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Consejos para preparar una clase de batería

Publicado por Raquel, el 24/09/2018 Blog > Música > Batería > Clases de Bateria: Cómo Preparar cada Sesión

«La música es la mayor revelación de toda sabiduría y toda filosofía» – Ludwig van Beethoven.

No cabe la menor duda de que la música está más que presente en nuestro día a día, por lo que no nos extraña que las clases de música sean cada vez más populares.

Entonces, ¿cómo puedes organizar tus sesiones para dar clases de batería a músicos tanto principiantes como avanzados?

Prepara tus clases: inspírate en sus gustos

Ser profesor de música no es algo que se improvise.

Sea cual sea el instrumento que enseñes (guitarra, piano, batería, violín, flauta travesera, baja, armónica, acordeón, saxofón, trompeta, etc.), debes saber que las clases de música se preparan con antelación en base a varios criterios.

Lo más importante cuando empezamos a organizar unas clases de batería es tomar como punto de partida los gustos y las expectativas de nuestros alumnos, además de los nuestros propios como docentes.

Siempre te resultará mucho más fácil enseñar y trasmitir algo que te apasiona, que obligarte a enseñar algo que no disfrutas lo más mínimo.

Parte de tus canciones preferidas para cada sesión docente. Utiliza las canciones de tus grupos favoritos para elaborar tus clases.

Debes ser claro desde el principio de las clases y establecer los límites de lo que puedes (y de lo que quieres) enseñar, dentro de la disciplina de la batería, para que tus alumnos no se esperen algo de ti que no estás dispuesto a ofrecerles.

Las clases de batería abarcan un grandísimo número de temáticas: solfeo, improvisación, rítmica, tempo, cultura musical, técnica, etc.

Tú mismo debes conocer tus propios conocimientos y capacidades con el objetivo de trasmitirlos en las mejores condiciones posibles.

Recuerda también que debes ser sincero sobre tu nivel de conocimientos desde el principio. No te sirve de nada aceptar dar clases a un alumno muy avanzado, si no tienes más que un nivel intermedio. No solo tendrás mucha más presión encima, sino que además te costará mucho preparar cada clase.

No dudes en marcar tú mismo los límites de tus clases, tanto en lo que al nivel se refiere como en lo que a la programación respecta. Comparte también tus gustos y preferencias musicales, probablemente te sirvan para empatizar y crear un vínculo más estrecho con tus alumnos.

Funk, jazz, música actual, rock, blues, bossa nova… Aunque tengas que adaptarte en cierto modo a los gustos de tus alumnos, los estilos que impartas no se deben alejar mucho unos de otros para conseguir unas clases adecuadamente cohesionadas.

Cuando elabores tu programación, no te olvides de escucharte a ti mismo y disfrutar compartiendo las nuevas canciones y técnicas que vayas descubriendo. Haz que tu aprendizaje sea también suyo.

Una pregunta: ¿hace falta alguna titulación para dar clases de batería?

Evalúa las necesidades de los alumnos

Aunque la base de tus clases se fundamente principalmente en tus conocimientos, tus gustos y tu deseo de trasmitir la pasión por la música y la batería, también es importante que escuches a tus alumnos.

Para empezar, el profesor debe evaluar el nivel de cada uno de sus alumnos para saber cuál es su punto de partida. Esto es algo que se suele hacer en la primera clase, una especie de sesión que sirve para establecer una primera toma de contacto.

Eso sí, recuerda que algunos alumnos tienden a subestimar o sobreestimar sus competencias musicales. Más que fiarte únicamente de sus palabras, te recomendamos que les animes a tocar y explicarte qué han aprendido en vuestra primera sesión. Puedes ofrecerles algunos ejercicios o pedirles que toquen alguna que otra canción que les guste.

Si el alumno está empezando, puedes poner a prueba su sentido del ritmo con alguna canción que elija. De este modo también puedes empezar a conocer sus gustos musicales.

Una vez que hayas podido evaluar su nivel (inicial, intermedio, avanzado…) has de prestar atención a sus objetivos y expectativas. No todos quieren ser estrellas del rock o desarrollar una carrera en el mundo de la música. Algunos quieren simplemente disfrutar de las clases de batería para desestresarse o expresar su creatividad.

Valora los conocimientos de tus estudiantes. Lo primero que debes hacer es evaluar el nivel de tus alumnos.

También tendrás que evaluar la manera en la que aprenden para diseñar clases adecuadas para ellos. Algunos alumnos preferirán reproducir algunas canciones de oído, otros necesitarán entender todo el funcionamiento técnico del tempo, el ritmo, etc., para conseguir tocar una pieza.

Tómate tu tiempo para hablar y observar a tus estudiantes. Ofréceles diferentes tipos de ejercicios para descubrir cuál es la mejor manera para ellos de aprender nuevos conceptos, competencias o conocimientos.

