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¿Por qué cocinar en casa es mejor para los universitarios?

Publicado por Elvira, el 11/09/2019 Blog > Arte y ocio > Cocina > Universitari@s: ¿Por Qué Es Mejor la Cocina Casera que Comer Fuera?

«La felicidad está en la cocina». – Paul Bocuse

Un salmorejo, una fabada, unos pimientos rellenos, una ensaladilla rusa, un brownie, todos estos platos hablan por sí solos y dan ganas de hincarle el diente, pero ¿no los comes lo suficiente?

Este suele ser el caso de los universitari@s, que limitan sus comidas a menús demasiado simples o a platos que son demasiado perjudiciales para la salud y demasiado caros.

Sin embargo, es posible vincular una buena receta con un buen estilo de vida de un estudiante.

Aunque el 46 % de los universitari@s españoles afirma que comen comidas caseras «siempre o casi siempre», ¡los hábitos alimenticios pueden cambiar!

Por una buena razón, las comidas que se comen en el restaurante o a domicilio no son adecuadas para muchos, ¡por varias razones que veremos de inmediato!

¡He aquí algunos de los motivos por los que preparar tus propias recetas y comidas en casa, a menudo se trata de una garantía para una cocina saludable!

Cocinar en casa cuando eres universitario sale más barato

Cocinar barato Una cocina es como un lugar de vida, seas estudiante o no.

Cuando uno es universitari@, a menudo siente la tentación de ir a lo más simple, debido a una agenda muy ocupada o por falta de ganas.

Además, los universitari@s aún no se han integrado mucho en el «mercado laboral».

En caso de que trabajen, para financiar sus estudios, para pagar el alquiler y las facturas, suelen tener trabajos poco calificados, trabajos mal pagados y muy penosos.

Como consecuencia, pertenecen a la categoría de población, los menores de 25 años, más afectada por la precariedad o la pobreza relativa, es decir, viven por debajo del umbral de pobreza, fijado en 523 € al mes (para el 50 % del ingreso medio).

Esta es la razón por la cual la solución de la cantina, de la comida rápida, pero especialmente la comida a domicilio, es la mejor, mientras que en realidad es una forma muy costosa de alimentarse.

Porque sí, es mucho más fácil recibir en casa una pizza, un lasaña o unos canelones mientras estás sentado en una silla, pero es mucho más costoso que si le dedicaras tú algo de tiempo a prepararte estos platos.

Además, hay muchas recetas fáciles, que serán muy económicas y que estarán tan buenas como las preparadas por otra persona.

Para tratar de ver la diferencia más claramente y de una manera más concreta, aquí te dejamos una pequeña selección de platos tradicionales según la forma en la que se preparan.

¡La diferencia es obvia!

 Platos hechos en casaPlatos comprados fuera
1 filete y patatas fritas8 €17 €
Huevos rellenos1,5 €7 €
1 sopa de ajo2,5 €8 €
1 plato de pasta boloñesa1 €15 €
1 fondant de chocolate2,5 €7 €

A la oferta salada de esta tabla, también podemos añadir los menús a domicilio y de recogida en automóvil:

  • Un menú en McDonald’s: 8 €
  • Una pizza a domicilio: 12-16 €
  • Una hamburguesa a domicilio: entre 11 y 18 €
  • Kebab con bebida (refresco): entre 8 y 10 €

Por lo tanto, cocinar en casa es mucho más barato que pedir el mismo plato a domicilio.

Intenta reproducir todas las recetas de los platos propuestos, verás que te costará bastante menos y que tendrán mucho sabor.

Por ejemplo, en relación con los gastos, el presupuesto para un menú de hamburguesas o una pizza con un refresco a 15 € por semana, o 60 € por mes, proporciona una partida presupuestaria que representa el 7 % del ingreso mensual de un estudiante que vive con 855 € al mes.

Este cálculo no tiene en cuenta los gastos fijos relacionados con el alquiler, las facturas de luz o los viajes (gas, peajes, transporte público).

¿A dónde queremos llegar?

A convertirnos en verdaderos cocineros caseros, donde podrás comprar productos frescos por menos de 10 euros.

Cocinar en casa permite ahorrar muchos euros que, en un presupuesto estudiantil, se verá rápidamente y en cualquier momento pueden convertirse en una verdadera ventaja para una mejor vida diaria.

Además, cocinar es a menudo un placer, ¡así que aprovechémoslo!

La cocina casera es mejor para la salud

Salud y cocina Qué hay más sano que cocinarse buenos platos siendo un universitario.

