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Tocar instrumento de cuerda: el desarrollo de una sesión de violín

Publicado por Raquel, el 16/08/2018 Blog > Música > Violín > Cómo se Desarrolla una Clase Particular para ser Violinista

«La felicidad es un arte que se debe practicar, igual que el violín» – John Lubbock (1834-1913).

Las clases de violín tienen fama de ser especialmente complicadas, al contrario de lo que ocurre con las de guitarra, batería o piano. Este instrumento de cuerda frotada no se puede dominar sin una buena base musical, por lo que los estudiantes de violín tienen que empezar por adquirir ciertos conocimientos de teoría musical.

No obstante, el violín es el instrumento de cuerda frotada preferido por los estudiantes de música (por delante de sus primos-hermanos, como el violonchelo o la viola).

En este artículo te ofrecemos una serie de consejos para que le saques el máximo partido a tu curso violin.

Prepararse bien para las clases de violín a domicilio

Las clases de música a domicilio con profesores particulares o las clases individuales en una escuela de música exigen una cierta preparación por parte del alumnado.

Para muchos, puede parecer evidente; pero no siempre lo es.

Encontrar un profesor con una metodología adaptada que responda a los objetivos de cada alumno a veces es incluso la parte más complicada en el proceso de formación musical.

Está más que claro que las clases para niños o adolescentes no requieren la misma metodología que las clases para adultos: la experiencia (el nivel del alumno: inicial, medio, avanzado…) y la intersubjetividad de los gustos son factores que también se deben tener en cuenta.

No siempre es fácil hacer que los pequeños quieran aprender violín. Los peques a veces prefieren las clases de fútbol que de música.

Para nosotros, la regla de oro de las clases particulares a domicilio es que, sea cual sea el nivel, hay que encontrar un lugar de trabajo adecuado para el aprendizaje.

Con esto, hablamos de contar con el material adecuado para aprender a tocar el violín (violín, arco, metrónomo, afinador, sordina…), de disponer de un espacio tranquilo y libre de interrupciones y de tener muchas ganas de aprender y disfrutar tocando.

Para no perder demasiado tiempo y dinero y para avanzar adecuadamente, recomendamos a nuestros alumnos que aprovechen sus ratitos libres para repasar el contenido abordado en las clases. A fin de cuentas, ¿de qué sirve contar con la ayuda de un profesor particular si no hacemos nada para salir del nivel de iniciación?

Lo ideal es que, al principio de cada clase, los alumnos muestren que han pasado tiempo intentando practicar entre clase y clase: haciendo ejercicios de solfeo, realizando actividades para agilizar los movimientos de las manos o practicando distintas técnicas (como el vibrato, pizzicato…). Para practicar entre clases, pueden pedir a los profesores que les ofrezcan algunas partituras o que les marquen algunas pautas o ejercicios.

Echemos ahora un vistazo a cómo se desarrolla una clase de violín.

Por cierto, ¿quieres saber cuánto cuestan las clases de violín?

Qué hacer en las clases particulares a domicilio de violín

Generalmente, una clase de música dura treinta minutos o una hora.

«Cuando estaba en el instituto, recibía clases particulares para aprender a tocar el piano. Como las clases eran demasiado caras para mis padres, las sesiones eran de media hora. A mí me parecía muy poco tiempo» – Nos contaba un alumno de Superprof.

Nosotros estamos de acuerdo: es mejor que las clases duren por lo menos una hora, porque las clases más cortas solo nos permiten hacer un pequeño calentamiento, pero apenas nos da tiempo a abordar distintos temas, ejercicios o incluso estilos musicales (jazz, klezmer, tzigane, folk, blues, etc.).

Aprende a leer las notas para tocar con más soltura. Con el solfeo puedes aprender a leer las partituras como si de novelas se tratase.

Una clase para aprender música y descubrir un instrumento como el violín puede abarcar muchas actividades: teoría musical, técnica, colocación de los dedos, repetición de notas (recordemos que los violines no tienen trastes para guiarnos, como las guitarras), etc.

Además, debemos aprender a afinar nuestro violín para tocar bien, cuidar nuestra interpretación y sentirnos lo suficientemente cómodos para ser capaces de improvisar si hace falta.

Estos son algunos ejemplos de lo que podemos hacer en una clase de violín (aunque también se aplican a otros instrumentos de cuerda frotada, como el violonchelo o el contrabajo):

  • Aprender solfeo (desde un nivel básico a uno avanzado).
  • Aprender a leer las notas de una partitura.
  • Descubrir los estilos y técnicas que existen para tocar el violín, así como sus distintos sonidos.
  • Aprender a sostener el violín y el arco en una postura correcta.
  • Aprender a armonizar (armonía jazz, clásica, tzigane, etc.).
  • Tocar siguiendo el ritmo y el tempo de la música.
  • Interpretar e improvisar.

La mayoría de nuestras clases de violín en Superprof incluyen ejercicios para aprender solfeo, además de actividades para repasar el trabajo de cada sesión y practicar fragmentos concretos de algunas piezas musicales.

Nuestros profesores, muchos de ellos con años de experiencia en el ámbito docente, sabrán, desde la primera clase de prueba y toma de contacto, qué tipo de ejercicios ofrecerte para que te sientas cómodo y empieces a aprender desde el principio.

