«La verdadera cocina es una forma de arte. Un regalo para compartir». - Oprah Winfrey

Según un estudio, el 72 % de los españoles consideran que la cocina es «un verdadero placer». No obstante, este placer se convierte rápidamente en un calvario a la hora de comprar. Las fresas, los espárragos, el coco, el parmesano, el salmón, el queso de cabra, los camarones... encontrar todos los ingredientes necesarios para preparar una buena receta de cocina requiere su tiempo.

Sin embargo, prácticamente para preparar cualquier receta gourmet es preciso ir al mercado o a la tienda. Para un risotto, una tarta de jamón y nueces, un quiche de curry, unos crêpes u otros postres, debes esforzarte un poco.

Para que te sirva de motivación, ¡aquí te dejamos algunas ideas fáciles de recetas para que que todos puedan disfrutar!

Yaremi montero
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Cocina: ¿cómo preparar un buen pollo a la vasca?

Los clásicos de la cocina comienzan con una de las recetas más fáciles y populares: el pollo a la vasca.

Originario del País Vasco, el pollo a la vasca le debe su nombre esencialmente a la salsa que acompaña al pollo; de ahí que hablemos de pollo a la vasca y no de pollo vasco.

Recetas españolas muy famosas
El pollo a la vasca es conocido particularmente por su salsa.

La salsa es la clave que encontramos tras la receta. También denominada «piperrada», la salsa vasca está hecha a base de tomates, ajo, cebolla y pimientos. Antiguamente se hacía con pan, pero la salsa ha ido evolucionando hasta llegar a lo que se ha convertido hoy y se utiliza como acompañamiento de las recetas de pollo de granja.

La receta del pollo a la vasca es relativamente sencilla.

Comienza friendo los ajitos, la cebolla y los pimientos en unas cucharadas de aceite de oliva. Una vez que esté hechito, añade los trozos de tomate (sin piel). Tapa la olla y luego cocina a fuego lento durante unos veinte minutos.

Mientras tanto, corta el pollo en trozos, si no lo has comprado  cortado directamente. Haz el pollo vuelta y vuelta y sal-pimienta al gusto.

Una vez que hayan pasado los veinte minutos, añade el pollo a la olla. Añade un ramillete de hierbas y luego vino blanco, o en su defecto, caldo.

Cocina a fuego lento nuevamente unos 35 minutos, así el pollo tomará el sabor del tomate.

Trascurrido este tiempo, ¡estará listo para hincarle el diente!

¿Pero qué se sirve con este famoso pollo a la vasca?

Muchos cocineros, aficionados o profesionales, sirven arroz basmati con esta receta. Un acompañamiento que le va muy bien al pollo a la vasca. No obstante, también hay otros acompañamientos que también le va bien: puré de verduras, patatas fritas, tagliatelle, etc.

Sin embargo, también puedes variar la receta eligiendo atún en lugar de pollo u otros platos como huevos revueltos, por ejemplo. También es posible agregar algunas verduras como calabacín, puerros o berenjenas en la salsa para hacer una especie de pisto.

Todo es posible con la receta básica de acuerdo a tus gustos y deseos.

¿Cómo lograr un fantástico pisto en cocina?

El pisto, también llamado ratatouille, es un plato tradicional de las regiones mediterráneas. Considerado durante mucho tiempo como un plato poco atractivo a la vista, hoy en día es un plato muy apreciado en todo el mundo, sobre todo desde que se lanzó la película que recibe su mismo nombre.

No obstante, el pisto es una receta relativamente reciente. De hecho, las verduras que lo componen, berenjenas, calabacín y tomates, son ingredientes que no existían en muchos países mediterráneos antes del Renacimiento. Hasta que los importaron de América, no pudimos aprovechar todas sus virtudes.

Recetas mediterráneas
¿Buscas una receta sana y deliciosa?

Hasta mediados del siglo XX, el pisto no pasó a convertirse en un plato apreciado por un mayor número de personas.

Sin embargo, la receta del pisto es muy sencilla y fácil.

En una olla, dora el ajo y la cebolla, partidos en trocitos pequeños. Pela los tomates y luego córtalos en tiras. Cuécelos a fuego lento en la olla. Mientras tanto, prepara el calabacín y la berenjena cortándolos en rodajas o taquitos, y luego fríelos en una sartén.

Luego añade todo junto a la olla. Añade sal, pimienta, especies o cualquier otro condimento que desees. Cubre todo y déjalo a fuego lento durante unos 40 minutos.

Trascurrido este tiempo, ¡podrás disfrutar de un delicioso pisto!

Esta receta es un plato de verano. Todas las verduras utilizadas en la receta son mejores cuando son de temporada. Por ejemplo, los tomates serán más jugosos. Así que trata de respetar la estacionalidad de los ingredientes.

