En diciembre de 2025, la OCDE publicó los resultados de PISA 20251, el examen global más exhaustivo sobre rendimiento educativo. Los números son los que esperaban: España, por debajo de la media en lectura, matemáticas y ciencias.
Pero detrás de esos promedios hay una historia más compleja. Mientras algunos sistemas educativos avanzan hacia la desigualdad, España resiste.Mientras otros pierden lectores en números históricos, España pierde, pero menos que otros. Y mientras el debate internacional se enfoca en si los móviles en clase son enemigos o aliados, España tiene respuestas que la ciencia aún no corrobora completamente.
Este es un retrato de dónde está el sistema educativo español en 2025: sus fracasos reales, sus triunfos ocultos, y las políticas que explican uno y otro.
La versión corta
- Los jóvenes españoles de 15 años obtienen puntuaciones por debajo de la media de la OCDE en las tres asignaturas.
- La puntuación en lectura ha bajado 42 puntos en diez años, muy por encima de los 27 de la OCDE.
- Sin embargo, España es más equitativa que la mayoría: la brecha entre los alumnos más ricos y los más pobres está muy por debajo de la media.
- Los colegios españoles tienen una de las normas más estrictas del mundo en cuanto al uso del móvil: el 86 % de los alumnos asiste a centros que lo prohíben.
- Los alumnos españoles denuncian menos casos de acoso escolar que en casi cualquier otro país de los comparados aquí.
Los resultados: cómo le va a España, materia por materia
En diciembre de 2025, la OCDE publicó los resultados de PISA 20251, la evaluación internacional más exhaustiva del rendimiento educativo. Las puntuaciones se miden en una escala con 500 puntos como media global. España, nuevamente, aparece ligeramente por debajo en matemáticas, lectura y ciencias. Pero las cifras brutas ocultan una realidad más matizada: mientras el sistema español falla en rendimiento académico puro, destaca en áreas donde muchos países europeos están fracasando.
35º de 90 · Media OCDE 463
28º de 85 · Media OCDE 500
32º de 91 · Media OCDE: 482
32º de 90 · Media OCDE: 461

Diez años de cambios: la lectura como punto de quiebre
Entre 2015 y 2025, España perdió 42 puntos en lectura, frente a 27 en la media OCDE1. Es la caída más pronunciada del sistema educativo español en una década. Para contextualizar: estos 15 puntos adicionales de pérdida equivalen a lo que un alumno aprende en casi un año completo de educación. Ningún otro indicador ha variado tanto.
Los números revelan una transición política y económica sin precedentes. La crisis de 2008 aceleró los ajustes presupuestarios en educación. Entre 2009 y 2015, España redujo inversión educativa un 15%2,3. Aunque se ha recuperado parcialmente desde entonces, las escuelas nunca recuperaron los niveles de recursos anteriores. Simultáneamente, la penetración de dispositivos móviles pasó del 40% de los adolescentes en 2015 al 95% en 2025. Los «lectores apresurados» —estudiantes que escanean textos en lugar de leerlos profundamente— casi se duplicaron desde 20185. No es casualidad: es síntoma de una generación educada en fragmentos digitales, no en narrativas continuas.
Sin embargo, ciencias cuenta una historia diferente. Con una caída de solo 15 puntos, muy inferior a matemáticas (-27) o lectura (-42), sugiere que las apuestas por STEM han funcionado. El programa «Científico de Bachillerato» y las iniciativas de laboratorios modernos han dado frutos6. Pero esta estabilidad relativa enmascara otra realidad: mientras el 3,1% de estudiantes en dificultades crece, los alumnos de alto rendimiento apenas varían (-0,7%). Esto indica que ciencias está llegando a los que ya tienen ventajas, pero perdiendo a los demás.

Alumnos con dificultades
Evolución de la proporción de alumnos por debajo del nivel básico en ciencias desde 2022.
Evolución del porcentaje de alumnos que han obtenido las mejores notas en ciencias durante el mismo periodo.
¿Quién se queda atrás? La cara luminosa: equidad educativa
Mientras muchos países europeos ven crecer las brechas socioeconómicas en educación, España resiste. La diferencia de puntuación entre el cuarto más rico y el más pobre es de 71 puntos, 14 puntos menor que la media OCDE (85)1,7. Es un logro sin marketing: el resultado de una educación pública universal que, a pesar de presupuestos limitados, continúa siendo el corazón del sistema español.
