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¿Hace falta una formación específica para ser profesor de yoga?

Publicado por Marisol, el 08/10/2018 Blog > Deporte > Yoga > ¿Se Puede Enseñar Yoga sin Titulo?

«Nunca es demasiado tarde para convertirnos en lo que podríamos haber sido» – George Eliot

En España, cada vez hay más practicantes de yoga, esta disciplina que es símbolo de otra forma de vida. Cada año, muchos de ellos dan el paso de convertirse en profesor de yoga. Pero ¿todos ellos han hecho alguna formación certificada para serlo?

¡La respuesta es no! Simplemente porque las instituciones no regulan el hecho de practicar yoga, ni enseñarlo. Por lo tanto, cualquiera puede pretender ser un maestro de la sabiduría… ¡con algunas excepciones!

¿Cuáles son las opciones para enseñar yoga sin ningún título? Vamos a intentar dar respuesta a la pregunta en este artículo.

¡Descubre con nosotros todo lo que hay que saber sobre cómo convertirte en profe de yoga!

¿Cuándo podemos enseñar yoga?

Ejercer como profesor de yoga ¡Enseñar yoga no tiene límites! Solo tienes que hacer que tus alumnos tengan ganas de practicarlo.

«Unión» y «esfuerzo»: eso es lo que significa «yoga», en el sentido literal. Convertirse en un instructor o profesor para enseñar yoga no se puede hacer de un día para otro. En general, es necesario:

  • Tener al menos 18 años de edad,
  • Tener al menos dos años de práctica de yoga,
  • Demostrar el deseo de formarse durante mucho tiempo.

El yoga no cumple con los requisitos institucionales. Cada escuela o asociación es libre de establecer las reglas de admisión que deseen para sus docentes. Por otra parte, hay estructuras en las que no se exige ninguna titulación en instrucción de yoga, como en algunas escuelas de yoga, en zonas donde es difícil encontrar profesores.

También depende de la forma en la que enseñes:

  • Si eres un empleado, esto debe estar incluido en tu contrato de trabajo,
  • Si eres voluntario, no se debe observar ninguna obligación contractual,
  • Si trabajas por cuenta propia, no tiene que estar incluido en tu contrato de servicio.

La práctica del yoga, o su enseñanza, se da en cualquier momento, a cualquier edad. ¡Solo hay que ser apasionado, amar los desafíos y conocer las posturas de yoga y sus beneficios como la palma de la mano!

¿Sabías que los profesores de yoga pueden enseñar a cualquier edad? Así que nunca es tarde. El profesor de yoga más viejo del mundo es Tao Porchon-Lynch y da clases a sus… ¡99 años!

Ten en cuenta que, para ser un buen profesor de yoga, es importante combinar los conocimientos teóricos y los prácticos. En general, la experiencia hace que sea posible adquirir ambos, pero una formación académica puede ayudar a acelerar el proceso o hacerte conseguir un certificado para enseñar en lugares más estimulantes.

Formaciones para convertirse en profesor de yoga

Formaciones para ser profesor de yoga Formarse, incluso sin obtener un diploma, comienza con la transmisión del conocimiento, ¡en cualquier lugar!

Aunque pueda parecer obvio, dar una clase de yoga requiere combinar teoría y práctica. No vas a practicar cualquier asanas sin conocer el impacto espiritual, ni proponer una secuencia de posturas sin conocer la anatomía y la fisiología.

Dado que el yoga no es una profesión regulada en España, la experiencia puede reemplazar la formación. Sin embargo, la formación en yoga siempre es beneficiosa, tanto para el CV de profesor como para tu experiencia personal. Hay dos tipos de formación:

  • Formaciones reconocidas en escuelas especializadas,
  • Formaciones no reconocidas en asociaciones, otras organizaciones o durante un curso de yoga en el extranjero.

Tú también puedes obtener un certificado o un diploma que demuestre tu nivel de educación. Todo depende del centro de formación. Esta formación, en un centro de yoga o en una escuela de yoga, te permitirá:

  • Profundizar en tus conocimientos culturales y lingüísticos, leyendo sánscrito o estudiando la tradición india,
  • Controlar la respiración y la concentración, a través de cursos prácticos,
  • Guiar a tus discípulos en la conciencia plena, enseñándoles los beneficios del yoga,
  • Desarrollar técnicas para saber enseñar a tus diferentes públicos,
  • Enriquecerte personalmente, comparando las técnicas de Occidente y las de Oriente.

Podemos distinguir entre cursos largos en escuelas especializadas (que duran entre 2 y 5 años) y cursos cortos, que consisten en una formación intensiva para ser profesor de yoga. Con los cursos largos podrás obtener un diploma reconocido mientras que los cursos cortos permiten la emisión de un certificado de aptitud, sobre todo para una especialidad, como el yoga postnatal.

Pero seamos realistas: convertirse en profesor de yoga no trata solo de obtener un título teórico, ¿verdad?

