«En el amor como en la cocina, lo que se hace rápido se hace mal» - Anónimo

El 70 % de los españoles consume más productos locales o nacionales, según una encuesta. Sin embargo, los españoles estamos llenos de paradojas: pasamos menos tiempo en la cocina que en los 90 (18 minutos menos al día) y no le decimos que no a un plato preparado de vez en cuando.

¡Pero las clases de cocina van en aumento! ¡Aprovéchate y lee nuestros consejos para impartir clases de cocina a domicilio! Ya sea que quieras ofrecer tus cursos cocina Madrid o en cualquier otra ciudad de España, es posible junto a Superprof. ¡Manos a la obra!

La preparación de tus clases de cocina a domicilio

recetas de cocina casera
Si tienes un perfecto dominio en la preparación de pasta fresca, ¡puedes enseñarlo en un curso!

Antes de buscar a tus primeros alumnos, deberás pensar en tu concepto de clase de cocina. ¡Uno no se convierte en profesor de cocina de la noche a la mañana! Deberás estar seguro de tu experiencia y habilidades antes de considerar impartir clases.

No tienes por qué tener títulos de cocina (como los de la FP) o haber trabajado 10 años al servicio de un gran chef, pero si no conoces los conceptos básicos de la cocina y las técnicas culinarias más sencillas, olvídalo, no podrás enseñar.

No todos tus alumnos serán nuevos en la cocina a menos que se trate solo de principiantes absolutos. Nunca dejes de practicar y aprender nuevas técnicas, eso es lo que hace a un gran profesor.

¿Tienes un concepto?

Vale, quieres dar clases de cocina, pero la cocina abarca muchas cosas. Es como decir que quieres dar clases de deportes. Sí, pero ¿en qué especialidad?

Puedes ofrecer clases de cocina en general o centrarte en una especialidad:

  • Clases de cocina española.
  • Clases de cocina japonesa.
  • Clases de cocina italiana.
  • Clases de cocina tailandesa.
  • Clases de repostería.
  • Cocina molecular.
  • Cocina vegetariana.
  • Cocina tradicional.
  • Cocina internacional.
  • Cocina de todos los días...

Definir el concepto de tus clases te lo pondrá más fácil. No necesitas ser bueno en todas las áreas de la cocina, solo ser excelente en las especialidades que elijas.

¿Y si partes de las necesidades de tu alumno?

Una vez definido tu concepto, lo ideal es personalizar al máximo tus clases. Si un alumno se pone en contacto contigo, suele ser con un objetivo muy específico:

  • Evitar el desperdicio.
  • Hacer una receta con los ingredientes que haya en el frigo.
  • Aprender a comer bien.
  • Hacer recetas sencillas y rápidas para toda la familia.
  • Crear un menú completo para un cumpleaños, una despedida de soltera o una cena especial.
  • Ofrecer un aperitivo original.
  • Aprender a hacer sushi.
  • Hacer cupcakes.
  • Hacer una tarta de merengue de limón...

Partiendo del objetivo del alumno, será más fácil estructurar tu clase de cocina y ofrecer un asesoramiento personalizado.

organizar curso cocina
Cuanto más te especialices, ¡más experto tendrás que ser en tu campo!

Ten una estructura común y adáptala

Para ahorrar tiempo en la preparación de tus clases, te aconsejamos que establezcas una estructura común y la adaptes al objetivo del alumno.

Para cada taller de cocina que puedas impartir, redacta una ficha del curso según el objetivo y el concepto:

  • Duración: no podrás dar la misma cantidad de información en una hora que en tres horas de un taller de cocina. Ten cuidado de estructurar tu clase en función de su duración para evitar encontrarte sin saber qué decir media hora antes del final o, por el contrario, no conseguir completar la receta...
  • El objetivo de la clase: hacer una receta correctamente, hacer un menú de plato y postre, ofrecer productos de temporada en tres recetas, entender los maridajes de comida y vino... La clase debe tener un objetivo en sí misma.
  • El número de alumnos: puedes dar clases a varios alumnos. Para ello, deberás adaptar las cantidades y prepararte para ayudar a dos o más personas a hacer la receta. Este parámetro influye en la duración de la clase, que debe ser mayor.
  • Los materiales necesarios: anota los utensilios y alimentos que necesitarás para completar la clase para que no te olvides de nada.
  • La receta a seguir: si tu alumno quiere hacer la receta de ternera en salsa, cordero asado o risotto, no solo tendrás que dominar perfectamente la receta practicando antes, sino que además debes poder proporcionarle la receta a tu alumno.

Todo esto lo tendrás que tener en cuenta a la hora de fijar el precio de tus clases de cocina.

No olvides hacer la receta antes de dar tu clase y anotar todos los pasos para asegurarte de que no te olvidas de nada y dar los mejores consejos a tus alumnos.