«La verdadera cocina es una forma de arte. Un regalo para compartir». – Oprah Winfrey

Ya sea espinacas, zanahorias, pastel de chocolate, gnocchis o una salsa bechamel, preparar tus propias recetas suele ser mucho más saludable, independientemente de la cantidad de calorías que tenga el plato.

Por una buena razón, la mayoría de los servicios de reparto a domicilio son solo potenciadores del sabor.

La comida a domicilio no nos asegura de que la comida sea saludable, ya que el principio es el sabor.

Por ello, los cocineros añaden mucha grasa (aceite, mantequilla), pero también sal.

Repartir a domicilio, cuando eres universitari@, suele ser sinónimo de práctica, ¡pero también de diversión!

Desde un plato de pasta hasta un guiso, la comida adquiere un sabor diez veces mayor gracias a estos potenciadores del sabor, que son casi adictivos.

Alimentos que, sin duda, dan sabor al plato, pero que se usan demasiado, por lo que son potencialmente peligrosos.

Peligrosos para la salud, pero también para la forma física, porque demasiada mantequilla (o aceite) en cada comida implica aumentar de peso con el tiempo, ¡piénsalo!

Cocinar en casa significa tener la seguridad de elegir los alimentos adecuados, medir los aditivos, dominar las texturas a la perfección, ¡todo sin abandonar la noción de placer, por supuesto!

Cocinar en casa: nuestros consejos para una cocina saludable

Cuando hablamos de cocina saludable, tendemos a huir por naturaleza de los productos industriales.

Platos básicos para universitarios. He aquí uno de los platos básicos para universitarios: los espaguetis a la boloñesa. Ricos, ¿verdad?

Sin embargo, la cultura del supermercado siempre está presente en nuestra vida cotidiana.

Ya quieras recurrir a la cocina francesa, italiana o española, es importante seleccionar bien los productos, ya que las sustancias contenidas en los productos que se venden en los supermercados, pueden ser cancerígenas, muy peligrosas para la salud.

Somos cada vez más conscientes de ello, pero la transición a la cocina orgánica parece lenta.

Los alimentos congelados, las latas de conserva, los productos manufacturados contienen conservantes, productos químicos, especialmente glifosato, pesticidas y otras sustancias tóxicas para el organismo.

Además, los alimentos están repletos de azúcares, grasas y sal, agentes responsables de enfermedades cardiovasculares crónicas (diabetes e hipertensión).

Bueno, no queremos asustarte, pero recuerda que las bandejas de platos industriales: ensaladas, risotto, quinoa, arroces, mejillones con tomate, sopas, pasteles, etc. no tienen por qué ser más baratos y buenos para la salud.

En 2017, la ONG Greenpeace publicó un estudio sobre la presencia de glifosato, una sustancia sospechosa de ser cancerígena y que ha sido objeto de gran cobertura mediática en productos alimenticios.

También se ha encontrado en productos alimenticios comunes, como legumbres y cereales:

  • Cheerios (Originales)
  • Kellog’s Special K
  • Oreo (Original)
  • Minute Maid de naranja

Al recurrir al reparto a domicilio, puedes encontrarte productos potencialmente perjudiciales para el organismo y la cartera.

Cuando eres universitari@, no tienes dinero, puedes acudir al mercado orgánico, a una tienda de comestibles orgánicos en línea o a una tienda de alimentos orgánicos, y no será mucho más caro que el supermercado.

Podemos hacer un menú vegetariano completo o no, con pan, verduras, frutas, productos frescos y productos de temporada por menos del precio de una pizza a domicilio.

Abre un libro de cocina o una página web donde puedas aprender cocina española, por ejemplo, Cookpad, para mejorar tus técnicas de cocina y tomar productos orgánicos: ¡incluso si estudias, puedes disfrutar de una buena comida en una pequeña cocina!

Bueno, seguro que con unos ingresos estudiantiles muy modestos, perdón por el eufemismo, probablemente será difícil cocinar con camarones, vieiras o trufas.

Cocinar en casa cuando eres universitari@: adaptar los platos a tus gustos

Adaptar las recetas a los gustos de cada uno. La cocina es el lugar donde podrás tener muchas experiencias, pero también donde podrás deleitarte. Como universitario, te podrás preparar tus propios menús.

Probablemente este es uno de los mayores beneficios de la cocina «casera»: ¡hacer lo que uno quiere!

Hacerlo en casa permite obtener una cocina creativa decorando con algunos condimentos, especias, reemplazando un ingrediente por otro, en pocas palabras, probando e innovando cosas nuevas.

