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¿Por qué decide un profesor dejar la Educación Pública?

Publicado por Coral, el 24/06/2016 Blog > Clases particulares > Dar clases particulares > Renuncia de Profesor: Razones que Pueden Empujar a Renunciar

En 2014, se publicó un estudio según el cual el 68% de los profesores de secundaria ya habían pensado en cambiar de trabajo.

Y para ser más precisos, se sabe extraoficialmente que el Ministerio de Educación recibe casi 1000 cartas de renuncia cada año. Por un deseo de reconversión profesional por ejemplo…

O por otras razones que hemos decidido explicar aquí. ¿Te interesa esta profesión y ya pensaste en ser profesor?

Entre el cuerpo de profesores, hay quien elige renunciar a su plaza de la función pública debido a un salario demasiado bajo, un día a día estresante o por falta de reconocimiento…

Si deseas más información acerca de la renuncia al funcionariado docente, consulte nuestro artículo.

Renunciar a la Educación Pública: ¿a causa de un salario muy bajo?

Buscar alternativas a un salario demasiado bajo Con un rango salarial demasiado estático, es comprensible que ciertos profesores acaben por marcharse al sector privado.

Renunciar a la Educación Pública no es una decisión que se tome de un día para otro.

En general es fruto de frustraciones y sobre todo, de reflexionar a lo largo de meses o años. Este trabajo que surge inicialmente como una auténtica vocación, puede llegar a convertirse progresivamente en un obstáculo. Por diferentes razones.

Una de estas razones es financiera. No es un secreto que trabajar como profesor en la Educación Pública no promete ni riqueza ni opulencia. Es un trabajo digno que permite a cada profesor formar parte del círculo educativo.

Trabajar como profesor, es sobre todo lanzar a jóvenes al camino de la vida y a sus futuros trabajos.

La importancia de la profesión es un hecho. Pero el salario puede frenar a más de uno y dar ganas de renunciar a la función pública.

Los profesores están sometidos a un baremo salarial muy preciso.

CATEDRATICO DE INSTITUTO
Sueldo 1135,11
Complemento destino 718,37
Complemento específico 642,85
TOTAL MENSUAL = 2496,33

PROFESOR DE SECUNDARIA
Sueldo 1135,11
Complemento destino 599,76
Complemento específico 589,64
TOTAL MENSUAL= 2324,51

PROFESOR TÉCNICO DE FORMACIÓN PROFESIONAL
Sueldo 963,37
Complemento destino 599,76
Complemento específico 589,64
TOTAL MENSUAL= 2152,77

MAESTRO DE PRIMARIA
Sueldo 963, 37
Complemento destino 487,01
Complemento específico 576, 52
TOTAL MENSUAL= 2026,90

Estos totales varían según la comunidad autónoma. Habría que añadir dentro de cada categoría los trienios, sexenios y complementos por cargos unipersonales y de coordinación correspondientes.

Dada la importancia del profesorado en el seno de la sociedad, y lo duro que resulta a veces este trabajo, ciertas personas consideran que estos salarios son muy bajos, sobre todo si tenemos en cuenta el coste de la vida actual en España.

Tantas razones para querer renunciar a la Educación Pública, por desgracia.

Falta de reconocimiento profesional

El trabajo de los profesores está muy mal considerado Ciertos profesores no conocen nunca la satisfacción del reconocimiento, por desgracia…

Las ganas de renunciar de la función pública pueden provenir también del sentimiento generado por la falta de reconocimiento.

Para algunas personas, el reconocimiento no significa nada. Trabajan ante todo para ellos y para sus allegados. Para otros en cambio, el reconocimiento es esencial… Sea cual sea además. Un profesor, en principio, siente una verdadera pasión por su asignatura. Las matemáticas, el inglés, la historia, la filosofía… Surge por tanto el deseo de transmitir esta asignatura a las siguientes generaciones de alumnos.

Por desgracia, tras la vocación que surge a lo largo de los estudios, llega a veces la decepción de no captar la atención de sus alumnos. El profesor puede sentirse traicionado por una cierta falta de reconocimiento. De ahí que se plantee renunciar.

Las ganas de renunciar a la Educación Pública pueden sin duda deberse también a una falta de reconocimiento por parte de la función pública misma. Es cierto que los profesores hablan a menudo de esto. No estamos hablando de recompensas, medallas, etc., sino más bien de los medios puestos a su disposición. Algunos enseñan en escuelas en pésimas condiciones, vetustas y con edificios que datan de varias décadas.

A otros les gustaría que el Estado pusiera a su disposición un presupuesto más importante para material.

Un material adaptado a las herramientas actuales con las que los alumnos están acostumbrados a trabajar. Por desgracia, el material sigue siendo antiguo en ciertos establecimientos. El profesorado puede desplegar todos los tesoros imaginativos a su alcance, si el material no va a la par, puede llegar a desmotivar.

Por último, como decíamos anteriormente, puede ser perfectamente comprensible que un profesor, en un momento de su carrera en el seno de las escuelas españolas, se diga “voy a renunciar” cuando el salario no está a la altura.

Ya hemos hablado del funcionamiento del rango salarial.

Esto significa que durante varios años en la función pública, la remuneración no se incrementa o a malas penas.