Además, siempre puedes tomarte un plato de pisto frío si hace demasiado calor.

Un pequeño consejo de cocina: prepare el pisto con antelación y vuelva a calentarlo antes de servir. Por ejemplo, puedes hacerlo de un día para otro. Verás que habrá cogido más sabor.

También es posible cambiar ligeramente la receta inicial sustituyendo algunas verduras por otras. También puedes añadir más si así lo prefieres, por ejemplo, puerro, repollo, etc.

Nuestras mejores recetas para preparar una lasaña deliciosa en cocina

La lasaña, gran manjar importado directamente de Italia, ha conquistado todo el mundo, como la mayoría de los platos de este país. Pero, ¿desde cuándo?

La primera lasaña se remonta a la antigüedad. En esa época, la masa era un poco más gruesa que hoy en día y tenía una forma similar a la de una tortita. Poco a poco, a lo largo de la historia, los italianos comenzaron a añadir el relleno entre cada capa de pasta.

Platos italianos.
¿A quién no le gusta la lasaña?

Podemos poner pollo, cerdo y todo tipo de carnes. Los italianos comenzaron a añadirle queso. De este modo, la lasaña fue tomando poco a poco su forma actual.

No obstante, la receta de la lasaña más famosa sigue siendo la que viene directamente de Bolonia. Con su salsa de tomate y carne picada, la receta de la lasaña boloñesa ha conquistado todo el mundo. Esta influencia ha sido tal que ha llegado hasta los productos procesados, ya que no es raro encontrar lasañas entre los productos precocinados en los estantes del supermercado.

Pero, ¿cómo se hace la lasaña en casa?

Si compras láminas de pasta de lasaña ya preparadas, la receta será, por supuesto, mucho más rápida.

Primero, dora la cebolla picada en una sartén y añade la carne picada. Luego añade salsa de tomate o salsa boloñesa.

En una olla, al lado, prepara la bechamel (mantequilla, harina y leche). Cuando esté lista, mézclala con la salsa y la carne picada.

Coge una bandeja para el horno. Pon una lámina de pasta, echa un poco de la mezcla de la olla, añade otra lámina... Repite el proceso dos veces más y termina con una capa de carne y salsa. Espolvorea queso rallado y hornea durante 45 minutos a 180 ° C.

Si también quieres preparar tu propia masa de lasaña, deberás invertir en un laminador. Esta herramienta permite refinar la masa de lasaña como debe ser. La receta es muy fácil: harina mezclada con huevos y aceite de oliva. Deja reposar y divide el conjunto en varias piezas que aplanarás con el laminador.

¿Cómo preparar un delicioso cuscús en cocina?

El cuscús es un plato tradicional del norte de África muy conocido en todo el mundo. No obstante, su origen se remonta al siglo XI. El cuscús más antiguo que encontramos hoy en día data de esa época.

Platos de otras culturas.
El cuscús es un plato magrebí que ha seducido a medio mundo.

Los historiadores creen que el cuscús nació de la tradición bereber en Argelia. Poco a poco, la receta se extendió a los países vecinos y luego a toda la cuenca mediterránea. En la actualidad, el cuscús se come en todo el mundo. Las recetas varían, pero el placer de comerlo todavía permanece intacto.

El cuscús se come especialmente con la familia y en ocasiones especiales. Es el símbolo del compartir y la amistad.

Para prepararlo, solo necesitas sémola precocida (la que se encuentra en los supermercados). En este caso, simplemente mezcla con agua para que se hinchen los granos de sémola.

Si prefieres cocinar con sémola fresca (disponible en supermercados orientales), tendrás que cocerla al vapor siguiendo las instrucciones del vendedor. En general, se recomienda separar los granos a mano con un poco de aceite de oliva y luego cocerlos al vapor.

Una vez que lista la sémola, deberás pasar a los otros ingredientes.

Para ello, dora los muslos de pollo para asarlos. Agrega agua y caldo. Cocina los trozos de nabo, tomate y zanahoria en el agua que acompaña a los muslos de pollo.

Deja hervir a fuego lento, luego agrega trozos de calabacín y luego garbanzos. Agrega las especias que quieras. Deja cocer a fuego lento nuevamente durante unos diez minutos.

Luego puedes servir el cuscús en un tajine o servir cada ingrediente por separado para que cada invitado pueda decidir la cantidad que quiere.

No obstante, la receta de cuscús es a ojo. Puedes añadir más o menos verduras o carnes (ternera, cordero, cordero, etc.). ¡Depende de ti encontrar el equilibrio adecuado!

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Elvira

Soy traductora y profesora de inglés, francés y español. Disfruto leyendo y viendo series de televisión cuando el tiempo libre me deja. «Tell me and I forget. Teach me and I remember. Involve me and I learn» - «Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo».