 10 a 10:30: sociales de 10:30 a 11: naturales
Tener un buen ambiente de trabajo
Para trabajar de manera eficiente, es mejor apostar por un lugar ordenado, limpio y libre de distracciones (sin televisión, sin juguetes, sin hermanito o hermanita jugando cerca…).
Este lugar puede cambiar según los días y la asignatura que toque: el escritorio de su cuarto, la mesa del salón, la mesa de la cocina, la mesa del jardín, pero también el zoológico, el museo, la naturaleza, una biblioteca...
En cualquier caso, tu hijo debe estar cómodo y alejado de todas las distracciones.
¿Sabías que... recordamos mejor si cambiamos de lugar de estudio? Según se ha demostrado, el proceso de memorización funciona mejor cuando se estudia en diferentes lugares.
Repasar sin distracciones
Si tu hijo tiene móvil, no deberá tener acceso a él durante el tiempo de estudio. Apágalo para evitar que las notificaciones lo distraigan.
Si las clases son por el ordenador o en la tableta, asegúrate de desactivar todo tipo de notificaciones. Si es posible, que tu hijo trabaje sin internet, para que no tenga la tentación de conectarse a las redes sociales.

Estudiar en grupo
No siempre es fácil repasar solo en casa. Siempre puedes recurrir a un profesor particular para que venga y le ayude a repasar, pero también puedes organizar sesiones con algunos compañeros de clase para que estudien juntos.
Asimismo, hay estancias organizadas en la modalidad de campamento de verano durante las cuales los niños o jóvenes tienen tanto clases para repasar ciertos conceptos aprendidos durante el año como actividades extraescolares (deporte, excursiones, juegos, etc.) para socializar y desarrollar otras habilidades.
Durante una semana, tu hijo podrá aprender mientras conoce a otras personas de su edad y se divierte. Se trata de una buena alternativa si tienes que trabajar y tu hijo necesita recuperar la confianza en sus habilidades antes de volver a la escuela. También lo pueden hacer acompañados de un profesor de clases particulares para mayor orden y motivación.
Ofrecer una recompensa por cada hito logrado
Como habrás definido cuáles serán los objetivos que deberá conseguir tu hijo, puedes ofrecerle algún tipo de recompensa por cada hito que logre. Por ejemplo, si está utilizando un cuadernillo de actividades, le puedes decir que cada cinco páginas que complete, puede: ir al cine con sus amigos a ver una película, ir a un concierto, acostarse un poco más tarde una noche, ir a un restaurante o a la piscina...
Es una forma de motivar a tu hijo. También puede haber una recompensa mayor si completa todos los objetivos, como conseguir una tableta, unos auriculares o algo que te haya pedido.
Acompañar a tu hijo mientras repasa

No siempre resulta fácil sacar algo de tiempo durante las vacaciones de verano para pasar rato con tus hijos.
No obstante, puedes hacer que el rato de estudio sea también un momento para vosotros si lo compartes con él. Es solo una hora al día, mucho menos estresante que la tarea del año ya que hay mucho menos en juego.
Tu hijo estará menos estresado que durante el curso escolar y, por lo tanto, será más fácil compartir con él un buen momento de aprendizaje.
Si puedes, hazlo de vez en cuando, a menos que sea muy independiente y prefiera encargarse solo. Eso sí, recuerda echarle un ojo para comprobar que no está perdiendo el rato. Si no puedes, existe la posibilidad de delegar este trabajo a un profesor de clases particulares.
¿Cómo puedes ayudar a tu hijo a cubrir sus lagunas académicas en verano?
Repasar de una manera más lúdica
Aprovecha cualquier ocasión para estimular el cerebro de tu niño o adolescente.
- ¿Cocinas? Pídele que pese los ingredientes y ajuste las cantidades para varias personas.
- ¿Vas a comprar el pan? Pídele que cuente el cambio.
- ¿Juegas a juegos de mesa? Aprovecha para estimular su memoria y comprobar su comprensión de las reglas.
- ¿Te vas de vacaciones al extranjero? Anímalo a hablar inglés o francés (según el lugar al que vayas) para preguntar una dirección o comprar una botella de agua.
Pedir a tu hijo que te explique la lección

Si trabajas durante el día y tienes que dejar a tu hijo solo, siempre puedes pedirle que te explique más tarde aquello que ha repasado ese día.
Explicar algo a alguien hace que sea más fácil de recordar. Tu hijo retendrá mejor lo aprendido o revisado durante el día.
Tener un estilo de vida saludable
Si permites que haya algunos excesos en verano: acostarse más tarde o levantarse más tarde, puedes aprovechar las últimas semanas para retomar buenos hábitos que hagan también que las revisiones sean más efectivas.
Establece una hora máxima para acostarse y una hora máxima para despertarse. No hace falta levantarse muy temprano ni como durante el horario escolar: basta con levantarse a las 9 o las 9.30 horas.
Simplemente, se trata de una forma de volver a tener un buen ritmo antes de restablecer el ritmo real la última semana antes del inicio del curso escolar.
Cuando tu hijo se levante, pídele que se vista y que no se quede en pijama: que desayune, se cepille los dientes, se vista y pase a repasar.
Asegúrate de que come bien y no comida basura: ¡nada de saltarse comidas y picotear; hay que aprovechar para tomar frutas y verduras de temporada! Aunque no lo creas, la comida también desempeña un papel fundamental en la forma física y mental y en el proceso de aprendizaje.
Por si todos consejos no fueran suficientes, las clases particulares son y serán un método infalible de aprendizaje para tus hijos. Y tú, ¿qué truco(s) vas a usar con ellos?