Enseñar yoga sin título

Especializarse en el yoga Transmitir tu pasión por el yoga se puede hacer de muchas maneras, comenzando con las clases.

Como hemos dicho antes, enseñar yoga sin título es bastante posible, solo es cuestión de la forma en la que enseñas y la experiencia. De hecho, un futuro yogui quedará más impresionado por tu pedagogía, tu entusiasmo y tus experiencias pasadas (como una estancia de verano con un gran maestro) que por la obtención de un título. Esto es solo la guinda del pastel.

Ten en cuenta que, en principio, la remuneración de un profesor de yoga sin título no cambia significativamente en comparación con un profesor certificado. En Superprof, el precio medio de una clase de yoga en Madrid, por ejemplo, es de 27 €.

Es posible siempre que puedas demostrar una gran experiencia, sin importar el formato:

  • Curso práctico con maestros de yoga experimentados,
  • Curso en el extranjero, incluyendo clases de yoga en la India,
  • Práctica regular de muchos aspectos del yoga (yoga y meditación, respiración).
  • Experiencia con clases particulares a diferentes alumnos (yoga para niños, yoga prenatal).

De hecho, para enseñar, es mejor tener cierto nivel de yoga, que se logra solo con un título. De lo contrario, si quieres ejercer como profesor autónomo, no se requiere un título para enseñar. ¿Tu principal ventaja? Una gran libertad en tu agenda, ya que puedes alternar entre:

  • Clases grupales de yoga Iyengar,
  • Una sesión de yoga kundalini,
  • Clases particulares de yoga tradicional,
  • Formación personalizada a distancia, con alumnos en todo el país,
  • Iniciación a la meditación y al desarrollo personal.

En plataformas como Superprof, ¡puedes ponerte en contacto con otros profesores o alumnos para ofrecer cursos adaptados o para recibirlos! Porque descubrir la metodología de los demás o hacer una formación adicional solo tiene ventajas para tu credibilidad como profesor de yoga.

Puede que tu profesor de yoga no tenga ningún diploma y descubras que, tras llevar a cabo su programa de formación (o de iniciación) con él durante unas pocas semanas, sea una terapia muy beneficiosa para ti, tanto para la mente como para el cuerpo. ¡Aprender gracias a «la escuela de la vida» está muy en sintonía con la filosofía de la disciplina!

¡Descubre todos los pasos que debes seguir para ser profe de yoga!

Formaciones de yoga independientes y complementarias

Aprender de maestros del yoga Hacer un curso de yoga en el extranjero o un retiro de yoga es una buena manera de progresar como profesor de meditación.

Lo que puede distinguirte de otros profesores de yoga (porque, evidentemente, no eres el único que quiere enseñar yoga) es tener una especialidad o incluso varias. Es lo que se suele llamar formación progresiva. Cuanto más sepas sobre técnicas de yoga en España y en el extranjero, ¡más podrás convencer a los alumnos para que se unan a tus clases de yoga!

Puedes elegir una especialidad (o varias) de entre las más comunes:

  • Yoga prenatalo postnatal,
  • Yoga ayurvédico,
  • Yoga para niños,
  • Yoga para adultos,
  • Yogapara mayores.

O bien elegir un método o técnicas específicas:

  • Yoga Iyengar,
  • Yoga Sutra,
  • Hatha Yoga,
  • Ashtanga yoga,
  • Karma yoga,
  • Vinyasa yoga,
  • Natha yoga.

El profesor de yoga no solo es un guía espiritual, sino también un terapeuta, que te acompaña en la vida cotidiana. Si quieres ejercer, incluso sin título, tienes que darte en cuerpo y alma a este acompañamiento y apoyo.

Por otro lado, en cuanto a los cursos en el extranjero, aunque algunos no certifican un nivel para enseñar, sí proporcionan experiencia, lo cual se suele valorar en un currículum.

Una estancia en la India, cuna de la cultura del yoga, o en otros países con millones de practicantes (como los Estados Unidos o Australia) es una buena manera de mejorar como docente y compensar tu falta de títulos.

La práctica espiritual y emocional se basa en varias técnicas, desde ejercicios de respiración hasta posturas para ganar flexibilidad. Es conveniente que la formación de los profesores no se limite a un solo aspecto del yoga y que un solo profesor pueda guiarte hacia el objetivo de convertirte en un mejor ser.

Como el yoga promueve la autoconciencia y el pensamiento positivo, debes sentirte listo para vivir el yoga al 100 %, sobre todo sin título. Después de todo, la formación profesional es solo un asunto personal.

¿Te interesa saber cuáles son las condiciones para enseñar yoga en una escuela?

Definiciones

¿Podemos enseñar yoga y ser alumnos en otra escuela?

Sí, es posible, porque la formación de profesor de yoga es continua, a lo largo de toda la vida. Puedes enseñar yoga nidra, pero también especializarte en yoga pranayama, profundizando en tus técnicas de relajación.

 

 

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