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Cómo seducir a un entrevistador; ideas para pasar una entrevista

Publicado por Marisol, el 11/09/2019 Blog > Arte y ocio > Desarrollo Profesional > Consejos para Pasar una Entrevista de Trabajo

«Una gran carrera se mide hoy en día por el número de fracasos» – Henri Jeanson (1900-1970)

Pasar una entrevista de trabajo, responder bien a las preguntas planteadas y causar una buena impresión desde el primer momento son aspectos cruciales cuando hay que encontrar trabajo.

Según un estudio sobre el proceso de contratación realizado por la firma de contratación Robert Walters, el 79 % de los candidatos han tenido una entrevista de trabajo sin tener que regresar. El 36 % de los encuestados dice que ha tratado alguna vez con un entrevistador maleducado o incluso irrespetuoso.

Aquí tienes algunos consejos para pasar una entrevista de trabajo.

Informarse sobre la empresa

Probablemente ya lo hayas hecho para escribir la carta de presentación. Es fundamental conocer el entorno de la empresa y saber un poco sobre la historia de la empresa en la que quieres trabajar: su posición en sus mercados, su economía y la filosofía que lo impulsa.

Informarse sobre la empresa para una entrevista ¡Antes no podía imaginar que el quinto piso sería el lugar de mi nuevo trabajo!

Además, debes informarte sobre el número de empleados, las áreas de especialización, la facturación, los clientes, las áreas geográficas de actividad, los productos o los servicios ofrecidos.

Y, sobre todo, es aconsejable informarse sobre el personal: la edad de los empleados, si las actividades se organizan internamente, si hay mucho trabajo en equipo, por ejemplo.

Lo importante es mostrarle al entrevistador que nos hemos informado lo máximo posible sobre la empresa.

Problema: ¿cómo obtener esta información? Internet es un medio con el que puedes recopilar, desde casa, mucha información útil en este sentido.

Podrás recopilar los nombres de los directores, si aún no los conoces, la fecha de fundación de la empresa, algunos datos sobre su actividad y su potencial crecimiento. También puedes obtener una visión general del mercado al conocer los principales clientes y competidores de la empresa.

Con el sitio web de la empresa, las redes sociales (Facebook, LinkedIn y Twitter) y los sitios de prensa que hablen de ella en caso de haberlos, ya puedes recopilar una cierta cantidad de datos que respaldarán tus preguntas.

Googlelizar al entrevistador también está bien, pero es un «juego» de doble sentido, es decir, también deberás cuidar tu propia e-reputación, tu reputación digital, por lo que debes pensar en eliminar fotos de juergas y/o malas experiencias, en caso de que sean públicas.

Durante la entrevista de trabajo, aprovecha este momento para hacerle algunas preguntas al entrevistador sobre la empresa y el ambiente de trabajo.

Elegir y cuidar tu vestimenta

La forma de vestir es un elemento clave para pasar una entrevista de trabajo. Por supuesto, esto varía según el tipo de puesto.

Cómo vestirse para una entrevista de trabajo Por lo general, te vistes con unos vaqueros y una camiseta, pero no lo hagas para una entrevista.

Algunos dirían, sin rodeos y con un poco de énfasis, que para tener éxito en una entrevista de trabajo, hay que resaltar el talento y no preocuparse de nada más que el feeling entre el entrevistador y el candidato. Es cierto que es mejor estar relajado en lugar de estresado durante una entrevista individual frente a dos o tres entrevistadores.

Sin embargo, es una verdad general y frecuente en las prácticas profesionales y para cualquier tipo de trabajo que hay que vestirse bien para una entrevista de trabajo.

Es verdad que un candidato que vaya con traje y corbata para un trabajo en el campo de la informática y la comunicación (desarrollador web, diseñador gráfico, editor web, programador o incluso publicista) podrá parecer un poco snob.

Al contrario, ir con vaqueros, una camisa blanca y una chaqueta para un puesto en la banca, el sector jurídico y/o la contabilidad, por ejemplo, desafortunadamente puede ser excluyente en una entrevista.

Para obtener el trabajo que quieres, debes adaptar tu ropa según el sector y/o la empresa en la que quieres trabajar. Sin embargo, te aconsejamos que seas natural en tu «código de vestimenta» porque puede que te sientas incómodo si eliges un conjunto de ropa incorrecto.

Por ejemplo, no habrás acertado en tu vestimenta si te vistes como un ministro cuando nadie, ni siquiera el jefe de personal ni el director, lleva corbata o si tu elección de colores no conjunta bien.

Es una tontería, pero la sociedad actual, en la que la apariencia tiene prioridad sobre las habilidades interpersonales, hace que cada candidato deba destacarse de los demás, diferenciarse y respetar el estricto control social informal y, así, todos deben aceptar competir con los demás.