La cocina da ideas.

No necesitarás conocer muchas técnicas de cocina excepcionales para ponerte el delantal y refinar tu entrenamiento de cocina.

Si te gusta comer y cocinar, también puedes ver clases de cocina en línea o programas de televisión dirigidos por grandes chefs Michelín, solo para inspirarte, para verlos practicar su arte culinario.

Cocinar en casa también permite eliminar ingredientes, añadir otros, según tus deseos, pero también de acuerdo a tus alergias o a tus preferencias culinarias. Este es un principio mucho más agradable que un menú muy común.

«¿Quieres pedir un Burger hoy? ¡No! Eso es algo muy común. Mejor darle un toque personal con verduras y salmón».

¡Y por qué no probar nuevas recetas, que te ayudarán a dar nueva vida a tus platos, tu rutina culinaria, y serán mucho más originales que cualquier plato a domicilio!

La comida a domicilio, aunque resulte muy útil en ciertos momentos, favorece el mínimo esfuerzo y aceptar todo lo que nos preparan, independientemente de los ingredientes que utilicen.

Sin embargo, la cocina casera aporta muchos más valores positivos cuando eres estudiante.

Cocinar en casa es más gratificante que comer fuera

Es posible que no lo pensemos con la suficiente frecuencia, pero cocinar uno mismo es casi como una técnica, un trabajo manual, que necesita habilidades como la precisión, la destreza o la paciencia.

Comida rápida Las pizzas suelen ser uno de los platos más recurrentes para los universitarios.

Todo esto, puesto de principio a fin, hace que el resultado sea mucho más satisfactorio que la comida a domicilio.

Cuando uno es universitari@, ver el resultado de los esfuerzos es primordial y uno se aferra indirectamente al principio de cualquier examen, que demuestra que con trabajo, todo es posible.

Aunque quieras seguir los libros de cocina prácticos de Arguiñano o Adrià, o las recetas de tu madre, el hecho es que somos los creadores de lo que vamos a comer, pero crear es uno de los cimientos importantes de la confianza en uno mismo y de la recompensa.

El plato estará rico y podrás conservarlo en el frigorífico si preparas mucho (o demasiado).

Además, cocinar en casa es más económico.

Ser universitari@ también implica usar la imaginación, las habilidades técnicas, para preparar recetas gourmet.

Dale la vuelta a la tortilla a las limitaciones de los universitari@s

Qué impide cocinar a los universitarios. Cuando uno es universitario, pueden nacer grandes recetas a partir de la inventiva. ¿No quieres probar?

Algunos de nosotros tenemos limitaciones: todavía vivimos en casa de papá y mamá, tenemos una cocina muy pequeña, no tenemos horno, etc. Se trata de barreras que a menudo nos quitan las ganas de querer hacer, por ejemplo, magdalenas.

Sin embargo, estas mismas barreras pueden convertirse en una motivación adicional que puede empujarnos a cocinar.

Desarrollar la creatividad, preparar buenas comidas con lo que tienes, ¿qué hay más gratificante que eso?

Y quién dice que tiene menos medios, no necesariamente quiere decir que tiene menos saberes, ¡ni mucho menos! Por ejemplo, ¿has oído hablar de los mugcakes?

Se trata de un pastel, hecho en solo tres minutos con la ayuda de una taza y un microondas. Una receta típicamente diseñada para estudiantes que no tienen mucho material de cocina.

Lo mismo puede ocurrirle a los estudiantes que tienen mucho material disponible, pero que viven con sus padres, con familias de acogida o con compañeros de piso.

En este caso, basta con hablarlo y, por qué no, establecer un día en el que tomarás la batuta de la hornilla. ¡Así podrás darle rienda suelta a tu creatividad y hacer que otros se beneficien!

No tienes por qué pedir a domicilio aquello que quieras, sino que bastará con hacerlo y darlo a compartir. Esto también es cocinar, los valores de compartir, la generosidad y el amor, más globalmente.

Cocinar en casa: un hobby para el entretenimiento

Más allá de la noción de compartir, la cocina en casa, a diferencia de la cocina a domicilio, ofrece la ventaja de estrechar el vínculo entre la comida y el placer.

Cocinar como afición. Quizá se trate de una imagen para una cocina con inspiración de Ikea, pero es verdad que cocinar permite compartir el saber.

Porque sí, cocinar relaja, a veces incluso es casi terapéutico para algunos.