Lo sorprendente: el 13,2% de alumnos con menos recursos obtienen calificaciones altas en ciencias, por encima del 11,9% en la OCDE1,7. Esto contradice una narrativa global que dice que la pobreza determinan el futuro educativo. ¿Qué está pasando en España? Dos factores convergen. Primero, la educación pública obligatoria hasta los 16 años sin cuotas escolares reduce las barreras de entrada. Segundo, aunque no es perfecto, existe un sistema de becas para libros, material y apoyo académico que llega a familias de bajos ingresos. Francia, Alemania e Italia, con sistemas educativos similares, muestran brechas de 89, 92 y 98 puntos respectivamente7. El contraste revela que las políticas de equidad funcionan, pero requieren inversión sostenida. Con presupuestos ajustados, esta fortaleza es frágil.
El descenso de España en lectura durante la última década —frente a una caída media del 27 % en la OCDE—. La lectura es la competencia sobre la que, según la OCDE, se basa todo lo demás, y ningún otro indicador de los resultados de España ha variado tanto. Es la única cifra que los colegios españoles deben revertir.

¿Quién va por delante y por cuánto? Género y rendimiento
Las diferencias de género en PISA 2025 replicar patrones conocidos con un matiz interesante. Las niñas dominan lectura (-26 puntos, siendo negativo significa adelanto), los niños matemáticas (+14 puntos)1. En ciencias, están empatados. Pero la geografía de estas diferencias revela decisiones culturales, no destino biológico.
En matemáticas, la brecha de 14 puntos a favor de los niños en España es menor que en muchos países europeos. No porque los niños españoles sean mejores en STEM, sino porque las niñas españolas reciben más orientación hacia carreras científicas que sus equivalentes en Alemania (+17), Italia (+19) o Francia (+16)8. Las políticas de «STEM para todas» implementadas entre 2016 y 2020 funcionaron. Pero la brecha persiste: solo el 16% de estudiantes de Ingeniería en España son mujeres, el más bajo de la UE8. Las políticas de acceso existen; las de pertenencia, no.
La lectura es donde España sorprende. Con una diferencia de -26 puntos a favor de las niñas, está ligeramente por encima de la media OCDE (-30). Mientras que en otros países las niñas se han distanciado de los niños en lectura, en España la brecha apenas se ha ampliado. Esto refleja un sistema que, aunque ha perdido lectores (de ambos sexos), no ha generado una «crisis de lectura masculina» como la que ve Reino Unido o Australia. Una pequeña victoria en un panorama sombrío.

Teléfonos, IA y el control del aula
En 2023 y 2024, España implementó una de las prohibiciones de móviles más estrictas del mundo desarrollado. El 86,3% de los estudiantes asisten a escuelas donde están completamente bloqueados, frente al 49,5% en la OCDE1,11. Esta política, respaldada por sindicatos docentes y asociaciones de padres, se presentó como la solución para recuperar el enfoque en clase. Pero los datos de PISA 2025 sugieren que las prohibiciones son herramientas sin magia: necesarias, pero insuficientes.
Solo el 37,2% de los estudiantes afirma nunca distraerse con pantallas en clase, prácticamente igual al promedio OCDE (39,2%)1,11. Si las prohibiciones funcionaran como esperado, deberíamos ver una diferencia significativa en favor de España. No existe. Esto sugiere dos cosas: primero, que hay otras fuentes de distracción (tablets, relógios inteligentes, compañeros); segundo, que la distracción es un problema cognitivo más profundo, no solo un problema de acceso. Una mente acostumbrada a fragmentación digital está fragmentada incluso sin dispositivos.
La inteligencia artificial presenta un dilema mayor. El 54,2% de estudiantes españoles usa IA semanalmente para aprender, 8,7 puntos por encima de la media1,12. Pero solo el 59,5% recibe enseñanza sobre cómo verificar sus resultados, por debajo del 62,6% de promedio OCDE1,12. España ha autorizado la tecnología sin enseñar el escepticismo que requiere. En un contexto de desinformación, esto es un riesgo: estudiantes que usan ChatGPT para tareas pero que no saben cómo detectar alucinaciones de IA. Las escuelas españolas están equipando a los alumnos con herramientas sin que sepan usarlas críticamente.
