Clases particulares Idiomas Música Apoyo escolar Deporte Arte y ocio
Compartir

Procedimiento y efectos: ¿cómo se desarrolla una renuncia en el sistema de Educación Nacional?

Publicado por Raquel, el 24/06/2016 Blog > Clases particulares > Dar clases particulares > Cómo Dimitir de la Educación Nacional

Pensar en dimitir del puesto de funcionario de Educación Nacional es una cosa. Tomar la decisión de hacerlo, es otra bien distinta, ya que supone dejar un trabajo de la función pública y, por tanto, del Estado.

Entonces, ¿Cómo hay que proceder para renunciar desde el punto de vista jurídico? Y, sobre todo, una vez que se ha solicitado la renuncia, ¿cuáles son las consecuencias para quien dimite desde el punto de vista profesional?

Con este artículo Superprof se propone responder a algunas de las dudas más comunes sobre la renuncia a un puesto del sistema de Educación Nacional

Dimisión de la Educación Nacional: razones para estar hasta la coronilla

Un trabajo estresante. Motivos para estar hasta la coronilla.

¿Cómo dimitir de la Educación Nacional? Una pregunta que quizás tengáis ahora en mente. Después de unos años (algunos meses, quizás) enseñando en una escuela de primaria o en un instituto, ya habéis tomado la decisión. Habéis notado que ya no es como antes, que se ha perdido la chispa.

Pero antes de centrarnos en lo que respecta a la duración de la solicitud, las indemnizaciones de paro o el fin del contrato, debemos hablar de los motivos por los que hacen dimitir de la función pública.

La sensación de haberse confundido de profesión

Cuando empezamos nuestros estudios superiores con el fin de convertirnos en profesores, vemos la profesión como una verdadera vocación; una pasión trascendental, algo necesario para consagrar toda una vida a trasmitir conocimientos a los jóvenes. La chispa.

Sí, pero tras varios años trabajando, tras numerosas decepciones, después de ver que no recibís el reconocimiento que os merecéis, que habéis caído en la rutina y que vuestro salario está estancado, habéis visto que la pasión ha desaparecido.

Para algunos profesores llega el momento difícil de decir: “quiero dimitir”. Para los que estéis en esa situación, os decimos que quizás os hayáis confundido de profesión y que no es nunca demasiado tarde para cambiarla y buscar un contrato indefinido en algún otro lugar. Después de todo, no estáis atados de pies y manos a la Educación Nacional.

Pocas perspectivas de evolución

El objetivo de una carrera profesional (especialmente para los que tienen un contrato indefinido) es evolucionar: aumentar las competencias, las responsabilidades y el salario. Especialmente, con respecto a este último elemento, aquellos que seáis profesores funcionarios, sabréis que el salario apenas cambia en la Educación Nacional.

Hay solo dos criterios que pueden aumentar la remuneración de un profesor: su estatus y su antigüedad. Así que las promociones salariales no llegan todos los años. Si a eso le añadimos el hecho de que existe una red que no permitirá a los profesores realizar grandes proyectos… En definitiva, que cualquiera puede acabar con ganas de dimitir. De hecho, unas mil personas dimiten cada año.

Pocas posibilidades de desplazamiento

Iniciar una carrera en la Educación Nacional supone estar dispuesto a que nos envíen a cualquier sitio. Ya seamos de Andalucía, Cantabria o Madrid, el sistema de Educación Nacional puede enviarnos a cualquier otra punta del mapa español y cualquier tipo de colegio o instituto. Quizás esto es algo que ya hayáis vivido alguno de vosotros y hoy en día todos los que empiezan en este mundo tienen que venir hechos a la idea y preparados para que los destinen a los lugares incluso más inesperados.

Además, lo cierto es que luego es muy difícil abandonar este primer puesto. De hecho, el sistema de trasferencias de la Educación Nacional está diseñado para que haya que acumular una serie de puntos para cambiar de destino, y para eso hay que tener experiencia trabajando.

En definitiva, las perspectivas de desplazamiento acaban siendo escasas. Y cuando tenemos vida de familia, o ganas de asentarnos en una preciosa región española, a veces tenemos que dejar de lado nuestros planes… Así, no es difícil entender que algunos profesores decidan poner su vida personal por delante de su vida profesional.

Si deseas impartir clases particulares, no dudes en consultar nuestra plataforma para buscar alumnos para clases particulares.

El principio de la renuncia

Quizás vuestras ganas de renunciar a vuestro puesto de trabajo en la Educación Nacional provengan de alguno de los motivos citados anteriormente. Sea como sea, una vez que habéis tomado esa decisión, las dudas que os surgen son: ¿qué supone exactamente una renuncia? Y ¿qué tengo que hacer para renunciar?

