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Consejos para superar una entrevista según el tipo de puesto

Publicado por Marisol, el 13/09/2019 Blog > Arte y ocio > Desarrollo Profesional > Todo lo que Hay que Saber para Pasar una Entrevista de Trabajo

Voltaire escribió: «El trabajo aleja de nosotros tres grandes males: el aburrimiento, el vicio y la necesidad».

La búsqueda de trabajo suele verse como un pozo sin fondo de estrés: es necesario escribir un CV y ​​una carta de motivación, pasar la entrevista de trabajo, dar una buena impresión desde los primeros segundos, defender los argumentos sin vacilar, responder correctamente las preguntas formuladas, negociar el salario, etc.

¿Cómo marcar la diferencia entre otros candidatos durante una entrevista de trabajo? ¡Aquí tienes nuestra miniguía completa!

La estrategia para tener entrevistas de trabajo

Antes de hacer la entrevista, hay mucho trabajo por hacer no solo con respecto a ti sino también a la descripción del trabajo que quieres conseguir.

La estrategia para tener entrevistas de trabajo Debes estar preparado para contestar correctamente las preguntas desestabilizadoras del entrevistador.

A continuación, te presentamos algunas normas de contratación que hay que superar durante el proceso de entrevistas.

Si hay que prepararse tanto las entrevistas de trabajo, desafortunadamente es porque la competencia entre los candidatos es dura, aspecto que agrava el alto desempleo. Como resultado, cuantos menos requisitos hagan falta para conseguir el trabajo, ¡más opciones tendrá la empresa en la oferta de candidatos!

Dado este hecho, la carrera profesional es de crucial importancia para todo el mundo y en cualquier sector de actividad.

Debes redactar una buena carta de presentación, demostrar tu interés por el trabajo, conocer las prácticas de contratación, vestirte bien para la entrevista, proponer tus expectativas salariales de acuerdo con el «mercado» de la empresa y, sobre todo, ser original en tus candidaturas para destacar entre la competencia.

Las estrategias varían según el sector de actividad, pero cualquier búsqueda de originalidad debe corresponder, sin embargo, con la cultura de la empresa en cuestión.

Antes de prepararte para una entrevista, hay que conseguir una entrevista. Lógico, ¿no? Para ello, debes seguir varias reglas de oro:

  • No envíes el mismo CV a todos los entrevistadores: la solicitud debe ser personalizada y un CV modelo será descartado o tirado a la basura;
  • En caso de largos períodos de desempleo, opta por un CV temático en lugar de uno cronológico;
  • Prepárate bien las entrevistas de trabajo, aunque sean para un trabajo temporal: un trabajo temporal puede llevarte a uno más duradero, más adelante;
  • Ten una actitud positiva desde el principio hasta el final de la entrevista;
  • Debes saber cómo justificar los «parones» en tu currículum: no cambies las fechas de tus experiencias profesionales anteriores.

Muchas personas no reciben ninguna respuesta de la empresa tras tener una entrevista con ellos.

Bueno, cuando se tiene una entrevista, se suele decir que tienes que mostrar tu motivación, lo cual sigue siendo necesario incluso después de conseguir el trabajo. Es esencial continuar «seduciendo», de alguna manera, incluso después de la entrevista.

Por lo tanto, si no obtienes una respuesta, positiva o negativa, una segunda entrevista o una entrevista con los principales gerentes y directores de la empresa, no dudes en volverte a poner en contacto con el entrevistador.

Esto no significa que todo esté perdido, sino que tal vez el entrevistador no ha tenido tiempo o todavía está reflexionando. Este acto ayudará a volver a colocar tu candidatura en la parte superior de la lista y nuevamente a destacarte de otros perfiles.

Es aconsejable esperar dos o tres semanas antes de contactar con un entrevistador, para recordarle tu determinación y tu motivación para trabajar en la empresa. En este momento, puedes intentar tener una entrevista telefónica con los entrevistadores: una persona que plantea una entrevista para el trabajo en cuestión se convierte en un buen candidato.