También debéis establecer con qué frecuencia vais reuniros para las clases particulares. Las sesiones largas pero muy espaciadas en el tiempo, por ejemplo, suelen ser más contraproducentes.

Crea entonces un programa definido con horarios marcados con tus alumnos.

¿Cuánto cobrarías por tus clases?

Elabora un programa para tus clases de batería

Los alumnos que buscan recibir clases de batería de un músico pedagogo quieren perfeccionar sus conocimientos y mejorar su técnica en algún estilo de música específico.

Para ello, el profesor debe organizar las clases de manera constructiva y progresiva con el fin de que los estudiantes vayan mejorando poco a poco y sientan esos avances.

Tienes que elaborar un programa para cada una de tus clases. Esto te permitirá afrontar las sesiones con más tranquilidad y hacer que tus alumnos se sientan más cómodos y tranquilos, ya que sabrán qué esperar de cada clase.

Un programa claro te servirá para gestionar una línea de aprendizaje y asegurarte de que sigues el camino adecuado para que tus alumnos alcancen sus objetivos (aprender a componer, participar en un concurso musical, prepararse para un concierto, etc). Además, el alumno puede repasar entre clase y clase partiendo de qué verá en la próxima sesión.

Para el profesor, el programa de las clases le permite ganar tiempo para elegir ejercicios adaptados a cada sesión y asegurarse de que ayudan a su alumno a avanzar. Por supuesto, esta programación se puede ir adaptando en función de la respuesta de los estudiantes a cada tipo de ejercicio y contenido.

Y ¿dónde puedes encontrar buenas ideas para elaborar un programa didáctico?

Puedes inspirarte de otras clases y sacar ideas de los cursos impartidos en escuelas de música, academias o conservatorios (improvisación, partituras, iniciación musical, solfeo, etc.).

También puedes inspirarte de tu propio aprendizaje, ya hayas aprendido de manera autodidacta o con un profesor de música. Nadie mejor que tú para conocer los grandes obstáculos de este proceso y dar consejos para que otros sepan cómo superarlos.

Los profesores deben estructurar antes de tiempo cada sesión. Las clases se deben preparar siempre con antelación.

Aunque la primera clase de toma de contacto no sea suficiente, te animamos a que la aprovechéis ambos al máximo para diseñar un programa a largo plazo basado en los objetivos del alumno.

A medida que vayan pasando las sesiones, los alumnos irán progresando y tú irás viendo cómo adaptar su progreso para cumplir con sus expectativas.

Desde Superprof también te damos consejos para que encuentres alumnos de percusión.

Dividir las clases de batería en fases

Ya sea una batería eléctrica o acústica, el aprendizaje de este instrumento no tiene ningún secreto: solo hay que trabajar y practicar de manera constante.

Ahora bien, está claro que decirlo es siempre mucho más fácil que hacerlo. La práctica tiene que desarrollarse de manera eficaz, pero aun así requiere mucho tiempo y esfuerzo. Los músicos principiantes no deben creer que serán capaces de tocar como el famoso batería Keith Moon (The Who) en cuestión de días. El cerebro debe tener tiempo suficiente para adquirir los reflejos necesarios para que tocar la batería resulte cada vez más sencillo.

Los profesores particulares tienen que enseñar a sus alumnos a aprender poco a poco, sea cual sea el instrumento que estén aprendiendo a tocar (violín, bajo, piano, guitarra, saxofón… ¡Hasta su propia voz!).

El profesor de batería debe por tanto dividir y estructurar las clases de manera adecuada para que los alumnos aprendan a un ritmo adecuado. Este ritmo, como es obvio, dependerá de cada estudiante.

Enseña a tus alumnos a tocar la batería como sus ídolos. ¿Te gustaría ayudar a tus alumnos a convertirse en sus percusionistas favoritos?

Debes asegurarte de que empleas una metodología adecuada a la hora de explicar nociones nuevas. Puedes elaborar tus explicaciones con juegos, por ejemplo, con el fin de ayudar a tu alumno a mantener la motivación (sobre todo si se trata de un niño).

Para estructurar tu programación, puedes proponerte enseñar una o dos canciones cada seis meses. Cada parte de la canción dará pie a nuevas técnicas y conceptos que podréis ir desarrollando juntos.

El aprendizaje musical ocurre paso a paso. Ante todo, te recomendamos que no te saltes ninguna etapa para conseguir que tus alumnos adquieran unas bases sólidas y puedan así convertirse en buenos percusionistas. Este consejo se aplica a todos los instrumentos (sintetizadores, yembe, trombón, ukelele, violonchelo, clarinete, etc).

Clases individuales, clases a domicilio, clases grupales… Recuerda también que cada alumno es un mundo y que tu metodología de enseñanza se tiene que adaptar a cada uno de ellos.

Eso sí, ante todo, ¡no te olvides de disfrutar con la música y la enseñanza!

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