La dimisión o renuncia supone:

  • La ruptura de un contrato de trabajo de duración indefinida.
  • El carácter unilateral de la ruptura del contrato de trabajo por iniciativa exclusiva del empleado.
  • La voluntad inequívoca de romper el contrato de trabajo.
  • La voluntad de romper el contrato de trabajo por motivos personales del empleado.

Renunciar a un puesto del Estado Abandonar la función pública.

Y ¿cómo se puede realizar en el marco de la función pública? A esta pregunta responderemos en el apartado siguiente.

El procedimiento

Antes de interesarnos por las posibles indemnizaciones, nuestro derecho al paro e incluso antes de buscar un trabajo nuevo, tenemos que efectuar nuestra renuncia. ¿Cómo? Si echáis un vistazo al Artículo 64 de la Ley 7/2007 de abril, del Estatuto Básico del Empleado Público, podréis haceros rápidamente una idea. Para renunciar necesitáis simplemente elaborar un escrito que tiene que ser aceptado expresamente por la Administración. De este modo, la renuncia no se hará efectiva hasta la fecha estipulada (si es que se ha estipulado) o hasta que la Administración la tramite y la acepte.

Con una breve búsqueda en internet, podréis encontrar modelos de escritos de renuncia para tener una guía a la hora de redactar el vuestro propio.

¿Qué efectos tiene la renuncia?

Ahora que ya sabéis que queréis dimitir y sabéis cómo hacerlo, ha llegado el momento de pensar qué supone esa renuncia.

Tened en cuenta los efectos de vuestra renuncia Debéis saber qué supone dimitir, antes de hacerlo.

Una vez que la Administración haya aceptado la renuncia y que esta, por tanto, se haga efectiva, el solicitante dejará de ser considerado un funcionario público. No obstante, tal y como se cita en el Artículo 64 anteriormente mencionado: «La renuncia a la condición de funcionario no inhabilita para ingresar de nuevo en la Administración Pública a través del procedimiento de selección establecido». Con lo que la renuncia no impide que en el futuro podáis volver a ejercer un cargo público.

¿Tengo derecho a paro después de renunciar? ¿Y qué pasa con el paro y la jubilación?

Por otro lado, en lo que respecta al paro y la jubilación, debéis saber que el subsidio por desempleo va en relación al número de meses cotizados. De todos modos, para cobrar el paro es necesario estar en una situación legal de desempleo (haber sido despedido, que se haya finalizado el contrato…). Así, cuando un trabajador renuncia a su puesto de trabajo, no está en una situación legal de desempleo, con lo que en ese momento no tiene derecho a percibir ninguna prestación (independientemente de su tiempo cotizado). Para saber exactamente los requisitos y puntualizaciones del paro, os aconsejamos que consultéis directamente la página del INEM.

Si deseas información acerca de las excedencias del funcionario público, consulte nuestro artículo.

Dimisión de la Educación Nacional: ¿Qué pasa después?

Esta es una de las partes que más te deberían interesar.

Y para que te sea más claro vamos a exponértelo en formato de pregunta respuesta.

 

¿Un profesor que haya renunciado puede volver después a reintegrarse a la función pública?

Antes hemos mencionado el carácter irrevocable de la dimisión de la Educación Nacional. Pero, ¿esto quiere decir que una persona que renuncia ya no podrá jamás volver a la función pública?

¡No!

Lo que dice el Servicio público sobre este aspecto es: “A parte de la fecha de dimisión, el sujeto pierde su estatus de funcionario o agente no titular de la función pública. Si quisiese más adelante volver a trabajar en este sector, tendría que volver a presentarse a unas oposiciones o volver a ser contratado como agente contractual”.

Dicho de otra forma, ya no podrás contar con tus puntos por antigüedad y tendrás que volver a empezar desde el principio. Por lo que ya sabes lo que te espera y lo mejor es reflexionar bien esta decisión. También resulta difícil y tedioso volver a prepararse unas oposiciones cuando llevas tanto tiempo fuera de combate…

Tras mi dimisión, ¿tengo derecho al paro?

El profesor renunciante no tendrá derecho a prestaciones por desempleo, salvo que se trate de dimisión legítima.

Para consultar cuáles son estas razones legítimas, consulta la página del Servicio Público.

De todas formas podrás beneficiarte de algunas ayudas para la creación de empresas o descuentos ante tu nueva situación de desempleado. Sin embargo, nosotros te recomendamos que preveas una cierta cantidad de dinero suficiente para hacer frente a tus necesidades, mientras reflexionas y buscas un nuevo empleo.

¡También tienes derecho a dar clases particulares!

Las clases particulares te permitirán proseguir tu actividad profesional en la enseñanza. Se trata de una forma de conseguir ingresos y de cambiar la vida de las personas utilizando tus conocimientos y competencias adquiridas.

Sea donde sea que vivas siempre hay gente deseosa de recibir clases particulares.

