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Cómo saber dónde dar clases a un alumno

Publicado por Raquel, el 14/11/2018 Blog > Clases particulares > Dar clases particulares > Qué Lugar Elegir para Dar Clases Particulares

«Lo que es el maestro es más importante que lo que enseña» – Karl A. Menninger.

Las clases de apoyo escolar se han convertido para muchos en un complemento adicional a sus ingresos mensuales, o incluso en todo un sueldo en el caso de un gran número de profesores particulares que ofrecen sus servicios a domicilio. En función de su disponibilidad y de su tarifa horario, los profesores pueden adaptar su actividad y ofrecer a cada alumno el lugar que más le convenga para las sesiones.

El mercado de las clases particulares mueve varios miles de millones de euros cada año y la demanda no deja de aumentar. Por eso, cada vez son más los profesores que se suman al carro de la docencia particular; pero no debemos olvidar que se trata de un trabajo muy exigente para el que hay que tener ciertas aptitudes. A fin de cuentas, los profes deben no solo dominar la materia que enseñan, sino también saber adaptarse a las expectativas de los alumnos, a su estilo de aprendizaje, a su disponibilidad, etc.

Algunos profesores consideran que el lugar en el que se dan las clases es muy importante, ya que ha de ser un entorno en el que se pueda ejercer una enseñanza de calidad. Debemos buscar lugares tranquilos, bien iluminados, sin ruidos, etc. Ante esto, ¿cuáles podemos decir que son los mejores lugares para dar clase a los alumnos? ¡Intentaremos responderte a continuación!

Ventajas de dar clases particulares en el domicilio de los alumnos

Dar clases implica a menudo saber dónde enseñar, dónde sentarse a preparar unos exámenes, dónde hacer ejercicios y realizar explicaciones detalladas. Como primera opción, el domicilio del alumno parece la solución más sencilla y, efectivamente, presenta muchísimas ventajas. Ya se trate de unas clases de lengua, unas sesiones de apoyo escolar o un curso intensivo de guitarra, los alumnos siempre se sentirán más cómodos en su propia casa.

¿Y por qué? Pues la respuesta es muy sencilla. En primer lugar, los alumnos se sienten más seguros y tranquilos; al estar en un lugar conocido, el entorno de trabajo resulta más relajado, y, en consecuencia, más eficaz que si fuese en casa del profesor o en otro lugar.

Trabajar a domicilio o en casa. Dónde dar clases particulares.

Las clases particulares a domicilio son, por tanto, la solución ideal para muchos alumnos, ya que les permiten aprender en condiciones idóneas para concentrarse y asimilar nuevos conocimientos. Además, debemos tener en cuenta que los alumnos que reciben clases en casa no se tienen que desplazar. Ese tiempo que no pierden en el transporte, pueden invertirlo en repasar definiciones, aprender conceptos nuevos, investigar distintos temas y, en definitiva, hacer que su aprendizaje sea mucho más avanzado. Así, tanto el alumno como el profesor se sentirán orgullosos del progreso hecho.

Por otra parte, las clases en el domicilio del alumno permiten crear una relación más humana, más cercana y agradable, lo que beneficiará también el entorno de trabajo y la asimilación de conceptos. Gracias a la fluidez de esta relación, tanto los profesores como los alumnos se sentirán más cómodos y disfrutarán más del proceso de enseñanza-aprendizaje.

Ventajas de dar clases particulares en casa del profesor

Otra opción a la hora de dar clases particulares es organizar sesiones en la casa del profesor. De hecho, esta opción también puede llegar a tener muchísimas ventajas, tanto para el alumno como para el docente. ¿Te imaginas cuáles?

Se trata de una manera muy sencilla de enseñar, ya que, como profesor, tienes todos tus recursos didácticos al alcance de la mano, sin necesidad de desplazarnos con material y carpetas. Ayudar a los alumnos se convertirá en un juego de niños y, más que nunca, en todo un placer, porque en casa te sentirás más cómodo que nunca, por lo que tus clases y la trasmisión de conocimiento serán mucho más eficaces.

Eso sí, hay otros elementos mucho más específicos que también entran en juego, como la ausencia de desplazamiento, la gestión de un espacio de trabajo o la proximidad de otros instrumentos que pueden ser imprescindibles para el correcto desarrollo de las clases (diversos instrumentos y partituras en clase de música, ordenadores y otros aparatos electrónicos con contenido didáctico, etc.).

No obstante, para poder beneficiarte de las muchísimas ventajas de dar clase en casa, tienes que conseguir delimitar bien los espacios de trabajo. A fin de cuentas, entre el profesor y el alumno se establece una relación puramente profesional; por lo que debes intentar mantener tu vida privada al margen: aleja tus objetos más personales de la zona de trabajo, mételos en cajas o guárdalos en otras habitaciones.   