Cómo relajarse antes de una entrevista de trabajo

No estresarse es el ingrediente nº 1.

Cómo relajarte antes de una entrevista de trabajo Yo que pensaba que tenía miedo de los gatos… ¡Los entrevistadores son aún más feroces!

Es verdad, es más fácil decirlo que hacerlo, pero para relajarte antes de una entrevista de trabajo, podemos darte varios consejos.

Primer paso: imagina que el entrevistador es un amigo.

¿Por qué? Para proyectar una imagen positiva de este último y estresaste menos. Debes repetir tu «obra de teatro», como si estuvieras frente al entrevistador:

  • El lenguaje corporal: el apretón de manos, la actitud (sonríe un poco), ponerte recto, sentarse sobre las dos piernas con los pies paralelos en el suelo a 90°;
  • La presentación de ti mismo: experiencias, formación, argumentar sobre las habilidades profesionales;
  • Prepararte algunas preguntas para hacerle al entrevistador;
  • Enumerar tus cualidades y defectos;
  • Cuidar tu postura y tu respiración.

Para prepararte bien la entrevista, tendrás que acostumbrarte a no hablar demasiado rápido. El estrés, durante una presentación oral, aumenta mecánicamente el ritmo cardíaco y la frecuencia del habla.

Además, una entrevista dura de media una hora, ¡y a veces incluso dos o tres horas! Por tanto, antes de entrar en la sala de la entrevista, no dudes en hacer algunos ejercicios de respiración por la nariz para reducir el ritmo cardíaco.

Cuanto más escuches tus miedos internos antes de la entrevista, menos sabrás cómo responder a las preguntas desestabilizadoras de tu entrevistador. Esta persona intentará poner a prueba tu personalidad, no para pillarte, sino para ver si eres capaz de reaccionar ante una situación agobiante o estresante. El candidato debe demostrar su templanza, aprender a manejar el estrés y estar listo para proponer soluciones rápidamente.

Los puntos débiles pueden servir paradójicamente para apoyar tus argumentos, ya que reconocer un defecto es garantía de sinceridad y honestidad.

Por ejemplo: «Sé que tengo poca experiencia en gestión de equipos, pero creo que tengo las habilidades necesarias para el puesto porque estoy familiarizado con el marketing de productos y puedo encargarme de un producto en toda la cadena: SEO del sitio web, gestión de precios, servicio al cliente, gestión de inventario…».

Otro punto importante: si, al hablar, te subestimas a ti mismo (al escuchar tu voz interior que te dice: «No lo vas a conseguir, no estás hecho para el puesto, vuelve a casa») y te frotas los muslos con las manos, esto se percibirá como un signo negativo. El entrevistador verá que su candidato está incómodo.

El lenguaje corporal es el espejo de la buena o mala confianza en uno mismo.

Durante la entrevista de trabajo, el entrevistador seguramente te dirá «Háblame de ti». Aquí es donde debes detallar tu proyecto profesional y diferenciarte de los demás con tus experiencias y actividades extraprofesionales, a través de una comunicación no verbal adecuada.

Para relajarte antes de una entrevista de trabajo, puedes hacer deporte, tratar de relativizar y convencerte de que el entrevistador te necesita a ti y no al revés.

Cómo superar el estrés durante una entrevista de trabajo

Primero es necesario identificar la fuente del estrés para luego eliminarlo.

Saber gestionar el estrés en una entrevista de trabajo ¡Supera tus miedos antes de hacer una entrevista de trabajo!

¿De qué tienes miedo? ¿De fallar las preguntas difíciles, es por inexperiencia ante una primera entrevista, es el miedo de hablar mal durante la entrevista?

Debes evitar las respuestas predeterminadas a cualquier tipo de pregunta formulada. Esto es lo que es agobiante: controlar el desarrollo de las entrevistas, responder al entrevistador y de forma precisa a la pregunta que hace.

