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¿Qué preparar para comer si eres universitari@?

Publicado por Elvira, el 11/09/2019 Blog > Arte y ocio > Cocina > ¿Qué Cocinar Cuando Tienes un Pequeño Presupuesto Universitario?

«Hay que comer para vivir y no vivir para comer». – Sócrates.

Para cocinar, cuando somos estudiantes, a menudo sentimos la tentación de ir a lo más fácil, hacer lo que sea rápido y que no siempre sea efectivo o saludable.

Entre la comida rápida, la comida a domicilio o simplemente el cliché del plato de pasta, comer equilibrado a menudo resulta difícil; debido, sobre todo, al presupuesto.

Según el Sindicato de Estudiantes, la comida representa el 22 % del presupuesto medio de un universitario, una cifra que nos demuestra que cada uno sitúa sus prioridades donde quiere, y que puede preparar recetas de cocina con los medios a su disposición.

Para ello, a continuación te dejamos algunos consejos interesantes, especialmente para encontrar ideas de menú, alternativas económicas, o simplemente saber cómo comer mejor a través de recetas fáciles, pero de bajo costo.

En este artículo, sabrás más sobre cómo y qué cocinar cuando eres estudiante.

Cocinar en grandes cantidades para amortizar el presupuesto estudiantil

Ahorrar en comida Cocinar en grandes cantidades permite ahorrar en el presupuesto global cuando uno es estudiante. ¡Piénsalo!

«Todos piensan en silencio que el dinero te hace feliz, pero nadie dice por qué». – Steve Lambert

Es una realidad, aunque también depende de la zona geográfica donde vivas, pero la vida está cada vez más cara.

Independientemente del tipo de apartamento o residencia donde vivas, la tasa de inflación es en realidad más lenta que el aumento de los salarios, lo que aumenta mecánicamente el costo de vida. Y, por consiguiente, la partida presupuestaria asignada a los gastos de alimentación.

La situación empeora cuando eres joven, estudiante y mujer: los jóvenes menores de 25 años y las mujeres son las personas más afectadas por la precariedad.

Alimentarse a veces resulta demasiado caro, especialmente en las grandes ciudades y áreas turísticas en verano, y debes saber cómo encontrar formas de comer adecuadamente con un presupuesto aún más bajo cuando estás estudiando.

Sin embargo, no todo está perdido, ni mucho menos, ya que existen algunas técnicas que te permitirán hacer de tus comidas momentos más alegres e igual de sabrosos.

¿Te gusta cocinar? ¿Lo haces con cierta asiduidad? Si tú elaboras tus propios platos, aprenderás mucho más de cocina.

No te asustes, si quieres ahorrar, una de las cosas que puedes hacer es cocinar un plato, preparar lo mismo, ¡pero en grandes cantidades!

Para dos, tres o seis comidas, pagarás más en ese momento, pero podrás continuar disfrutando de tus habilidades culinarias durante más tiempo, a un precio menor.

Porque sí, todos lo sabemos, los alimentos que se venden en grandes cantidades son más baratos que sueltos. Ideal para un presupuesto ajustado, ¿verdad?

Congelar la comida para ahorrar en el presupuesto estudiantil

Congelar y no tirar comida Congelar tus comidas te ayudará a poner en práctica las recetas que veas en internet.

Cuando se trata de cocinar mientras se ahorra dinero, esta técnica contribuye a la idea de preparar alimentos en grandes cantidades, lo que aligerará tu lista de la compra cada semana.

Preparar platos ricos también requiere cierta organización.

Para ello, congelar la comida te permitirá comer bien, sin tener que salir todas las noches a cualquier pequeño supermercado del barrio, ni tener que pedir hamburguesas demasiado grasas y caras a domicilio.

Un pollo al limón con patatas asadas, zanahorias e hierbas provenzales, una tosta con jamón, espinacas y queso de cabra, platos a base de salsa de tomate, un risotto de champiñones o salmón, una lasaña, etc. .

¡Congelar evita tener que ir a comprar con demasiada frecuencia!

La ventaja es que los alimentos congelados suelen conservar las mismas propiedades nutricionales que si hubieran permanecido frescos, por lo que tener un compartimento vacío del congelador resulta muy práctico para todos los estudiantes.

Incluso en los estudios más pequeños, la mayoría de los frigoríficos pequeños lo tienen, por lo que tener un congelador pequeño será fácil para conservar durante varios días ese calabacín relleno que preparaste, tu salsa boloñesa, tus recetas vegetarianas o aquella porción de pastel de chocolate que te sobró.