¿Cuál es el riesgo si descuidas tu forma de vestir? Bueno, dado que el mercado laboral es flexible y competitivo, el entrevistador probablemente optará por otro candidato cuya actitud, lenguaje corporal y atuendo hayan ayudado a marcar la diferencia.

La importancia del lenguaje corporal y la actitud

No es suficiente encontrar las palabras correctas para convencer a un entrevistador; el lenguaje corporal y la comunicación no verbal representan hasta el 90 % del mensaje que deseas transmitir.

Lenguaje corporal en una entrevista de trabajo ¡Asegúrate de dar un apretón de manos firme!

Para empezar, desde los primeros segundos, por el apretón de manos, cuyo objetivo es demostrar que confías en ti mismo. Debes recordar que la primera impresión suele ser la que influye en la decisión final del entrevistador.

Por lo tanto, no debes estrechar la mano con demasiada fuerza, sino estrecharla de una manera enérgica y firme sin demasiada fuerza, mirándole directamente a los ojos.

Encadena el gesto con el saludo «Buenos días/buenas tardes» y sonríe un poco al mismo tiempo si es posible.

Esta es la actitud que debes tener en la entrevista de trabajo: siéntate bien en la silla, ponte derecho e inclínate ligeramente hacia adelante, con las piernas y los pies apoyados en el suelo.

No tengas miedo de hacer gestos con las manos para acompañar tus comentarios; el entrevistador probablemente buscará interpretar ese lenguaje no verbal.

Las manos cruzadas son sinónimo de aislamiento y falta de confianza. Por el contrario, los brazos abiertos, espaciados y comunicativos enviarán la señal de que te expresas con facilidad, elocuentemente.

En la entrevista, también es aconsejable cuidar la respiración, para ayudar a controlar el estrés, y la atención prestada a tu interlocutor. Porque si hace preguntas abiertas y tú respondes tartamudeando una respuesta cerrada, se percibirá lógicamente como una estrategia de tu parte para poner fin a la comunicación.

Es mejor detallar las respuestas si las preguntas de la entrevista te invitan a hacerlo. Por ejemplo, cuando te diga el famoso «Háblame de ti».

No dudes cuando se trate de negociar tu salario. Debes decir claramente tus requisitos salariales si te los preguntan, es una forma de que el entrevistador compruebe una vez más si conoces el precio de equilibrio del mercado (la remuneración por el puesto en cuestión).

Aquí tienes algunas cosas que debes evitar:

  • Taparte la boca con la mano,
  • Tocarte el nudo de la corbata,
  • Rascarte el cuello,
  • Inclinarte demasiado o apoyarte en el escritorio.

Estos son solo consejos. Afortunadamente, no todos los entrevistadores buscan el menor defecto en el lenguaje corporal. Es tu personalidad lo que cuenta.

Presentarse durante la entrevista de trabajo

¡Es el gran día! Otro aspecto fundamental: la puntualidad.

Presentarse en una entrevista de trabajo ¡A veces no es fácil detallar tu experiencia laboral!

¿Cómo tener éxito en una entrevista de trabajo, cómo convencer a alguien si no eres puntual? Llegar tarde es uno de los puntos débiles, una señal de falta de seriedad, que puede que te excluya directamente del puesto de trabajo. Para cualquier cita importante (entrevistas, reuniones o incluso citas) es mejor planificar un tiempo de desplazamiento más largo de lo habitual.

Y ahí estás, el entrevistador te da la bienvenida a la sala de la entrevista y comienzan las preguntas. Probablemente tengas el corazón latiendo a mil por hora, pero no olvides que este estrés generalmente desaparece si has preparado bien la entrevista.

Tendrás que describir brevemente tu formación académica y tus experiencias profesionales anteriores. Por supuesto, dependiendo del puesto, es aconsejable no detallar tu formación de la misma manera, ya que no vale de nada mencionar que hiciste un bachillerato de ciencias si tienes una licenciatura y un máster.

Este es el momento de presentar tus proyectos profesionales al entrevistador, ya que proporcionan un valor añadido a tu experiencia y enlazan los elementos del CV entre ellos.

En la entrevista, no dudes en abordar el tema de tus pasiones, tus actividades extraprofesionales (aficiones, deportes, música, etc.) y si perteneces a alguna asociación o voluntariado.

Todo esto añade un plus a tu candidatura. Los temas que controlas te hacen sentir cómodo, relajan tu cuerpo y tu voz. Además, demuestra que el candidato es activo y dinámico.

Anticiparse a las preguntas desestabilizadoras

Y esto no es todo. Prepararse para una entrevista de trabajo también implica anticiparse a los problemas que puedan surgir.

Preparar preguntas incómodas de una entrevista de trabajo A la pregunta «¿Dónde te ves dentro de cinco años?» El candidato me dijo: «¡En tu puesto!»