Sin embargo, debes tener en cuenta que, si te han llamado para hacer una entrevista, es porque tu perfil le interesa al entrevistador. Por tanto, el propósito de esta entrevista es confirmar sus impresiones mediante el primer contacto.

Para tener menos estrés o eliminar por completo la ansiedad, te recomendamos que recuerdes tus entrevistas anteriores, que identifiques lo que no funcionó (para aprender de los errores), que analices las preguntas difíciles con las que te encontraste, etc.

Esto te ayudará a trabajar la confianza en ti mismo. Por ejemplo, preguntas de estilo «¿Por qué no has trabajado durante tanto tiempo?» no te achantarán si sientes que vales para el puesto.

Es importante poder ver las entrevistas profesionales de una manera positiva: la convocatoria es una entrevista previa al empleo. Si te entrevistan, es que tienes la oportunidad de demostrar de lo que eres capaz y la mejor manera de demostrar y convencer a un entrevistador es ser tú mismo.

Es cierto que una entrevista puede ser comparable a una breve obra teatral, pero cuanto más interpretes un papel, menos probable es que te sientas cómodo. Y, en ese caso, aunque la entrevista vaya bien, al final te encontrarás invadido por el estrés a pesar de la buena preparación. Respira profundamente para relajarte.

Los entrevistadores están acostumbrados a entrevistar a candidatos estresados. ¿Quién ha hecho entrevistas sin ningún tipo de estrés?

Todo depende, por supuesto, de la política de contratación de la empresa, el puesto en cuestión y el tipo de entrevista que el entrevistador espera, pero si cuidas tu actitud y tu presentación y además sabes responder perfectamente a las preguntas formuladas, ganarás puntos para que te contraten (aunque hayas vacilado un poco en tus argumentos).

Cómo vestirse para una entrevista de trabajo

«¡Qué bien! ¡He conseguido una entrevista para la semana que viene con una asesoría! Genial, pero ¿qué me pongo?»

Qué ropa elegir para hacer una entrevista de trabajo Te damos los mejores consejos para vestirte para una entrevista.

El estilo de vestir fue, es y será durante mucho tiempo un factor eliminatorio que condiciona la contratación. Según una encuesta sobre la apariencia física de los candidatos en una entrevista, el 79 % de los encuestados cree que tuvo una influencia en la decisión del entrevistador.

Además de la obesidad, delgadez, altura o color de piel, la ropa es uno de los prejuicios de eliminación en una entrevista.

Para tener éxito en una entrevista de trabajo y causar una primera impresión positiva, no se deben usar gorras, zapatillas, vaqueros con agujeros o descoloridos ni camisetas.

Para vestirte antes de una entrevista, sobre todo debes tener en cuenta que la vestimenta difiere según el tipo de trabajo que se quiere conseguir. Tiene sentido: ¿cómo te va a contratar un entrevistador si te pones traje y corbata para un puesto en la construcción, en una panadería o, por poner otro ejemplo, en el sector de la informática y la comunicación digital? A la inversa, la falta de traje y corbata puede ser un aspecto eliminatorio para conseguir un trabajo en la banca, las finanzas, la contabilidad o la abogacía.

Estas son las sutilezas del mercado laboral: el dress code refleja la cultura y la vida de la empresa. También refleja las cualidades humanas y las aptitudes del candidato: preferimos interactuar con una persona que se preocupa por su higiene corporal en lugar de con alguien que la descuida (o incluso huele mal), sobre todo para relacionarse con los clientes.

Ten en cuenta, sin embargo, que una camisa blanca y unos pantalones y zapatos de color oscuro sería una buena vestimenta si la empresa es joven y tiene un ambiente bastante informal, por ejemplo, una startup donde todos se tutean y donde la edad media no alcanza los 35 años…

Lo principal es ser natural con tu ropa: un estilo sobrio no impide dar la impresión de estar a gusto.

Cómo preparar una entrevista de trabajo

A menudo, se envían muchos currículums a varias empresas para tener entrevistas y puede suceder que te olvides de los puestos para los que has mandado una candidatura.

Cómo preparar una entrevista de trabajo Durante una entrevista, debes demostrar todo lo que puedes aportar a la empresa.

Por lo tanto, nuestro consejo para prepararte adecuadamente una entrevista es volver a leer la descripción del trabajo y resaltar todas las palabras clave e información importante. Aunque ya lo hayas hecho para escribir una carta de presentación, volver a analizar la oferta de trabajo te ayudará a mantener la coherencia en la candidatura.

Siguiente paso: busca datos en Internet para reunir toda la información necesaria sobre la empresa que contrata. Los artículos de blog, la revista de comunicación interna, la página de Facebook, los perfiles de los directores en LinkedIn (si sabes cómo se llaman), los eventos internos, etc. son soportes con los que puedes informarte sobre la empresa:

  • Volumen de negocios anual,
  • Mercados y situación (posibles fusiones y adquisiciones, absorciones, crecimiento potencial, etc.),
  • Principales clientes,
  • Número de tiendas,
  • La naturaleza de la empresa (SA, SL, SLFS, SLNE, SCom, SLL, SAL, etc.),
  • El tamaño de la empresa (menos de 10 empleados, entre 10 y 249 empleados, entre 249 y 4999 empleados, más de 5000),
  • Tipo de empresa (sociedad, fundación, empresa privada, ONG, administración pública),
  • Las filiales,
  • El número de accionistas,
  • Actividades y sectores que contratan (importación/exportación, comunicación, nuevas tecnologías, innovación, investigación y desarrollo, automoción, ingeniería, etc.).

Todos estos elementos te servirán para especificar tus objetivos profesionales y, finalmente, para respaldar tu deseo de desarrollo profesional.

Ponte en contacto con todos los miembros de la red personal o interna de la organización que podrían ayudarte en la entrevista individual, para investigar sobre la vida de la empresa, los eventos, el ambiente de trabajo en equipo, etc.

Reflexionar sobre tus cualidades y defectos

Otro punto importante: pensar en tu personalidad.

Reflexionar sobre tus cualidades y defectos ¿Tienes el defecto de enfadarte con facilidad?

¿Eres reservado, extrovertido, dinámico, ingenioso, bilingüe o trilingüe, dotado de facilidad relacional o excelentes habilidades para la escritura?

Hacer una lista de tus puntos débiles y tus cualidades, enfatizando estas últimas, puede hacer que el entrevistador quiera saber más sobre ti. Ser consciente de tus defectos te permite ser honesto y no ser traicionado por un lenguaje corporal opuesto a lo que dices.

Si, por ejemplo, digo que me siento cómodo en cualquier situación rascándome el cuello, mi discurso entrará en conflicto con mi lenguaje corporal.

Sin embargo, todo el mundo sabe que una entrevista descuidada no valora la experiencia profesional del candidato, por cualitativa que sea, y no destaca sus habilidades. Durante las entrevistas, un entrevistador busca las cualidades y los defectos de su interlocutor, no como si fuera un interrogatorio policial, sino para minimizar las asimetrías de información inherentes a las entrevistas de trabajo.

Es decir, dado que los dos interlocutores no se conocen, debe identificar qué motivó la solicitud del puesto (salario, desarrollo profesional, ambiente de trabajo, etc.).

Las preguntas de una entrevista también pueden hacer resurgir aspectos no resueltos con uno mismo. Claude d’Estais, autor de Prepararse para una entrevista de trabajo, explica que «el subconsciente tiene la capacidad de sabotear los mensajes que intentamos transmitir». Esto siembra dudas en el entrevistador y dificulta la contratación. Por eso, debemos ser claros con lo que decimos, con lo que somos.

Los fracasos en entrevistas anteriores, los períodos de desempleo, el tener que cambiar de trabajo, la falta de experiencia, etc., son visibles para el entrevistador. La introspección de estos obstáculos hace posible resaltarlos y responder de manera positiva.