Para ser profesor necesitas tener ciertos conocimientos pedagógicos. Con un conocimiento adecuado de las metodologías de aprendizaje y un buen entorno de trabajo, las clases serán un lujo.

Todo esto requiere un cierto grado de organización, pero las ventajas son mucho mayores que la molestia de tener que estar pendientes de que nuestras clases están siempre bien despejadas. Una de las ideas de dar clase en casa es que podamos distraernos con nuestras sesiones de informática, física y química, lengua… y hacer que nuestros alumnos también desarrollen sus conocimientos académicos en un entorno relajado y cómodo. ¿Quién ha dicho que las clases de apoyo escolar a domicilio no son productivas?

Clases particulares: ¿qué tarifa aplicar según dónde estemos?

Cuando nos decantamos por dar clases particulares, ya sean a domicilio o no, una de las primeras dudas que nos surgen es: ¿qué tarifa debo aplicar según mi ciudad? Por supuesto, tener una tabla de tarifas en función de las regiones geográficas puede ayudarte a hacerte una idea, sobre todo con respecto a la competencia.

Ya vivamos en una ciudad grande como Madrid o Barcelona, en una ciudad más pequeña o en algún pueblo, probablemente haya cerca de nosotros algún que otro profesor particular con unas tarifas horarias establecidas. Antes de nada, debes echar un vistazo a su oferta para hacerte una idea de cuál sería la tarifa más competitiva.

En algunas ciudades, o incluso barrios dentro de las ciudades, puede haber muchos más profesores que en otros sitios, lo que influye considerablemente en el precio. Por tanto, según el tiempo de trabajo y la duración de las clases, debes adaptar tus tarifas para asegurarte de que te ajustas a la demanda. Eso sí, recuerda que tus clases deben ser lo más «sinceras» posibles. No necesitas tener un máster de educación o ser profesor funcionario, pero intenta siempre no ofrecer más de lo que puedes llegar a dar.

Comparando las tarifas de distintos profesores en la zona en la que vives te darás cuenta de que los alumnos también tienen algo que decir. Presta atención también a sus expectativas:

  • Qué tipo de profesor particular pueden necesitar.
  • La calidad de la enseñanza en los establecimientos de estudios superiores de la zona.
  • El presupuesto del que pueden disponer para sus clases.
  • El tiempo que pueden invertir en su educación particular.
  • Lo que opinan de las clases particulares.
  • Y un largo etcétera.

Busca un "aula" tranquila y con buena iluminación. Si el lugar destinado a las clases es el adecuado, tendrás una buena parte ganada.

En resumidas cuentas: reflexionando y analizando el mercado de tu zona podrás acercarte mucho más a ofrecer las clases más indicadas en cuanto a metodología, duración, horario, contenido y precio.

¿Podemos dar clases particulares fuera de casa?

Cuando hablamos de clases particulares presenciales, puede que nos planteemos si existe la posibilidad de enseñar más allá de unas cuatro paredes. Si ni tu domicilio ni el de tus alumnos está disponible, ¿por qué no te planteas dar clases al aire libre u en otro lugar? ¡Es una opción perfectamente válida!

El mundo de las clases particulares puede llegar a ser muy práctico ya que nos permite un gran margen de adaptabilidad entre profesor y alumno. En el caso de unas sesiones de apoyo escolar, podemos plantearnos como lugar de estudio una biblioteca, una sala de estudios en una facultad, pero también una cafetería tranquila que nos permita concentrarnos en la tarea que tenemos entre manos.

Descubre la magia de las clases particulares. Ya sea en un lugar público o privado, las clases particulares tienen un valor único. Solo debemos aprender a apreciarlo.

Una de las principales ventajas de esta opción es que nos ayuda a crear una relación alumno-profesor mucho más fluida, hacer que sea más humana y dulce, y, en muchas ocasiones, nos ayuda también a mejorar la concentración. De hecho, en casa del alumno puede que nuestro estudiante se distraiga con familiares o compañeros de piso o con objetos personales, por ejemplo. Lo mismo si damos clase en nuestra propia casa. La atmósfera de una cafetería o de una biblioteca puede que nos ayude, por tanto, a mejorar nuestra concentración en la tarea que tenemos entre manos.

Como ves, existen muchísimas opciones a la hora de elegir dónde dar clases particulares: en casa del profesor, en casa del alumno, en un lugar exterior. Lo único que debes saber es cómo ajustar tu tarifa adecuadamente. A fin de cuentas, el mundo de las clases particulares es todo un arte.

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