Un pasatiempo que permite, utilizando ideas de recetas o accesorios como el robot de cocina, darle la vuelta a las recetas tradicionales, inventar otras, descubrir nuevos ingredientes o simplemente disfrutar cocinando.

Sí, mientras muchos de nosotros vemos la cocina como un acto mecánico útil para vivir, otros disfrutan mezclando ingredientes, creando sabores, ¡después de un largo día de clases, por ejemplo!

Aquí, sin importar los accesorios, el presupuesto o el espacio que uno tenga, ¡el interés es simplemente vaciar la cabeza y, además, llenar el estómago!

No pinta mal, ¿verdad?

Cocinar en casa: a favor del gusto

Los platos industriales suelen contener menos materias primas que los productos frescos: ya que contienen potenciadores del sabor y productos químicos, probablemente en aras de la optimización de costos, que es lo que te da la sensación de estar comiendo un buen plato de cocina tradicional.

Cocinar en casa Una hamburguesa y unas patatas fritas cuestan unos 8 euros, pero prefiero una pasta a la carbonara.

Las bandejas de preparados, las latas en conserva, el cuscús precocinado, etc., todo este tipo de comidas contienen muy poco pescado y carne, pero mucha sal, azúcares y grasa de todo tipo.

La cocina casera puede restaurar el sabor de los alimentos al ingerir menos productos químicos.

Por supuesto, no vamos a elaborar platos cuya preparación es compleja (cocinas y preparaciones lentas) entre el mediodía y las 2 de la tarde cuando nos toque volver a la universidad.

No obstante, podemos divertirnos teniendo lo justo en la despensa: una ensalada vegetariana, fideos (siempre que hayas comprado pasta fresca), algunos quesos y ¡listo!

Además, también podrás organizar talleres de cocina en casa: como amateur y sin ser un chef profesional, podrás practicar y progresar en guisos, salsas y condimentos (añade pimienta, condimentos como el cilantro, el chili, el pimentón, el curry, el comino, las hierbas provenzales, etc.).

Ideas de recetas sencillas y baratas para universitarios

Cuando eres universitari@, no es raro que te guste ir de fiesta o comer con amigos.

Originalidad en las recetas. ¿Quieres reproducir los platos de los grandes chefs?

Es más barato y copioso que comer en un restaurante gastronómico (a precios astronómicos).

Prepara una pizza hecha con productos locales, una ensalada de endivias, una pasta carbonara, una comida cuyo producto principal sea la patata o incluso un cóctel con productos de la tierra (sin mencionar el vino tinto y/o el vino blanco). Suena mejor que pedir a domicilio hamburguesas o sushi.

La universidad también ofrece la oportunidad de cocinar bien con verduras de temporada en un ambiente agradable.

Con amigos, podemos compartir nuestras recetas con productos de calidad, todos los invitados traen un ingrediente cada uno: se convierte en un instrumento para compartir, un vector de vínculo social.

Para un aperitivo, por ejemplo, ¿por qué no servir a tus invitados salmón ahumado con un chorrito de limón, una tortilla grande o una carne con su arroz al curry?

Para cocinar barato en un ambiente cálido, podemos encontrar en Internet muchas ideas de recetas simples para estudiantes.

Carnes, postres, quesos (Gruyère, Parmesano, Cabra, Mozzarella, Cantal, Comté, Camembert, etc.): ¡los ingredientes más típicos estarán en el foco de atención!

A continuación, te dejamos algunas ideas que hemos visto para elaborar platos ricos:

  • Tomates, calabacines, huevos,
  • Queso Mozzarella, aguacate, tomate
  • Pechuga de pollo con nata y champiñones (a fuego lento)
  • Espaguetis con cebolla con bacon
  • Chile con carne
  • Pan con jamón, huevos, gruyère y champiñones
  • Arroz o pasta con atún, tomate, yema de huevo y mostaza

Para el postre, también hay una gran variedad, ya contemples la fruta o no, a un precio económico: macedonia con fresas, manzanas, peras, plátanos con chispas de chocolate negro, crumble, tarta de limón (un poco más compleja), etcétera.

Como ves, no tienes que recurrir a un catering o a un servicio de entrega a domicilio, o a un restaurante tradicional para comer una buena comida de una cocina familiar en un ambiente agradable.

Cuando somos estudiantes, podemos probar a cocinar con productos frescos y de temporada, lo que resulta mucho más interesante en muchos aspectos: presupuesto, convivencia, creatividad o simplemente sabor y salud.

Entonces, ¿estás list@ para probar nuevas y deliciosas recetas de cocina?

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