Por ejemplo, «Sí, estuve desempleado durante dos años tras renunciar a mi plaza pública, pero he estado activo para formarme para este tipo de trabajo y la oportunidad de trabajar en la gestión de equipos no se me había presentado antes».

O: «Estuve desempleado entre 2016 y 2018, pero ya he realizado muchas entrevistas con personas activas en el campo de la economía social y solidaria, lo que me ha permitido tener un conocimiento preciso en la gestión de proyectos de desarrollo sostenible».

Hay muchos ejemplos de confesiones de puntos débiles que podemos convertir en positivos para responder bien a las preguntas trampa. Además, si preparas tu discurso y tu tono, sumarás puntos.

Finalmente, repetir el discurso o hacer una simulación de la entrevista es esencial para que los candidatos se preparen mejor, ya sean jóvenes graduados que solicitan un primer trabajo o personas activas que quieres desarrollarse profesionalmente.

Más consejos para pasar una entrevista de trabajo

El día de la entrevista, estrecha la mano de la otra persona con determinación, sin pasarte, mirándolo a los ojos y sonriendo mientras lo saludas. Por otro lado, haz todo lo posible por no tener las manos sudorosas.

Consejos para pasar una entrevista de trabajo Llegar tarde, sudando y fingiendo un retraso en la línea 1 del metro: ¡mala idea!

Ya sea una entrevista telefónica, un proceso de contratación o una entrevista de gestión profesional, hay un criterio eliminatorio que siempre debe respetarse: la puntualidad. Llegar tarde es, de hecho, una notoria falta de seriedad y legitimidad. Por lo tanto, se recomienda encarecidamente contar con un tiempo de desplazamiento mayor que el habitual para llegar pronto y ser puntual.

¿Cómo presentarse al comienzo de la entrevista? En un principio, describe brevemente tu currículum vitae, con tu trayectoria profesional y tu experiencia, además de tu formación. Así, podrás hacer un balance.

Durante la entrevista de trabajo, no dudes en señalar las experiencias en el extranjero, si perteneces a alguna asociación y la práctica de actividades culturales. Esto enriquecerá la conversación y demostrará tu dinamismo, además de picar la curiosidad del entrevistador y ayudarte a responder algunas preguntas cuyo tema dominas.

Ocuparás el tiempo de conversación, para ganar tiempo en resumen, y te anticiparás a las preguntas desestabilizadoras. El entrevistador tendrá menos tiempo disponible para hacer preguntas abiertas sobre tu personalidad o juzgar tu actitud.

10 preguntas trampa durante una entrevista de trabajo

Durante la entrevista, es posible que no sepas qué responder ante una pregunta lógica o confusa.

Preguntas trampa en una entrevista de trabajo «¿Cuántas veces al día se cruzan las manecillas de un reloj?» «Eh… ¿22, 23, 24? No sé, ¡amo mi trabajo y nunca miro el reloj!»

Hablamos de las famosas preguntas trampa de los entrevistadores. Y, por supuesto, a menudo no estamos preparados para este tipo de preguntas.

Aquí tienes una lista de algunas de ellas:

  • Háblame sobre ti (debes ser conciso y preciso sobre tus experiencias y habilidades, con ejemplos concretos)
  • ¿Por qué te interesa el trabajo?
  • ¿Cuál es tu principal defecto? (puedes hablar de las carencias que debes mejorar)
  • ¿Por qué deberíamos elegirte a ti y no a otro?
  • ¿Cómo explicas tu largo período de desempleo?
  • ¿Cuáles son tus expectativas salariales?
  • ¿Cuántas veces al día se cruzan las manecillas de un reloj?
  • ¿Dónde te ves en 5 años?
  • ¿Tienes alguna pregunta?
  • ¿Sabes decir no?

Si crees que te ha ido bien la entrevista de trabajo, no dudes en volver a contactar con la empresa mediante un correo electrónico de agradecimiento para, por última vez, dar lo mejor de ti mismo.

 

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