«La partitura es una cosa, cantar es otra. Lo que hace falta es tener la música en mente y cantarla con el cuerpo» - Luciano Pavarotti (1935-2007)

Evitar quedarse sin voz, la ronquera, la inflamación (la inflamación de la laringe, la inflamación de la garganta) y otros trastornos de la voz (como resultado de las vías respiratorias o las membranas mucosas) requiere cuidar las cuerdas vocales.

En canto, incluso una afección benigna puede ser incapacitante. Del 25 % al ​​35 % de los profesionales usan su voz en exceso en el trabajo: guías turísticos, abogados, maestros, cantantes, etc. El 55 % de los docentes padecen trastornos de la voz. Y las mujeres tienen cuatro veces más numerosas en sufrirlos que los hombres.

¿Pero qué pasa cuando se canta? ¿Cuáles son los riesgos de cantar para la voz? Superprof ha abordado este problema y responde a todas tus preguntas.

Luis
Luis
Profesor de Canto
5.00 5.00 (25) 25€/h
¡1a clase gratis!
Agustín
Agustín
Profesor de Canto
5.00 5.00 (15) 20€/h
¡1a clase gratis!
Virginia
Virginia
Profesor de Canto
4.89 4.89 (19) 25€/h
¡1a clase gratis!
Pilar
Pilar
Profesor de Canto
5.00 5.00 (13) 30€/h
¡1a clase gratis!
Lupe
Lupe
Profesor de Canto
4.92 4.92 (12) 25€/h
¡1a clase gratis!
Pilar
Pilar
Profesor de Canto
4.89 4.89 (19) 30€/h
¡1a clase gratis!
Lluís
Lluís
Profesor de Canto
4.96 4.96 (45) 40€/h
¡1a clase gratis!
Santiago
Santiago
Profesor de Canto
4.75 4.75 (8) 25€/h
¡1a clase gratis!

Canto: los riesgos del sobreesfuerzo vocal

Tras un concierto o una clase de canto, los cantantes a veces sufren una pérdida de voz o una irritación en la región de la laringe y la faringe.

Riesgos del sobreesfuerzo vocal
Muchos cantantes han estado fumando toda su vida. Este fue el caso de Georges Brassens (1921-1981), compositor, poeta y cantante.

Cuando los cantantes, o cualquier otra persona que use su voz para trabajar, tienen una mala técnica vocal o malas condiciones de vida, pueden terminar con una voz ronca o una alteración de su tono de voz. Esto resulta del sobreesfuerzo vocal.

No es una patología sino un trastorno resultante de un mal comportamiento fonatorio que resulta en fatiga vocal, lo que debilita la voz y evita la buena vibración de las cuerdas vocales.

El sobreesfuerzo vocal se debe a una gran cantidad de factores: falta de sueño, tabaquismo, mala nutrición, mala respiración, estrés, exceso de trabajo o mala postura del cuerpo al cantar.

Se produce una pérdida de aire enviado desde los pulmones, y la presión subglótica necesaria para la vibración de una cuerda vocal se vuelve insuficiente. Es cuando aparece la sensación de que tenemos velo que cubre la voz.

Aunque las cuerdas vocales pueden permanecer intactas, el cantante obliga a sus músculos vocales a seguir cantando, por lo que la fatiga vocal empeora y pueden aparecer nódulos en una cuerda vocal o en las dos. En algunos casos, el cantante contrae una laringitis crónica, una inflamación persistente de las cuerdas vocales que tiene el efecto, entre otras cosas, de cambiar la voz hacia los graves.

El riesgo principal del cantante es, por lo tanto, seguir cantando cuando lo que debe hacer es descansar la voz y consultar urgentemente a un médico o especialista en otorrinolaringología que pueda prescribir una terapia ortofónica asociada con las clases de canto, para recuperar la fonación. De lo contrario, la persona corre el riesgo de disfonía o afonía.

Es fácil hacer que un deportista entienda que debe parar para evitar lesiones duraderas. Pero a veces es difícil convencer a una persona con voz ronca de que tome clases de canto para evitar lesiones en la voz.

Canto: los riesgos de la disfonía

A pesar del uso excesivo de la voz, la disfonía afecta a todas las funciones acústicas de la voz.

Riesgos de la disfonía
Siempre digo que tengo que dejar de fumar, pero tengo 78 años, ¡fumo y sigo cantando!

Hablamos de disfonía cuando notamos una modificación de la voz en tres niveles:

  • La voz se altera a nivel del timbre, que se vuelve ronco, roto, velado o áspero;
  • El tono de la voz se vuelve más grave o más agudo;
  • La intensidad de la voz se debilita y la voz se cansa más rápidamente.

La disfonía es un factor de riesgo para el cantante, ya que resulta del uso inapropiado y del esfuerzo vocal prolongado.

Le sigue la aparición de una lesión (o varias lesiones) en las cuerdas vocales, particularmente los nódulos, los pólipos, los quistes, la úlcera (relacionada con el estrés y el reflujo gástrico), la parálisis del pliegue vocal, la laringitis aguda y la laringitis crónica.

Si se fuerza demasiado la voz, beber un litro de agua al día ya no ayudará a reducir el daño, por lo que será necesario consultar a un foniatra.

Este trastorno ocurre especialmente en los cantantes principiantes. Te explicamos. Muchos de nosotros cantamos en nuestra vida cotidiana, en el coche, en casa, con los amigos, con la familia… pero pocos somos cantantes profesionales. Y aunque podemos imitar a un cantante repitiendo una canción, rara vez sabemos cómo colocar la voz a la altura correcta y cómo hacerlo varias veces seguidas.

