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Descubre los grandes períodos históricos japoneses

Publicado por Marisol, el 17/01/2019 Blog > Idiomas > Japonés > Las Eras más Importantes de Japón

La historia nacional de Japón es una auténtica epopeya, llena de acontecimientos políticos, religiosos, militares y culturales que llevaron a este país a unificarse tras largos períodos de división.

Podemos remontar los inicios de la civilización japonesa al período Jomon, que se extiende desde el 10 000 hasta el 300 a.C., ¡cuando los habitantes solo eran pescadores y cazadores-recolectores! Fue en el 660 a.C., con el ascenso al trono del primer emperador legendario, Jimmu, cuando la Era de los Dioses termina para dar lugar a la de los Hombres…

Esta cronología se divide en períodos históricos, marcando cada uno la evolución dentro del territorio japonés. Pero eso no es todo: cada período se subdivide en eras, según los diferentes líderes políticos.

Japón tiene una cronología complicada, ¡pero la descifraremos para que te den ganas de viajar a Japón!

Descubre nuestra guía para comprender la civilización japonesa.

Las primeras etapas de la construcción japonesa en el período Asuka

Resumen de la historia de Japón La religión histórica y tradicional de Japón es el sintoísmo.

Este período de casi 150 años (mediados del siglo VI hasta el 710) forma parte del período Yamato, mucho más largo, en el que Japón se unificó más o menos bajo el liderazgo de un solo líder. El nombre del período Asuka proviene de los frecuentes desplazamientos de la corte real a la ciudad del mismo nombre.

El acontecimiento más importante de este período es la introducción del budismo en Japón, que se llevó a cabo gracias al rey de Baeckje, uno de los tres reinos de Corea, que envió una estatua de Buda al gobernante de Japón.

Sin embargo, este asentamiento budista no complació a los sintoístas, por lo que se desató un conflicto entre dos clanes: Soga y Mononobe. Esta guerra religiosa terminó con la victoria de los budistas frente a los practicantes del sintoísmo.

Además, alrededor del 593 reinó por primera vez una mujer en Japón, la emperatriz Suiko. Este período también está marcado por la creación de una moneda de cobre japonesa en la era Wado.

Hay otros cambios y acontecimientos destacables en esta época:

  • El sistema de doce niveles de rango,
  • La primera Embajada de Japón en la China de los Sui,
  • La primera misión diplomática japonesa en la China de los Tang,
  • Las reformas Taika para unificar Japón,
  • La guerra de Jishin, un conflicto de sucesión,
  • Japón se convierte en un imperio propiamente dicho gracias al emperador Tenmu.

El período de Asuka fue seguido por el de Nara (710-784), que se convirtió en la capital permanente de la época. El período Nara estuvo marcado por la era Tenpyō (729-749) durante la cual el hambre y las epidemias asolan el país.

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Éxitos y fracasos de la unificación japonesa: el período Muromachi

El período Muromachi nos hace retroceder en el tiempo hasta 1336, siguiendo el período Kamakura. Fue en 1333 cuando se derrumbó el gobierno que había creado el sogún Yoritomo Minamoto, dando paso al caos (este acontecimiento se llama la rebelión de la era Genko). ¡Y qué caos!

Durante el período Muromachi, dos emperadores compartieron el norte y el sur de Japón (la era Engen). No fue hasta sesenta años después cuando las dos cortes reales se unieron, comenzando el período llamado Sengoku (nada que ver con cierto superguerrero…).

Desafortunadamente, la paz duró poco porque estalló una guerra civil en 1467: la guerra de Onin. Durante diez años, los daimios compiten por el poder. La guerra terminó con la caída del shogunato Ashikaga. Así comenzó una guerra de posesiones de territorios en Japón que duró hasta la era Edo.

En 1543, los primeros occidentales establecieron contacto con los japoneses. Fueron los europeos, primero los portugueses, quienes introdujeron las armas de fuego y el cristianismo en el territorio japonés. Así comenzó el comercio con el continente europeo, el comercio Nanban, término que significa «bárbaro». ¡Parece que nos faltaba sofisticación!

La segunda mitad del siglo XVI estuvo marcada por las conquistas militares del samurái Nobunaga Oda, que intentó unificar Japón por la fuerza y ​​logró en parte llevar a cabo este proyecto. Sus métodos, sin embargo, no eran muy diplomáticos e incluso se le llamaba el Rey Demonio. No pudo completar su plan porque fue traicionado por uno de sus samuráis: Mitsuhide Akechi. Así, Nobunaga tuvo que suicidarse mediante el seppuku. Triste final para un gran conquistador.

Principales líderes de la historia de Japón ¡Imaginamos que el rey demonio no se andaba con chiquitas!

Sin embargo, sus esfuerzos de unificación no fueron en vano porque Hideyoshi Toyotomi lo sucedió y continuó su trabajo en el siguiente período.

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Las eras del período Edo: un país unificado

En el período Edo (1603-1868) termina el período feudal de Japón. Ieyasu Tokugawa sucedió a Hideyoshi Toyotomi y logró unir Japón por el poder militar. El emperador se lo agradeció nombrándolo sogún; fue, en definitiva, su primer ministro de la época. Su gobierno luego se trasladó a Edo, el antiguo nombre de Tokio.