Normas sobre el uso del teléfono
86,3 %
de los alumnos asisten a escuelas donde no se permiten los teléfonos. El promedio de la OCDE es del 49,5 %.
Conocimientos básicos sobre IA
59,5 %
se le enseña en clase cómo determinar si la información generada por IA es verdadera. El promedio de la OCDE es del 62,6 %
Uso de la IA
54,2 %
utiliza la IA al menos una vez por semana para ayudarles a aprender, frente al 45,5 % del promedio de la OCDE.
Distracción
37,2 %
afirma que nunca se distraen con las pantallas durante las clases, frente al 39,2 % en el conjunto de la OCDE.
La vida en la escuela: más allá de las calificaciones
Mientras educadores europeos debaten sobre la «crisis de disciplina» en las aulas, España destaca en un indicador frecuentemente pasado por alto: seguridad emocional. El 59,9% de estudiantes españoles afirma no sufrir acoso escolar, comparado con 52,5% en la OCDE1,9,10. Una brecha de 7,4 puntos que refleja décadas de inversión en programas contra el bullying, formación docente en mediación, y una creciente cultura de denuncia.
¿Por qué importa esto en un informe sobre rendimiento académico? Porque el acoso escolar es predictor de fracaso académico más potente que la renta familiar en algunos estudios. Un alumno acosado pierde concentración, evita la escuela, desarrolla ansiedad. España no está ganando premios por rendimiento, pero está ganando en something más fundamental: estudiantes que van a clase sin miedo. El apoyo docente está por encima del promedio, y los alumnos reportan sentido de pertenencia. Estas son las bases sobre las que se construye educación. Sin ellas, ni STEM ni lectura importan.
Acoso escolar
59,9 %
de los alumnos afirman no sufrir acoso escolar. En el conjunto de la OCDE, el porcentaje es del 52,5 %.
Pertenencia
Sobre el promedio.
Sentido de pertenencia en la escuela, comparado con el promedio de la OCDE.
Apoyo de los profes
Sobre el promedio.
Qué nivel de apoyo dicen recibir los alumnos de parte de los maestros en las clases de ciencias.
Respuestas apresuradas
9,7 %
de las respuestas son rápidas e incorrectas, frente al 8,9 % en el conjunto de la OCDE. La lectura apresurada casi se ha duplicado desde 2018.
Análisis: ¿qué significan realmente estos datos?
El desafío principal es la lectura. No es una coincidencia que el declive en lectura sea el más pronunciado. La lectura es la puerta de entrada a todas las demás competencias: es imposible aprender matemáticas o ciencias sin poder leer los enunciados de los problemas. Las políticas públicas españolas han puesto énfasis en STEM, pero pueden estar descuidando la competencia lectora fundamental.
La equidad es un activo que debe protegerse. Mientras que muchos países ricos están viendo cómo las brechas socioeconómicas se amplían, España mantiene una estructura educativa que limita el impacto del origen social. Esto no es accidental: es el resultado de inversión pública en educación. Requiere mantenimiento y modernización, pero es un logro que merece reconocimiento y protección política.
El contexto importa. Los datos de PISA no capturan todo lo que sucede en las aulas españolas. Muestran que el sistema educativo español está bajo presión (reducción de alumnado, presupuestos ajustados desde la crisis de 2008), pero también que está gestionando esa presión con un cierto nivel de equidad y seguridad emocional que sus equivalentes internacionales envidian.
Lo que esto significa en casa: cinco cosas que los datos realmente respaldan
Los datos de PISA 2025 tienen implicaciones directas para padres y educadores. No son prescripciones universales, sino señales extraídas de lo que funciona en estudiantes que rinden bien dentro de este sistema particular.
El 59,5 % de los alumnos de aquí aprenden en la escuela a verificar los resultados de la IA, en comparación con el 62,6 % en toda la OCDE. Pregúntale a tu hijo cómo sabe que una respuesta es correcta: la OCDE descubrió que a los alumnos que usan la IA y aprenden a cuestionarla les va mejor que a los que solo la usan.
Los resultados mejoran mientras el tiempo dedicado a la tarea no supere las dos horas al día, pero después empiezan a empeorar. Si tu hijo suele tardar más tiempo, el problema suele ser la comprensión, no el esfuerzo.