Aquí tienes algunos ejemplos concretos de preguntas de una entrevista:

  • ¿Cuál es tu principal defecto?
  • ¿Cuál es tu mejor cualidad?
  • Dime 3 cualidades y 3 defectos tuyos,
  • ¿Qué te interesa de nuestra empresa?
  • ¿Dónde te ves dentro de 5 o 10 años?
  • ¿Qué podrías hacer mejor que otro candidato?
  • ¿Por qué crees que deberíamos contratarte?
  • ¿Cuáles son tus expectativas salariales?

Después de la entrevista, no dudes en enviar un correo electrónico de agradecimiento al día siguiente o a los dos días de la reunión, ya que puede que aprecien este pequeño gesto. Finalmente, aprovecha la oportunidad para recordarles tu determinación y tu voluntad de unirte a su equipo.

Cuidar tu lenguaje durante la entrevista de trabajo

Continuamos con nuestros consejos para pasar una entrevista de trabajo con la atención que hay que poner en el discurso, la argumentación y el nivel del lenguaje.

Saber hablar bien durante una entrevista de trabajo Incluso para un puesto de peón agrícola, es necesario detallar tu proyecto profesional.

No basta con mencionar tus cualidades y defectos, insistir en tus puntos fuertes, ni mostrar tu interés por el puesto; es fundamental eliminar tus tics del lenguaje y tener un estilo formal.

No estás en el bar con tus amigos, ni regateando el precio de un coche usado en un taller…

Es importante tener un lenguaje claro y preciso desde el principio hasta el final de la entrevista.

Aquí tienes algunos ejemplos:

  • Cuantificar tu carrera profesional: el número de empleados que has tenido a tu cargo, el volumen de ventas conseguido en un trabajo anterior, los resultados obtenidos;
  • Ser lógico en tus estudios y experiencias profesionales;
  • Evitar el narcisismo: no abuses del «yo» ni del «mí», opta por el trabajo en equipo;
  • Evitar el vocabulario negativo: fracasos, desempleo, problemas, etc.
  • No exagerar demasiado tus cualidades: «Soy hiperdinámico, estoy supermotivado», etc.;
  • Ser conciso, con oraciones cortas.

Es aconsejable no usar en ningún momento los elementos del lenguaje informal como «eh» y «y tal» al final de cada oración.

Tómate el tiempo necesario para pensar cada pregunta, pero no busques una pregunta trampa donde no la haya. A los entrevistadores les gusta que los candidatos respondan rápido. Esto demostrará que tienes fuerza de decisión y que sabes cómo enfrentarte a todas las situaciones, incluso las más delicadas.

Aquí tienes las palabras y frases que no debes usar:

  • Eh..,
  • Umm..,
  • ¿Sabe a qué me refiero?
  • ¡Me ha comprendido!,
  • Aproximadamente,
  • Relativamente,
  • Eso es,
  • En general,
  • ¡Tiene sentido!
  • Los insoportables anglicismos empresariales (ASAP, full time, conf call, printer, brainstorming, burn out, debriefer, desk, map, forwarder, personal branding, process, switcher), es mejor hablar en español;
  • Faltas en español: hablar mal en español puede hacer que no pases la entrevista.

Ángel Pérez, entrevistador, afirma: «en la entrevista, no solo esperamos que los candidatos usen un vocabulario lo más formal posible, sino también que no cometan errores en español». Y continúa: «A veces son pequeñas cosas, como equivocarse con las preposiciones, pero eso hace que pierda puntos».

Algunas normas de cortesía para pasar tus entrevistas de trabajo

La búsqueda de empleo se ha convertido en una carrera de larga distancia, una carrera de obstáculos…

Ser educado en una entrevista de trabajo Sonrisa, traje, apretón de manos firme y vigoroso: ¡ya lo tienes todo para pasar una entrevista de trabajo!

Sea cual sea el sector de actividad, ya sea una primera entrevista, una segunda entrevista o que estés acostumbrado a hacer entrevistas, otra regla de oro es que siempre seas educado. La cortesía es una forma de sumar puntos y ser el candidato ideal.

Si hace una pregunta que esté fuera de lugar o sea despectiva (que puede suceder), el entrevistador pondrá a prueba la sangre fría y la capacidad del candidato para seguir siendo educado. Tienes que saber mantener la compostura y responder siempre positivamente durante la entrevista.

Nunca te olvides de decir adiós y gracias después de la pregunta final. Es importante saber cómo terminar una entrevista de trabajo.

Por ejemplo, si el entrevistador te pregunta «¿Tiene alguna pregunta?», tienes que saber cómo responder rápidamente. Si respondes negativamente, puede que demuestres que no estás demasiado interesado ​​en la entrevista, ese es el mensaje que puedes transmitir.