Desafortunadamente, esta era estuvo marcada por tragedias, como el comienzo de la hambruna durante la era Kan’ei, el gran incendio de Edo de la era Meireki, el estallido de la hambruna durante la era Hōreki o el terrible terremoto de Tokio de la era Ansei.

Este período también marca una ruptura en las relaciones comerciales y diplomáticas con Occidente alrededor de 1639. Solo los Países Bajos y algunos países asiáticos podían negociar con el pueblo japonés. Esta política fue llamada Sakoku, «cierre del país», y duró casi 200 años.

La edad de oro de la era Edo estuvo simbolizada por la era Genroku (1688-1704), durante la cual el país experimentó cierta estabilidad económica. Se desarrollaron las artes (como la literatura japonesa) y la arquitectura y surgió una cultura popular en Japón.

El estilo kabuki, ya existente desde el siglo XVII y hasta entonces practicado en su mayoría por mujeres, se desarrolló en el teatro japonés con actuaciones muy espectaculares, con un maquillaje cuidado y un escenario grandioso. ¡El género kabuki forma parte hoy en día del patrimonio cultural inmaterial de la UNESCO!

La era Edo terminó en 1868 con una guerra civil, también llamada Revolución japonesa. El poder del sogún fue transferido a su dueño original: el emperador.

La era Meiji del Imperio de Japón

El período imperial japonés comienza en 1868 con la era Meiji, una restauración política que conduce a la apertura de Japón al mundo y al comienzo de una modernización completa del país. De hecho, Meiji significa literalmente «gobierno iluminado». Así, el sistema feudal se convierte en un sistema industrial de estilo occidental.

Acontecimientos importantes en la historia de Japón La historia de Japón está forjada con guerras incesantes.

Este cambio profundo llevó a una variedad de cambios sociales, políticos y culturales, incluidos los principales avances industriales, económicos y comerciales, así como en el campo de la agricultura.

Tokio se convirtió oficialmente en la capital de Japón en 1868 y el yen se creó oficialmente en 1871. Ese mismo año, la educación se convirtió en obligatoria y se incluyó en la constitución Meiji, completada y promulgada en 1889.

En general, el gobierno imperial implementó nuevas pautas para hacer avanzar al país a nivel de civilización. Estas medidas se llaman el Juramento de los cinco principios:

  • Las decisiones se tomarán preguntando la opinión del pueblo, a través de la discusión pública,
  • Los asuntos gubernamentales serán regulados comúnmente por los políticos,
  • El gobierno empuja a todos los japoneses a «cumplir su vocación»,
  • La abolición de las antiguas costumbres retrógradas o nocivas,
  • La búsqueda del «saber» en todo el mundo para enriquecer la civilización japonesa.

Esta búsqueda de conocimiento es característica de los japoneses:

«Lo que cambia el mundo es el conocimiento. Nada más puede transformar el mundo» – Yukio Mishima

Desafortunadamente, abrirse al mundo también implica el surgimiento de conflictos con los vecinos. Así, la primera guerra chino-japonesa tuvo lugar en 1894-1895. Japón tenía una política expansionista y no solo contra China. Por ejemplo, Taiwán se anexó en 1895. Una guerra estalló contra Rusia en 1904-1905 por las mismas razones y finalmente los japoneses se anexionaron Corea en 1910.

La era Meiji fue seguida por la era Taishō (1912-1926) y la era Showa (1926-1989). La primera parte fue absolutamente funesta para los japoneses, especialmente debido a los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial. Hiroshima y Nagasaki son solo las tristes conclusiones de una desastrosa política expansionista.

En 1946, se adoptó una nueva constitución, que dio lugar a la creación del Estado de Japón.

Echa un ojo también a nuestro artículo sobre los famosos actuales más importantes de Japón.

La era japonesa actual: Heisei

Desde 1945, Japón ha entrado en el período contemporáneo, llamado Gendai. El gobierno japonés decidió cambiar completamente el rumbo, pacificó sus intenciones internacionales y se centró en la evolución interna del país.

En 1945, se aprobó el derecho al voto femenino, y continuaron las medidas progresivas en el país. Japón se unió a las Naciones Unidas en 1956 y en 1964, por primera vez, se celebraron en Asia los Juegos Olímpicos de Verano, en Tokio. Además, en 1974, el primer ministro japonés, Eisaku Satō, recibió el premio Nobel de la Paz.

Después, Japón cambió completamente en los albores de la era Heisei en 1989, correspondiente al ascenso al trono del emperador Akihito. Esta nueva era marca el comienzo de la cultura futurista japonesa tal como la conocemos.

Japón en la actualidad El emperador Akihito y su esposa, Michiko Shōda.

El manga, el automóvil, las tecnologías avanzadas… Todo lo que hace que el archipiélago de Japón esté, en muchos dominios, al menos cinco años por delante con respecto al resto del mundo. Esto no le impide preservar su cultura tradicional y recordarla en las celebraciones o para el turismo.

La historia japonesa, aquí muy sintetizada, nos muestra que esta civilización se tomó su tiempo para acceder a los desarrollos modernos que la hacen brillar hoy día, porque no olvidemos esto:

«Cuando caminamos despacio, caminamos más y vamos más lejos» – Jiro Taniguchi

Aunque compleja para los principiantes, la historia de Japón es una mina de oro para comprender mejor a la sociedad japonesa actual y descubrir la cultura del país del Sol Naciente. ¿Y si te sumerges en la historia del Lejano Oriente con Superprof?

 

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