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Quieres trabajar como entrenador personal porque es lo que más te gusta

Publicado por Coral, el 21/12/2016 Blog > Deporte > Entrenamiento personal > Ser Entrenador Personal para Vivir de tu Pasión

“Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ningún día”.

Esta citación del filósofo chino Confucio ilustra la importancia de sentirse bien, realizado y contento en nuestra vida laboral.

El entrenamiento personal, ya sea a domicilio en empresa o en un gimnasio no escapa a esta regla.

¿Quieres ser entrenador personal, pero te da miedo dar el paso? ¿Sabes qué ventajas puede tener dedicarse a esta profesión?

¿No tienes espíritu de líder, capaza de motivar, de acompañar y de hacer progresar físicamente a tus alumnos?

A través de este artículo, te explicamos porque puedes y debes, si tienes ganas, formar parte del estrecho círculo de personas que asocian pasión y trabajo.

Unir lo útil a lo agradable

Matar dos pájaros de un tiro: placer y trabajo a un tiempo. Hacer jogging con tu alumno por un parque en otoño es más agradable que estar detrás de una pantalla, no?

El entrenamiento personal forma parte de estos trabajos “pasión”.

Efectivamente, encontrarás muchos más descontento entre las personas que trabajan en un despacho que entre los entrenadores personales.

Cuando se trabaja en un despacho, los días se parecen unos a otros, estamos frente al ordenador, hacemos cada día más o menos las mismas tareas y no aprovechamos mucho ni de la luz del día ni del exterior.

Cuando se es entrenador personal, el ritmo de los días lo dan los alumnos, que son todos distintos, tienen necesidades, ganas y condiciones físicas diferentes.

Tienes la posibilidad de trabajar en interior y en exterior para respirar el aire puro de los parques.

Si quieres dedicarte al entrenamiento personal, tu motivación para hacer deporte es considerable, lo cual constituye tu principal ventaja: ¡tu motivación es innata!

Te gusta hacer deporte, mantenerte físicamente y te gustaría transmitir tu pasión y tu modo de vida a los demás.

Sin embargo, este exceso de emoción puede llevarte a idealizar el entrenamiento y a ver solo los aspectos positivos.

Lo importante es ser realista y confrontarse objetivamente a la situación del mercado.

Poder conversar con un entrenador personal o preparador físico que tenga experiencia puede ser un excelente acceso para ti.

Superar tus bloqueos psicológicos

Si dar clases de zumba, step, aerobic, fitness, stretching o dirigir una sesión de refuerzo muscular o cardio no representa ninguna dificultad para ti, es cierto que la incertidumbre para alguien que se lanza en el entrenamiento personal no está relacionada con las competencias puramente técnicas.

¿Miedo de ser tu propio jefe?

La autonomía tiene muchas ventajas. No es porque seas jefe que tienes que ponerte traje de corbata, ¡no te preocupes por eso!

Es la principal dificultad que hace renunciar a más de uno a ejercer como entrenador personal.

La autonomía es a la vez algo que la gente busca pero teme a la vez.

Un buen consejo es que te informes y que te preguntes con anticipación antes de lanzarte a tu actividad de educador físico o de entrenador personal:

  • ¿Cómo captar clientes?
  • ¿Qué estructura jurídica crear?
  • ¿Cómo gestionar tu agenda?

Todas estas preguntas (y otras) van a permitirte ganar confianza y llegar a la conclusión de que a fin de cuentas no es tan difícil como pueda parecer en un principio.

Si hace falta, para que estés más tranquilo, puedes seguir formaciones comerciales y marketing para ayudarte a encontrar clientes y a vender tus servicios.

También puedes dirigirte a la Cámara de Comercio para informarte de las diferentes estructuras jurídicas posibles.

Sal de tu zona de confort

Muchos entrenadores personales han llegado ahí tras un reciclaje profesional. En muchos casos, es la rutina la que empuja a dar el paso y a ejercer en una rama que les apasiona.

Lanzarse como entrenador personal te permite rencontrar o descubrir la autonomía. El reto es aún mayor si has sido asalariado una gran parte de tu carrera.

¿Pero eso no lo hace aún más interesante?

Puede que también quieras hacer una formación y obtener un diploma para ser “personal trainer” y que te permita ejercer tanto en un gimnasio como a domicilio como entrenador personal.

En este caso también es una decisión que hay que con antelación.

Los cambios con respecto a tu antigua vida profesional pueden ser por tanto importantes. La preparación de estas modificaciones es esencial.

No dudes en probar tu programa de entrenamiento o tus métodos de entrenador personal con tus amigos antes de lanzarte. Eso te permitirá mejorar gracias a sus críticas, ciertamente constructivas.

Además, ¿sabes que muchos utilizan el deporte como un tipo de terapia?