El funcionamiento de las clases de cocina en casa de tu alumno

Antes del inicio de la clase, debes acordar con tu alumno que o bien compras tú los ingredientes y él paga un plus, o le das una lista de la compra y él se encarga de comprar lo que necesitas.

Para prepararte lo mejor posible para la clase, dale también una lista de utensilios que necesitará a menos que tú lleves los tuyos. Puedes pedirle a tu alumno que te envíe una foto de su cocina para que sepas cómo está organizado el espacio para poder trabajar más fácilmente.

Pregúntale también si tiene horno, microondas y cocina de gas o vitro. Dependiendo de su equipamiento, las recetas pueden variar y los tiempos de cocción también.

Durante una clase de cocina a domicilio, hay tres pasos a seguir:

  • Preparación de la comida: limpiar las verduras, pelarlas, picarlas, cortarlas en juliana, triturar, marinar salmón, pelar tomates, batir claras de huevo...
  • Cocción: al baño María, escaldar, dorar, freír, guisar, hervir a fuego lento, en papel de aluminio, pochar...
  • Emplatado: al final de la clase, llega el momento de emplatar la comida para que todo quede presentable y den ganas de degustar los platos.
consejos para ser profesor de cocina
Toda receta comienza con la preparación de los ingredientes.

En cada paso, tienes la oportunidad de enseñarle vocabulario culinario a tu alumno y darle consejos sobre cómo mejorar la receta. Cocinar como un chef significa ser paciente, organizado y metódico. Procedemos paso a paso, limpiamos nuestra superficie de trabajo en todo momento, nos mantenemos centrados y no nos olvidamos de una preparación en el horno.

Cuando redactes la ficha técnica de tu receta, no dudes en anotar cualquier consejo que puedas darle al alumno en cada paso de la receta. Así te asegurarás de no olvidarte de nada cuando practiques antes de la clase.

¿Cocinar al mismo tiempo que tu alumno?

Tienes tres opciones al impartir clases de cocina:

  • Cocinas y el alumno te mira y toma notas.
  • Cocinas y el alumno también cocina siguiendo lo que haces.
  • Tu alumno cocina, le dices qué hacer y le ayudas cuando lo necesite.

La primera y la segunda posibilidad están más bien reservadas para clases impartidas a varios alumnos. También es más fácil hacer estas dos opciones en una sala adecuada con una superficie de trabajo para cada uno.

Se recomienda la tercera posibilidad cuando se enseña a domicilio. La cocina del alumno generalmente no permite que dos personas cocinen al mismo tiempo. Por tanto, es mejor decirle el procedimiento a seguir y acompañarle en cada paso de la receta.

Adaptarse a un nuevo espacio de trabajo todos los días

La principal dificultad que encontrarás al impartir clases a domicilio es adaptarte a un nuevo entorno laboral cada vez.

Algunas cocinas son amplias y están perfectamente adaptadas, mientras que otras serán pequeñas y harán que tengas que echar mano de tu imaginación y de una organización impecable para completar con éxito tu clase de cocina. A algunos de tus alumnos les faltarán utensilios o tendrán un equipo de cocina bastante malo.

Tu papel es adaptarte para ofrecerle lo mejor a tu alumno y ayudarlo a cocinar sea ​​cual sea su entorno.

El seguimiento del alumno tras la clase de cocina

recetas cocina
¡No todas las cocinas son espaciosas y adecuadas para cocinar para muchos!

Si quieres, puedes darle a tu alumno una ficha resumen al final de la clase para que lleve un registro de todo lo que ha aprendido durante la clase. Puede ser una clase única o puntual, pero si tienes alumnos habituales, tendrás que pensar en su seguimiento.

Si su objetivo es aprender, por ejemplo, diez recetas rápidas y fáciles de hacer en casa, contratará 10 clases contigo. Tu papel será darle un feedback sobre su aprendizaje para que pueda ver su progreso.

Puedes hacerlo en forma de ficha resumen de todas las técnicas y recetas aprendidas. También puedes grabaros y hacer fotos para que lleve un registro de lo que ha aprendido y pueda reproducir fácilmente cualquier receta que haya aprendido contigo.

Al final de las diez clases, puedes hacer un balance y preguntarle lo que piensa sobre tus clases y tu enseñanza. Esto te permitirá mejorar para tus próximos alumnos.

Entonces, ¿estás listo para dar clases de cocina a domicilio? ¿O prefieres probar con las clases de cocina online?

¿Necesitas un profesor de Cocina?

¿Te gustó este artículo?

5,00/5 - 2 voto(s)
Cargando…

Marisol

Traductora y correctora. Lectora empedernida. Me encanta viajar, la música y vivir nuevas experiencias.