Por ejemplo, para las clases de música para niños, los profes pueden plantearles a los padres la posibilidad de utilizar el método Suzuki, que se basa en la voluntad de trasmitir el placer de aprender música desde pequeños. Con este método de enseñanza combinamos el aprendizaje musical con el desarrollo de su propia lengua materna, por lo que los padres también deben estar implicados en el proceso.

¿Escogerías un curso de aprendizaje de violín online?

Aprender solfeo en clases de violín a domicilio

¿Los alumnos le tienen pánico a las clases de solfeo? Es normal. Esta suele ser la parte más aborrecida del proceso de aprendizaje musical.

Pero no te preocupes: para aprender a tocar el violín no necesitas ser un experto del solfeo. Eso sí, lo ideal es que domines unas bases mínimas de teoría musical.

Si bien hay violinistas de reputación internacional, como Stéphane Grapelli, Florin Niculescu o Yehudi Menuhin, que han aprendido a tocar el violín de manera autodidacta, lo cierto es que no habrían sido capaces de componer sin haber tenido ciertos conocimientos de solfeo.

Podemos empezar por aprender a leer las notas de las partituras, pero también debemos intentar ir un paso más allá, puesto que si no nuestra manera de tocar acabará siendo «demasiado rígida» y carecerá de los matices de una buena interpretación, en la que también entra en juego la intuición, el sentimiento y las emociones.

«A veces doy clases informales de piano a mis amigos y les aconsejo que aprendan a tocar de oído en la medida de lo posible con el fin de que hagan suya la canción y sientan más la música» – Nos comentaba uno de nuestros Superprofes.

Los estudiantes de violín, aunque nunca han tocado el instrumento, deben aprender una teoría básica, como el nombre de las notas y su posición en el violín.

Aprenden a leer las notas (do, re, mi, fa, sol, la, si), es decir, a fijarse dónde está cada una de ellas y cómo se tocan en el violín (a qué cuerda y altura del diapasón le corresponde cada uno de estos sonidos).

A continuación, los alumnos se adentran en las nociones relacionadas con el ritmo y la duración de las notas: redonda, blanca, negra, corchea, doble corchea, etc.

Con un profesor particular, los alumnos pueden adentrarse en el mundo del solfeo de manera guiada con ejercicios prácticos hechos a medida.

«Cuando iba a clases de piano, me acuerdo de que mi profesora de música era maravillosa, pero muy estricta: cada clase empezaba por unos ejercicios de solfeo. ¡Y no podíamos cometer ni un error!» – Esto es lo que nos dice Mateo, otro de nuestros Superprofes.

Con Internet, podemos aprender con juegos en los que tenemos que buscar las notas adecuadas de cada partitura de la manera más rápida posible. Una forma estupenda de practicar y mantener la motivación.

¿Te gustaría ser miembro de una orquesta o grupo de música? ¿Sueñas con tocar en una orquesta?

¿Y con esto es suficiente?

Por desgracia, no basta con aprender a leer las notas de una partitura y conocer su ritmo para tocar un instrumento; también hay que descubrir los acordes y las gamas.

Los acordes son a la música lo que las conjugaciones al español. Las gamas, por su parte, son como la gramática de la música.

Última nota: los que hayan empezado a estudiar música desde pequeños tendrán más facilidad a la hora de tocar un instrumento como el violín.

Colocar los dedos y tocar piezas con el violín

La segunda fase principal en un curso de música de un instrumento de cuerda es el aprendizaje de las posiciones.

Como ya sabrás, para tocar el violín tienes que aprender a colocar los dedos en lugares específicos: en total hay catorce posiciones, pero la mayoría de melodías se tocan con las ocho primeras posiciones.

Nos explicamos:

Los alumnos que están empezando tocan más cerca de las clavijas del violín y se van moviendo hacia la caja de resonancia del instrumento. En este margen encontrarán la mayoría de notas que les permitirán tocar una gran cantidad de estilos distintos.

El resto de posiciones se corresponden con melodías más propias de niveles avanzados. Se trata en su mayoría de los agudos más altos, que están al alcance de los más experimentados.

Disfruta aprendiendo a tocar el violín con un profesor particular. El violín puede llegar a ser un instrumento mágico.

Cada posición se materializa en el aumento de un tono para cada cuerda: en la cuerda de «mi», la primera posición corresponde a la nota «fa», mientras que la segunda posición se corresponde con la nota «sol», y en la tercera encontramos «la».

Para tocar en una orquesta sinfónica o filarmónica, tendrás que conocer, claro está, todas y cada una de las posiciones que te ofrece un violín.

Por último, en una clase de violín repasarás algunas piezas y fragmentos musicales.

Tras todo este protocolo de teoría y práctica, ha llegado el momento en tu clase de pasar a la parte más divertida para la mayoría: tocar canciones, piezas de distintos estilos (jazz, música moderna, música actual, etc.).

Repasar los fragmentos con frecuencia te permitirá avanzar más rápido y asimilar mejor las distintas técnicas; así que no dudes en practicar en tu tiempo libre. Además, ¡dejarás boquiabierto a tu profesor de violín!

Entonces, ¿a qué esperas para conseguir un buen profe particular de violín?

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