Además, congelar todas estas pequeñas recetas puede ayudarte a limitar los gastos, sobre todo, en términos de restaurantes o comida a domicilio.

Todo esto permite a los universitari@s disfrutar de recetas gourmet, sin que su presupuesto se vea demasiado afectado.

Cocinar con productos de temporada para aligerar el presupuesto estudiantil

Comidas para ahorrar. Desde el desayuno hasta la cena, la cocina universitaria no significa no cocinar, sino, respetar los productos de temporada.

Se publican cada vez más documentales y vídeos en las redes sociales sobre la industria alimentaria y advierten sobre la peligrosidad de los productos industriales (glifosato, pesticidas, largos trayectos de distribución, condiciones comerciales deterioradas, etc.).

Con condiciones comerciales deterioradas hacemos referencia principalmente a la reducción de los ingresos de los productores locales para aumentar el margen comercial de los principales distribuidores.

Existen innumerables incentivos para consumir productos frescos y de temporada sin intermediarios.

Sí, es mejor, pero ¿por qué? Por muchas razones:

  • Los productos de temporada tienen más sabor
  • Los productos de temporada corresponden a las necesidades de nuestro cuerpo en ese momento
  • Los productos de temporada son más baratos que otros alimentos
  • Los productos de temporada son mucho más ecológicos
  • ¡Y muchas más!

¿Por qué comer bandejas de camarones de precios desorbitados, aguacates importados de México (que causan el agotamiento del suelo y de los agricultores locales), mangos importados de Asia o tomates y fresas en invierno, cuando podemos encontrar en un supermercado frutas y verduras locales y de temporada?

Es preciso restablecer un vínculo directo entre los vendedores-agricultores del mercado local y los consumidores.

Vivir con un presupuesto pequeño no impide divertirse con recetas rápidas y de calidad.

Tampoco impide prestar atención a su salud.

Por lo tanto, es un hecho, debemos centrarnos en los productos locales de temporada, simplemente porque corresponden más al presupuesto de un estudiante.

Sí, comer tomates en diciembre no satisfará tus papilas gustativas, ¡y mucho menos tu cartera!

Entrar en una tienda de comestibles orgánicos o en un mercado orgánico no es realmente más caro que los productos industriales en envases de plástico.

Tal vez se nos tache de vegetarianos o de izquierdas, pero ¿no es más saludable para el cuerpo comer una buena y rápida ensalada (en verano) que unas patatas fritas con mayonesa?

¡Adaptarse a la temporada también significa saber encontrar ideas de platos con mucha más facilidad y hacer que la composición del plato sea perfecta para el cuerpo!

Brócoli en invierno, ensaladas, pimientos, berenjenas, calabacín, aceitunas y mozzarella en verano, ¡está rico, se adapta a nuestros gustos y resulta más barato!

Acudir a los stand de descuentos de los mercados para cocinar a precios más bajos

A veces, algunas técnicas son muy útiles para ahorrar dinero mientras se preparan buenos platos de comida.

Mercados para encontrar los mejores productos de temporada. Recorre los mercados para comprar los productos más rebajados.

Entre estos, encontramos ir a los pasillos del final de los supermercados.

Porque sí, la mayoría de los comerciantes, dadas las pérdidas del día y la proximidad de la fecha de caducidad, prefieren rebajar los precios que tirar la comida.

Esta técnica no es para nada vergonzosa porque evita el desperdicio de alimentos perecederos y también beneficia a quienes la necesitan y notando una buena bajada de los precios.

¡Aprovecha, seas estudiante o no!

Seguro que hay un mercado o alguna plaza de abastos, sin importar donde vivas, que lo hace.

Por supuesto, no encontraremos chispas de chocolate, cordero fresco, salmón ahumado o mejillones frescos, pero nadie estará en contra de conseguir una endivia, una coliflor o un pepino por nada.

Algunos ejemplos de recetas baratas para estudiantes

Cocinar en casa vs restaurantes Cocinar para uno mismo es una fantástica alternativa y puede ser igual de bueno si tienes una buena idea que se ajuste a tu presupuesto.

Puesto que preparar alimentos con un presupuesto universitario no tiene por qué implicar una mala cocción, y porque un libro de recetas a menudo no es adecuado para este tipo de preparaciones, a continuación, te dejamos algunas ideas de recetas para cocinar fácilmente y a un precio bajo.