¡Diferénciate!

Ahora que estás convencido de ejercer y de dar al fin el paso, vas a tener que estudiar las posibilidades y los segmentos de mercado del entrenamiento personal que más te interesan.

Tienes varias posibilidades, pero el requisito indispensable va a ser que pienses en tu posicionamiento preciso.

  • ¿Prefieres orientar tus servicios a la preparación física de un atleta o de un deportista de alto nivel?
  • ¿O al contrario en la puesta en forma con un objetivo de que tus clientes pierdan pesa (con ejercicios más bien orientados a la tonificación muscular, como abdominales para conseguir tener un vientre plano)?
  • ¿Entrenamiento colectivo o individual?, etc.

Las respuestas a estas preguntas dependen de tu propia visión del deporte y constituyen la base de tu posicionamiento.

Proponer consejos o servicios suplementarios precisos como el consejo nutricional o dietético aportará igualmente una plusvalía importante a tu oferta de entrenador. ¡Marca la diferencia!

¡Contagia a tus alumnos!

Infunde tu estilo de vida sano y deportivo. ¡Contagia tu higiene de vida a tus alumnos!

El entrenamiento personal no es solo cuestión de rendimiento físico, de cronómetro que baja o de peso que aumenta.

Evidentemente, vendes servicios deportivos pero también un método que incide tanto en el bienestar físico como mental.

La práctica deportiva está íntimamente ligada a la higiene de vida.

Tienes que transmitir una visión que va más allá de la práctica deportiva, tienes que transmitir competencias y conocimientos como la disciplina o el rigor que servirán a tus alumnos más allá de la esfera deportiva.

¡Claro! Además seguramente es uno de esos aspectos lo que te atrae especialmente del entrenamiento personal, el contacto con los demás.

¿Qué puede ser más satisfactorio que constatar que uno de tus alumnos a desarrollado, gracias a ti, una mentalidad mucho más comprometida y positiva?

¡El deporte puede transmitir mucho más que el simple rendimiento, no pierdas eso de vista!

¡Hermosas historias!

Algunos entrenadores personales que han tenido éxito en su reconversión profesional puede ser un buen ejemplo para aquellos que aún dudan en dar el paso:

Es el caso de Angélica, deportista innata, que al llegar a la treintena decidió comenzar su reconversión como entrenadora personal y proponer ejercicios de gimnasia y de glúteos y abdominales para ponerse en forma.

Para garantizar una clientela regular, Angélica decidió retomar los estudios para obtener un diploma como Técnico Deportivo para realizar clases colectivas de fitness y adelgazamiento y especializarse en el acompañamiento individual orientado al aumento de masa muscular y fuerza pura.

Como podemos constatar, su elección de diplomas es extremadamente complementaria: con un enfoque a la vez colectivo e individual y basado en dos ángulos de entrenamiento distintos.

Elegir más enfoques puede ser peligroso porque te arriesgas a tener conocimientos en muchos dominios pero no ser un auténtico especialista.

Decide tu especialización deportiva. ¡Elige bien tu orientación y especialízate! ¡Es la clave de tu éxito!

Para Hugo, de 37 años, antiguo manager en una PYME, gran apasionado del atletismo y entrenador personal desde hace 2 años, la obtención de un diploma solo es necesaria “para alguien que trabaja como empleado en un gimnasio”.

Después de algunos meses de reflexión, Hugo se lanzó como autónomo para vivir de su pasión.

Los primeros clientes son a menudo conocidos, pero según él es bastante fácil extender rápidamente la red de clientes siempre y cuando tengas “tu propia “firma” como entrenador personal”.

La clave es vender correctamente el producto (en este caso, tú, tus métodos, tus programas) y destacar tu ámbito de competencia.

Gracias a su experiencia, Hugo considera que las numerosas interrogaciones antes de lanzarse estaban, desde la perspectiva, relacionadas principalmente con “el simple miedo de cambiar y de dejar una situación cómoda”.

En resumen:

  • El entrenamiento personal necesita muchas otras competencias que las puramente técnicas, necesarias para dar clases.
  • La pasión por el deporte debe ayudarte a gestionar mejor tu carrera o tu cambio de orientación profesional en el caso de una reconversión.
  • Sin embargo, esta ventaja no tiene que convertirse en un inconveniente que no te deje ver ciertos aspectos diferentes de los deportivos que hay que dominar para ser un buen entrenador personal.
  • En este sentido, hay que ser claro: hay que tener nociones de marketing (vendes un producto/servicio) y relacionales para encontrar clientes.

Si crees que estás capacitado para dominar estos aspectos además de los puramente deportivos, solo me queda desearte buena suerte y felicitarte por entrar a formar parte del círculo muy restringido de los que alían pasión y trabajo.

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