Personalmente hice una entrevista en la que debía describir mi experiencia, mis cualidades y mi interés por el trabajo y, tras escuchar al entrevistador, me preguntó si tenía preguntas. Respondí «No, de momento no, lo tengo todo claro» y no conseguí el trabajo.

Otra regla básica: al final de la entrevista, dale las gracias a tu entrevistador y despídete de todas las personas que haya en la sala. No olvides que todos los miembros de la empresa se comunican con los demás.

Tampoco te olvides de sonreír, un detalle muy evidente. Además, independientemente de la política de contratación de la empresa para el puesto en cuestión, es esencial llegar a tiempo cuando se realice una entrevista. Ya lo hemos dicho, pero es un aspecto muy importante.

Seducir a un entrevistador: ejemplos concretos de buenas frases

Cada oferta de trabajo requiere un cierto tipo de preguntas que deben prepararse.

Frases útiles en una entrevista de trabajo «Señor, ¿cuál es la parte de energías renovables en la producción de la empresa?»

A veces solo hace falta una pregunta para destacar entre la competencia y hacer que el entrevistador quiera volver a llamarte. Aquí tienes algunos ejemplos concretos:

«¿Cuáles son las prioridades y objetivos de la empresa para este año?»

Preguntar al entrevistador sobre la actividad de la empresa te permitirá saber más sobre la cultura de la empresa, y eso muestra interés en el puesto que quieres conseguir. Este es el propósito de las entrevistas de motivación; incluso puedes preguntar por los valores de la empresa.

Por ejemplo: «¿Es pertinente avanzar hacia una energía 100 % renovable para 2025?» O ¿Es pertinente el objetivo de lograr la igualdad de género en la empresa?»

Este tipo de preguntas demostrará que estás interesado, no solo en el entorno laboral, sino también en las noticias más importantes de la sociedad.

«¿Por qué se fijó en mi perfil para esta entrevista?»

Esta pregunta permite invertir los roles, hacer que el entrevistador hable, lo cual permite desarrollar los puntos fuertes de tu CV que más le gustaron.

«¿Cómo evolucionó la persona que estaba antes en este puesto?»

Preguntar por la evolución y la experiencia profesional de tu predecesor es relevante solo si este ha dejado la empresa en buenos términos con la dirección.

También es una forma de demostrar que te has informado sobre las oportunidades de trabajo y que incluso has podido contactar con el antiguo empleado. Por ejemplo: «¿Está a gusto el Sr. X en su nuevo puesto como gerente?»

Y finalmente: «¿Cuándo nos volveremos a ver?»

Esta pregunta no es una de las más recurrentes, pero tiene la ventaja de mostrar tu deseo por mantener el control sin dejar a tu entrevistador sin una fecha límite.

También puedes proyectarte a la siguiente etapa: «¿Puedo llamarle cuándo haya recibido a todos los candidatos?»

Adquirir y mostrar tus soft skills el día de la entrevista

Según un estudio de 2019, el 62 % de los gerentes y ejecutivos con responsabilidades gerenciales están inclinados a hacer de las soft skills un criterio para la contratación.

Importancia de las soft skills en una entrevista de trabajo Este candidato es perfecto: conoce las fluctuaciones del mercado, sabe cómo reaccionar ante los imprevistos y, además, ¡es simpático!

Un entrevistador pasará menos del 20 % de su tiempo durante la entrevista para analizar los conocimientos de un candidato. El resto, el 80 % del tiempo, se dedicará a cómo este último aplica sus conocimientos o la forma en que se comporta en grupo.

Por lo tanto, la atención se centra menos en los conocimientos que en las habilidades: hay poco interés en los títulos, las habilidades lingüísticas o cualquier lenguaje de programación que uno domine.

Aunque es importante para tener una entrevista, es precisamente el propósito de esta entrevista comprobar si la persona tiene otras habilidades que no sean visibles en su candidatura: inteligencia relacional, facilidad relacional, habilidades y relaciones sociales, etc. Se llaman soft skills o «habilidades blandas».

Las soft skills principales son la resolución de problemas complejos y la capacidad de analizar y encontrar soluciones a situaciones difíciles o urgentes. Ante una emergencia, se espera que el candidato tome la decisión de tomar medidas.

Otras habilidades blandas: el pensamiento crítico y la creatividad. El razonamiento lógico es esencial para demostrar, durante la entrevista previa a la contratación, que sabemos cómo resolver problemas. Para ello, debemos ser necesariamente creativos e innovadores.

Aquí tienes otras:

  • Gestión y espíritu de equipo.
  • Inteligencia emocional,
  • Toma de decisiones,
  • Sentido de servicio,
  • Flexibilidad,
  • Negociación.

Como ves, no es tan difícil obtener y pasar una entrevista de trabajo. ¡Solo hay que ser natural!

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