Recetas vegetarianas

Cuando eres estudiante, puedes intentar preparar recetas simples, baratas, pero que se adapten a tu deseo permanente de comer bien.

La tosta de aguacate es el ejemplo típico, ya que esta pequeña receta incluye buenos nutrientes, energía y un precio bajo.

Para elaborarla, solo tienes que aplastar un aguacate entre dos rebanadas de pan, sazonar, ¡y listo!

Sin cocinar, una receta que se adapta a todos los deseos, por la sencilla razón de que podrás añadirle un huevo escalfado, comino, cilantro o semillas de girasol.

Otra receta vegetariana que se puede guardar en el congelador es el gazpacho de verano. Para 4 personas (o cuatro raciones de comida), necesitarás:

  • 5 tomates
  • 4 pepinos
  • 4 pimientos
  • 1 cebolla,
  • 4 dientes de ajo
  • 1 limón
  • Perejil
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta

Después de pelar las cebollas, los pepinos y quitar las pepitas de los pimientos, simplemente mezcla todo y añade agua si la textura es demasiado espesa. Lo mismo ocurre con la pulpa, que puede eliminarse pasando la mezcla por un colador.

En este caso, se trata de una receta que, si se hace en temporada, resulta muy económica, muy buena y saludable al mismo tiempo. ¡Un combo ganador!

Recetas tradicionales

Cuando cocinamos en un apartamento para estudiantes, solemos estar delimitados por el presupuesto, pero también por el material o el espacio.

Por ello, existen platos como la One Pot Pasta. No se trata ni más ni menos que de un plato de pasta a tu elección, hecho en la misma olla.

¡Dile adiós al plato de pasta barato pero aburrido, y hola a todas las recetas con las que has soñado alguna vez!

Porque sí, la One Pot Pasta se adapta a todos los deseos.

Simplemente, para dos raciones, introduce 1,5 tazas de pasta en 3 tazas de agua. Incorpora a esta misma agua todos los ingredientes que desees (tomates de pera, verduras de temporada, bacon, etc.), y deja que el agua penetre en los elementos.

Cuando el agua se haya evaporado, tendrás tu plato listo.

Se trata de una receta perfecta, que combina el ahorro (ya que ponemos lo que queremos) con la originalidad de una receta para estudiantes.

¿Y el huevo poché? ¿Te suena? Esta receta se adapta perfectamente a cualquier bolsillo y es supersencilla. Para prepararla necesitarás:

  • 1 huevo
  • Sal, pimienta y aceite.

Esta receta la podrás acompañar con lo que quieras: embutido, filete de carne, pescado… Simplemente, pon un vaso y sobre él, un poco de plástico film para envolver alimentos. Echa un poco de aceite en el fondo y sobre él rompe el huevo. Hazle un nudo con hilo de coser e introdúcelo en el fuego a fuego medio durante unos 3-4 minutos. Te quedará riquísimo.

¿No tienes tiempo suficiente para ello? ¿Sabías que puedes hacer una tortilla con cebolla, pimiento y jamón en el microondas?

Rompe los huevos en una taza o tazón y bátelos durante unos segundos. Agrega la leche, la cebolla, algunos pimientos picados, el jamón, sazona y mete la mezcla en el microondas durante un minuto a toda potencia.

Si eso no es suficiente, remueve un poco e introdúcelo en el horno durante 30-60 segundos.

¡Podrás comer en tan solo 5 minutos y sin necesidad de comprar un sándwich!

Encuentra las promociones y los precios baratos para cocinar

En este caso, no recomendamos coger siempre lo primero que veamos, sea el precio que sea, ni comprar frutas y verduras en el supermercado.

Comprar barato. Quizá este no sea el mejor pasillo para ahorrar.

Por ejemplo, la marca blanca puede ser buena para ciertos productos alimenticios.

Este es el caso de las legumbres y cereales (aunque en nuestra opinión aún es más saludable cuando son orgánicos).

Lentejas, garbanzos, quinoa, bulgur, sémola de cuscús, espaguetis y tagliatelle, arroz, avena, por ejemplo, a menudo cuestan muy poco cuando se compran los paquetes de marca blanca.

Este ahorro podrá por ejemplo repercutir también a la hora de comprar la carne: pollo, ternera, cerdo, cordero, etc.

Cuando era estudiante, y no tenía dinero, a menudo compraba los restos de carne: hígado de ternera, corazones de hígado y pollo, corazón de ternera, hígado de cordero, hígado de cerdo, etc.