La lectura es la base sobre la que, según la OCDE, se sustenta todo lo demás, y los «lectores apresurados» —esos alumnos que leen por encima y responden mal— casi se han duplicado desde 2018.
El 59,9 % de los alumnos de aquí dicen que no sufren acoso escolar, frente al 52,5 % en el conjunto de la OCDE. El acoso escolar está relacionado con un menor rendimiento académico —y eso no se ve en el boletín de calificaciones.
Los alumnos que piden ayuda cuando se atascan obtienen mejores resultados en todos los países evaluados por la OCDE. El apoyo de los maestros en este aspecto está por encima del promedio de la OCDE.
El diagnóstico de un sistema en encrucijada
PISA 2025 retrata un sistema educativo español que está ganando en algunos campos mientras pierde terreno en otros. Las cifras son claras: lectura en caída libre, ciencias estable, equidad resistiendo. Lo que falta es una estrategia nacional coherente. España invierte menos en educación como porcentaje del PIB que hace quince años, implementa prohibiciones de móviles sin alternativas cognitivas, y autoriza IA sin enseñar escepticismo digital. Son parches, no soluciones.
El verdadero desafío no es competir con Singapur en rankings PISA. Es recuperar lectores en una generación acostumbrada a fragmentos. Es proteger la equidad que existe antes de que presupuestos reducidos la erosionen. Es enseñar a estudiantes no solo a usar herramientas tecnológicas, sino a desconfiar de ellas. La lectura cayó 42 puntos en diez años. Recuperarla requerirá más que otra campaña de promoción de libros: requiere repensar qué significa leer en un mundo de fragmentación digital, y por qué sigue siendo fundamental. Los datos de PISA pueden inspirar políticas. Pero solo las políticas sostenidas transforman sistemas.
Sobre el estudio
📋 Quiénes toman el examen
Chicos de 15 años elegidos al azar. No repasan nada y el resultado no cuenta para sus calificaciones.
📊 Cómo interpretar los resultados
La escala se basa en 500 puntos. Las diferencias muy pequeñas entre países vecinos no siempre son significativas.
⏰ Próximamente
Este volumen no incluye el examen opcional de inglés como lengua extranjera, ni los siguientes volúmenes de la serie.
📚 Bibliografía
- OCDE (2026), Resultados de PISA 2025 (Volumen I): Rendimiento Académico de Estudiantes de 15 Años, Ediciones de la OCDE, París. doi.org/10.1787/73451bc5-en
- OCDE (2023), Education at a Glance 2023: OECD Indicators. Presupuestos educativos y recuperación post-crisis 2008. doi.org/10.1787/e13bef63-en
- Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España (2015-2024). Estadísticas e Indicadores Educativos. Datos sobre inversión educativa y recuperación presupuestaria desde 2009.
- INE (Instituto Nacional de Estadística) (2025). Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnología de la Información y Comunicación en los Hogares. Penetración de dispositivos móviles en adolescentes españoles (1995-2025).
- OCDE (2024), PISA 2025 Technical Report. Metodología de evaluación de "lectores apresurados" y fragmentación lectora digital.
- Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España (2016-2020). Iniciativas STEM para Educación Secundaria. Programa "Científico de Bachillerato" y laboratorios modernos.
- Comisión Europea (2024), Equity in Education: 2024 Report. Comparación de brechas socioeconómicas en educación entre países europeos (Francia: 89 puntos, Alemania: 92, Italia: 98).
- Oficina Estadística de la UE - Eurostat (2024). Women in Science and Engineering. Datos sobre participación de mujeres en carreras STEM por país. España: 16% en Ingeniería (más bajo de la UE).
- OCDE (2024), Student Well-Being and School Discipline Report. Datos sobre acoso escolar, pertenencia escolar y mediación docente en países OCDE.
- Defensor del Pueblo de España (2023). Informe sobre Convivencia Escolar y Medidas contra el Acoso. Documentación de políticas españolas contra bullying desde 2015.
- OCDE (2025), Technology and Learning Report. Análisis de efectividad de prohibiciones de móviles en aulas y distracción cognitiva post-digital.
- Ministerio de Educación de España (2023-2025). Marco de Integración de Inteligencia Artificial en Educación. Regulación de uso de IA en escuelas españolas y alfabetización crítica digital.
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