En cambio, los cantantes profesionales y los profesores de canto se han beneficiado de audiciones, de entrenamientos y de ensayos para evitar la irritación de la membrana mucosa de las cuerdas vocales o los trastornos inflamatorios. A diferencia de un cantante aficionado, los profesionales pueden discernir a tiempo el síntoma de una alteración o de la fatiga vocal.

Resultado: sin clases de canto, se fuerza demasiado la voz y aparece la disfonía.

Ten en cuenta que hay que tener cuidado con la automedicación: los remedios naturales (infusiones de tomillo, agua hirviendo y una cucharada de miel, pastillas de eucalipto o regaliz, inhalación de aceite esencial de tomillo, etc.) no serán suficientes si se tiene ronquera durante más de una semana.

Canto: los riesgos ligados al estilo de vida

A menudo se dice que tener una buena dieta, no fumar ni beber demasiado alcohol y practicar una actividad deportiva regular forma una base sólida contra las enfermedades crónicas.

Buenos hábitos para los cantantes
¡Tómate un té de tomillo todas las noches para evitar la disfonía!

Así, un mal estilo de vida es un factor de riesgo para los cantantes.

Los cantantes que fuman, por ejemplo: el tabaco es peligroso para el sistema respiratorio y para el resto del cuerpo. El tabaco provoca una infiltración inflamatoria de las membranas mucosas de las cuerdas vocales, lo cual modifica el gesto fonatorio. Si cantas y fumas, el sobreesfuerzo vocal puede ocurrir más rápidamente que en una persona que no fuma.

Además de no fumar, es necesario tener una buena hidratación, es decir, beber al menos un litro de agua al día para que las cuerdas vocales no se sequen y las membranas mucosas estén suficientemente irrigadas de sangre. La falta de hidratación fatigará las cuerdas vocales más rápido.

Es fundamental para los cantantes, independientemente de su nivel, cuidar las cuerdas vocales de la siguiente manera:

  • Dormir en una habitación bien ventilada, sin polvo;
  • Comprar un humidificador para humedecer el aire;
  • Evitar gritar;
  • Tener largos momentos de silencio;
  • Usar una bufanda o un pañuelo;
  • Ingerir pastillas (miel, limón, eucalipto);
  • Beber zumo de limón.

Protegerte contra las variaciones de temperatura evitará el dolor de garganta resultante de los resfriados (aire acondicionado en verano) o del frío invernal (dolor de garganta, fiebre, tos).

Simplemente debes cubrirte la garganta con un pañuelo en verano y una bufanda entre estaciones, sobre todo para evitar contraer una infección viral o bacteriana como resfriados, anginas, bronquitis, etc.

Opta por beber tés calientes en vez de alcohol y practica una actividad deportiva regular para desarrollar la respiración y la resistencia vocal.

A esto debes añadir una dieta que no sea demasiado picante ni demasiado ácida, ya que es aconsejable limitar el reflujo gastroesofágico hacia la laringe, lo cual altera la voz. Por lo tanto, los cantantes deben evitar las bebidas gaseosas (cervezas, champán, refrescos, etc.).

Además de por los alimentos, la voz de los cantantes profesionales puede verse afectada permanentemente por el ritmo frenético que les impone la industria del espectáculo. Un artista profesional suele pasar largas horas desplazándose y el tiempo de descanso es limitado. Ir de una ciudad a otra, de un continente a otro, grabando sesiones, maquillaje y vestuario, entrevistas, conferencias de prensa, etc. dificulta el cuidado de las cuerdas vocales.

Los cantantes profesionales también deben ser capaces de enfrentarse a todo esto a la vez que descansan la voz. ¡Y no es fácil!

Otros trastornos de la voz para los cantantes

Un breve descanso vocal suele ser suficiente para reducir las alteraciones vocales, pero puede ser que la alteración de las cuerdas vocales se prolongue.

Problemas ligados a la voz
Si ya no puedes cantar, ¡tienes que consultar a un foniatra!

Si no se trata, esto puede provocar lesiones graves que deben tratarse de inmediato, ya que pueden ser más graves (y a veces indoloras), como es el caso del cáncer de cuerdas vocales, el cáncer de laringe o el cáncer de garganta.

Tan pronto como se tenga la voz ronca, hay que consultar a un foniatra o un otorrinolaringólogo especializado porque los tumores no necesariamente causan dolor (y detectado a tiempo, el tumor con las cuerdas vocales se puede curar). ¡No esperes para quedarte completamente sin voz!

En cualquier caso, los cantantes sabrán que se requiere un diagnóstico de otorrinolaringología con fibroscopia o endoscopia tan pronto como se sufre una alteración de la voz durante más de una semana.

El foniatra tratará los trastornos de la voz, la deglución y los problemas de fonación. Se puede prescribir un chequeo, un tratamiento y, si es necesario, una intervención quirúrgica según el caso.

Tranquilo: cantar no es arriesgado. ¡Solo tienes que tomar clases para adquirir la técnica vocal! ¡Ponte en contacto con uno de nuestros profesores de canto en Superprof!

 

¿Necesitás un profesor de Canto?

¿Te gustó este artículo?

0,00/5, 0 votes
Cargando…

Marisol

Traductora y correctora. Lectora empedernida. Me encanta viajar, la música y vivir nuevas experiencias.