¿Tengo derecho a la pensión por jubilación de la Función Pública?

Una salida precipitada de la Educación Nacional también es pensando en su jubilación…

Si y no.

Respecto a este aspecto, es muy importante. Con un año de servicio a la función pública ya tienes derecho a un cierto porcentaje en la pensión por jubilación.

Hacer un año sabático para reflexionar

Antes de presentar tu dimisión, puede ser bueno reflexionar ya que una vez que dimitas ya no habrá vuelta atrás y tendrás que empezar desde el principio si te das cuenta de que ha sido un error.
¿Pero cómo saberlo? La educación nacionales ofrece a todos los profesores titulares que disfruten de uno o varios años de excedencia.

¿Y esto que quiere decir?

Según el Artículo 89 del Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP), los funcionarios de carrera tienen derecho a obtener una excedencia; es decir, un periodo de tiempo por el cual se interrumpe un trabajo para la Administración Pública

¿Cómo nos podemos beneficiar de este servicio?

Un año de excedencia no es un motivo para no hacer nada.

Un profesor en situación de excedencia dejará de prestar sus servicios y, en consecuencia, perderá el derecho a que ese tiempo se compute y acumule en términos de antigüedad o derechos en el régimen de la Seguridad Social.

Durante un periodo de al menos dos años, el trabajador puede tener reservado su cargo. Sin embargo, si se reincorpora pasado este tiempo, puede ser que esa reserva ya no siga vigente, ante lo que la Administración le dará un puesto en la misma localidad y de igual retribución.

Posibles motivos para optar por la excedencia:

  • Excedencia voluntaria por interés particular
  • Excedencia voluntaria por agrupación familiar
  • Excedencia por cuidado de familiares:
    • Por cuidado de hijos
    • Por cuidado de familiares
  • Excedencia por razones de violencia de género
  • Excedencia por razón de violencia terrorista
  • Excedencia voluntaria por prestación de servicios públicos
  • Excedencia voluntaria incentivada
  • Excedencia forzosa

Como veis, de todos los tipos que hay, seguramente la que os interese sea la excedencia voluntaria. Puede que os preguntéis cómo se pide, o como se puede dimitir de la función pública. Pues bien, como ocurre en la mayoría de casos, lo que debéis hacer es rellenar un formulario con vuestros datos y el resto de información adicional que os soliciten (años trabajados, motivos de la excedencia, etc.). Estos formularios varían para cada Comunidad Autónoma.

¿Cuánto tiempo?

La duración de esta excedencia varía en función del motivo de la misma. Puede oscilar entre los 6 meses y los 2 años que es el máximo

Para poder reintegrarte en el sistema, la excedencia hay que hacerla pronto. Tienes que solicitar tu reinserción antes del mes de diciembre del año siguiente.

Un profesor en situación de excedencia dejará de prestar sus servicios y, en consecuencia, perderá el derecho a que ese tiempo se compute y acumule en términos de antigüedad o derechos en el régimen de la Seguridad Social.

 

¿Qué hacer durante este tiempo de excedencia?

Algunos cogen un año de excedencia por permisos de paternidad, para la creación de una empresa o para una reorientación profesional, ¿por qué no vas a reflexionar sobre tu futuro?

Un año de excedencia es una buena solución para dejar por un tiempo la educación pública sin perder tu puesto, algo tan difícil de conseguir en una oposición. Es un tiempo que puedes emplear para decidir si realmente quieres dimitir o no, pero también y, sobre todo, para probar otras cosas.

¿Por qué no das clases particulares en este tiempo?

¿Eres un apasionado de la trompeta? Aprovecha y da clases particulares a domicilio.

Dar clases a domicilio te ayudará a seguir en el campo de la educación y la pedagogía, teniendo toda la libertad del mundo para elegir tus horarios y alumnos.

También serás libre de elegir la ciudad en la que te quieras instalar. Es una opción muy sencilla para seguir en este ámbito y formándote profesionalmente.

También puedes hacer autónomo, algo que no es incompartible con un año de excedencia pero que sí tendrás que dejar si decides retomar tu puesto de profesor.

Existe una ley que prohíbe a los profesores de la Educación pública acumular actividades profesionales.

Pero puede que esta actividad realmente te muestre que es a lo que te quieres dedicar y quieras seguir por este camino.

 

Sea cual sea lo que decidas, si dimitir o no, ahora tienes las riendas en la mano y eres tú el que eliges que dirección tomar.

Compartir

Nuestros lectores adoran este artículo
¿El artículo contiene toda la información que buscabas?

¿Ninguna información? ¿De verdad?Vale, intentaremos mejorar con el próximo¿La media? ¡Uf! ¿Un poquito más?Gracias. Haz tus preguntas en los comentarios¡Un placer ayudarte! :) (media de 5,00 sobre 5 entre 2 votos)
Cargando…

Dejar un comentario

avatar