Una auténtica frustración cuando otras personas, en el sector privado, ven que su salario aumenta regularmente. Porque el reconocimiento de un buen trabajo pasa también por esto. Un empleado que recibe una remuneración a la altura de sus capacidades tendrá ganas de demostrar que está a la altura de su remuneración.

En cambio, un profesor con un salario inferior a su valía dejará de estar motivado con el tiempo. Hasta puede llegar a tener ganas de renunciar a su plaza.

¿Una profesión demasiado estresante, que lleva a renunciar?

En una sociedad en movimiento, numerosos oficios se ven sometidos al estrés hoy en día.

La numeración y la modernización de nuestro entorno socio profesional provoca cambios indispensables en nuestros hábitos.

El profesorado está expuesto a altas dosis de ansiedad El estrés es evidentemente una de las razones que empuja a casi mil profesores a reconvertirse todos los años.

En un gran número de oficios se exige a los trabajadores cambios en su manera de trabajar. Más en consonancia con la economía actual y con esta sociedad hiperconectada. Es así como muchos de nosotros nos hemos visto sometidos a un creciente estrés.

Pero el trabajo de profesor sigue siendo a pesar de todo el símbolo (desafortunado) del estrés en el trabajo. Hasta el punto, evidentemente, de preguntarse veces: “¿Cómo dimitir de la Educación Pública?“. Un estrés cotidiano provocado por varios motivos. Alumnos cada vez más violentos tanto verbal como físicamente, por ejemplo. Pero también por una falta de apoyo material y financiero por parte de la Educación Pública.

Los factores son múltiples.

Y para apoyar esta triste tesis del estrés del profesorado, sumerjámonos en algunos estudios. Como el llevado a cabo por el Sindicato del Profesorado (SNES) en 2002: el 67% de profesores estimaban que el estrés en el trabajo era más importante para ellos que para otras profesiones.

Entre 2008 y 2011, un informe concluye que el 47% de los profesores sufren agotamiento emocional y 56% despersonalización (deterioro de la relación con los alumnos).

Frente a tales niveles de estrés laboral, incluso de problemas psicológicos, más vale a veces ceder a las ganas de renunciar. ¿Por qué no preparar una reconversión en la enseñanza y hacerse profesor particular?

Quiero renunciar por falta de movilidad

Ir a para a una escuela conflictiva Dejar una sitio tranquilo para ir a parar a escuelas difíciles puede sin duda desmotivar…

Es otro problema que los profesores conocen bien, especialmente los más jóvenes.

Tomemos un ejemplo al azar. Después de vivir toda la vida en el sur de España, un profesor joven que acaba de terminar sus estudios puede que no tenga muchas posibilidades de trabajar en su comunidad.

A veces tendrá que trabajar en colegios en el extrarradio de una gran ciudad, lo cual es una misión honorable, no decimos lo contrario. Pero el cambio de ambiente, a veces puede resultar extremadamente difícil. Y si le añadimos a eso una vida de familia ya establecida en su región de origen… Puede que un profesor tenga que dejar a su media naranja al otro extremo de la península para ir a trabajar a cientos de kilómetros de su domicilio.

A veces es difícil de soportar. Hasta el punto de abandonar incluso antes de intentarlo. O querer renunciar a la función pública tras solo algunos meses o años de estar lejos.

Hay que saber que además es muy difícil obtener un traslado entre comunidades. El sistema de traslado de los profesores de la Educación Pública va por puntos. Así, los puestos más solicitados, al sol y en las mejores escuelas, exigen tener el máximo de puntos. Puntos que solo se pueden adquirir tras años de experiencia.

Por este motivo vemos sobre todo a profesores de edad avanzada en los colegios e institutos de las ciudades más codiciadas de España.

En resumen, un sistema que puede desanimar a ciertas personas. La solución para salir es doble:

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Amigo GonzalezMarta Sabucedo IglesiasNancyEvaElizalde Recent comment authors
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Elizalde
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Elizalde

Hola! Yo estoy pensando en renunciar a mis plazas… Sé que seré juzgada por muchos, sin embargo creo que el artículo es muy acertado en las variantes que expresa

Eva
Admin
Eva

¡No hay lugar para el juicio, Elizalde! Lo importante es ser feliz en el trabajo 🙂 ¡Ánimo!

Nancy
Invitado
Nancy

Me siento mal porque deje mi trabajo de maestra, y ya estaba basificada, y era un trabajo muy bueno. Sufro por dejarlo, ahora no tengo nada y ninguna preparación en otra área. Alguna orientación que me dieran porque me siento muy culpable.

Marta Sabucedo Iglesias
Admin
Marta Sabucedo Iglesias

Hola Nancy,

Si era un trabajo que te llenaba no dudes en continuar por esa vía. En Superprof apoyamos la docencia y el intercambio de saberes. Adelante ; )

Amigo Gonzalez
Invitado
Amigo Gonzalez

En 1986 ,renuncié a la plaza de funcionario docente en Grado (Asturias ) habiendo estado un año trabajando como funcionaria en Gijón, pues vivía en Madrid y tenía dos hijas pequeñas; ahora me quiero jubilar y no me aparece ese año trabajado en ningún sitio , justo me falta ese año para poder jubilarme llevo dos años intentando que me lo reconozcan y nosoy capaz de conseguirlo ¿Alguien sabe que puedo hacer?