Resulta muy asqueroso para algunas personas, pero si te gusta, a menudo se etiqueta como una promoción para vender el inventario. De hecho, ¡mantuve este tipo de consumo incluso después de la universidad!

Los «despojos» tienen mala prensa y pocas personas los consumen.

Sin embargo, pueden complementar una receta de cocina para estudiantes: puré de papas y crema con hígado o corazón de cordero con mostaza, corazones de pollo con crema y pimienta con arroz (por ejemplo)…

No será una de las mejores recetas, pero aún puede considerarse un menú barato.

Para las cenas, la famosa pasta carbonara todavía mantiene su nobleza: con un poco más de 5 €, podemos encontrar espagueti, nata, cebolla, bacon y queso rallado (si el parmesano es demasiado caro).

Para un presupuesto modesto, hacer crêpes también puede resultar bastante económico: una receta fácil, buena y barata al mismo tiempo.

Los crêpes complacerán a tus invitados porque podrán ponerles todo lo que quieran (salchichas, queso, ralladura de cítricos, canela, puré de manzana o pera, champiñones, jamón, huevos, miel, queso de cabra, espinacas, etc.).

En nuestra opinión, ¡es incluso mejor que una noche de hamburguesas!

Otro consejo: ¡busca promociones!

Los productos desclasificados y demarcados no tienen por qué ser malos: la fecha de vencimiento está cerca, los productos se vuelven menos vendibles y las tiendas venden estos productos.

Esto hace posible consumir productos cuya fecha de durabilidad mínima («consumir preferentemente antes de …») tal vez esté desactualizada, pero aún sean comestible (precaución, por otro lado, con productos perecederos que indican «consumir antes de …», que esos sí que proporcionan una fecha límite para el consumo).

¿Qué lista de la compra puedes tener para cocinar barato?

A veces hay que optimizar bastante la lista de la compra para no gastar demasiado.

Ahorrar en la lista de la compra. Reducir en la factura no significa que no puedas permitirte algún que otro capricho.

Sin duda, es una cura de austeridad alimentaria, pero podemos preparar platos ligeros con un presupuesto máximo de 50 € por semana.

¿De verdad?

Aquí se explica cómo hacerlo:

  • Establece menús de antemano: sopas por la noche, lasaña, verduras, plátanos, manzanas, ensaladas (zanahorias, tomates, albahaca, etc.), frijoles (verde, blanco, rojo), lentejas, pasta
  • Escribe una lista de la compra (y síguela, a rajatabla)
  • Abstente de volver al supermercado durante una semana.

Por lo tanto, podrás elaborar una lista de la compra con productos baratos, por ejemplo:

  • Arroz, pasta, lentejas, garbanzos
  • 1 ensalada verde
  • 2 remolachas,
  • Champiñones (500 g)
  • 5 zanahorias
  • Un puerro
  • 2 kg de papas
  • Jengibre (pieza pequeña)
  • Un puñado de espinacas
  • Algunas bananas
  • Una botella de vino blanco o vino tinto (o un paquete de 6 cervezas)
  • Mostaza antigua
  • Harina de trigo

Por supuesto, esta lista puede variar según las estaciones (para frutas y verduras) y según los deseos: ¡no comeremos pasta y remolacha en todas las comidas!

La selección será mayor si quieres comprar embutidos, carne o pescado.

Estos son solo ejemplos de recetas, ¡pero es una buena manera de preparar platos equilibrados con la ingesta nutricional diaria, la estación del año y las papilas gustativas!

Para concluir, cocinar en casa siempre es más económico que la entrega a domicilio: ensaladas, gratinados en platos y migas, magdalenas, galletas de yogur o batidos para el postre.

Cocinar en casa en lugar de pedir a domicilio también suele ser más ecológico (excepto con productos importados de países que participan en el libre comercio…) y más saludable.

España tiene una amplia variedad de climas y decenas de miles de km² de tierra cultivable: nuestra opinión es que estos importantes activos serían suficientes para practicar un cultivo alimentario, saludable, ecológico y económico para toda la población (incluso pagando a los agricultores por su trabajo).

Se entenderá, por lo tanto, que el presupuesto de un estudiante no significa necesariamente comer mal o privarse de algo. ¡Solo hay que tener las técnicas correctas, las recetas correctas y el estado mental correcto! ¡Buen provecho!

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